jueves, abril 18

Filosofía de la India 4 - Los Vedas

LOS VEDAS

Una aproximación interna



Constituyen los Vedas la literatura m√°s antigua de los pueblos arios de la India. Su nombre deriva de la ra√≠z vid (conocer). “V√©da” significa conocimiento, sabidur√≠a, y se relaciona con otras ra√≠ces indoeuropeas como la del protoindo-europeo weyd (saber, ver) y en lat√≠n videŇć (ver).

Esta asociaci√≥n de significados, conocer-ver, nos recuerda otro concepto propio del hinduismo: avidya, o sea la falta de sabidur√≠a o ignorancia, a-vidya, es el resultado de no-ver, o sea de no darse cuenta, de no percibir la realidad de las cosas, debido a la ilusi√≥n (maya) en la que estamos inmersos en este mundo.

Otra palabra hind√ļ, agnyana, tiene tambi√©n el significado de ignorancia, pero en este caso se refiere a la falta de conocimiento (a-gnyana), su ausencia, que puede ser corregida con la oportuna instrucci√≥n. Sin embargo, avidya es la ignorancia del que esencialmente no ve, del que no tiene capacidad para penetrar m√°s all√° de la ilusi√≥n de este mundo. Se puede conocer muchas cosas, enumerar largas listas de conceptos, y a pesar de todo ello no darse cuenta de cu√°l es la esencia de nuestra vida y de este universo en el que nos manifestamos.

Esta revisi√≥n etimol√≥gica tiene como intenci√≥n entender la profundidad del nombre que reciben estos textos antiqu√≠simos, los Vedas. Hay en ellos, encerrado bajo aparentes f√≥rmulas sacrificiales e himnos a los dioses, un conocimiento profundo del Ser humano y del Ser del Universo.

Los Vedas tienen varios niveles de lectura, una forma m√°s superficial, ritualista, y otra profunda, un segundo discurso al que s√≥lo tienen acceso los sabios que conocen sus claves de interpretaci√≥n. Son libros inspirados, comunicados (Sruti) por los 7 Rishis, los Sabios Ancestrales en relaci√≥n con las 7 Estrellas de la Osa Mayor, y luego memorizados por otros sabios que finalmente los compusieron. Otra vez la etimolog√≠a nos ayuda a comprender, pues la palabra “sruti” no s√≥lo significa o√≠do, o escuchado, tambi√©n tiene el significado de flujo, corriente, sendero. Se trata pues de la cadena de los mensajes de los sabios que partiendo desde lo celeste alcanza a todos los seres humanos.



Durante miles de a√Īos esta cadena oral fue mantenida intacta. Posteriormente esta tradici√≥n fue compilada por Vyasa junto al lago Manasa-Sarovara (Mansoravara), en el Tibet, a la vista del sagrado monte Kailasa. Una vez m√°s los nombres ayudan a entender, pues “sarovara” significa simplemente lago, y “manasa” mente o mente superior o m√≠stica. Esto sucede al pie del monte Kailash o Kailasa, cristal, aunque seg√ļn algunos tiene el mismo origen que el t√©rmino caelum, o cielo en lat√≠n. As√≠ la transmisi√≥n desde lo celeste, llega hasta la mente superior que la recoge.

Ahora bien, este Vyasa no es una persona concreta, hay muchos Vyasas m√≠ticos en la historia de la India, como tambi√©n hubo muchos Thoths transmisores de la sabidur√≠a en Egipto. Este nombre, Vyasa, significa “compilador”, el que distribuye o arregla y divide algo, se refiere a que orden√≥ y compil√≥ los Vedas, dividi√©ndolos entre los himnos principales del Rig Veda y sus derivaciones directas: el Sama Veda y el Yajur Veda, ya que el 4¬ļ Veda, el Atharva Veda apareci√≥ posteriormente. En la historia de la India este personaje m√≠tico y huidizo, tras el cual en realidad se esconde una cofrad√≠a de sabios, es quien tambi√©n compil√≥ el Mahabharata, fue el narrador de algunos de los Puranas y, seg√ļn otros, fue incluso el creador de los Upanishads.

