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martes, enero 20

Verdades Inc贸modas sobre la Reencarnaci贸n que desaf铆an tu ego

 

Verdades Inc贸modas sobre la Reencarnaci贸n que desaf铆an tu ego

La sola menci贸n de la reencarnaci贸n suele despertar una mezcla de fascinaci贸n y fantas铆a. Casi todos los que exploran sus vidas pasadas parecen haber sido grandes reyes, sacerdotisas egipcias o guerreros legendarios. Sin embargo, surge una pregunta estad铆stica inevitable: ¿d贸nde est谩n los millones de campesinos, porqueros y siervos que conformaron el grueso de la historia? La idea de la reencarnaci贸n, a menudo manipulada por la vanidad personal, se ha convertido en una "narcosis" —como dir铆a Hermann Hesse—, un sedante para evadir la mediocridad del presente en lugar de ser un camino de comprensi贸n profunda.

Para el buscador de la Sabidur铆a Perenne, la reencarnaci贸n no es un consuelo para el ego, sino un enigma metaf铆sico que exige cuestionar qui茅nes somos realmente. Lo que llamamos "yo" es, con frecuencia, una sombra proyectada, un rayo de sol reflejado en un espejo que confundimos con la fuente de luz.

La trampa de la vanidad: El "like" espiritual

El concepto de reencarnaci贸n se utiliza hoy para alimentar el ego y justificar las insatisfacciones del presente. Buscamos en el pasado una importancia que sentimos que nos falta hoy, proyect谩ndonos como figuras resplandecientes para compensar nuestra actual peque帽ez. Esta "vanidad infinita" choca con la realidad hist贸rica: simplemente no hubo tantas Cleopatras ni Napoleones para satisfacer la demanda de los millones de personas que hoy reclaman sus tronos.

Incluso la pregunta "¿cree usted en la reencarnaci贸n?" se ha convertido en un marcador de identidad social, un simple "like" o "dislike" para clasificarnos en grupos aceptables. Pero la verdad es m谩s cruda: identificarse con personajes ilustres es una distracci贸n del trabajo espiritual genuino. Como bien se帽ala la reflexi贸n cr铆tica:

"Nadie recuerda ser la encarnaci贸n de un pobre mendigo, casi todos recuerdan haber sido grandes reyes, princesas, o sabios sacerdotes, lo cual suele ser m谩s bien signo de vanidad infinita".

El "yo" es un cuadrado sin centro real (La ilusi贸n del cuaternario)

Para la Sabidur铆a Inmemorial, la personalidad humana no es una entidad fija, sino un "cuaternario" compuesto por cuatro elementos interdependientes y transitorios:

  • Lo f铆sico: El cuerpo denso y sus 贸rganos.
  • Lo energ茅tico: Los sistemas sutiles que distribuyen la vitalidad.
  • Lo emocional: Los movimientos de atracci贸n y repulsa (kama).
  • Lo mental: El entramado de ideas y pensamientos.

Este "yo" es dependiente: si sufres un accidente o una enfermedad, tu centro de gravedad se desplaza, tus emociones cambian y tu mente se adapta. Eres "otra persona". Esta personalidad es un teatro de marionetas de lleno de opiniones. Sin embargo, este cuadrado solo adquiere estabilidad si se convierte en la base de una pir谩mide anclada a algo superior: el Esp铆ritu. Sin ese anclaje a lo que pertenece a un plano superior, el "yo" personal, es meramente una sombra que se disuelve al morir el cuerpo. Proyectar este "yo" condicionado hacia el futuro es una falsedad, pues el ser que seremos estar谩 configurado por fuerzas que hoy ni siquiera sospechamos.

Los seis reinos: La reencarnaci贸n como estado psicol贸gico

A menudo imaginamos los "reinos de renacimiento" budistas como lugares f铆sicos, pero su interpretaci贸n esot茅rica es mucho m谩s inquietante: son tambi茅n los estados psicol贸gicos en los que reencarnaremos seg煤n nuestros actos, as铆 podemos nacer en el reino del:

  • Mundo Animal: Cuando vivimos guiados exclusivamente por el instinto y la b煤squeda del placer sensual.
  • Mundo de los Seres Infernales: Cuando estamos atrapados en el sufrimiento de ideas fijas y recuerdos que nos torturan.
  • Mundo de los Fantasmas Hambrientos: El estado de deseo insaciable, carencia y frustraci贸n perpetua.
  • Mundo de los Semidioses: Los poderosos esclavos de su propia ambici贸n y ego.
  • Mundo de los dioses: Aquellos que viven en la "narcosis" del descanso y la gloria, olvidando la urgencia de la liberaci贸n.
  • Mundo Humano: El 煤nico estado de equilibrio entre l谩grimas y risas donde es posible alcanzar la verdadera libertad.

