domingo, mayo 26

EL MISTERIO DE LA ENCARNACI√ďN DIVINA I - El Ave Verum de Mozart

El Misterio de la Encarnación Divina I

El Ave Verum de Mozart

La Verdad se refleja en m√ļltiples formas en el tiempo y el espacio. Para aquellos que la viven intensamente, en su interior, transformando su acci√≥n en el mundo, no importan los colores, las formas, los nombres, las iglesias ni los diferentes cultos, sino el sentimiento de comunidad con el Universo entero y con todos los seres humanos. Veremos pues, en los siguientes art√≠culos, diferentes doctrinas que s√≥lo son una para los ojos que saben ver.

El misterio de la Transubstanciación y el Ave Verum

Este mes de Mayo, bendecido por la tradici√≥n, es el de la V√≠rgen Madre en el cristianismo, y por extensi√≥n el de todas las madres. Su s√≠mbolo es el Lirio de 6 hojas, s√≠mbolo de pureza. Toda su simbolog√≠a se refiere a la Anunciaci√≥n, al momento en que el √Āngel Gabriel o “El Poder de Dios”, a quien le corresponde la constelaci√≥n de Tauro, anuncia a Maria que tendr√° un hijo de Dios.

Su simbolismo se resume en el doble triángulo, imagen de la Sabiduría, en la que encarna castamente la divinidad, cuya encarnación está representada aquí por el punto central, y en el lirio de 6 pétalos equivalente al Loto oriental, por los estambres fertilizadores. Es la unión del Cielo y de la Tierra, del triángulo superior y del inferior:

Esta es la base fundamental de todas la alegorías de la Encarnación del Verbo, o del Logos: la encarnación en la Naturaleza Virgen de la divinidad.

En la liturgia cristiana cat√≥lica, se preservan las formas consagradas en el Sagrario. Este recept√°culo tiene inscrito sobre el mismo un Sol. La misa cristiana se celebra en Domingo, o sea el d√≠a del Se√Īor Sol (Dominis Solis). Del interior del sagrario el sacerdote oficiante extrae los peque√Īos soles representados por las hostias que ser√°n recibidas por los fieles. √Čl mismo levantar√° el c√°liz que contiene el vino, y sobre el mismo suspender√° otra hostia representando al Gran Sol que desciende hasta los seres humanos, en carne y sangre, celebrando as√≠ el Misterio de la Transubstanciaci√≥n, como ha ocurrido siempre a lo largo de los siglos: la encarnaci√≥n de todos los divinos Avataras, enviados para ayudar a los seres humanos.

Este Misterio también se realiza en cada ser humano, porque cada uno de nosotros posee en su interior la promesa del renacimiento espiritual. Así el fiel acepta en su interior el sacrificio de la misa, y renueva así el sentimiento de cercanía con la divinidad.

Obras magn√≠ficas, expresi√≥n de la piedad intimista, representan y expresan a su manera este misterio. As√≠ por ejemplo es el Ave Verum de Mozart. El gran compositor, sujeto a los vaivenes de la fama, de sus propias pulsiones y de sus traumas familiares, sin embargo vuelve en ciertas obras al sentimiento profundo y m√≠stico, como ocurre en este caso. Esta peque√Īa obra, un motete, fue dedicada al Misterio de la Transubstanciaci√≥n, o sea el momento en que en la misa cristiana el Jesucristo encarna en la hostia consagrada, o sea el “Christos”, el Iluminado o Buddha, pues ese es el significado de todos estas denominaciones. La pregunta no es tanto en qu√© consiste el Iluminado, sino m√°s bien la pregunta es ¿Qu√© Luz es la que lo ilumina? En todas las tradiciones, incluso en la egipcia, el Resucitado, el Iluminado, el Osiris, es aqu√©l que ha vuelto desde la oscuridad de la muerte de este mundo, desde el sarc√≥fago inici√°tico de las pruebas y el sufrimiento en la carne, hasta volver a colocar el alma diamante bajo la Luz del Sol Espiritual.

El texto de esta obra es el siguiente:

Ave Verum Corpus,
Natum de Maria Virgine,
Vere passum, immolatum
In cruce pro homine,
Cujus latus perforatum.
Unda fluxit et sanguine
Esto nobis praegustatum
In mortis examine.

La traducci√≥n al espa√Īol es la siguiente:

Salve, Verdadero Cuerpo,
nacido de la Virgen María,
verdaderamente atormentado,
sacrificado en la cruz por la humanidad,
de cuyo costado perforado
fluyó agua y sangre.
Sé para nosotros un anticipo
en el trance de la muerte.

Y su traducción esotérica y simbólica es:

“Ave, encarnaciones verdadera de todos los Avataras Mensajeros de Dios, nacidos en la Divina Madre Naturaleza, entre los hombres como uno m√°s, sufriendo el martirio, la persecuci√≥n, la calumnia, y la mentira, llevando sobre vuestros hombros todo los pesares de nuestros propios errores, y a pesar de ello, sacrificados siempre por nosotros, vertiendo vuestra sangre, s√≠mbolo de vuestro sufrimiento, y el Agua de Vida que derram√°is generosamente sobre nosotros desde vuestras heridas. Que vuestros triunfantes Esp√≠ritus Divinos, que con vuestra resurrecci√≥n nos ense√Īa el Sendero, sea para nosotros tambi√©n anuncio de nuestro propio despertar y del d√≠a de “Sed con Nosotros”, cuando retornemos al Seno Divino para all√≠ encontrarnos”.

Así de esta manera profunda y sencilla, con esa emoción contenida y delicada, contemplamos el descenso hasta nuestro interior del Espíritu Divino, que hace renacer en nosotros lo que los budistas llaman el Buddha Datu, o la semilla del Buda, del Cristo, del Iluminado con el que todos nacemos, anuncio de la Liberación Final.

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lunes, mayo 6

Filosofía de la India 6 - Las Escuelas de Filosofía o Darsanas

LAS 6 DARSANAS

Las Escuelas Cl√°sicas de Filosof√≠a Hind√ļ

Considerar estas escuelas de pensamiento como paralelas a las Escuelas de Filosofía occidentales sería un gran error. Por varias razones fundamentales:

1-Son escuelas ASTIKAS, o sea aquellas que depositan su confianza en los Vedas como revelación fundamental a partir de la cual tratan de elaborar un entendimiento del mundo y del ser humano. Son teístas en el sentido de creer en la divinidad, bien manifiesta o no manifiesta, pero siempre intuida.

2- La b√ļsqueda filos√≥fica no es un ejercicio mental, sino un esfuerzo sincero por encontrar la verdad que puede ser vivida en cada momento, que transforma y que conduce a la liberaci√≥n final.

3- El mismo sentido de la palabra Darsana nos indica que se tratan de aproximaciones desde distintos √°ngulos a la verdad que se intuye. “Dars” quiere decir punto de vista, conocer, comprender, percibir, discernir, observar, y sobre todo el conocimiento religioso, es decir el conocimiento que une (re-ligare, lat.) y por tanto tambi√©n la b√ļsqueda de una pr√°ctica moral que conduzca a ese fin buscado.

4- El t√©rmino indica en cierta manera la b√ļsqueda de una visi√≥n o manifestaci√≥n de la divinidad que puede ser alcanzada, una teofan√≠a fruto de la superaci√≥n de las trabas mentales.

A la cabeza de cada una de estas escuelas se sit√ļa un sabio fundador o patr√≥n de las mismas. Las 6 escuelas son las siguientes:

Nyaia de Gotama
Vaisheshika de Kanada
Yoga de Patanjali
Samkhya de Kapila
Mimansa de Jaimini
Vedanta de Vyasa

Representan estas escuelas 6 puntos de vista, como si se tratase de un observador que con su mirada atraviesa un diamante, apuntando a ciertas direcciones fundamentales que son confluyentes o complementarias, por esta razón se agrupan clásicamente de dos en dos, de la siguiente manera:

NyńĀia - Vaisheshika
SaŠĻÉkhya - Yoga
MńęmńĀŠĻÉsńĀ - VedńĀnta

Algunos interpretan que el surgimiento de estas escuelas sólo fue una reacción frente al Budismo, que planteaba una serie de cuestiones filosóficas previas acerca del conocimiento.

Sin embargo, el proceso por el que aparecen estas escuelas de pensamiento no es el resultado de un mero ejercicio intelectual, sino que en realidad forman parte de todo un conjunto: A partir de una Realidad Suprema revelada, se puede tener acceso a dicha Sabiduría e integrarla en uno mismo a través del Camino Iniciático de las Escuelas Secretas. Pero previamente, como preparación a este camino iniciático, se necesita el conocimiento y práctica por medio de la razón, o sea la preparación por medio de las Escuelas de Filosofía. Ni la Sabiduría ni sus mecanismos intuitivos y suprarracionales, pueden implantarse en el ser humano sin que previamente se haya establecido una cierta armonía y limpieza mental por medio de un orden racional básico.