El Himno de la Creación

Antes de avanzar m√°s en el conocimiento sobre los Vedas, con objeto de se√Īalar su profundidad y alcance, rese√Īamos a continuaci√≥n y comentamos el llamado Himno de la Creaci√≥n, o NńĀsadiya sukta, que es el himno 129 del 10¬ļ mandala del Rig-veda. Generalmente los orientalistas comentan que este retrata la infancia de la humanidad, un estado de asombro primero ante el misterio del Universo, ante el que el asceta ario no ten√≠a respuesta. Nada m√°s lejos de la verdad, pues m√°s bien se trata de una profunda reflexi√≥n en la que ya aparecen los contenidos de las escuelas vedantinas posteriores, e incluso las elaboraciones filos√≥ficas de los Upanishads y otros textos hind√ļes: la existencia de una realidad trascendente, omniabarcante, omnipresente, y al mismo tiempo incognoscible. Es el Uno Absoluto o Sin Segundo, aquello que est√° en el origen del Todo y es el Todo en S√≠ Mismo, Parabrahman, lo que est√° m√°s all√° del Dios Creador o Demiurgos, Uno manifiesto o Brahma.

Entonces el Ser no existía,
ni tampoco existía el no-Ser.
No existía el espacio etéreo
ni la bóveda celeste más allá.
¿Hab√≠a algo en movimiento?
¿D√≥nde? ¿Bajo la protecci√≥n de qui√©n?
¿Exist√≠a el agua, ese abismo profundo e insondable?

No existía la muerte,
ni existía la inmortalidad,
ni signo que distinguiera a la noche del día.

Comentario: Ser o el no-Ser es ya una definici√≥n, por ejemplo ser blanco, o no ser blanco. Definir es existir dar vida a algo en este mundo manifestado, estos versos tratan de expresar un momento anterior a la creaci√≥n, o mejor dicho de la “recreaci√≥n”, pues para la filosof√≠a hind√ļ el universo est√° en constantes ciclos de creaci√≥n (manv√°ntara) y destrucci√≥n (pralaya). En el silencio del Pralaya Universal, o sea de la ausencia de universo manifiesto, las definiciones no existen. El espacio et√©reo (el Akasha) es la gran tela de ara√Īa sobre la que se extiende todo el universo, y no se hab√≠a extendido a√ļn, ni tampoco podr√≠a definirse arriba ni abajo, ni la tierra ni la b√≥veda celeste.

Nada se mov√≠a, porque el movimiento es precisamente la naturaleza de lo existente, movimiento que no s√≥lo es el de los cuerpos, sino sobre todo el del Tiempo. Ni tampoco exist√≠a aquello que acompa√Īa siempre al Tiempo: el Espacio, y por tanto no hab√≠a un d√≥nde ni tampoco un cu√°ndo, ni quien pudiera gobernar ni proteger la Creaci√≥n, o sea el dios demiurgo. Las profundidades del Abismo no hab√≠an aparecido, pero pronto se convertir√°n en la Matriz de todo lo manifiesto.

Sólo el Uno alentaba por su propia naturaleza
Aparte de él no existía cosa alguna.
En el comienzo sólo había
tinieblas envuelta en tinieblas.

Comentarios: Una nueva etapa sutilmente diferente aparece en estos versos, en el seno de lo Incognoscible, Inaprensible, Indefinible, se menciona al Uno que alienta por sí mismo, que no respira aire, sino que posee su propio movimiento evolutivo, se expande y contrae, alienta en sí mismo, porque no toma ni respira nada de fuera de sí mismo. El resto era tinieblas envueltas en tinieblas, pues cuando imaginamos algo oscuro, en nuestra mente tendemos a limitarlo a un espacio determinado, un agujero oscuro que rodeamos de cosas definidas, sin embargo aquí todo es tinieblas rodeadas de tinieblas.

Todo era agua indiferenciada.
Principio de devenir rodeado por el vacío,
surgió el Uno, brotó,
por el poder de su propio fuego.

Comentario: otra nueva etapa sutil aparece, la existencia de Aguas Primordiales, como en la Biblia, el Tohu Vahu, las aguas indiferenciadas, oscuras por no ser definidas, pero que contienen la fertilidad y promesa de la creación. En Egipto son las Aguas Primordiales del Nun, y en el medio de éstas aparece el escarabajo Jepri o Jeper, palabra egipcia que significa evolución, creación, devenir. Es la campanada que llama para que todo empiece, haciendo brotar a Atum de su inexistencia/inercia para crear el mundo.

De la misma manera, en la fertilidad de las aguas a√ļn no diferenciadas, brota el Uno, no por causas externas sino por el poder inherente, f√©rtil del Uno manifiesto, el Primer Ser, el primer Huevo de donde luego surgir√° todo. Al principio s√≥lo estaba √Čl, y lo dem√°s todav√≠a no hab√≠a surgido.

En el comienzo brotó en él el deseo,
que fue la primera semilla de la mente.
Buscando en sus corazones, mediante su sabiduría
los sabios hallaron el vínculo
que une al Ser con el no-Ser.