Y tambi茅n, an谩logamente, cada d铆a renacemos en cada uno de estos mundos cuando permitimos que una emoci贸n o un deseo infernal nos domine, o por el contrario cuando aceptamos nuestra realidad humana, para desde ah铆 empezar a mejorar.

La distinci贸n t茅cnica: Encarnaci贸n, Reencarnaci贸n y Renacimiento

Para evitar el "papanatismo" o credulidad, debemos ser precisos con los t茅rminos. No todo lo que vuelve es lo mismo:

  • Encarnaci贸n: Es la manifestaci贸n de "algo" en un cuerpo humano.
  • Reencarnaci贸n: Cuando ese "algo" que entra procede espec铆ficamente de una vida anterior.
  • Renacimiento: Es la mutaci贸n de un ser en algo diferente, pero manteniendo una continuidad de conciencia, aunque no necesariamente con la misma estructura de identidad.

Para el Buddhismo (la religi贸n formal), estas reencarnaciones corresponden a lo que se llama el Samsara o el "errar perpetuo", un ciclo de vejez y muerte que debe ser extinguido. Pero para el Budhism (con una sola 'd', la Doctrina Inmemorial de la Sabidur铆a o Bodhi), este peregrinar es el m茅todo por el cual la Vida Una destila experiencia a trav茅s de sus infinitas manifestaciones.

El secreto del T铆bet: Rantong frente a Shentong

Existe un conflicto filos贸fico que fue silenciado por siglos por razones pol铆ticas. El budismo predominante hoy (escuela Gelugpa) ense帽a el Rantong o sea el "Vac铆o del ser". Esta doctrina afirma que detr谩s de los fen贸menos no hay nada; es, en esencia, un materialismo cient铆fico con t煤nica, que ve el Nirvana como una aniquilaci贸n total.

Frente a esto surge el Shentong (Otro Vac铆o), preservado por la escuela Jonang. Esta visi贸n sostiene que, si bien el mundo de las apariencias es vac铆o, existe no obstante una Realidad Absoluta e inmutable: la Naturaleza del Buda, esta esencia est谩 presente en todos los seres humanos, es una semilla del Buda, nuestra naturaleza eterna. Y este es el "escape" del mundo de lo creado. Como dicen los antiguos sutras:

"Hay un Nonato, Sin Origen, Increado e Informe. Si no hubiese este Nonato... escapar del mundo de lo nacido, de lo originado, de lo creado, de lo formado, hubiera sido imposible".

Esta es la "Joya en el Loto" (Om Mani Padme Hum): la semilla de inmortalidad que sobrevive al naufragio de la personalidad.

El motor interno: De maestros y espejismos

Una de las grandes trampas es el sometimiento ciego a "gur煤s" que prometen el Nirvana en cursos r谩pidos, como quien vende un m茅todo de "ingl茅s en siete d铆as". Este servilismo frena la evoluci贸n. El ser humano debe encontrar su Motor Interno, la capacidad de levantarse tras cada ca铆da por esfuerzo propio.

El verdadero avance no se logra "mirando hacia arriba" para ganar m茅ritos ante una cierta jerarqu铆a, sino mirando "hacia abajo y hacia los lados", sirviendo a los hermanos m谩s desfavorecidos. Lo de arriba se abre solo cuando nos ocupamos de lo de abajo. Lo que sobrevive no es el nombre ni el cargo, sino el destilado puro de la experiencia, un aroma indefinible que queda cuando el vac铆o material se lleva todo lo dem谩s.

Conclusi贸n: Del "Yo" al "Nosotros"

Nuestra personalidad actual es una representaci贸n teatral destinada a perecer. Yo, que tengo un nombre y unos t铆tulos, dejar茅 de existir. Pero el misterio que me impulsa, lo que me levanta tras cada fracaso y me lleva a servir a los dem谩s, es eterno.

Al final del acto, la pregunta no es si fuiste Cleopatra, sino si has logrado despertar a lo que Hermann Hesse llamaba "el gran secreto". La liberaci贸n no es una conquista para el "yo" (que es ilusorio), sino el reconocimiento de una realidad superior. En la cumbre de la monta帽a espiritual, descubrimos la verdad final que disuelve toda vanidad: No hay "yo"... hay "Nosotros". Solo aquello que hoy construyas para alumbrar a otro ser humano ser谩 lo que realmente valga la pena que regrese en el pr贸ximo acto de la vida.