Hay una diferencia fundamental con el Racionalismo Europeo, que s√≥lo conf√≠a en el poder de la raz√≥n y en la experiencia inmediata de los sentidos. La Raz√≥n por s√≠ sola es corta de alas, tiene un alcance limitado y es incapaz de elevar el alma a lo metaf√≠sico. La verdad s√≥lo puede alcanzarse mediante poderosas intuiciones, que act√ļan sobre Manas, o sea la inteligencia superior as√≠ iluminada. ¿Por qu√©? porque para el pensamiento hind√ļ, la ilusi√≥n del mundo, Maya, nos impide ver con claridad: vivimos en un mundo de ilusiones. De ah√≠ que no deba separarse una verdadera filosof√≠a de la m√≠stica.

A continuación, veremos un resumen escueto de estas 6 escuelas de pensamiento:

Trabajar con la Lógica y el Raciocinio:

Niaya: plantea el problema del uso de la lógica, desarrolla de manera sistemática una metodología estricta para el uso de la lógica racional.

Vaisheshika: como la anterior desarrolla aspectos relacionados con la lógica, la epistemología, además de los aspectos éticos y de soteriológicos, o sea lo que conduce a la salvación o liberación. Sus procedimientos son muy similares a los de la escuela Niaya.

Con la mente clara, visionar el campo de batalla, y emprender la unión con el Ser Interior:

Samkhya: Esta escuela plantea el escenario en que se desarrolla la lucha del ser consciente para despertar, que tiene que luchar con una serie de factores que debe conocer previamente. Esta escuela “enumera” todos esos factores de manera racional.

Yoga: una vez establecido el campo de batalla, tal como plantea la escuela Samkhya, la escuela de Yoga centra directamente la lucha en busca de la unión con el Verdadero Ser interior.

Acercarse a la Revelación Última:

Mimansa: Si la escuela Samkhya enumera el mundo y establece el escenario, mientras que la escuela Yoga plantea la batalla del conocimiento y conquista interior, las escuelas vedantinas se centran en el Ser de la Revelación, en los Vedas, en la reflexión o investigación crítica, y en la contemplación del significado de ciertos textos védicos.

Vedanta: Literalmente significa el fin (anta) de los Vedas, se refiere al significado √ļltimo de estos, tal como est√° contenido en los Upanishads, los textos esot√©ricos.

ELEMENTOS COMUNES A TODAS LAS ESCUELAS DE FILOSOF√ćA HIND√öES

✓ T√©rminos como avidya, maya, purusha, jiva, son comunes

Avidya ignorancia del que no ve.
Maya, la ilusión del mundo.
Purusha, el lado espiritual de la creación.
Jiva, las formas de vida, donde se establece la batalla.

✓La intuici√≥n, la inferencia y el Veda, y la raz√≥n subordinada

La intuición o Budhi, como aspecto superior.
El Veda, la inferencia de lo que ense√Īa,
La subordinación de la razón ante la revelación.

✓ Rechazo del escepticismo, hay una realidad objetiva.

El escepticismo como actitud inicial no tiene cabida.
Hay una realidad objetiva que se puede penetrar.

✓Mundo mental y objetivo.

El mundo tiene naturaleza mental, y es objetivo al mismo tiempo.

✓Ritmo c√≥smico

Existe un ritmo cósmico, marcado por los Yugas, Mahayugas, Edad de Brahma, etc.

✓La raza humana recorre c√≠clicamente su camino ascendente.

Cíclicidad, se repiten ciertos estadios, pero cada vez en un nivel más superior.

ASPECTOS METAF√ćSICOS Y PERSONALES COMUNES:

Fin práctico: la salvación, moksha como vuelta a la integridad original.
Jivan Mukti: se puede alcanzar la liberaci√≥n a√ļn en vida.
Renacimientos y pre-existencia
La filosofía no es suficiente: es necesaria la comprensión y realización.
La esclavitud es la ignorancia, la verdad libera.
La limpieza de corazón, la moral, y el inegoismo son elementos clave.
Las etapas sagradas de la vida (ashramas): un aprendizaje progresivo.

(Continuar√°)

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martes, abril 30

Filosofía de la India 5 - Los Vedas, Organización, Extensión y Propósito

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Filosofía de la India - 5 - Los Vedas (continuación)

Los Vedas: Organización, Extensión y Propósito

Com√ļnmente se entiende por los Vedas los 4 textos fundamentales (Rig, Sama, Yajur y Atharva Vedas). Los himnos del Rig Veda forman el n√ļcleo de la revelaci√≥n original. A partir del mismo se constituye el Sama Veda como la versi√≥n entonada y musical de los himnos (m√°s del 90% de los Himnos del Rig Veda), aprendidos de manera diligente por los oficiantes, mientras que el Yajur Veda se centra en el ritual y la liturgia. Este √ļltimo contiene adem√°s algunos textos adicionales que la tradici√≥n atribuye a una nueva dispensaci√≥n recibida del dios Sol.

Por √ļltimo el Atharva Veda se atribuye al sabio Atharvan, quien instituy√≥ por primera vez los sacrificios por el fuego. Aparece este texto mucho despu√©s de los anteriores, y su contenido consiste en f√≥rmulas m√°gicas o encantamientos para contrarrestar enfermedades y calamidades. Introduce la utilizaci√≥n del Soma, bebida ritual con ciertas propiedades psicod√©licas. Su car√°cter m√°gico-ritual y las contradicciones existentes entre las versiones que han sobrevivido le hacen ocupar un lugar secundario entre los Vedas. Su persistencia se debe m√°s bien a su utilizaci√≥n como grimorio m√°gico a partir del cual se pod√≠an realizar vaticinios o augurios y otras operaciones m√°gicas. Los himnos presentes son algo diferentes a los del Rig Veda, y aunque ofrecidos como reverencia a los dioses, tambi√©n engrandecen la figura del adorador haci√©ndole el centro de los beneficios obtenidos por los mantras.

Dada la consideraci√≥n de sagrado de los textos antiguos v√©dicos y su obligada conservaci√≥n, parece extra√Īo que, a√ļn siendo de √©poca posterior a los otros Vedas, su texto haya sobrevivido muy mutilado y con muchas contradicciones entre las dos versiones que han sobrevivido. Por otro lado, a diferencia de los otros Vedas, su texto puede ser aprendido sin necesidad de iniciaci√≥n previa (upanayana).

Los Textos Originales se mantienen en secreto

Esta aclaraci√≥n sobre el Atharva Veda se hace necesaria para entender que dichos textos, codificados en su origen, no s√≥lo por el significado oculto de las palabras, sino tambi√©n por su entonaci√≥n o por el tipo de melod√≠a acompa√Īante, nunca estuvieron en realidad en posesi√≥n de los eruditos orientalistas. Refiere H.P. Blavatsky (D.S. Vol. I) que,

…el famoso sanscritista y erudito hind√ļ Dayanand Sarasvati cuando le dijeron que el profesor Max M√ľller hab√≠a declarado ante el p√ļblico de sus “Conferencias” que la teor√≠a de “que hubo una revelaci√≥n primitiva y sobrenatural concedida a los padres del g√©nero humano, encuentra actualmente pocos partidarios”, hizo que el el santo y erudito Dayanand se riese. Su respuesta fue sugerente. “Si el se√Īor Moksh Mooller, como pronunciaba su nombre, fuera un brahm√°n, y viniera conmigo, podr√≠a llevarlo a una cueva gupta (una cripta secreta) cerca de Okhee Math, en el Himalaya, donde pronto descubrir√≠a que lo que cruz√≥ el Kalapani (las aguas negras del oc√©ano) de la India a Europa no fueron m√°s que fragmentos de copias rechazadas de algunos pasajes de nuestros libros sagrados. Hubo una “revelaci√≥n primitiva” y todav√≠a existe; ni jam√°s se perder√° para el mundo, sino que reaparecer√°; aunque, por supuesto, los Mlechchha (los extranjeros europeos) tendr√°n que esperar”. Cuando se le pregunt√≥ m√°s sobre este punto, no dijo nada m√°s.

Podemos concluir que seg√ļn el punto de vista de los eruditos hind√ļes, toda esta herencia textual est√° completa y es preservada, pero alejada de manos profanas, y probablemente el texto que tenemos del Artharva Veda es una muestra de ello, pues su car√°cter fragmentario y sus contradicciones no tienen explicaci√≥n salvo por lo anteriormente se√Īalado.

El significado amplio de los textos védicos

Como ya explicamos en un art√≠culo anterior, la palabra “V√©da” significa conocimiento, sabidur√≠a, y se relaciona con otras ra√≠ces indoeuropeas como la del protoindo-europeo weyd (saber, ver) y en lat√≠n videŇć (ver), o sea la apertura a la contemplaci√≥n profunda de ciertos conocimientos y verdades. Desde este punto de vista los Vedas no se limitan a los 4 Vedas tradicionales ya mencionados, sino que abarcan un conjunto mucho m√°s amplio de la literatura religiosa hind√ļ. As√≠ pues, tanto los Vedas, como los Mantras v√©dicos (mana-antara o puentes-senderos de la mente) y la literatura v√©dica en general conforman tres partes del mismo cuerpo doctrinal.

