martes, noviembre 30

Conspiraciones y el Plano Inclinado

 CONSPIRACIONES Y EL PLANO INCLINADO

¿Est√°n haciendo las compa√Ī√≠as farmac√©uticas su agosto? Seguramente. 

¿Hacen todo lo posible para influenciar los organismos nacionales e internacionales para su propio beneficio? No hay duda. 

¿Contratan anunciantes o insertan "anuncios camuflados como art√≠culos" en los diarios principales? Desde luego que s√≠, como hacen todo el resto de sociedades financieras, partidos pol√≠ticos, grandes distribuidores, etc. etc.

Todo eso forma parte de la parafernalia que acompa√Īa, ha acompa√Īado y seguir√° acompa√Īando a las sociedades humanas, desde el tiempo de los romanos y antes, hasta el presente, especialmente cuando vivimos bajo sistemas capitalistas liberales.

lunes, noviembre 29

¿Es que acaso yo fui una piedra o un animal?

 ¿Es que acaso yo fui una piedra o un animal?

Una y otra vez he crecido como el pasto.
He experimentado setecientos setenta moldes,
perecí como mineral y fui vegetal,
muerto como vegetal me convertí en animal,
partí del animal y me volví un hombre.
Entonces,
¿Por qu√© he de temer a desaparecer a trav√©s de la muerte?
La próxima vez moriré y tendré alas y plumas como los ángeles
y luego me elevaré más allá de los ángeles.
Aquello que no puedes imaginar…
Eso seré.

Rumi

Las tradiciones orientales, especialmente hind√ļes y budistas, tal como han sido difundidas en el siglo XIX en los pa√≠ses occidentales a trav√©s de los llamados movimientos teos√≥ficos y por el renacimiento tanto de las doctrinas budistas tibetanas (movimiento Rim√©) as√≠ como otros movimientos orientales, postulan un origen de la humanidad extremadamente antiguo y con un desarrollo en fases sucesivas: desde una humanidad et√©rea, no f√≠sica ni individualizada, hasta llegar a descender al plano f√≠sico, tomando conciencia individual.  Pero √©sta forma de ver la creaci√≥n y evoluci√≥n humana no es privativa de oriente, porque por ejemplo en Am√©rica, encontramos parecidas ideas, como ocurre en el llamado Popol Vuh de los mayas. 

miércoles, noviembre 24

La Voz del Silencio 06 - La Doctrina Mahayana

LA VOZ DEL SILENCIO Y LA DOCTRINA MAHAYANA


Continuamos con esta serie de artículos con comentarios sobre La Voz del Silencio, y entramos a una de mis partes preferidas. Personalmente no entiendo el objeto de la Filosofía si no radica en la Acción Constante dirigida en beneficio de los demás, por el medio que sea y como se pueda y cada uno de acuerdo a sus capacidades y posibilidades.

Aunque la primera parte del texto es dura, sin concesiones, veremos que al final, se abre a la m√°s bella de las doctrinas, la del Amor Compartido.

Antes de entrar en aquel sendero, debes destruir tu cuerpo lunar, expurgar tu cuerpo mental y purificar tu corazón.

En la tradici√≥n budista y en el hinduismo esot√©rico, se considera al ser humano como el agregado de varias estructuras o partes. El cuerpo lunar hace referencia a la herencia de los “ancestros”, los llamados pitris o padres lunares en la tradici√≥n hind√ļ, y que se corresponden con el cuerpo f√≠sico propiamente dicho y  todo el conjunto psicof√≠sico animal. En cuanto a la mente que hay que expurgar es la mente compuesta a la que aqu√≠ se refiere, a kama-manas, o sea la mente (manas) impregnada de deseos (kama). Esta mente est√° influenciada y participa de los elementos animales, y por eso tiene que ser liberada de todos esos elementos inferiores, corregida en su direcci√≥n, enderezada y elevada. El coraz√≥n, indicar√≠a el centro activo de nuestra conciencia actual como seres humanos, representan la confluencia de lo espiritual, lo mental y los sentimientos, que tambi√©n tienen que purificarse.

s√°bado, noviembre 20

La Voz del Silencio 05

La Voz del Silencio 05 - Los Tres Vestíbulos

Caminante del Cielo

Hoy trataremos del paso final de los 3 Vest√≠bulos. 