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Presentaci贸n ampliada e ilustrativa, en PDF:

Reencarnaci贸n, Vac铆o y Servicio

Esquema infogr谩fico de las principales ideas, en el gr谩fico a continuaci贸n:





domingo, enero 18

Tu existencia es una proeza estad铆stica: La filosof铆a del 茅xito invisible

 


Tu existencia es una proeza estad铆stica: La filosof铆a del 茅xito invisible

A menudo nos sentimos abrumados por el peso asfixiante de los problemas cotidianos. Vivimos inmersos en una red de preocupaciones que parecen insuperables, donde cada error se percibe como una mancha definitiva y cada duda como una barrera infranqueable. Esta sensaci贸n de estancamiento nace de una visi贸n limitada, una perspectiva que nos encierra en el peque帽o teatro de nuestras crisis actuales.

Frente a esta angustia, el Sutra del Loto no se presenta como un manual de reglas r铆gidas ni un dogma para memorizar. En cambio, act煤a como un "hilo dorado" que invita a la imaginaci贸n a elevarse por encima de lo inmediato. Es una invitaci贸n po茅tica a situarnos en una frecuencia superior, permiti茅ndonos observar nuestra existencia desde mundos que trascienden el agobio de nuestras fatigas presentes.

Reconocer el espejismo material

La primera gran lecci贸n de esta sabidur铆a es aprender a distanciarse de lo tangible. Sin embargo, esta partida no debe entenderse como una huida cobarde, sino como un ejercicio de profunda lucidez filos贸fica. Se trata de reconocer que mucho de lo que nos asfixia es, en esencia, un espejismo material. Al comprender que nuestras preocupaciones son a menudo irreales y que el deseo constante por esta existencia nos encadena al "sue帽o de muerte", empezamos a liberar nuestra carga.

"Uno debe partir de este mundo, no como una evasi贸n, sino como un reconocimiento del espejismo material que nos rodea, de las preocupaciones irreales que nos acechan..."

El arte de los Medios H谩biles (Upaya)

El Sutra nos revela que quien habla no es simplemente el personaje hist贸rico de Gautama Sakyamuni, sino la Sabidur铆a Eterna. Es la misma voz que ha resonado en la boca de inconmensurables sabios a lo largo de los siglos. Esta sabidur铆a utiliza lo que se denomina "Medios H谩biles" (Upaya): la capacidad de adaptar la verdad a la etapa espec铆fica de cada individuo. Como un gu铆a que toma de la mano al caminante, la ense帽anza se ajusta a cada "durmiente": ni帽os, adultos, rebeldes o seguidores pac铆ficos.

Esta progresi贸n se simboliza mediante la met谩fora del Loto. Nuestra alma es como esta flor, que se abre gradualmente para permitir que la luz penetre en su interior sin obst谩culos. En este largo viaje evolutivo, todos hemos desempe帽ado diversos roles: hemos sido musulmanes, cristianos, paganos, ritualistas, artistas o esc茅pticos. Cada fase ha sido un p茅talo necesario para que nuestra comprensi贸n comience a expandirse ante la luz de la verdad.

La necesidad de los "lugares de descanso"

La "Gran Sabidur铆a" puede resultar intimidante, incluso aterradora, para quienes a煤n no est谩n listos para su brillo total. Por ello, la Sabidur铆a Eterna ha dispuesto estaciones intermedias para aliviar nuestro cansancio. Estos objetivos no son el final del camino, sino "refrescos" necesarios para soltar la pesada carga de una conciencia que a veces se enreda en sus propios pies.

Seg煤n el texto, estos lugares de descanso existen porque los seres temen la inmensidad de la Verdad Absoluta, y se manifiestan como:

  • El Nirvana: Un estado de liberaci贸n y paz frente al dolor.
  • El Para铆so: Un objetivo inmediato que brinda consuelo y esperanza.
  • El Reposo: El alivio sencillo y vital tras un d铆a agotador.

La matem谩tica del 茅xito: Has vencido millones de veces

Es com煤n que el pasado regrese para acusarnos por nuestros fallos. Sin embargo, la filosof铆a del Sutra del Loto desaf铆a esta noci贸n de fracaso mediante una l贸gica aplastante. Aunque hayamos ca铆do cientos o miles de veces, existe una estad铆stica mucho m谩s poderosa: el hecho de estar aqu铆, respirando como seres humanos, es la prueba de miles de millones de victorias previas.