Los Brahmanas son textos adjuntos a cada uno de los Vedas mayores, con la interpretación sacerdotal de los ritos a los que hacen referencia los himnos.

Los Aranyakas son textos también llamados de los bosques, porque supuestamente corresponderían a una etapa ascética o de retiro progresivo de la sociedad. Se decía que su contenido sólo se transmitía de boca a oído.

Los Upanishads, cuyo nombre se interpreta como aquellos escuchados sentado a los pies del maestro, su contenido doctrinal es amplio, con una visi√≥n metaf√≠sica profunda. Junto con los Aranyakas, los Upanishads contienen una ense√Īanza teos√≥fica combinada con elementos mitol√≥gicos. Hay numerosos textos que llevan el t√≠tulo de Upanishads, sin ir m√°s lejos el Bhagavad Gita es calificado tambi√©n como un Upanishad.

Obviamente la ense√Īanza contenida en los mismos hace referencia a elementos m√≠sticos, siguiendo un curso de pensamiento cuya clave s√≥lo es pose√≠da por el instructor. Por eso son textos que se escuchan sentados junto al Maestro, de boca a o√≠do, ya que el texto escrito s√≥lo ser√≠a un recordatorio, digamos que un apunte de clase, cuya verdadera ense√Īanza se comunicaba en secreto.

Hay pues muchos Upanishads, sin embargo son apreciados en gran manera los siguientes: el ChhńĀndogya Upanishad, BŠĻõihadńĀraŠĻáyaka, Isa, Kena, KaŠĻ≠ha, PraŇõna, MuŠĻኳćaka, MńĀŠĻኳću√ļky, Aitareya, Taittirńęya, ŇövetńĀŇõvatara, MaitrńĀyaŠĻáńęya, y KaushńętakńębrńĀh

Finalmente están los Itihasas o historias, que suplementan las escrituras de los Vedas clásicos. Estos textos se agrupan bajo el nombre de textos Smrtis o recordados, que se corresponden con los textos épicos tales como el Mahabharata o el Ramayana, y textos místicos como el Bhagavad Gita y finalmente los Puranas.

No obstante, estos √ļltimos poseen una fuente de informaci√≥n complementaria muy valiosa, de tal manera que incluso en el Chandogya Upanishad, uno de los textos m√°s prominentes del conjunto esoter√≠co de los Upanishads, menciona a los Puranas como el Quinto Veda. Lo mismo ocurre con el Srimad Bhagavatam quien de acuerdo con la afirmaci√≥n anterior dice: "Las cuatro divisiones de las fuentes originales del conocimiento (Vedas) fueron organizadas separadamente. Pero los hechos hist√≥ricos y los relatos mencionados en los Puranas son el Quinto Veda“.

Los escritos v√©dicos se organizan en el siguiente gr√°fico seg√ļn su origen, en Sruti o revelados, generalmente atribuidos a sabios m√≠ticos, los Rishis, y los textos Smirti o recordados, o lo que podr√≠amos calificar de historias. Veamos el gr√°fico siguiente para una mejor comprensi√≥n:

Organizaci√≥n textos v√©dicos: Partiendo del Rig Veda, la flecha horizontal explica su relaci√≥n con los otros Vedas, que aplican sus textos a la m√ļsica (Sama Veda), al ritual (Yajur Veda) y a f√≥rmulas de protecci√≥n y m√°gicas (Atharva Veda). La flecha hacia abajo nos indica el conjunt ode textos asociados, como comentarios rituales, comentarios esot√©ricos. etc.

No se pueden entender los Vedas sin su complemento: los textos posteriores (Upanishads, Bhagavad Gita, etc). En particular los Puranas encierran elementos que en gran parte relatan el prop√≥sito fundamental de los relatos v√©dicos. As√≠ por ejemplo, en algunas fuentes se se√Īala que temiendo los sabios que el prop√≥sito de los Vedas ser√≠a distorsionado debido a una transmisi√≥n inadecuada, se fij√≥ el prop√≥sito de los mismos en los llamados textos Itihasas (historias) tales como el Mahabharata, el Ramayana etc., y en los Puranas. Se dice que lo que no se encuentra en los Vedas se encuentra en los textos Smrtis o recordados como el Bhagavad Gita, y aquello que no se encuentra en ninguno de los dos, se describen en los Puranas.

El esquema fundamental de los temas que se incluyen en los Puranas, explica la razón por la que son complementarios de los Vedas. Aunque no todos los Puranas sigan exactamente la misma organización, se suele aceptar que contienen:

1- Descripción de la Creación Primaria o Cosmogonía.

2 - La Creación Secundaria, o destrucción y renovación de los mundos, además de la cronología védica (yugas)

3- La Genealogías de los dioses y patriarcas, los grandes Rishis.

4- Los reinados de los Man√ļs, o periodos conocidos como Manv√°ntaras.

5- Historia y leyendas preservadas sobre los príncipes y dinastías de las razas solares y de las razas lunares, y sus descendientes hasta los tiempos modernos.

(Clasificación seguida por M. Colebrooke y por Horace Hayman Wilson en su introducción al Vishnu Purana)

Muchos de estos textos explican y describen el gran mapa mundanal sobre el que se desarrolla la acción de los dioses y los seres humanos. De hecho, la Doctrina Secreta de H.P. Blavatsky sigue una senda parecida y cita a menudo los textos puránicos.

La estructura t√≠pica de los Puranas se corresponde con la del di√°logo de un maestro y un disc√≠pulo, frecuentemente intercalado por otras historias y di√°logos de otros individuos. Se suelen clasificar los Puranas en Rajas, Tamas y Satwa, seg√ļn sus caracter√≠sticas predominantes:

S√°tvicos o en los que predominan la pureza: son Vishnu, Naradiya, Bhagavata, Garuda, Padma, y Varaha Puranas, todos ellos tambi√©n denominados como los Vaishnava-Puranas o Puranas relacionados con el dios Vishn√ļ o sus encarnaciones.

Rajásicos, en los que predominan la pasión, y que son Puranas relacionados con Brahma: Brahma, Brahmanda, Brahma-vaivarta, Markandeya, Bhavishya, y Vamana Puranas

Tam√°sicos: en los que predomina la inercia y que est√°n relacionados con el dios Shiva: Matsya, Kurma, Linga, Siva, Skanda, y Agni Puranas.

Estos tratados además de contener elementos místicos e históricos velados, etc., contienen también elementos astronómicos, de geología y zoología, aunque de difícil interpretación porque hay que saber desvelar sus claves. Precisamente H.P. Blavatsky desveló muchas de estas alegorías en sus escritos.

(Continuar√°)

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jueves, abril 18

Filosofía de la India 4 - Los Vedas

LOS VEDAS

Una aproximación interna



Constituyen los Vedas la literatura m√°s antigua de los pueblos arios de la India. Su nombre deriva de la ra√≠z vid (conocer). “V√©da” significa conocimiento, sabidur√≠a, y se relaciona con otras ra√≠ces indoeuropeas como la del protoindo-europeo weyd (saber, ver) y en lat√≠n videŇć (ver).

Esta asociaci√≥n de significados, conocer-ver, nos recuerda otro concepto propio del hinduismo: avidya, o sea la falta de sabidur√≠a o ignorancia, a-vidya, es el resultado de no-ver, o sea de no darse cuenta, de no percibir la realidad de las cosas, debido a la ilusi√≥n (maya) en la que estamos inmersos en este mundo.

Otra palabra hind√ļ, agnyana, tiene tambi√©n el significado de ignorancia, pero en este caso se refiere a la falta de conocimiento (a-gnyana), su ausencia, que puede ser corregida con la oportuna instrucci√≥n. Sin embargo, avidya es la ignorancia del que esencialmente no ve, del que no tiene capacidad para penetrar m√°s all√° de la ilusi√≥n de este mundo. Se puede conocer muchas cosas, enumerar largas listas de conceptos, y a pesar de todo ello no darse cuenta de cu√°l es la esencia de nuestra vida y de este universo en el que nos manifestamos.

Esta revisi√≥n etimol√≥gica tiene como intenci√≥n entender la profundidad del nombre que reciben estos textos antiqu√≠simos, los Vedas. Hay en ellos, encerrado bajo aparentes f√≥rmulas sacrificiales e himnos a los dioses, un conocimiento profundo del Ser humano y del Ser del Universo.

Los Vedas tienen varios niveles de lectura, una forma m√°s superficial, ritualista, y otra profunda, un segundo discurso al que s√≥lo tienen acceso los sabios que conocen sus claves de interpretaci√≥n. Son libros inspirados, comunicados (Sruti) por los 7 Rishis, los Sabios Ancestrales en relaci√≥n con las 7 Estrellas de la Osa Mayor, y luego memorizados por otros sabios que finalmente los compusieron. Otra vez la etimolog√≠a nos ayuda a comprender, pues la palabra “sruti” no s√≥lo significa o√≠do, o escuchado, tambi√©n tiene el significado de flujo, corriente, sendero. Se trata pues de la cadena de los mensajes de los sabios que partiendo desde lo celeste alcanza a todos los seres humanos.