Supuestamente ya nos hemos asentado en el Vest√≠bulo de la Sabidur√≠a, que en su “nivel b√°sico” consiste en desechar primero los conceptos err√≥neos del Vest√≠bulo de la Ignorancia, ya comentados, y adem√°s dejar de lado las falsas espiritualidades y espejismos del Vest√≠bulo de la Instrucci√≥n. √Čste √ļltimo es muy dif√≠cil de superar dado que en el mismo texto se dice que hay una serpiente enroscada detr√°s de cada flor de aroma estupefaciente. Tras caer embriagado por su aroma, o sea sus falsas expectativas, las creencias que nos hace creer m√°s grande que los dem√°s y separados, son los halagos pseudo-espirituales que hacen que nos olvidemos que hay una serpiente agazapada esperando para atacar. Y puesto que no se trata de una sola flor sino de un floreciente jard√≠n de enga√Īos, la consecuencia es que hay muchas flores donde adormilarse y caer, y las peores y m√°s peligrosas son aquellas en las que la serpiente enroscada en su tallo no s√≥lo nos muerde y envenena sino que adem√°s penetra en nuestra sangre y toma posesi√≥n de nosotros mismos, convirti√©ndonos en disc√≠pulos del lado oscuro y en torres infinitas de vanidad y orgullo.


miércoles, noviembre 17

La Voz del Silencio 04

La Voz del Silencio 04 

Los Tres Vestíbulos (continuación)

El primer Vest√≠bulo de la Ignorancia, en el que estamos instalados, no debe ser despreciado. Todos corremos r√°pidamente hacia el de la Sabidur√≠a, como si su obtenci√≥n fuese un regalo divino que hace in√ļtiles todos los pasos anteriores. Este es el mismo error en que caen aquellos que piensan que por el mero bautismo, o alg√ļn tipo de absoluci√≥n dada por alguien, todos los pecados o errores desaparecen. Evidentemente llegar a la Sabidur√≠a no es un proceso de iluminaci√≥n s√ļbita, no es una especie de "satori", en el cual por otra parte no creo, sino una construcci√≥n progresiva. A la Sabidur√≠a no se llega por rituales sagrados, ni por revelaciones de √ļltima hora, ni por la comunicaci√≥n de ning√ļn secreto, sino a trav√©s de LA VIDA, del desarrollo y evoluci√≥n obtenida por los sucesivos intentos, por los fracasos y victorias, por los entendimientos que las ense√Īanzas nos proporcionan y que nos llevan a modificar nuestra vida, paso a paso.

lunes, noviembre 15

La Voz del Silencio 03 - Los Tres Vestíbulos

La Voz del Silencio 03

Los Tres Vestíbulos


No escribo estos comentarios sobre este hermoso texto desde la posici√≥n de aqu√©l que se cree dotado de una revelaci√≥n, o que simplemente ense√Īa porque SABE. Mas bien lo hago como un ejercicio de meditaci√≥n, y lo publico por si a alg√ļn compa√Īero viajero le conviene. Quiz√°s mis intuiciones coincidan con las tuyas y as√≠ nos afirmemos mutuamente. 

A menudo he le√≠do estos p√°rrafos de la Voz del Silencio titulados "Los Tres Vest√≠bulos". Su significado obvio y directo es el de 3 estadios por los que hay que avanzar alcanzando finalmente eso que llaman Sabidur√≠a,  y desde ah√≠ trascenderla y saltar a la Otra Orilla.

viernes, noviembre 12

La Voz del Silencio 02

LA VOZ DEL SILENCIO 02


Dice la gran Ley (a): «Para llegar a ser CONOCEDOR (b) del YO ENTERO debes primeramente ser conocedor del YO (c). 

a) La Gran Ley, se refiere a la Ley Evolutiva general del progreso de la Conciencia. La ciencia, con distintos matices, reconoce la evoluci√≥n de las formas materiales at√≥micas, pasando por las manifestaciones "animales", desde las amebas hasta los animales m√°s superiores. Pero este p√°rrafo se refiere a la evoluci√≥n de la Conciencia en particular, su elevaci√≥n progresiva hasta lo que podr√≠amos llamar conciencia espiritual. 


martes, noviembre 9

Al-Fayoum, el Laberinto y el dios Sobek - 04

 El Laberinto Egipcio de Hawara


Varios historiadores y viajeros de los tiempos cl√°sicos dejaron sus comentarios sobre el Laberinto, algunos como referencias tomadas de otros visitantes y otras veces como testigos oculares directos. Entre ellos cabe mencionar hasta 6 fuentes cl√°sicas: Herodoto, Manet√≥n, Diodoro Siculo, Estrab√≥n, Plinio  y Pomponio Mela. Podemos por tanto atestiguar la popularidad y la fama de este lugar.