Un punto crucial para nuestra salud mental es comprender que la vida de un ser humano no se juzga por su 煤ltimo acto. Nadie puede ser condenado por un momento de desconfianza o un error puntual. Somos una vasta tapicer铆a de experiencias; somos gladiadores incansables que han triunfado sobre la inexistencia y la debilidad para formar parte de la humanidad. Debemos aprender a borrar de la memoria aquello que ya no aporta nada y conservar solo la esencia del aprendizaje.

"Ciertamente has errado, pero millones de veces m谩s has conquistado, pues si no fuera as铆, no formar铆as parte de esta gran fraternidad humana."

Una fraternidad sin etiquetas

M谩s all谩 de las divisiones que solemos crear —ya sean escuelas como el Mahayana o el Hinayana, o etiquetas como creyentes o no creyentes—, la realidad es mucho m谩s simple. Solo existen Seres en el camino, trazado por los medios h谩biles de una sabidur铆a que nos trasciende.

Al final, todos somos caminantes en una ruta de gloria que atraviesa el dolor y la muerte. Si hoy te sientes derrotado por las circunstancias, detente un momento y reflexiona: ¿Qu茅 pesar铆a m谩s en tu balanza personal si pudieras ver todas las victorias invisibles y los millones de 茅xitos que te han permitido llegar hasta aqu铆?

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Aqu铆 abajo tienes un mapa de las principales ideas, pulsa para ampliar su contenido:






jueves, diciembre 12

Los Mitos Solares de la Medicina - El Sutra del Buda Azul de la Medicina

El Sol del Amanecer
El Sutra del Buda de la Medicina


Aunque el Budismo es un sistema heterodoxo en la India, est谩 emparentado con muchas de las ense帽anzas esenciales y primi­genias de las escuelas hind煤es tradicionales. Su influencia no solo se dej贸 sentir en la India sino tambi茅n en el T铆bet y en China, donde dej贸 su marca especial en las concepciones m茅dicas de estos pa铆ses.

Tradicionalmente, el comienzo de la medicina budista se atribuye a un serm贸n del Buda Gautama del cual se ofrece una traducci贸n m谩s abajo, aunque el propio Buda se帽ala como origen  real al llamado Buda de la Medicina o Tathagata Azul de Lapisl谩zuli, uno de los cuatro gobernadores del mundo. En encarnaciones previas, antes de alcanzar la iluminaci贸n, cuando todav铆a era un bodhisattva, movido por compasi贸n, se comprometi贸 a curar a toda la humanidad de sus enfermedades y a llevarla a la liberaci贸n final.

En la Medicina Budista, quiz谩 m谩s claramente que en otras medicinas cl谩sicas, la salvaci贸n est谩 totalmente ligada a la salud; la cura es, sobre todo, la cura del alma, y el origen y curso de la enfermedad se compara con el eterno peregrinaje del alma sujeta a los ciclos de reencarnaci贸n, el Samsara, cuya causa primaria es la Ignorancia, la Ira, y la Ambici贸n, es decir, las mismas causas que se consideran origen de la enfermedad. El budismo pues entiende tambi茅n que la ciencia m茅dica se origina en una revelaci贸n primordial, en un regalo de los seres superiores, y que su fin 煤ltimo no es solo la curaci贸n del cuerpo, sino tambi茅n la del alma. La medicina budista se define m谩s como un conjunto de bases metaf铆sicas o espirituales, que pueden aplicarse a cualquier otro tipo de medicina, que como un conjunto de t茅cnicas o conocimientos terap茅uticos directos.

domingo, junio 25

La Isla del Buddha

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La Isla del Buddha

La vida transcurre a veces lenta o r谩pidamente, se desliza silenciosa o ruidosamente, hasta llegar a ese momento en que sabemos que se acerca a su fin. No queda mucho por decir, no queda mucho por hacer… o quiz谩s, por el contrario, haya tantas cosas que gritar en voz viva y callamos, tantas cosas que hacer pero ante las cuales el cuerpo ya no responde.

Todo ser vivo sigue la misma pauta, y a mi parecer tambi茅n los grupos humanos, como conjuntos vienen en oleadas, en generaciones juntas que nacen, crecen, maduran, dan de s铆 lo mejor como exuberantes frutos, y finalmente se marchitan, decaen y mueren. Y tambi茅n ocurre con los Maestros, con las personas que tanto nos han ense帽ado, se marchan de nuestro lado, y quedamos como hu茅rfanos, tristes y abandonados, melanc贸licos y a veces temerosos…

Ha ocurrido miles de veces, y seguir谩 ocurriendo, las oleadas de vida y sus maestros vendr谩n. Cada uno har谩 su papel, y luego el tel贸n caer谩 sobre la escena.