Durante miles de a√Īos esta cadena oral fue mantenida intacta. Posteriormente esta tradici√≥n fue compilada por Vyasa junto al lago Manasa-Sarovara (Mansoravara), en el Tibet, a la vista del sagrado monte Kailasa. Una vez m√°s los nombres ayudan a entender, pues “sarovara” significa simplemente lago, y “manasa” mente o mente superior o m√≠stica. Esto sucede al pie del monte Kailash o Kailasa, cristal, aunque seg√ļn algunos tiene el mismo origen que el t√©rmino caelum, o cielo en lat√≠n. As√≠ la transmisi√≥n desde lo celeste, llega hasta la mente superior que la recoge.

Ahora bien, este Vyasa no es una persona concreta, hay muchos Vyasas m√≠ticos en la historia de la India, como tambi√©n hubo muchos Thoths transmisores de la sabidur√≠a en Egipto. Este nombre, Vyasa, significa “compilador”, el que distribuye o arregla y divide algo, se refiere a que orden√≥ y compil√≥ los Vedas, dividi√©ndolos entre los himnos principales del Rig Veda y sus derivaciones directas: el Sama Veda y el Yajur Veda, ya que el 4¬ļ Veda, el Atharva Veda apareci√≥ posteriormente. En la historia de la India este personaje m√≠tico y huidizo, tras el cual en realidad se esconde una cofrad√≠a de sabios, es quien tambi√©n compil√≥ el Mahabharata, fue el narrador de algunos de los Puranas y, seg√ļn otros, fue incluso el creador de los Upanishads.

El Himno de la Creación

Antes de avanzar m√°s en el conocimiento sobre los Vedas, con objeto de se√Īalar su profundidad y alcance, rese√Īamos a continuaci√≥n y comentamos el llamado Himno de la Creaci√≥n, o NńĀsadiya sukta, que es el himno 129 del 10¬ļ mandala del Rig-veda. Generalmente los orientalistas comentan que este retrata la infancia de la humanidad, un estado de asombro primero ante el misterio del Universo, ante el que el asceta ario no ten√≠a respuesta. Nada m√°s lejos de la verdad, pues m√°s bien se trata de una profunda reflexi√≥n en la que ya aparecen los contenidos de las escuelas vedantinas posteriores, e incluso las elaboraciones filos√≥ficas de los Upanishads y otros textos hind√ļes: la existencia de una realidad trascendente, omniabarcante, omnipresente, y al mismo tiempo incognoscible. Es el Uno Absoluto o Sin Segundo, aquello que est√° en el origen del Todo y es el Todo en S√≠ Mismo, Parabrahman, lo que est√° m√°s all√° del Dios Creador o Demiurgos, Uno manifiesto o Brahma.

Entonces el Ser no existía,
ni tampoco existía el no-Ser.
No existía el espacio etéreo
ni la bóveda celeste más allá.
¿Hab√≠a algo en movimiento?
¿D√≥nde? ¿Bajo la protecci√≥n de qui√©n?
¿Exist√≠a el agua, ese abismo profundo e insondable?

No existía la muerte,
ni existía la inmortalidad,
ni signo que distinguiera a la noche del día.

Comentario: Ser o el no-Ser es ya una definici√≥n, por ejemplo ser blanco, o no ser blanco. Definir es existir dar vida a algo en este mundo manifestado, estos versos tratan de expresar un momento anterior a la creaci√≥n, o mejor dicho de la “recreaci√≥n”, pues para la filosof√≠a hind√ļ el universo est√° en constantes ciclos de creaci√≥n (manv√°ntara) y destrucci√≥n (pralaya). En el silencio del Pralaya Universal, o sea de la ausencia de universo manifiesto, las definiciones no existen. El espacio et√©reo (el Akasha) es la gran tela de ara√Īa sobre la que se extiende todo el universo, y no se hab√≠a extendido a√ļn, ni tampoco podr√≠a definirse arriba ni abajo, ni la tierra ni la b√≥veda celeste.

Nada se mov√≠a, porque el movimiento es precisamente la naturaleza de lo existente, movimiento que no s√≥lo es el de los cuerpos, sino sobre todo el del Tiempo. Ni tampoco exist√≠a aquello que acompa√Īa siempre al Tiempo: el Espacio, y por tanto no hab√≠a un d√≥nde ni tampoco un cu√°ndo, ni quien pudiera gobernar ni proteger la Creaci√≥n, o sea el dios demiurgo. Las profundidades del Abismo no hab√≠an aparecido, pero pronto se convertir√°n en la Matriz de todo lo manifiesto.

Sólo el Uno alentaba por su propia naturaleza
Aparte de él no existía cosa alguna.
En el comienzo sólo había
tinieblas envuelta en tinieblas.

Comentarios: Una nueva etapa sutilmente diferente aparece en estos versos, en el seno de lo Incognoscible, Inaprensible, Indefinible, se menciona al Uno que alienta por sí mismo, que no respira aire, sino que posee su propio movimiento evolutivo, se expande y contrae, alienta en sí mismo, porque no toma ni respira nada de fuera de sí mismo. El resto era tinieblas envueltas en tinieblas, pues cuando imaginamos algo oscuro, en nuestra mente tendemos a limitarlo a un espacio determinado, un agujero oscuro que rodeamos de cosas definidas, sin embargo aquí todo es tinieblas rodeadas de tinieblas.

Todo era agua indiferenciada.
Principio de devenir rodeado por el vacío,
surgió el Uno, brotó,
por el poder de su propio fuego.

Comentario: otra nueva etapa sutil aparece, la existencia de Aguas Primordiales, como en la Biblia, el Tohu Vahu, las aguas indiferenciadas, oscuras por no ser definidas, pero que contienen la fertilidad y promesa de la creación. En Egipto son las Aguas Primordiales del Nun, y en el medio de éstas aparece el escarabajo Jepri o Jeper, palabra egipcia que significa evolución, creación, devenir. Es la campanada que llama para que todo empiece, haciendo brotar a Atum de su inexistencia/inercia para crear el mundo.

De la misma manera, en la fertilidad de las aguas a√ļn no diferenciadas, brota el Uno, no por causas externas sino por el poder inherente, f√©rtil del Uno manifiesto, el Primer Ser, el primer Huevo de donde luego surgir√° todo. Al principio s√≥lo estaba √Čl, y lo dem√°s todav√≠a no hab√≠a surgido.

En el comienzo brotó en él el deseo,
que fue la primera semilla de la mente.
Buscando en sus corazones, mediante su sabiduría
los sabios hallaron el vínculo
que une al Ser con el no-Ser.

Comentario: El Primer Movimiento del Ser, fue el manifestarse, el deseo de manifestarse, la intención y Voluntad de Ser, de definirse. Por tanto, la primera Afirmación Mental. Los sabios, también en el seno de su conciencia (el corazón) descubrieron la diferencia que hay entre no-Ser y Ser: el deseo de existir, el pensamiento que define.

Extendieron transversalmente su cordel.
¿Exist√≠a un abajo? ¿Exist√≠a un arriba?
¿Exist√≠an fecundadores, exist√≠an energ√≠as?
Abajo se hallaba la fuerza; arriba, el impulso.

Comentario: En el instante que la mente comienza, hay un antes y un después, hay arriba y abajo, izquierda y derecha... por eso se define una línea transversal imaginaria, entre lo celeste y lo terrestre, entre la energía manifiesta y su corolario, la materia aquí abajo, o sea en el mundo manifiesto y material, y el impulso o sea la Voluntad que rige desde arriba, la Mente Manifiesta y Organizadora del Demiurgos o del Dios Creador.

¿Qui√©n sabe la verdad?
¿Qui√©n puede decirnos d√≥nde surgi√≥ esta creaci√≥n?
Los dioses nacieron después, con la creación del universo.
¿Qui√©n puede saber, pues, de d√≥nde surgi√≥?

Comentario: A pesar de lo descrito anteriormente, el fil√≥sofo hind√ļ no tiene todas las claves, porque el Dios Uno Creador de este Universo, y los dioses que nacieron despu√©s, como fuerzas activas, tuvieron un origen, pero d√≥nde est√° ese origen: nadie puede definirlo, porque por su propia naturaleza es indefinible.

Aquel, que es su guardi√°n en el cielo,
fuera él o no su hacedor,
sólo aquel sabe de dónde surgió esta creación.
O quizá ni siquiera él lo sabe.

Comentario: El Creador, el Demiurgos que planific√≥ este Universo, fuese √Čl directamente el hacedor o m√°s bien a trav√©s de sus leyes y huestes, s√≥lo √Čl podr√≠a saberlo, pero el m√≠stico hind√ļ incluso duda que Aquel que vino a la Vida con este Universo, sepa de aquello que no tiene tiempo, ni lugar, aun siendo el Origen de Todo.

