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viernes, marzo 4

Conciencia y Totalidad

Conciencia y Totalidad

La Conciencia, "cum-scire", por definición es aquello que posee un conocimiento global del propio hombre, de sus propios actos y consecuencias, la conciencia moral, pero también consiste en el conocimiento relacionado conmigo mismo y con el mundo que me rodea.

En origen la palabra “cum-scire” contenía también el significado de "discernir", separar y distinguir. Precisamente el primer acto de conciencia consiste en darse cuenta de la existencia de uno mismo en contraposición al mundo.

lunes, febrero 7

Yo, Robot

 YO, ROBOT

En el plano físico las leyes son deterministas porque sus posibilidades de acción son conocidas y hay mecanismos estrictos.

En el plano de la física atómica hay un determinismo menos marcado. Las partículas y las energías fluyen y se transforman. La mecánica cuántica nos indica que las cosas pueden ser o no ser, no hay un determinismo estricto, aunque sí hay unas leyes inexorables.

En el plano humano y psicológico encontramos factores que actúan de forma  generalizada y aparentemente indeterminada debido a su complejidad. La dificultad en reducir a términos simples la conducta humana, parece indicar que existe un cierto libre albedrío que permitiría modular las consecuencias y causas de los hechos. 

miércoles, enero 26

Elevar el Nivel de Conciencia

 ELEVAR EL NIVEL DE CONCIENCIA

Eso que llamamos conciencia está sobrevalorado. Por ejemplo, a veces decimos cosas como "no puedo aceptar esto, mi conciencia no me lo permite", o "afirmo tal y cual cosa contundentemente porque así lo dicta mi conciencia". Eso suena bien en las película dicho por el héroe, en los demás queda un poco ridículo.

lunes, diciembre 27

Navidad: No eres nadie, y eres el Rey

Navidad: No eres nadie, y eres el Rey

Orgullo, falsa modestia, arrogancia, soy el mejor, no soy nadie... yo soy el primero, dejadme atrás, no puedo...

La mente humana oscila de una lado a otro, finalmente anclándose en un papel. El ser humano nace inseguro, desnudo y desprotegido, más aún que ningún otro animal. Dependientes por largo tiempo, desarrollamos un instinto insano por dominar el medio adverso, generando etapas de rebeldías inconsolables, oscilando desde la tiranía más o menos encubierta en el seno familiar, hasta un estado de desvalimiento e inseguridad crónica.

viernes, mayo 14

Psicología 03 - La Conciencia de Sí Mismo

La Conciencia de Sí Mismo

En la pasada entrega de esta serie sobre Psicología, explicamos el desarrollo progresivo de la conciencia, desde las formas materiales minerales, pasando por vegetales y animales hasta la conciencia humana.

Un amigo cercano y hermano de ideales, Miguel, después de leer mi artículo anterior (ojalá muchos de los que me leen tuvieran esa capacidad y valor, porque así aprenderemos todos) me hizo la siguiente observación:

"Tu artículo me ha hecho recordar un librillo escrito por un inglés llamado Peter Russell, matemático y psicólogo que se dedicó a estudiar la conciencia, titulado "Ciencia, conciencia y luz". En dicho libro afirma, a partir de una pregunta aparentemente inocente, con una sentencia que es todo un tratado contra el materialismo y que dice lo siguiente: ¿Cómo es posible que algo tan inmaterial como la conciencia haya surgido de algo tan inconsciente como la materia?"

¡Bravo por Miguel! Porque hoy en día nos las cuelan todas sin que nos demos cuenta. Es lo que tiene Internet, y lo digital en general, que multiplica por 1000 la Sabiduría y la Tontería, y como tontería hay mucha... Efectivamente, la conciencia no se desarrolla a partir de la materia, no se origina en la materia, sino que la acompaña y se manifiesta en ella. 

En primer lugar, ser consciente de algo, requiere primero un yo, por mínimo e ilusorio que este sea. "Conciencia" es una palabra y concepto que viene del latinajo "cumscire", o sea cum (junto, con) y scire (saber, relacionado también con "scindere": cortar, penetrar, separar o escindir)  

Se refiere por tanto a conocer, y en ese conocer distinguiendo, discerniendo, separando lo que es de lo que no es, la primera separación es la del que conoce y la de aquello que es conocido. Por eso decía anteriormente que se necesita primero un yo, un núcleo a partir del cual pueda existir una conciencia.