En tiempos del Buddha, quiz谩s para algunos el m谩s grande ser humano que haya existido, tambi茅n le lleg贸 a 脡l su momento de partida. Una larga vida de peregrinaje y esfuerzo llegaba a su fin, y a pesar de haber alcanzado el Nirvana, cuando era joven, renunci贸 al mismo, a aquello que todos deseamos, para continuar ense帽谩ndonos hasta una edad avanzada. Sus fuerzas decayeron y enferm贸. Tras una recuperaci贸n transitoria, habl贸 as铆 con su disc铆pulo Ananda:


Poco despu茅s que el Buddha se hubo recuperado de su enfermedad, sali贸 de su morada y se sent贸 a la sombra del porche sobre un asiento extendido. Entonces el venerable Ananda se acerc贸 al Buddha, se inclin贸, y se sent贸 a un lado, y le dijo:

“Se帽or, es fant谩stico que el Buddha se sienta ahora confortable y bien. Porque cuando el Buddha estaba enfermo mi cuerpo parec铆a como si estuviera drogado. Estaba desorientado, y las ense帽anzas no eran nada claras para m铆. Al menos me consolaba pensando que el Buddha no se extinguir谩 completamente sin al menos dejar algunas indicaciones a la Sangha, la Asamblea de los monjes mendicantes.

¿Pero qu茅 espera de m铆 la asamblea de mendicantes? He ense帽ado el Dharma sin hacer distinci贸n entre ense帽anzas secretas y p煤blicas. Cuando se trata de ense帽ar, el Iluminado no tiene cerrado el pu帽o como un maestro cualquiera. Si hay alguno que piense: “Me har茅 cargo de la Sangha de los Mendicantes”, o “La Sangha de los mendicantes est谩 destinada para m铆”, que haga pues una declaraci贸n a la Sangha. No obstante, el Iluminado no piensa de esta manera, entonces ¿por qu茅 deber铆a hacer una declaraci贸n con respecto a la Sangha?

Ahora ya soy viejo, soy el mayor y el m谩s antiguo. Tengo una edad avanzada y he llegado a la etapa final de la vida. Ahora tengo ochenta a帽os. As铆 como un carro decr茅pito sigue funcionando apoy谩ndose en correas, de la misma manera, el cuerpo del Realizado se mantiene apoyado en correas, o eso podr铆as pensar. A veces el Realizado, sin enfocarse en ning煤n signo particular, y con el cese de ciertos sentimientos, entra y permanece en inmersi贸n en el coraz贸n sin dar se帽ales. S贸lo entonces el cuerpo del Realizado moment谩neamente es aliviado.

As铆 que 膧nanda, s茅 tu propia isla, tu propio refugio, sin otro refugio. Que las ense帽anzas sean tu isla y tu refugio, sin otro refugio. ¿Y c贸mo puede hacer esto un monje mendicante? Cuando un monje mendicante observa cada aspecto del cuerpo, perspicaz, consciente, atento, libre de deseo y aversi贸n por el mundo. Cuando medita observando cada aspecto de los sentimientos, perspicaz, consciente, atento, libre de deseo y aversi贸n por el mundo. Cuando contempla la mente, observ谩ndola perspicaz, consciente, atento, libre de deseo y aversi贸n por el mundo.

De esta manera es como un monje mendicante, se convierte en su propia isla, su propio refugio, sin otro refugio. As铆 es como la ense帽anza es su isla, su refugio, sin otro refugio.

Ya sea ahora o despu茅s de que haya muerto, cualquiera que viva siendo su propia isla, su propio refugio, sin otro refugio; con la ense帽anza como su isla y su refugio, sin otro refugio, aquellos mendicantes m铆os que quieran practicarlo estar谩n entre los mejores de los mejores. [del Mah膩parinibb膩nasutta]


...

Cada minuto que nos queda, cada segundo que palpita el coraz贸n, anuncia la p茅rdida de nuestro mundo alrededor, que muere con nosotros. ¿A qui茅n acudir茅? ¡Ojal谩 tuviese un Maestro! ¡Ojal谩 el Maestro siguiese vivo a mi lado!.

Pero si alguno vez estuvo realmente vivo es cuando reson贸 con tu Voz Interna, con ese otro Maestro que te acompa帽ar谩 hasta el 煤ltimo aliento y a煤n m谩s. Y los versos, palabras, lecciones de tus Maestros externos hablar谩n todas al unisono, en tu memoria interna, en tu propia Isla, en la Isla Refugio, en la C谩mara Secreta donde se guardan las ense帽anzas.