Continuar√°


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martes, abril 2

Filosofía de la India 3 - La Cultura del Valle del Indus

Filosofía de la India 3

Esquema y Clasificación

La Cultura del Valle del Indus

La filosof√≠a de la India es compleja y extensa. A lo largo de los siglos, el pensamiento hind√ļ naturalmente tendente al idealismo y al misticismo, ha producido amplias variaciones pero con elementos siempre reconocibles. La mayor parte de las escuelas de pensamiento y movimientos religiosos giran en torno a los Vedas, bien sea para hacer hincapi√© sobre un punto, o para desarrollar doctrinas incluso opuestas.

La realidad, para la mentalidad hind√ļ, es caleidosc√≥pica, as√≠ puede el devoto fiel dirigirse a su divinidad preferida con la que se identifica, y acto seguido fundir en la misma todas las otras expresiones divinas, se trata de un acercamiento desde la multiplicidad en busca permanente de la Unidad.

En el terreno filos√≥fico tambi√©n adopta diversas herramientas de an√°lisis, que conforman escuelas diferentes, pero todas colaborando al mismo fin: la b√ļsqueda de la Verdad y, a trav√©s de ella, de la Liberaci√≥n. No se filosofa, ni se adora, ni se adentra en el misticismo para simplemente saber, o satisfacer la vanidad e una deidad, o para entrar en raptos m√≠sticos alejados del mundo, sino para lograr la liberaci√≥n final y mostrar el camino a otros hacia el mismo objetivo.

Tal complejidad, aunque unitaria en la mente hind√ļ, sin embargo frente a la mentalidad occidental se muestra como un caos de actitudes dispares y creencias. Con objeto de facilitar su estudio abordaremos en primer lugar la descripci√≥n a vuelo de p√°jaro del conjunto de la filosof√≠a y religi√≥n inda, y para ello nos ayudaremos de gr√°ficos descriptivos que, obviamente, como toda clasificaci√≥n, s√≥lo intenta servir de gu√≠a transitoriamente, sin pretender ser una visi√≥n cerrada e inamovible.

Comenzaremos pues con un esquema raíz básico:

La Historia de la India se desarrolla a lo largo de miles de a√Īos. La cultura del Indus, de la que hablaremos m√°s adelante, se le calcula unos 3.300 a√Īos a.C.E (antes de la Era Com√ļn). En cuanto a los textos m√°s antiguos, los Vedas, se les atribuye una antig√ľedad de unos 2000 a√Īos a.C.E. No obstante esta √ļltima dataci√≥n se basa en la estimaci√≥n de los primeros sanscritistas, especialmente el profesor Max M√ľller, quien a√Īos despu√©s, al ser interrogado sobre la fecha fijada por √©l, reconoci√≥ que no ten√≠a fundamento alguno, sino una simple conjetura arbitraria. A pesar de ello, esa cifra se sigue repitiendo hasta hoy en d√≠a:

“No hace falta decir que estoy de acuerdo con todos mis cr√≠ticos. Me he detenido repetidamente en el car√°cter enteramente hipot√©tico de las fechas que me atrevo a asignar a la literatura v√©dica... Si los himnos v√©dicos fueron compuestos en el a√Īo 1000, 1500 o 2000 o 3000 a.C., ning√ļn poder en la tierra podr√° determinarlo jam√°s.” (Max M√ľller)

Dado que el r√≠o Sarasvati, uno de los afluentes del Indus, que seg√ļn estima la geolog√≠a se sec√≥ hacia el 1900 a.C.E., en un largo proceso continuo que comenz√≥ hacia el 3000 a.C.E., y puesto que este r√≠o sagrado es mencionado muchas veces en los Vedas, obviamente la cultura v√©dica se remonta al menos al tercer milenio a.C.E. Por tanto la cultura del Indus (Harappa y Mohenjo Daro) es posterior a la cultura v√©dica, tal como demuestran los modernos estudiosos hind√ļes.

Cultura del Valle del Indus


Los comienzos de la Civilizaci√≥n del Valle del Indus/Sindhu se sit√ļan alrededor del 3300 a.C.E. y se extiende hasta el 1300 a.C.E. Conforma junto a Egipto y a Mesopotamia y China cuatro n√ļcleos civilizados relacionados con las culturas fluviales, en Egipto el Nilo, en Mesopotamia el Tigris y el Eufrates, en China el r√≠o Amarilo y el Yangz√©, y en la India el Indus o Sindhu, cuyo origen m√≠tico se sit√ļa en tres fuentes primarias en los Himalayas y en Siete Corrientes Hermanas, de las que hablaremos m√°s adelante.
Vista General de Harappa
Recreación del aspecto de la ciudad de Harappa

Las primeras excavaciones fueron las de la extinta ciudad de Harappa, posteriormente apareci√≥ Mohenjo Daro, y a√ļn mas tarde un numeroso grupo de asentamientos que conservaban similares trazos culturales. Durante su m√°ximo apogeo se extendi√≥ desde el actual estado de Uttar Pradesh en la India oriental, hasta el Beluchist√°n en Pakist√°n, al oeste, y desde Afghanist√°n al norte hasta Gujarat al Sur.

Representa el paso desde el neolítico de las poblaciones seminómadas a los asentamientos urbanos, presentando muchas características similares a la también naciente civilización mesopotámica, de la que recibió influencias y con la que mantuvo relaciones culturales y comerciales.

ELEMENTOS SIMB√ďLICOS Y RELIGIOSOS

LA GRAN DIOSA MADRE

Aparecen repetidamente figuras femeninas, similares a las “venus” encontradas en otras √°reas culturales pero al mismo tiempo con caracter√≠sticas propias bien definidas. Probablemente algunas de ellas representan juguetes, otras exvotos, o im√°genes utilizadas en el √°mbito del culto en los santuarios dom√©sticos o familiares. Representan desde diosas madres, similares a los cultos que aparecen desde Beluchist√°n hasta las culturas del Egeo en Occidente.

Diosas Madre Egeo
Diosa Madre del Indus junto a imagen de la diosa Saraswati

SHAKTISMO

Seg√ļn el erudito arque√≥logo prof. Marshall, es en estas diosas donde se da comienzo a las posteriores sectas del shaktismo, las diosas femeninas expresi√≥n complementaria del dios principal. La shakti es el poder o energ√≠a de un dios manifestado por medio de su consorte. Seg√ļn Marshall este culto primitivo de la diosa madre condujo a la transformaci√≥n de la diosa en una personificaci√≥n de la energ√≠a femenina (shakti) como principio generador eterno, unida al principio eterno masculino, convirti√©ndose as√≠ en el dios creador y en la Madre del Universo respectivamente.

SHIVA - RUDRA, EL GRAN DIOS MASCULINO

Proto-Shiva, sentado en posici√≥n de yoga y como se√Īor de las bestias, Prasupati

La figura anterior, ha sido interpretada como una forma primitiva de lo que luego se conocerá como el dios Shiva. Este dios ni siquiera aparece en los textos védicos. En estos textos sólo se menciona al dios Rudra, que se suele interpretar como una forma previa de Shiva. Se presenta aquí bajo la forma de un practicante de yoga, con los talones juntos y los dedos de los pies hacia abajo. Brazos extendido ligeramente apoyados sobre las rodilla y con los pulgares hacia fuera (Marshall)

Shiva fue considerado posteriormente como el patr√≥n de los ascetas y yoguis (el Mahayogui). Shiva tambi√©n es denominado “Prasupati”, el se√Īor de las bestias o animales. No s√≥lo est√° rodeado de animales, sino que tambi√©n en muchas representaciones posteriores de Shiva aparecen ciervos en posici√≥n similar debajo del estrado donde se sienta (uno de ellos se ve parcialmente)

Las representaciones yóguicas aparecen en otras imágenes posteriores, lo cual sugiere que era reconocida como una práctica ritual extendida.

LOS 7 R√ćOS, Y SARASVATI, LOS 7 RISHIS Y LAS PL√ČYADES

La geograf√≠a sagrada del Rigveda hace referencia a las Sapta Sindhava o los “siete r√≠os” que van desde el Indus en el oeste hasta el Ghaggar-Hakra en el este. El nombre primitivo del Penjab era precisamente el de “Sapta Sindhu”. Se cree que esta noci√≥n de las “siete hermanas r√≠os” fue heredada por los escritores v√©dicos probablemente a partir de su origen en Harappa.

De estas siete corrientes fluviales, una de ellas hoy desaparecida, el r√≠o Saraswati adquiri√≥ por derecho propio una gran importancia mitol√≥gica, convirti√©ndose en la representaci√≥n aleg√≥rica de la diosa Saraswati, la esposa de Brahma, diosa de la cultura, la m√ļsica, la poes√≠a y la sabidur√≠a.

Río-Diosa Saraswati

Junto al Yamuna y al Ganges, el río Saraswati constituía una tríada sagrada, el Triveni, donde ocurre la unión de los tres ríos sagrados, de los que sólo quedan ahora dos.