Comentario: El Primer Movimiento del Ser, fue el manifestarse, el deseo de manifestarse, la intención y Voluntad de Ser, de definirse. Por tanto, la primera Afirmación Mental. Los sabios, también en el seno de su conciencia (el corazón) descubrieron la diferencia que hay entre no-Ser y Ser: el deseo de existir, el pensamiento que define.

Extendieron transversalmente su cordel.
¿Exist√≠a un abajo? ¿Exist√≠a un arriba?
¿Exist√≠an fecundadores, exist√≠an energ√≠as?
Abajo se hallaba la fuerza; arriba, el impulso.

Comentario: En el instante que la mente comienza, hay un antes y un después, hay arriba y abajo, izquierda y derecha... por eso se define una línea transversal imaginaria, entre lo celeste y lo terrestre, entre la energía manifiesta y su corolario, la materia aquí abajo, o sea en el mundo manifiesto y material, y el impulso o sea la Voluntad que rige desde arriba, la Mente Manifiesta y Organizadora del Demiurgos o del Dios Creador.

¿Qui√©n sabe la verdad?
¿Qui√©n puede decirnos d√≥nde surgi√≥ esta creaci√≥n?
Los dioses nacieron después, con la creación del universo.
¿Qui√©n puede saber, pues, de d√≥nde surgi√≥?

Comentario: A pesar de lo descrito anteriormente, el fil√≥sofo hind√ļ no tiene todas las claves, porque el Dios Uno Creador de este Universo, y los dioses que nacieron despu√©s, como fuerzas activas, tuvieron un origen, pero d√≥nde est√° ese origen: nadie puede definirlo, porque por su propia naturaleza es indefinible.

Aquel, que es su guardi√°n en el cielo,
fuera él o no su hacedor,
sólo aquel sabe de dónde surgió esta creación.
O quizá ni siquiera él lo sabe.

Comentario: El Creador, el Demiurgos que planific√≥ este Universo, fuese √Čl directamente el hacedor o m√°s bien a trav√©s de sus leyes y huestes, s√≥lo √Čl podr√≠a saberlo, pero el m√≠stico hind√ļ incluso duda que Aquel que vino a la Vida con este Universo, sepa de aquello que no tiene tiempo, ni lugar, aun siendo el Origen de Todo.

Continuar√°


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martes, abril 2

Filosofía de la India 3 - La Cultura del Valle del Indus

Filosofía de la India 3

Esquema y Clasificación

La Cultura del Valle del Indus

La filosof√≠a de la India es compleja y extensa. A lo largo de los siglos, el pensamiento hind√ļ naturalmente tendente al idealismo y al misticismo, ha producido amplias variaciones pero con elementos siempre reconocibles. La mayor parte de las escuelas de pensamiento y movimientos religiosos giran en torno a los Vedas, bien sea para hacer hincapi√© sobre un punto, o para desarrollar doctrinas incluso opuestas.

La realidad, para la mentalidad hind√ļ, es caleidosc√≥pica, as√≠ puede el devoto fiel dirigirse a su divinidad preferida con la que se identifica, y acto seguido fundir en la misma todas las otras expresiones divinas, se trata de un acercamiento desde la multiplicidad en busca permanente de la Unidad.

En el terreno filos√≥fico tambi√©n adopta diversas herramientas de an√°lisis, que conforman escuelas diferentes, pero todas colaborando al mismo fin: la b√ļsqueda de la Verdad y, a trav√©s de ella, de la Liberaci√≥n. No se filosofa, ni se adora, ni se adentra en el misticismo para simplemente saber, o satisfacer la vanidad e una deidad, o para entrar en raptos m√≠sticos alejados del mundo, sino para lograr la liberaci√≥n final y mostrar el camino a otros hacia el mismo objetivo.

Tal complejidad, aunque unitaria en la mente hind√ļ, sin embargo frente a la mentalidad occidental se muestra como un caos de actitudes dispares y creencias. Con objeto de facilitar su estudio abordaremos en primer lugar la descripci√≥n a vuelo de p√°jaro del conjunto de la filosof√≠a y religi√≥n inda, y para ello nos ayudaremos de gr√°ficos descriptivos que, obviamente, como toda clasificaci√≥n, s√≥lo intenta servir de gu√≠a transitoriamente, sin pretender ser una visi√≥n cerrada e inamovible.