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viernes, mayo 26

El Loto - II - El Loto Azul y el Loto Blanco

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EL LOTO - 2

EL LOTO AZUL Y EL BLANCO

“OM Mani Padme Hum”

El Loto es uno de los s铆mbolos m谩s universales que podemos encontrar ampliamente en todos los pa铆ses orientales y tambi茅n en el Antiguo Egipto.

La vieja tradici贸n oriental re煤ne en las figuras de Chenrezig (tibetano), Avalokiteshvara (hind煤) y Kwanyin (chino) los diversos nombres atribuidos al dios “Portador del Loto” o Padmap膩峁噄. Cada una de ellas posee una particularidad en relaci贸n a la naci贸n en la que se elaboran sus mitos.

El t茅rmino “Avalokiteshvara”, en s谩nscrito, nos da una clave sobre el significado del llamado “Portador del loto”. Su traducci贸n inmediata es el “Se帽or que contempla hacia abajo desde arriba”, pero en un sentido m谩s profundo es aquello que el esp铆ritu humano puede llegar a percibir de la divinidad, su aspecto accesible, el Verbo, o el Logos, el 7潞 principio universal o Atman.

En palabras m谩s sencillas, Parabrahman, aquello que est谩 m谩s all谩, lo Incognoscible, Aquello que ninguna mente humana puede llegar a concebir y dotar de alguna cualidad, no puede ser percibido por el ser humano, debido a sus propias limitaciones. No obstante, en el seno del mismo Misterio yace la Ra铆z de la Manifestaci贸n, el Verbo que se manifiesta peri贸dicamente en los mundos y del que todos los seres humanos participamos.

Nuestro largo camino de retorno al origen, aunque ya transformados, consiste precisamente en el viaje del “ser” hacia el “Ser”, de la gota de agua hacia el Oc茅ano.

As铆 como es arriba, es abajo

El viejo aforismo se refiere a la uniformidad de todo lo creado, la Unidad y Correspondencias entre todo lo existente, en lo superior y en lo inferior. As铆 el Loto, esa planta maravillosa que contiene en su semilla la forma prefigurada de la planta adulta, representa tambi茅n la potencialidad de Aquello en su manifestaci贸n como Universo entero, el Dios posible, y de la Humanidad en ciernes esperada, del ser humano que florece en su camino.

Cuenta la leyenda que Padmapani, el portador del loto y quien est谩 en el coraz贸n del loto, hizo el voto de no cesar de trabajar por la humanidad hasta que hiciera sentir su presencia en cada uno, salv谩ndola as铆 de la miseria del renacimiento. Se comprometi贸 a llevar a cabo tal proeza antes de que llegara el fin del Kalpa, o periodo de manifestaci贸n del universo, y que en caso de fracasar desear铆a que su cabeza se dividiera en innumerables fragmentos. El Kalpa lleg贸 a su fin, pero la Humanidad no le sinti贸 en su fr铆o y malvado coraz贸n. Entonces la cabeza de Padmapani se quebr贸 y dividi贸 en miles y miles de fragmentos.

“Om Mani Padme Hum”, habitualmente traducido por “¡Oh, la Joya en el loto!, es un mantra sagrado (manas-antara, o puente del pensamiento) extendido por todo el oriente de influencia budista. Encierra en s铆 mismo un saludo y una esperanza. Pues en realidad OM es la forma resumida de AUM, la sagrada trinidad hind煤, el triple sonido de apertura, continuidad y cierre, el Logos que se manifiesta en el mundo y en el Esp铆ritu de cada ser humano. Se trata de la aut茅ntica esencia, el Ser en el ser, en cada uno de nosotros, y esa es la “Joya” (Mani) en el “Loto”, la esencia pura que habita en nosotros y que es la promesa y esperanza de nosotros mismos. Por eso mismo, algunas estatuas del Buda, en la frente o bien en el mo帽o que la adorna, hay a veces inscrito un peque帽o Buda, o sea la “Esencia del Buda” o “Buddha-dhatu”, la semilla del budado o del loto, que si no estuviese presente como promesa, nunca har铆a posible la existencia de los innumerables budas en que la humanidad se convertir谩 tras su largo peregrinaje.

EL LOTO EGIPCIO

Representado en todas las tumbas, en las manos o en el cabello de las divinidades y seres humanos, expresa la misma idea que el loto hind煤 y budista. A veces, como en la tumba de Tut-Anj-Am贸n, el mismo fara贸n, como dios revivido, es representado como una cabeza rejuvenecida que surge del loto.

Hay dioses como Nefertum, o sea la Belleza de Atum (el Dios Sol Oculto) que se manifiesta naciendo, como dios y universo recreado, como un peque帽o ni帽o descansando sobre las hojas de un loto. S铆mbolo pues del renacer humano y de la Vida Una.