Peregrinos en la confluencia del Yamuna y el Ganges, y el oculto r√≠o Saraswati”

Himno a Saraswati, RigVeda

“Ella nos ha hecho extendernos fuera del alcance de todos los enemigos, m√°s all√° de sus Hermanas, ¡Oh Sagrada!.

Mientras Surya pasa los días, Ella es la más querida entre las queridas corrientes de las Siete hermanas, amablemente dispuestas. Sarasvati se ha ganado nuestras alabanzas.

Sarasvati gu√°rdanos del odio, t√ļ quien has dado plenitud a los reinos de la tierra, y esa amplia extensi√≥n del firmamento.

Siete hermanas, surgidas de una fuente triple, Cinco tribus prosperan, ella debe ser invocada en cada acto de poder."

Sello 430, Arriba a la izquierda divinidad rodeada de dos ramas principales y 6 ramificaciones, enfrente adorador y cabra con el símbolo del pez encima, abajo 7 figuras (7 ríos, 7 Rishis, 7 Pléyades)

En un conocido sello, el n¬ļ 430, conocido como el Sello de la Adoraci√≥n Divina, aparece una escena narrativa y conmemorativa. Aparece en ella un ser humano rodeado por la ramas de un √°rbol, y enfrente otro ser humano arrodillado junto a una cabra. Debajo se sit√ļa una serie de figuras en n√ļmero de siete. En el Rig Veda Saraswati es adorada como la principal entre 7 hermanas r√≠os (Sapta Sindhava), otros autores como Allchin, se√Īalan que representan a los 7 Rishis y con las 7 Madres de los tiempos finales, para otros como Parpola, representa a los hijos de Brahma y la misma Saraswati, los 7 sabios de la constelaci√≥n de la Osa Mayor, para otros incluso puede tratarse de las Pl√©yades. Una de las caracter√≠sticas del sistema simb√≥lico de lenguaje de la Civilizaci√≥n del Indus es la aparici√≥n de varios signos en relaci√≥n a las estrellas, como el que aparece sobre el lomo de la cabra.

EL AGUA EN LA IDEOLOG√ćA DE HARAPPA

Marshall se√Īala la importancia del agua para la cultura de Harappa. Se√Īala que aunque no se ha encontrado ninguna divinizaci√≥n concreta que considerase la santidad del agua en sentido abstracto, no obstante el agua era objeto de reverencia y ocupaba un lugar importante en la pr√°ctica religiosa de los ciudadanos de Mohenjo Daro, como lo muestra la construcci√≥n del llamado Gran Ba√Īo, y todos los arreglos para el drenaje, pozo e instalaciones de ba√Īo en la ciudad. Se√Īala que pocas ciudades en la antig√ľedad prestaron tal atenci√≥n al ba√Īo ritual, y con connotaciones religiosas importantes. Desde entonces, en la civilizaci√≥n hind√ļ, las abluciones, la inmersi√≥n en las aguas del Ganges, y en otros lugares forman parte muy importante de las creencias religiosas.

Mohenjo Daro, el Gran Ba√Īo

ESCRITURA DEL INDUS

Muchos han sido los intentos de descifrar dicho lenguaje, si de un lenguaje se trata, aunque pudiera ser un sistema de signos de lugar o manufactura. Las teor√≠as al respecto intentan encajar dicho escrito o bien como una forma de lenguaje drav√≠dico, o bien como s√°nscrito primitivo, e incluso como lenguaje proto-fenicio. Las teor√≠as, como muchas otras concernientes a la civilizaci√≥n hind√ļ, est√°n fuertemente influenciadas por presupuestos pol√≠ticos. Para los que sosten√≠an la teor√≠a de una civilizaci√≥n dr√°vida original, y que sufri√≥ la violenta invasi√≥n aria que la destruy√≥, estos signos representan un lenguaje protodrav√≠dico. Esta teor√≠a de la invasi√≥n destructiva aria no se sostiene m√°s, pues no hay signos de tal invasi√≥n ni de destrucci√≥n violenta de las ciudades del Indus.

Para los que sostienen que la civilizaci√≥n aria es originaria de la India, tratan de probar que se trata de un lenguaje s√°nscrito primitivo, √©sta visi√≥n es promovida especialmente por el Hindutva, o sea el renacimiento nacionalista hind√ļ, que cree y justifica una hegemon√≠a Hind√ļ de la India.

En todo caso los m√°s de 400 signos recogidos apuntan a una lengua simb√≥lica-sil√°bica. En el caso de los alfabetos posteriores el n√ļmero de signos escritos var√≠an, como en el fenicio y en sus sucesores (griego, √°rabe) desde en torno los 22 a los 40 caracteres, a grosso modo. Mientras que los lenguajes logogr√°ficos como el chino tienen unos 3000 caracteres en el lenguaje corriente, y el egipcio tiene unos 1.070 caracteres definidos. Por consiguiente el sistema escrito del Indus ocupa una posici√≥n intermedia, no trat√°ndose de un lenguaje sil√°bico, ni tampoco de un sistema logogr√°fico.

En todo caso el futuro quizás nos depare sorpresas, por el momento siempre nos queda el enigma de la real significación de la cultura del Indus.

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lunes, marzo 18

Filosofía de la India - 2 - La Controversia Aria

FILOSOF√ćA DE LA INDIA 2

LA CONTROVERSIA SOBRE LOS ARIOS

El origen de la filosof√≠a hind√ļ deriva, como veremos m√°s adelante, de la elaboraci√≥n filos√≥fica alrededor de los contenidos de sus textos sagrados, fundamentalmente los Vedas. 

Se postuló durante el siglo XIX, sobre todo por autores europeos, que dichas escrituras sagradas eran la producción de un pueblo invasor de la India primitiva, los arios, que procedentes del Norte del país trajeron consigo los Vedas, la lengua sánscrita y sus costumbres guerreras.

El imaginario construido a partir de estos puntos de vista sirvi√≥ como base para crear una divisi√≥n dentro la India, promovida por los intereses brit√°nicos coloniales, que aplicaron, como en muchas otras ocasiones y lugares, la pol√≠tica del “divide y vencer√°s”. De tal manera que por medio de una triple acci√≥n: cultural, religiosa y racial, incitaron a la controversia dentro del propio pueblo hind√ļ hasta nuestros d√≠as.

El relato consist√≠a en suponer la existencia de pueblos aut√≥ctonos anteriores, los dr√°vidas, inferiores social y culturalmente, y por otro lado los pueblos “nobles” (arios), conquistadores de piel blanca que procedieron del As√≠a Central y del Oeste. As√≠, al tiempo que se divid√≠a a la poblaci√≥n de la India, se creaban mecanismos educativos como las escuelas brit√°nicas con contenidos brit√°nicos, en los que s√≥lo se admit√≠a a las clases m√°s altas (brahmanes, kshatriyas, etc.). 

Estas instituciones educativas ense√Īaron a despreciar las tradiciones hind√ļes ind√≠genas, a admirar la cultura y el pensamiento brit√°nico, promoviendo as√≠ la adscripci√≥n de estas clases indas invit√°ndoles a formar parte de la administraci√≥n, del ejercito, y de toda otra instituci√≥n nacional, sirviendo bajo el mandato brit√°nico a sus intereses coloniales.

Una segunda agresi√≥n brit√°nica consisti√≥ en la propagaci√≥n del cristianismo entre la poblaci√≥n hind√ļ. Los misioneros americanos e ingleses de varias iglesias fueron apoyados y estimulados por el r√©gimen colonial, convirtiendo a muchos de sus nuevos fieles entre las clases inferiores. Hubo varios autores, entre ellos H.P. Blavatsky, que ya en el siglo XIX se√Īalaron que el mayor n√ļmero de cr√≠menes, robos, etc, comparado con los seguidores del hinduismo cl√°sico, se produjeron en la India por parte de estos conversos cristianos.

La tercera linea de acci√≥n, fue la traducci√≥n de los textos sagrados de la India (Vedas, Upanishads, Puranas, etc.) emprendida por Max M√ľller, un alem√°n, que apoyado por la Compa√Ī√≠a de las Indias Orientales (British East India Company), entidad supuestamente comercial pero sostenida y sostenedora del dominio brit√°nico, que se propuso demostrar la ignorancia, superstici√≥n y falsedad de las creencias brahm√°nicas presentes en sus textos sagrados, adem√°s de extender el mito de la supremacia aria blanca de los primeros invasores de la India. 

Fruto de esta labor coordinada fue la colecci√≥n de libros sagrados del oriente (Sacred Books of the East Series, 50 vol√ļmenes). En una primera etapa, la degeneraci√≥n en la que se encontraba en aquel momento la cultura hind√ļ, hizo que Max M√ľller viera en los primitivos textos de los Vedas y Upanishads una altura que no se correspond√≠a con la realidad de la √©poca, haci√©ndole creer que la √ļnica soluci√≥n para la regeneraci√≥n de la India era la cristianizaci√≥n que dar√≠a lugar a un cristianismo sui generis hind√ļ, no igual que el resto, pero que estar√≠a m√°s cerca de la m√°s noble tradici√≥n aria.