Comenzaremos pues con un esquema raíz básico:

La Historia de la India se desarrolla a lo largo de miles de a√Īos. La cultura del Indus, de la que hablaremos m√°s adelante, se le calcula unos 3.300 a√Īos a.C.E (antes de la Era Com√ļn). En cuanto a los textos m√°s antiguos, los Vedas, se les atribuye una antig√ľedad de unos 2000 a√Īos a.C.E. No obstante esta √ļltima dataci√≥n se basa en la estimaci√≥n de los primeros sanscritistas, especialmente el profesor Max M√ľller, quien a√Īos despu√©s, al ser interrogado sobre la fecha fijada por √©l, reconoci√≥ que no ten√≠a fundamento alguno, sino una simple conjetura arbitraria. A pesar de ello, esa cifra se sigue repitiendo hasta hoy en d√≠a:

“No hace falta decir que estoy de acuerdo con todos mis cr√≠ticos. Me he detenido repetidamente en el car√°cter enteramente hipot√©tico de las fechas que me atrevo a asignar a la literatura v√©dica... Si los himnos v√©dicos fueron compuestos en el a√Īo 1000, 1500 o 2000 o 3000 a.C., ning√ļn poder en la tierra podr√° determinarlo jam√°s.” (Max M√ľller)

Dado que el r√≠o Sarasvati, uno de los afluentes del Indus, que seg√ļn estima la geolog√≠a se sec√≥ hacia el 1900 a.C.E., en un largo proceso continuo que comenz√≥ hacia el 3000 a.C.E., y puesto que este r√≠o sagrado es mencionado muchas veces en los Vedas, obviamente la cultura v√©dica se remonta al menos al tercer milenio a.C.E. Por tanto la cultura del Indus (Harappa y Mohenjo Daro) es posterior a la cultura v√©dica, tal como demuestran los modernos estudiosos hind√ļes.

Cultura del Valle del Indus


Los comienzos de la Civilizaci√≥n del Valle del Indus/Sindhu se sit√ļan alrededor del 3300 a.C.E. y se extiende hasta el 1300 a.C.E. Conforma junto a Egipto y a Mesopotamia y China cuatro n√ļcleos civilizados relacionados con las culturas fluviales, en Egipto el Nilo, en Mesopotamia el Tigris y el Eufrates, en China el r√≠o Amarilo y el Yangz√©, y en la India el Indus o Sindhu, cuyo origen m√≠tico se sit√ļa en tres fuentes primarias en los Himalayas y en Siete Corrientes Hermanas, de las que hablaremos m√°s adelante.
Vista General de Harappa
Recreación del aspecto de la ciudad de Harappa

Las primeras excavaciones fueron las de la extinta ciudad de Harappa, posteriormente apareci√≥ Mohenjo Daro, y a√ļn mas tarde un numeroso grupo de asentamientos que conservaban similares trazos culturales. Durante su m√°ximo apogeo se extendi√≥ desde el actual estado de Uttar Pradesh en la India oriental, hasta el Beluchist√°n en Pakist√°n, al oeste, y desde Afghanist√°n al norte hasta Gujarat al Sur.

Representa el paso desde el neolítico de las poblaciones seminómadas a los asentamientos urbanos, presentando muchas características similares a la también naciente civilización mesopotámica, de la que recibió influencias y con la que mantuvo relaciones culturales y comerciales.

ELEMENTOS SIMB√ďLICOS Y RELIGIOSOS

LA GRAN DIOSA MADRE

Aparecen repetidamente figuras femeninas, similares a las “venus” encontradas en otras √°reas culturales pero al mismo tiempo con caracter√≠sticas propias bien definidas. Probablemente algunas de ellas representan juguetes, otras exvotos, o im√°genes utilizadas en el √°mbito del culto en los santuarios dom√©sticos o familiares. Representan desde diosas madres, similares a los cultos que aparecen desde Beluchist√°n hasta las culturas del Egeo en Occidente.

Diosas Madre Egeo
Diosa Madre del Indus junto a imagen de la diosa Saraswati

SHAKTISMO

Seg√ļn el erudito arque√≥logo prof. Marshall, es en estas diosas donde se da comienzo a las posteriores sectas del shaktismo, las diosas femeninas expresi√≥n complementaria del dios principal. La shakti es el poder o energ√≠a de un dios manifestado por medio de su consorte. Seg√ļn Marshall este culto primitivo de la diosa madre condujo a la transformaci√≥n de la diosa en una personificaci√≥n de la energ√≠a femenina (shakti) como principio generador eterno, unida al principio eterno masculino, convirti√©ndose as√≠ en el dios creador y en la Madre del Universo respectivamente.