Las tumbas est谩n llenas de representaciones con los lotos, porque el difunto ya no es tal, sino un loto que nace gracias a las semillas plantadas durante la vida, en los Campos de Ialu, o campos el铆seos egipcios del m谩s all谩.

Se trata pues del Loto Azul, o nymphea cerulea, que tiene como particularidad, que surge de la ci茅naga, del barro, cruza el agua y abre sus p茅talos cada d铆a ante el Sol, que es la luz del esp铆ritu que le llama, pues si no hubiese ese llamada los seres humanos no s贸lo no levantar铆amos la cabeza, sino que nos hundir铆amos en el barro, entretenidos en sus vericuetos. Y curiosamente, tras la partida del Sol, el loto azul hunde de nuevo su flor en el agua, hasta el siguiente d铆a.

La ense帽anza de este Loto Azul es clara, pues si bien todos poseemos la semilla de lo espiritual y nuestra esencia inmortal, el camino hasta hacerla realidad es arduo y lejano en el tiempo. Nos ense帽a por tanto que a cada d铆a le sigue una noche, la noche del alma, la muerte tambi茅n, la derrota a veces, el cansancio, la p茅rdida del propio sentido de la vida y de nuestro verdadero ser. Pero para m铆, tal como yo lo entiendo, cuando miro la inmensidad del Universo, la infinitud del mismo, el tiempo inconmensurable, los ciclos repetidos, la evoluci贸n majestuosa de todo lo existente… cuando observo todo eso, y veo lo infinitamente peque帽o que soy, me doy cuenta que la prueba m谩s grande que tengo delante es aceptarme, encontrar el centro y la serenidad ante los avatares de la vida, y saber ciertamente que no nos perderemos en esta oscuridad de la vida, sino que Padmapani, que vive oculto en cada uno de nosotros, nos ayudar谩 una y otra vez a seguir adelante, hacia el infinito.

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viernes, marzo 3

LAS HUMANIDADES PREVIAS - 3

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DESCENSO DEL HOMBRE SEG脷N EL KANGYUR TIBETANO II

El Sutra budista, el Dulva que forma parte del Canon Budista, contin煤a narrando c贸mo el ser humano fue descendiendo, encarnando en formas cada vez m谩s materiales, y contin煤a describiendo la constituci贸n de las sociedades humanas, las castas, las ciudades y las casas, etc., en definitiva toda la sociedad como era entonces conocida, hasta la aparici贸n del Buda.

Lo interesante es que asocia el texto el ego铆smo humano, la aparici贸n del mismo y su profundizaci贸n, a la densificaci贸n material de su cuerpo, paralela a la p茅rdida de espiritualidad. Veamos pues su contenido, aunque no reproduciremos aqu铆 todo sino s贸lo las partes fundamentales.

viernes, febrero 24

LAS HUMANIDADES PREVIAS - 2

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DESCENSO DEL HOMBRE SEG脷N EL KANGYUR TIBETANO I

Resumiendo el anterior art铆culo, los registros ancestrales del llamado Libro de Dzyan hablan de una Oleada de Vida, que llega a su etapa humana actual a trav茅s de un largo y complejo peregrinar previo. Dicha oleada cuando comienza a manifestarse en nuestro planeta como seres humanos lo hace a trav茅s de un proceso gradual de manifestaci贸n desde lo sutil hasta lo f铆sico denso.

Paralelo a dicho proceso humano, tambi茅n la Tierra fue conform谩ndose poco a poco tal como la conocemos, y el magma l铆quido original fue endureci茅ndose dando origen a la corteza terrestre y tomando forma las placas continentales.

mi茅rcoles, febrero 22

LAS HUMANIDADES PREVIAS - Tradiciones Budistas Exot茅ricas y Esot茅ricas

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LAS HUMANIDADES PREVIAS

EL DESCENSO DEL SER HUMANO A LA MANIFESTACI脫N

Tradiciones Budistas Exot茅ricas y Esot茅ricas

Las teor铆as evolucionistas que poco a poco se hicieron prevalentes en el mundo occidental, no fueron compartidas en su totalidad por otras religiones y tradiciones.

Sin embargo el budismo, tanto en su aspecto exot茅rico como en el esot茅rico, contempla la “Evoluci贸n” como naturaleza intr铆nseca de la manifestaci贸n del mundo. Es innegable, y en ambos casos, aunque por razones distintas, se acepta en general estas ideas.