Ahora bien, seg√ļn los especialistas, s√≥lo podemos considerar testigos directos a Herodoto y a Estrab√≥n, los dem√°s aunque contienen informaciones interesantes, √©stas son de segunda mano o elaboraciones posteriores.


De Herodoto, en las Historias II, 148, hay que entresacar algunas notas:


"...Decidieron legar a la posteridad un monumento com√ļn e hicieron construir el Laberinto para su mayor gloria, un poco por encima del Lago Moeris, m√°s o menos en la vecindad de la ciudad llamada de los Cocodrilos (Cocodrilopolis, la antigua Shedyt); de hecho yo pude ver este Laberinto,  una obra m√°s grande que el poder para describirlo...El Laberinto supera incluso a la Pir√°mide..." 


s√°bado, noviembre 6

Al-Fayoum, el Laberinto y el dios Sobek - 03

Los Laberintos

Edward Burne Jones -Teseo y el Minotauro en el Laberinto

El primer laberinto del que hay que escapar es el de las palabras, que pareciendo lo mismo hablan de cosas diferentes.

Porque una cosa es un laberinto entendido como enredo o dise√Īo complejo. Psicol√≥gicamente se puede definir como situaciones en las que habiendo diversas alternativas, es dif√≠cil decidir la salida en cada paso, la decisi√≥n siempre es compleja y se complica cada vez un poco m√°s. Se parece al concepto de karma, porque cada acci√≥n nos lleva irremediablemente a una nueva situaci√≥n, que es una nueva disyuntiva y un nuevo punto de comienzo.

viernes, noviembre 5

Al-Fayoum, el Laberinto y el dios Sobek - 02

 Sobek o el Gran Drag√≥n Egipcio

Sobek dando vida a Amenhotep III

La visi√≥n com√ļn que habitualmente tenemos de Egipto es la de un pa√≠s des√©rtico en su mayor extensi√≥n, aunque regado por las aguas del Nilo. Esto surge de la consideraci√≥n actual que visualiza a los pa√≠ses seg√ļn ciertas fronteras marcadas. 

Remet-n-Kemet, el pueblo de Egipto

No obstante, para un egipcio de la antig√ľedad, Egipto o Ta Mery, "la tierra amada", o tambi√©n Kemet, "la tierra negra" o h√ļmeda, era la tierra alrededor del Nilo y el agua del Nilo. El fen√≥meno de la inundaci√≥n anual representaba el abrazo c√≠clico y sagrado del r√≠o y de las tierras circundantes, y dado que el r√≠o era Osiris mismo, la tierra h√ļmeda de las m√°rgenes era su esposa Isis

miércoles, noviembre 3

Al-Fayoum, el Laberinto y el dios Sobek - 01

Al-Fayoum, el Laberinto y el dios Sobek


Verano, El Cairo, en el interior de la Gran Pir√°mide. Estamos justo a la entrada de la Gran Galer√≠a ascendente. Hay un peque√Īo grupo de personas que se dirigen en fila india hacia la escalera y que se disponen a la ascensi√≥n. Alguien llama mi atenci√≥n al hablar en espa√Īol en voz alta; est√° cubierto de sudor y resoplando. 

Acceso a la Gran Galería

Viene de alg√ļn lugar de Am√©rica del Sur y, tras secarse la cara enrojecida, le grita a sus acompa√Īantes diciendo que est√° harto de ver piedras y m√°s piedras y que se niega a subir por la Gran Galer√≠a hasta la C√°mara Real. Se da la vuelta con su sombrero a lo "Indiana Jones" y se dirige hacia atr√°s ansioso por encontrar la salida de aquella infernal pir√°mide. Hab√≠a cruzado todo el oc√©ano para visitar la Gran Pir√°mide, y renunciaba en el √ļltimo momento a entrar en el lugar m√°s ic√≥nico.