SHIVA - RUDRA, EL GRAN DIOS MASCULINO

Proto-Shiva, sentado en posici√≥n de yoga y como se√Īor de las bestias, Prasupati

La figura anterior, ha sido interpretada como una forma primitiva de lo que luego se conocerá como el dios Shiva. Este dios ni siquiera aparece en los textos védicos. En estos textos sólo se menciona al dios Rudra, que se suele interpretar como una forma previa de Shiva. Se presenta aquí bajo la forma de un practicante de yoga, con los talones juntos y los dedos de los pies hacia abajo. Brazos extendido ligeramente apoyados sobre las rodilla y con los pulgares hacia fuera (Marshall)

Shiva fue considerado posteriormente como el patr√≥n de los ascetas y yoguis (el Mahayogui). Shiva tambi√©n es denominado “Prasupati”, el se√Īor de las bestias o animales. No s√≥lo est√° rodeado de animales, sino que tambi√©n en muchas representaciones posteriores de Shiva aparecen ciervos en posici√≥n similar debajo del estrado donde se sienta (uno de ellos se ve parcialmente)

Las representaciones yóguicas aparecen en otras imágenes posteriores, lo cual sugiere que era reconocida como una práctica ritual extendida.

LOS 7 R√ćOS, Y SARASVATI, LOS 7 RISHIS Y LAS PL√ČYADES

La geograf√≠a sagrada del Rigveda hace referencia a las Sapta Sindhava o los “siete r√≠os” que van desde el Indus en el oeste hasta el Ghaggar-Hakra en el este. El nombre primitivo del Penjab era precisamente el de “Sapta Sindhu”. Se cree que esta noci√≥n de las “siete hermanas r√≠os” fue heredada por los escritores v√©dicos probablemente a partir de su origen en Harappa.

De estas siete corrientes fluviales, una de ellas hoy desaparecida, el r√≠o Saraswati adquiri√≥ por derecho propio una gran importancia mitol√≥gica, convirti√©ndose en la representaci√≥n aleg√≥rica de la diosa Saraswati, la esposa de Brahma, diosa de la cultura, la m√ļsica, la poes√≠a y la sabidur√≠a.

Río-Diosa Saraswati

Junto al Yamuna y al Ganges, el río Saraswati constituía una tríada sagrada, el Triveni, donde ocurre la unión de los tres ríos sagrados, de los que sólo quedan ahora dos.

Peregrinos en la confluencia del Yamuna y el Ganges, y el oculto r√≠o Saraswati”

Himno a Saraswati, RigVeda

“Ella nos ha hecho extendernos fuera del alcance de todos los enemigos, m√°s all√° de sus Hermanas, ¡Oh Sagrada!.

Mientras Surya pasa los días, Ella es la más querida entre las queridas corrientes de las Siete hermanas, amablemente dispuestas. Sarasvati se ha ganado nuestras alabanzas.

Sarasvati gu√°rdanos del odio, t√ļ quien has dado plenitud a los reinos de la tierra, y esa amplia extensi√≥n del firmamento.

Siete hermanas, surgidas de una fuente triple, Cinco tribus prosperan, ella debe ser invocada en cada acto de poder."

Sello 430, Arriba a la izquierda divinidad rodeada de dos ramas principales y 6 ramificaciones, enfrente adorador y cabra con el símbolo del pez encima, abajo 7 figuras (7 ríos, 7 Rishis, 7 Pléyades)

En un conocido sello, el n¬ļ 430, conocido como el Sello de la Adoraci√≥n Divina, aparece una escena narrativa y conmemorativa. Aparece en ella un ser humano rodeado por la ramas de un √°rbol, y enfrente otro ser humano arrodillado junto a una cabra. Debajo se sit√ļa una serie de figuras en n√ļmero de siete. En el Rig Veda Saraswati es adorada como la principal entre 7 hermanas r√≠os (Sapta Sindhava), otros autores como Allchin, se√Īalan que representan a los 7 Rishis y con las 7 Madres de los tiempos finales, para otros como Parpola, representa a los hijos de Brahma y la misma Saraswati, los 7 sabios de la constelaci√≥n de la Osa Mayor, para otros incluso puede tratarse de las Pl√©yades. Una de las caracter√≠sticas del sistema simb√≥lico de lenguaje de la Civilizaci√≥n del Indus es la aparici√≥n de varios signos en relaci√≥n a las estrellas, como el que aparece sobre el lomo de la cabra.