La India est√° mucho m√°s madura para el cristianismo que Roma o Grecia en la √©poca de San Pablo. El √°rbol podrido tiene desde hace alg√ļn tiempo soportes artificiales, porque su ca√≠da habr√≠a sido inconveniente para el gobierno. Pero si el ingl√©s llega a ver que el √°rbol debe caer, tarde o temprano, entonces la cosa est√° hecha. (Max M√ľller, carta al caballero Bunsen)

Esta triple acci√≥n colonial sobre el pueblo indio se acompa√Īaba de una creciente admiraci√≥n por el concepto del pueblo Ario, al que se hac√≠a equivalente a las razas blancas europeas, las que colonizaban y dominaban el mundo en esa √©poca, y que se consideraban por esta misma raz√≥n superiores a todas las dem√°s. 

Las consecuencias de ello fueron letales, y a√ļn hoy en d√≠a se dejan sentir tanto en la India como en el mundo occidental. Se construy√≥ alrededor de ello toda una mitolog√≠a pol√≠tica en Europa de desgraciada memoria. Si bien es cierto que la ocupaci√≥n brit√°nica, como se suele decir, construy√≥ lineas de ferrocarril, el tel√©grafo, etc. (que hac√≠a por su propio inter√©s comercial) tambi√©n dej√≥ seg√ļn algunas estimaciones m√°s de 100 millones de muertos detr√°s.

Durante la ocupación británica se desencadenaron episodios de hambruna entre la población devastadores - Hambruna en Madrás.

H. P. Blavatsky critic√≥ en sus escritos esta manipulaci√≥n, y por esa misma raz√≥n los servicios secretos brit√°nicos intentaron desacreditarla por varios medios, entre ellos acus√°ndola de ser esp√≠a rusa (Rusia e Inglaterra en aquella √©poca estaban enfrentadas). Tambi√©n se√Īal√≥ el abuso misionero de los cristianos en la India, y por esta misma raz√≥n fue atacada por ellos constantemente, hasta el punto de montar acusaciones falsas contra esta fil√≥sofa y escritora. Pero lo que m√°s lament√≥ fue la creaci√≥n por parte de los sistema educativos ingleses de una clase de funcionariado civil hind√ļ al servicio brit√°nico, que renunci√≥ a su pasado, a su historia, a su pueblo, e incluso que tild√≥ sus libros sagrados de pura superstici√≥n.

Apuntaba Blavatsky la existencia de enormes ciclos evolutivos de la Humanidad, en su conjunto, y por tanto la aparici√≥n progresiva de Humanidades sucesivas a las que para distinguirlas les asign√≥ distintos nombres. Para ella, la presente humanidad, el presente ciclo que ser√≠a el quinto, era la Humanidad Aria, que pr√°cticamente incluir√≠a a todos los tipos humanos existentes hoy en d√≠a, salvo algunos restos procedentes de Humanidades anteriores. Por tanto, para ella, los Arios no se identificaban con los pueblos europeos n√≥rdicos, ni de piel blanca, sino globalmente con la presente Humanidad, que tuvo un origen en un tiempo muy remoto, cientos de miles de a√Īos antes. Por el contrario, el concepto ario que elaboraron los eruditos europeos de la √©poca era el de una raza superior originada en el Asia Central y Occidental, unos pocos miles de a√Īos antes, parte de la cual invadi√≥ la India por el norte, unos 1.500 a√Īos antes de la Era com√ļn, y otra parte se dirigi√≥ al Oeste constituyendo el n√ļcleo de los pueblos occidentales europeos, particularmente los del norte de Europa.

Consideraba tambi√©n H.P. Blavatsky que el origen, o tierra crisol de los pueblos de la quinta Humanidad o Humanidad Aria, donde comenzaron su andadura, despu√©s de cataclismos que casi los aniquila cientos de miles de a√Īos antes, radicaba en una zona del Asia Central, cerca de lo que entonces era un Mar interior, y ahora es un desierto, el Gobi, esta es la Aryavartha m√≠tica, a la que hace referencia no s√≥lo los textos hindu√©s sino tambi√©n los iranios. Esa Humanidad Aria, estar√≠a constituido en sus diferentes ramas por la mayor√≠a de la poblaci√≥n humana existente hoy en d√≠a: pueblos de la India, europeos, √°rabes, semitas, chinos, amerindios, etc.

Hoy, los estudios cient√≠ficos est√°n de acuerdo con estas nociones de Blavatsky, as√≠, por ejemplo, hoy se reconoce que el uso del t√©rmino “ario” posee unas connotaciones ling√ľ√≠sticas, culturales y religiosas, pero en ning√ļn caso raciales. El pueblo ario seg√ļn Blavatsky se constituye alrededor de una tierra original, Aryavarta, una tierra casi m√≠tica, situada m√°s all√° del Tibet, y ocupando una gran extensi√≥n, de donde partir√≠an todas las emigraciones y poblaciones mencionadas anteriormente, la ciencia moderna sin embargo adscribe esta Aryavarta al norte de la India y al Indu Kush. Ling√ľ√≠sticamente se fundamenta en el s√°nscrito, como lengua original. El “ario” es el noble, el hombre superior moralmente, no como raza, sino como hombre civilizado, mientras que los pueblos “inferiores” no lo son por su raza u origen, sino por un comportamiento incivilizado o primitivo, semejante al concepto aplicado por los romanos a los b√°rbaros.

MIGRACIONES EN LA INDIA 

COMPOSICI√ďN √ČTNICA:

Las ideas raciales del siglo XIX, que pretend√≠an una invasi√≥n violenta y destructiva de los arios procedentes del norte, que acabaron con la civilizaci√≥n del Valle del Indus (Mohenjo Daro, Harappa) no es sostenible, no se observan en los restos arqueol√≥gicos signos de conquistas o destrucci√≥n de ciudades, los enterramientos aparecen a varios niveles, y no superficiales como ocurrir√≠a en una matanza por invasi√≥n. Pac√≠ficamente, a lo largo de siglos, en la parte norte de la India se asentaron emigrantes procedentes de Eurasia (teor√≠a Kurgan) que se a√Īadieron a las poblaciones ya existentes. Se distinguen pues dos grupos ancestrales fundamentales:

Ancestral North Indians (ANI) o Indios Ancestrales del Norte (9000 antes de la Era Com√ļn) Ancestral South Indians (ASI) o Indios Ancestrales del Sur (4000 antes de la Era Com√ļn)

Estos dos grupos se mezclaron a partir del 4000 antes de la Era Com√ļn.

Por consiguiente, Mohenjo Daro, o Harappa, forman parte del conjunto de la civilizaci√≥n hind√ļ, y no son el resultado de una civilizaci√≥n dr√°vida conquistada.

El grupo ANI, o Indios Ancestrales del Norte, son de ascendencia euro-asiática occidental, iraníes primitivos, y pastores de las estepas occidentales (Kurgan)

El grupo ASI, o Indios Ancestrales del Sur, están relacionados con los asiáticos orientales, aborígenes australianos, y pueblos de Andamán.

Como se indica m√°s arriba, a partir del 4000 antes de la Era Com√ļn se mezclaron, constituyendo pues una sola unidad en variedad, de la misma manera que en Espa√Īa podemos hablar de vascos, catalanes-mediterr√°neos, gallegos-suevos, andaluces-√°rabes, etc., todas estas variantes sobre una base ancestral hispanorromana, como ocurre as√≠ mismo en otras muchas regiones de Europa.

Lo que caracterizó a la cultura aria fue una alta sensibilidad espiritual, una gran capacidad e inventiva, y una organización social compleja, y un espíritu caballeresco que se refleja en grandes obras como el Mahabharata y el Bhagavagad Gita.

(Continuar√°)

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miércoles, marzo 13

Filosofía de la India - Introducción

Filosofía de la India

Introducción

Enfocar debidamente la filosof√≠a hind√ļ en todos sus aspectos es una tarea extremadamente dif√≠cil. No obstante, un repaso general es posible, siempre que nos limitemos cada vez a un √°rea espec√≠fica.

¿Existe una filosof√≠a hind√ļ? Para muchos autores e historiadores de la filosof√≠a occidental no existe realmente una “filosof√≠a” hind√ļ, porque consideran que no se ajusta a los par√°metros de lo que llamamos filosof√≠a en Occidente, es decir la epistemolog√≠a (ciencia del conocimiento), la raz√≥n (l√≥gica formal e informal) la fenomenolog√≠a y el existencialismo, las ciencias cognitivas, etc.

Pero todo depende de lo que entendamos por filosof√≠a. La b√ļsqueda de la Sabidur√≠a es el objetivo de cualquiera filosof√≠a verdadera. Y por Sabidur√≠a no hay que entender la mera suma de conocimientos, sino el acercamiento cognitivo e intuitivo a la Verdad interna de la Naturaleza y la Verdad interna del Ser humano. Por tanto, necesariamente, tiene que adentrarse en el misterio del Ser o Esencia. Mientras que la filosof√≠a occidental se deleita en describir la Existencia.