Se habla a veces de "elevar conciencia", y cuando se dice o se escucha este concepto, paradójicamente de una manera "in-consciente", todos nos imaginamos algo que está más arriba, muy arriba, e incluso elevamos los ojos dirigiéndolos hacia un infinito ignoto. Claro que en eso de elevar conciencia corremos el riesgo de darnos un tortazo por no ser conscientes de lo que tenemos delante.

Pero empecemos por el principio: "Y dijo Dios: Hágase la luz; y la luz se hizo". Esta es la Luz del Logos o el Dios Manifestado, o Luz Primordial y homogénea, aquello que los orientales llaman Daivî-prakriti, la naturaleza espiritual y elemento vital fundamental que sostiene todos los seres. Es la Conciencia Absoluta que penetra, informa y guía todas las formas evolutivas, la luz que pugna por hacerse consciente de sí misma en su desarrollo en cada ser  individualizado. 

Luz y Conciencia es lo mismo. 


Dios es la Luz de los cielos y de la tierra. Su luz es como la de una hornacina en la que hay una mecha encendida, la la mecha está dentro de un recipiente de cristal, y el cristal es como el de una estrella brillante, encendida por el aceite de un sagrado olivo, que no es ni de oriente ni de occidente, y cuyo aceite refulge sin ser tocado por el fuego. ¡Luz sobre la luz! Dios guía a quien quiere a su Luz, y establece enseñanzas en parábolas para la humanidad, pues Dios tiene el conocimiento perfecto de todas las cosas.

Sura "Nour ala Nour", El Corán

Así esa Luz Absoluta, Mística, penetra entera el universo, y gradualmente se entierra en la materia. La materia aporta el campo de cultivo, y también la división y la inercia. La Luz queda así encerrada, aprisionada en las múltiples cárceles de la materia, y tiene que abrirse paso poco a poco, al principio inconsciente de sí misma, como en la primera apertura de los ojos de un niño recién "dado a la luz", y que no es capaz de distinguir su propio ser del mundo universal que le rodea y con el que se confunde.

Luego, inexorablemente, la luz se manifiesta cada vez más compleja, más brillante, a través de cuerpos también más complejos y sofisticados que, aunque no dejan de ser también prisiones, al menos permiten escapar de su interior y expresar así algo de esa luz que llevan dentro. Y a veces por medio de la poesía, o de la palabra sagrada y misteriosa, es capaz de iluminar otras conciencias para que también despierten ¡Nour ala Nour¡ ¡Luz a la luz! ¡Qué maravilla¡ Contempla todas esas luces en medio de la noche, titilantes, amenazadas a veces, pero que se extienden y crecen a lo largo de los milenios incendiando el mundo entero. 

Así poco a poco la Conciencia Una, después de dividirse, después de esa larga aventura abriéndose paso en la oscura materia, haciendo un esfuerzo último se conoce a sí misma, se ilumina a sí misma, ¡Luz a la luz! y entonces, como dicen los sabios orientales, en los versos eternos de los Upanishads, se reconoce a sí misma como Aquello, como parte de Aquello, como la Luz misma: “Ta Tvam Asi”, Tú eres Aquello, como señala el viejo lema vedantino.

Esta es la esencia de la Filosofía del Iluminismo de Suhrawardi, el filósofo condenado por hereje, por cultivar enseñanzas esotéricas y por atreverse a recuperar la memoria del viejo conocimiento de los sabios iranios del pasado, los sacerdotes del Fuego y de la Luz. Pero eso es tema para otro artículo, Gracias Miguel.

domingo, mayo 9

Psicología 02 - La Aventura de la Conciencia


En el pasado artículo sobre psicología vimos la importancia del impulso del deseo, simbolizado por el dios Kama en oriente, y por Eros y hasta Cupido en el simbolismo occidental. Este dios nos lleva a correr, saltar, amar, odiar también, y a toda clase de movimientos más o menos ordenados o desordenados de nuestros sentimientos, afectos y querencias. 

¿Es eso bueno o malo? 

Depende del momento personal y desde el punto de vista espiritual. Si no existiera seríamos como estatuas de sal, detenidos en medio del movimiento incesante de la vida, por tanto sin capacidad de aprender y experimentar. Por otro lado, su presencia es la causa de todos los vaivenes, sustos y alegrías que la vida nos ofrece, con muchos más momentos de sufrimiento que de paz, según nuestra memoria... 

Pero esto no es normal. 

Días y Noches de Brahmâ y los Yugas hindúes

  Los Días y Noches de Brahma Los Yugas Hindúes : Ciclos Simbólicos o Cronología real. En muchos pueblos de la antigüedad se considera el ti...