EL AGUA EN LA IDEOLOG√ćA DE HARAPPA

Marshall se√Īala la importancia del agua para la cultura de Harappa. Se√Īala que aunque no se ha encontrado ninguna divinizaci√≥n concreta que considerase la santidad del agua en sentido abstracto, no obstante el agua era objeto de reverencia y ocupaba un lugar importante en la pr√°ctica religiosa de los ciudadanos de Mohenjo Daro, como lo muestra la construcci√≥n del llamado Gran Ba√Īo, y todos los arreglos para el drenaje, pozo e instalaciones de ba√Īo en la ciudad. Se√Īala que pocas ciudades en la antig√ľedad prestaron tal atenci√≥n al ba√Īo ritual, y con connotaciones religiosas importantes. Desde entonces, en la civilizaci√≥n hind√ļ, las abluciones, la inmersi√≥n en las aguas del Ganges, y en otros lugares forman parte muy importante de las creencias religiosas.

Mohenjo Daro, el Gran Ba√Īo

ESCRITURA DEL INDUS

Muchos han sido los intentos de descifrar dicho lenguaje, si de un lenguaje se trata, aunque pudiera ser un sistema de signos de lugar o manufactura. Las teor√≠as al respecto intentan encajar dicho escrito o bien como una forma de lenguaje drav√≠dico, o bien como s√°nscrito primitivo, e incluso como lenguaje proto-fenicio. Las teor√≠as, como muchas otras concernientes a la civilizaci√≥n hind√ļ, est√°n fuertemente influenciadas por presupuestos pol√≠ticos. Para los que sosten√≠an la teor√≠a de una civilizaci√≥n dr√°vida original, y que sufri√≥ la violenta invasi√≥n aria que la destruy√≥, estos signos representan un lenguaje protodrav√≠dico. Esta teor√≠a de la invasi√≥n destructiva aria no se sostiene m√°s, pues no hay signos de tal invasi√≥n ni de destrucci√≥n violenta de las ciudades del Indus.

Para los que sostienen que la civilizaci√≥n aria es originaria de la India, tratan de probar que se trata de un lenguaje s√°nscrito primitivo, √©sta visi√≥n es promovida especialmente por el Hindutva, o sea el renacimiento nacionalista hind√ļ, que cree y justifica una hegemon√≠a Hind√ļ de la India.

En todo caso los m√°s de 400 signos recogidos apuntan a una lengua simb√≥lica-sil√°bica. En el caso de los alfabetos posteriores el n√ļmero de signos escritos var√≠an, como en el fenicio y en sus sucesores (griego, √°rabe) desde en torno los 22 a los 40 caracteres, a grosso modo. Mientras que los lenguajes logogr√°ficos como el chino tienen unos 3000 caracteres en el lenguaje corriente, y el egipcio tiene unos 1.070 caracteres definidos. Por consiguiente el sistema escrito del Indus ocupa una posici√≥n intermedia, no trat√°ndose de un lenguaje sil√°bico, ni tampoco de un sistema logogr√°fico.

En todo caso el futuro quizás nos depare sorpresas, por el momento siempre nos queda el enigma de la real significación de la cultura del Indus.

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lunes, marzo 18

Filosofía de la India - 2 - La Controversia Aria

FILOSOF√ćA DE LA INDIA 2

LA CONTROVERSIA SOBRE LOS ARIOS

El origen de la filosof√≠a hind√ļ deriva, como veremos m√°s adelante, de la elaboraci√≥n filos√≥fica alrededor de los contenidos de sus textos sagrados, fundamentalmente los Vedas. 

Se postuló durante el siglo XIX, sobre todo por autores europeos, que dichas escrituras sagradas eran la producción de un pueblo invasor de la India primitiva, los arios, que procedentes del Norte del país trajeron consigo los Vedas, la lengua sánscrita y sus costumbres guerreras.

El imaginario construido a partir de estos puntos de vista sirvi√≥ como base para crear una divisi√≥n dentro la India, promovida por los intereses brit√°nicos coloniales, que aplicaron, como en muchas otras ocasiones y lugares, la pol√≠tica del “divide y vencer√°s”. De tal manera que por medio de una triple acci√≥n: cultural, religiosa y racial, incitaron a la controversia dentro del propio pueblo hind√ļ hasta nuestros d√≠as.

El relato consist√≠a en suponer la existencia de pueblos aut√≥ctonos anteriores, los dr√°vidas, inferiores social y culturalmente, y por otro lado los pueblos “nobles” (arios), conquistadores de piel blanca que procedieron del As√≠a Central y del Oeste. As√≠, al tiempo que se divid√≠a a la poblaci√≥n de la India, se creaban mecanismos educativos como las escuelas brit√°nicas con contenidos brit√°nicos, en los que s√≥lo se admit√≠a a las clases m√°s altas (brahmanes, kshatriyas, etc.). 