No es posible pues filosofar sin entender la relaci√≥n entre esas dos Verdades se√Īaladas m√°s arriba, que en principio son misterios que hay que desvelar poco a poco, a medida que la propia conciencia avanza en esa direcci√≥n. Y el objetivo no es especular o deleitarse en la posesi√≥n de ciertos conocimientos, sino alcanzar la liberaci√≥n, pues tarde o temprano las filosof√≠as verdaderas descubren que el ser humano que se despierta busca la luz, como el prisionero liberado de la Caverna de Plat√≥n, quien tambi√©n descubre que hab√≠a nacido preso y encadenado.

Toda concepción del mundo que ignore o deseche lo trascendente, aboca necesariamente a la angustia existencial, al nihilismo y a la destrucción de uno mismo, o bien al dominio y explotación de los demás, como forma de compensación ante un horizonte limitado.

Es m√°s correcto pues hablar de una Historia del Pensamiento de la India, que incluye la ciencia, la metaf√≠sica, la teolog√≠a religiosa, la psicolog√≠a profunda, y la organizaci√≥n m√≠tica de la sociedad hind√ļ (las varnas o castas), y los fundamentos legislativos (Leyes de Man√ļ) que organizan la vida entera, desde el nacimiento hasta la extinci√≥n final.

Sarvepalli RadhaKrishnan (1888-1975) pol√≠tico, fil√≥sofo y acad√©mico hind√ļ, segundo presidente de la India independiente, es considerado como uno de los m√°s respetados eruditos universitarios especialista en religiones comparativas y en filosof√≠a. Propuso como temas nucleares del Esp√≠ritu de la Filosof√≠a Hind√ļ los siguientes:


(1) La principal característica de la filosofía india en general es su Concentración en lo Espiritual.

Tanto en la vida como en la filosofía, el motivo espiritual predomina en la India. A excepción de la escuela materialista menor de los Charvakas, la filosofía en la India concibe al hombre como de naturaleza espiritual, interesado principalmente en su destino espiritual, y lo relaciona de una forma u otra con un universo que también es espiritual en su carácter esencial. Ni el hombre ni el universo se consideran físicos en su esencia, y el bienestar material nunca ha sido reconocido como la meta de la vida humana, excepto por los Charvakas.

(2) Otro punto de vista característico de la filosofía india es la creencia en la íntima Relación entre Filosofía y Vida.

Esta actitud en la aplicaci√≥n pr√°ctica de la filosof√≠a a la vida se encuentra en todas las escuelas de filosof√≠a india. Si bien la abundancia natural y la prosperidad material allanaron el camino para el surgimiento de la especulaci√≥n filos√≥fica, la filosof√≠a nunca se ha considerado un mero ejercicio intelectual. La estrecha relaci√≥n entre teor√≠a y pr√°ctica, doctrina y vida, siempre ha sido sobresaliente en el pensamiento indio. Todo sistema indio busca la verdad, no como un “conocimiento acad√©mico por s√≠ mismo”, sino para aprender la verdad que puede hacer libres a los hombres.

Todo sistema importante de la filosof√≠a india parte de los problemas pr√°cticos y tr√°gicos de la vida y busca la verdad para resolver el problema de la angustia del hombre en el mundo en el que se encuentra. No ha habido ense√Īanza que se haya quedado en un mero boca a boca o en un dogma de escuela. Cada doctrina se ha convertido en una convicci√≥n apasionada, que conmueve el coraz√≥n del hombre, le acelera el aliento y transforma por completo su naturaleza personal. En la India, la filosof√≠a es de por vida; es para ser vivido. No basta con conocer la verdad; la verdad hay que vivirla. El objetivo del indio no es conocer la verdad √ļltima, sino comprenderla, volverse uno con ella.

(3) La filosofía india se caracteriza por la Actitud Introspectiva y el enfoque introspectivo de la realidad.

Se piensa en la filosof√≠a como atmavidya, o conocimiento del yo. La filosof√≠a puede comenzar con el mundo externo o con el mundo interno o naturaleza interna del hombre, el yo del hombre. En su b√ļsqueda de la verdad, la filosof√≠a india siempre ha estado fuertemente dominada por la preocupaci√≥n por la vida interior y el yo del hombre m√°s que por el mundo externo de la naturaleza f√≠sica. La ciencia f√≠sica, aunque desarrollada extensamente en la Edad de Oro de la cultura india, nunca fue considerada el camino hacia la verdad √ļltima; la verdad se busca y se encuentra dentro. Entonces, lo subjetivo, m√°s que lo objetivo, se convierte en el centro de inter√©s de la filosof√≠a india y, por lo tanto, la psicolog√≠a y la √©tica se consideran m√°s importantes como aspectos o ramas de la filosof√≠a que las ciencias que estudian la naturaleza f√≠sica.

(4) Este interés introspectivo es muy propicio para el idealismo, por supuesto, y en consecuencia, la mayor parte de la filosofía india es Idealista de una forma u otra.

La tendencia de la filosof√≠a india, especialmente el hinduismo, ha ido en la direcci√≥n del idealismo monista. Casi toda la filosof√≠a india cree que la realidad es, en √ļltima instancia, una y, en √ļltima instancia, espiritual. Algunos sistemas han parecido abrazar el dualismo o el pluralismo, pero incluso estos han estado profundamente permeados por un fuerte car√°cter monista. Si concentramos nuestra atenci√≥n en el esp√≠ritu subyacente de la filosof√≠a india en lugar de su variedad de puntos de vista, encontraremos que este esp√≠ritu est√° encarnado en la tendencia a interpretar la vida y la realidad siguiendo el camino del idealismo monista.

(5) La filosof√≠a india hace un uso extenso e incuestionable de la raz√≥n, pero se acepta la Intuici√≥n como el √ļnico m√©todo a trav√©s del cual se puede conocer lo √ļltimo.

La raz√≥n, el conocimiento intelectual, no es suficiente. La raz√≥n no es in√ļtil ni falaz, pero es insuficiente. Para conocer la realidad uno debe tener una experiencia real de la misma. Uno no solo conoce la verdad en la filosof√≠a india; uno se da cuenta. La palabra que describe m√°s acertadamente la filosof√≠a en la India es darsana, que proviene de la ra√≠z verbal drs, que significa “ver”. “Ver” es tener una experiencia intuitiva directa del objeto o, m√°s bien, realizarlo en el sentido de volverse uno con √©l. No es posible un conocimiento completo mientras exista la relaci√≥n del sujeto por un lado y el objeto por el otro.

(6) Otra característica de la filosofía india, estrechamente relacionada con la anterior, es la así llamada Aceptación de la autoridad.

Aunque los sistemas de la filosof√≠a india var√≠an en el grado en que se relacionan espec√≠ficamente con el antiguo sruti, ninguno de los sistemas, ortodoxo o no ortodoxo, excepto el Charvaka, viola abiertamente las ideas intuitivas aceptadas de sus antiguos videntes, ya sea sean los videntes hind√ļes de los Upanishads, la experiencia intuitiva del Buda, o la sabidur√≠a intuitiva similar de Mahavira, el fundador del jainismo, o como la experimentamos hoy. Los fil√≥sofos indios siempre han sido conscientes de la tradici√≥n y, como se ha indicado antes, los grandes constructores de sistemas de per√≠odos posteriores afirmaron ser meros comentaristas, explicando la sabidur√≠a tradicional del pasado.

(7) Por √ļltimo, hay una Tradici√≥n Sint√©tica general que es esencial para el esp√≠ritu y el m√©todo de la filosof√≠a india.

Esto es tan antiguo como el Rig Veda, donde los videntes se dieron cuenta de que la verdadera religi√≥n abarca todas las religiones, de modo que “Dios es uno, pero los hombres lo llaman por muchos nombres”. La filosof√≠a india se caracteriza claramente por el enfoque sint√©tico de los diversos aspectos de la experiencia y la realidad. La religi√≥n y la filosof√≠a, el conocimiento y la conducta, la intuici√≥n y la raz√≥n, el hombre y la naturaleza, Dios y el hombre, el no√ļmeno y el fen√≥meno, son todos armonizados por la tendencia sintetizadora de la mente india. El hind√ļ tiende a creer incluso que los seis sistemas, as√≠ como sus variedades de subsistemas, est√°n en armon√≠a entre s√≠, de hecho, se complementan en la visi√≥n total, que es una. En contraste con la filosof√≠a occidental, con su enfoque anal√≠tico de la realidad y la experiencia, la filosof√≠a india es fundamentalmente sint√©tica.


Aunque la filosof√≠a hind√ļ, a lo largo de los siglos, ha recibido m√ļltiples influencias y ha evolucionado tambi√©n por s√≠ misma, tenemos que comenzar con algunas ideas sobre los pueblos arios, y sus primeros textos sagrados, los Vedas, su origen en la Aryavartha m√≠tica, y los pueblos primitivos de la India, los dr√°vidas, junto con las culturas del valle del Indus, Harappa y Mohenjo Daro. Pero eso lo veremos en la pr√≥xima entrega.

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