Entiende la tradici贸n oriental que la manifestaci贸n en el mundo es un doble proceso, uno espiritual y otro f铆sico, que bien podr铆a ser representado por el siguiente gr谩fico:

lunes, octubre 31

Karma, Libertad y Destino III - Budismo y Recta Atenci贸n

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KARMA, LIBERTAD Y DESTINO

Parte III

BUDISMO Y RECTA ATENCI脫N

En la pasada entrega vimos que para el hinduismo la Recta Acci贸n, que es el camino del deber dictado por el Dharma o Ley, es el sendero que conduce a la liberaci贸n progresiva.

El budismo enfoca esa misma liberaci贸n pero centrado primero en los mecanismos mentales, pues al fin y al cabo todo sufrimiento, toda liberaci贸n es en primer lugar mental y psicol贸gica.

De la misma manera que necesitamos las dos piernas para caminar, estos dos sistemas, persiguiendo el mismo fin, adoptan dos mecanismos complementarios, que en realidad son uno, actuando en dos niveles diferentes: por un lado el hinduismo se centra en el orden social y en la acci贸n diaria, y por el otro lado el budismo lo hace en el control mental y el despertar ante la ilusi贸n del mundo para dirigirse directamente al interior de uno mismo.

martes, septiembre 27

Pesismos u Optimismo - Voltaire versus Leibniz

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Pesimista u Optimista

Voltaire versus Leibniz

Pesimismo y optimismo, son dos actitudes humanas comunes y alternas. Aquello del vaso medio vac铆o o medio lleno, implica que s贸lo se ve un lado del vaso. Y al igual que para caminar hacen falta dos piernas, optimismo y pesimismo son necesarios, pero en una combinaci贸n adecuada que llamaremos Visi贸n Cabal.

Dec铆an los chinos que primero hay que analizar las cosas a vista de p谩jaro y luego de cerca como una tortuga. Seguramente en la lejan铆a las cosas no se ven tan mal, pero cuando nos acercamos hasta los m谩s m铆nimos defectos se hacen aparentes.

Ambas posiciones fueron representadas por dos personajes hist贸ricos, dos fil贸sofos de car谩cter y estilo de vida muy diferentes. Y es que cada uno cuenta sobre la feria seg煤n le va el negocio.

viernes, junio 17

Atenci贸n desviada y Recta Atenci贸n

 Atenci贸n desviada y Recta Atenci贸n

¿Por qu茅 es tan importante el adecuado manejo de la atenci贸n? Porque la atenci贸n es el aut茅ntico comienzo del autocontrol, es promotora de la meditaci贸n que lleva poco a poco a ir sorteando las trampas que nos presenta el mundo ilusorio.

Puede leerse en la obra "El Coraz贸n de la Meditaci贸n Budista", del autor Nyanaponika Thera, que este camino de la Atenci贸n puede "ser considerado como el Coraz贸n de la Doctrina... La Recta Atenci贸n es, de hecho, la base indispensable para el Recto Vivir y el Recto Pensar, en todas partes, en cualquier momento y para todo el mundo... Es un m茅todo para la superaci贸n de la pena y las lamentaciones, para la destrucci贸n del dolor y la aflicci贸n. ¿No es esto lo que todo el mundo desea?"

martes, junio 14

MIndfulness, uso y abuso

 Mindfulness, uso y abuso

¿Cu谩l es la diferencia que existe entre ser simplemente bueno y parecer socialmente todo un caballero o una dama?

Una simple b煤squeda en Internet acerca del significado de Mindfulness arroja un resultado de 1.430.000.000 p谩ginas. No hay discusi贸n, es un asunto de moda. Cursos, seminarios, libros, art铆culos, charlas, todo est谩 lleno de Mindfulness.

Como sucedi贸 en la California del siglo XIX, los buscadores de oro aguzan su olfato, husmean el horizonte, encuentran la palabra m谩gica y se ponen a montar cursillos de fin de semana de Mindfulness. El 茅xito est谩 garantizado, porque la inmensa mayor铆a de las personas: 

mi茅rcoles, mayo 18

Apego y Desapego

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APEGO Y DESAPEGO

Uno de los conceptos m谩s repetidos dentro del 谩mbito del budismo, de la vedanta y del hinduismo en general, es lo que denominan Upadana, que m谩s que apego, en el sentido simple que podr铆amos asignarle, se trata m谩s bien de aquello que mantiene la influencia de las cosas y las ideas repetitivas en nuestra conciencia, o sea es el combustible siempre ardiente que dota de energ铆a los procesos mentales, de tal manera que provoca el aferrarse una y otra vez al mundo ilusorio sin soluci贸n.