Estas instituciones educativas ense√Īaron a despreciar las tradiciones hind√ļes ind√≠genas, a admirar la cultura y el pensamiento brit√°nico, promoviendo as√≠ la adscripci√≥n de estas clases indas invit√°ndoles a formar parte de la administraci√≥n, del ejercito, y de toda otra instituci√≥n nacional, sirviendo bajo el mandato brit√°nico a sus intereses coloniales.

Una segunda agresi√≥n brit√°nica consisti√≥ en la propagaci√≥n del cristianismo entre la poblaci√≥n hind√ļ. Los misioneros americanos e ingleses de varias iglesias fueron apoyados y estimulados por el r√©gimen colonial, convirtiendo a muchos de sus nuevos fieles entre las clases inferiores. Hubo varios autores, entre ellos H.P. Blavatsky, que ya en el siglo XIX se√Īalaron que el mayor n√ļmero de cr√≠menes, robos, etc, comparado con los seguidores del hinduismo cl√°sico, se produjeron en la India por parte de estos conversos cristianos.

La tercera linea de acci√≥n, fue la traducci√≥n de los textos sagrados de la India (Vedas, Upanishads, Puranas, etc.) emprendida por Max M√ľller, un alem√°n, que apoyado por la Compa√Ī√≠a de las Indias Orientales (British East India Company), entidad supuestamente comercial pero sostenida y sostenedora del dominio brit√°nico, que se propuso demostrar la ignorancia, superstici√≥n y falsedad de las creencias brahm√°nicas presentes en sus textos sagrados, adem√°s de extender el mito de la supremacia aria blanca de los primeros invasores de la India. 

Fruto de esta labor coordinada fue la colecci√≥n de libros sagrados del oriente (Sacred Books of the East Series, 50 vol√ļmenes). En una primera etapa, la degeneraci√≥n en la que se encontraba en aquel momento la cultura hind√ļ, hizo que Max M√ľller viera en los primitivos textos de los Vedas y Upanishads una altura que no se correspond√≠a con la realidad de la √©poca, haci√©ndole creer que la √ļnica soluci√≥n para la regeneraci√≥n de la India era la cristianizaci√≥n que dar√≠a lugar a un cristianismo sui generis hind√ļ, no igual que el resto, pero que estar√≠a m√°s cerca de la m√°s noble tradici√≥n aria.

La India est√° mucho m√°s madura para el cristianismo que Roma o Grecia en la √©poca de San Pablo. El √°rbol podrido tiene desde hace alg√ļn tiempo soportes artificiales, porque su ca√≠da habr√≠a sido inconveniente para el gobierno. Pero si el ingl√©s llega a ver que el √°rbol debe caer, tarde o temprano, entonces la cosa est√° hecha. (Max M√ľller, carta al caballero Bunsen)

Esta triple acci√≥n colonial sobre el pueblo indio se acompa√Īaba de una creciente admiraci√≥n por el concepto del pueblo Ario, al que se hac√≠a equivalente a las razas blancas europeas, las que colonizaban y dominaban el mundo en esa √©poca, y que se consideraban por esta misma raz√≥n superiores a todas las dem√°s. 

Las consecuencias de ello fueron letales, y a√ļn hoy en d√≠a se dejan sentir tanto en la India como en el mundo occidental. Se construy√≥ alrededor de ello toda una mitolog√≠a pol√≠tica en Europa de desgraciada memoria. Si bien es cierto que la ocupaci√≥n brit√°nica, como se suele decir, construy√≥ lineas de ferrocarril, el tel√©grafo, etc. (que hac√≠a por su propio inter√©s comercial) tambi√©n dej√≥ seg√ļn algunas estimaciones m√°s de 100 millones de muertos detr√°s.

Durante la ocupación británica se desencadenaron episodios de hambruna entre la población devastadores - Hambruna en Madrás.

H. P. Blavatsky critic√≥ en sus escritos esta manipulaci√≥n, y por esa misma raz√≥n los servicios secretos brit√°nicos intentaron desacreditarla por varios medios, entre ellos acus√°ndola de ser esp√≠a rusa (Rusia e Inglaterra en aquella √©poca estaban enfrentadas). Tambi√©n se√Īal√≥ el abuso misionero de los cristianos en la India, y por esta misma raz√≥n fue atacada por ellos constantemente, hasta el punto de montar acusaciones falsas contra esta fil√≥sofa y escritora. Pero lo que m√°s lament√≥ fue la creaci√≥n por parte de los sistema educativos ingleses de una clase de funcionariado civil hind√ļ al servicio brit√°nico, que renunci√≥ a su pasado, a su historia, a su pueblo, e incluso que tild√≥ sus libros sagrados de pura superstici√≥n.

Apuntaba Blavatsky la existencia de enormes ciclos evolutivos de la Humanidad, en su conjunto, y por tanto la aparici√≥n progresiva de Humanidades sucesivas a las que para distinguirlas les asign√≥ distintos nombres. Para ella, la presente humanidad, el presente ciclo que ser√≠a el quinto, era la Humanidad Aria, que pr√°cticamente incluir√≠a a todos los tipos humanos existentes hoy en d√≠a, salvo algunos restos procedentes de Humanidades anteriores. Por tanto, para ella, los Arios no se identificaban con los pueblos europeos n√≥rdicos, ni de piel blanca, sino globalmente con la presente Humanidad, que tuvo un origen en un tiempo muy remoto, cientos de miles de a√Īos antes. Por el contrario, el concepto ario que elaboraron los eruditos europeos de la √©poca era el de una raza superior originada en el Asia Central y Occidental, unos pocos miles de a√Īos antes, parte de la cual invadi√≥ la India por el norte, unos 1.500 a√Īos antes de la Era com√ļn, y otra parte se dirigi√≥ al Oeste constituyendo el n√ļcleo de los pueblos occidentales europeos, particularmente los del norte de Europa.

Consideraba tambi√©n H.P. Blavatsky que el origen, o tierra crisol de los pueblos de la quinta Humanidad o Humanidad Aria, donde comenzaron su andadura, despu√©s de cataclismos que casi los aniquila cientos de miles de a√Īos antes, radicaba en una zona del Asia Central, cerca de lo que entonces era un Mar interior, y ahora es un desierto, el Gobi, esta es la Aryavartha m√≠tica, a la que hace referencia no s√≥lo los textos hindu√©s sino tambi√©n los iranios. Esa Humanidad Aria, estar√≠a constituido en sus diferentes ramas por la mayor√≠a de la poblaci√≥n humana existente hoy en d√≠a: pueblos de la India, europeos, √°rabes, semitas, chinos, amerindios, etc.

Hoy, los estudios cient√≠ficos est√°n de acuerdo con estas nociones de Blavatsky, as√≠, por ejemplo, hoy se reconoce que el uso del t√©rmino “ario” posee unas connotaciones ling√ľ√≠sticas, culturales y religiosas, pero en ning√ļn caso raciales. El pueblo ario seg√ļn Blavatsky se constituye alrededor de una tierra original, Aryavarta, una tierra casi m√≠tica, situada m√°s all√° del Tibet, y ocupando una gran extensi√≥n, de donde partir√≠an todas las emigraciones y poblaciones mencionadas anteriormente, la ciencia moderna sin embargo adscribe esta Aryavarta al norte de la India y al Indu Kush. Ling√ľ√≠sticamente se fundamenta en el s√°nscrito, como lengua original. El “ario” es el noble, el hombre superior moralmente, no como raza, sino como hombre civilizado, mientras que los pueblos “inferiores” no lo son por su raza u origen, sino por un comportamiento incivilizado o primitivo, semejante al concepto aplicado por los romanos a los b√°rbaros.

MIGRACIONES EN LA INDIA 

COMPOSICI√ďN √ČTNICA:

Las ideas raciales del siglo XIX, que pretend√≠an una invasi√≥n violenta y destructiva de los arios procedentes del norte, que acabaron con la civilizaci√≥n del Valle del Indus (Mohenjo Daro, Harappa) no es sostenible, no se observan en los restos arqueol√≥gicos signos de conquistas o destrucci√≥n de ciudades, los enterramientos aparecen a varios niveles, y no superficiales como ocurrir√≠a en una matanza por invasi√≥n. Pac√≠ficamente, a lo largo de siglos, en la parte norte de la India se asentaron emigrantes procedentes de Eurasia (teor√≠a Kurgan) que se a√Īadieron a las poblaciones ya existentes. Se distinguen pues dos grupos ancestrales fundamentales:

Ancestral North Indians (ANI) o Indios Ancestrales del Norte (9000 antes de la Era Com√ļn) Ancestral South Indians (ASI) o Indios Ancestrales del Sur (4000 antes de la Era Com√ļn)

Estos dos grupos se mezclaron a partir del 4000 antes de la Era Com√ļn.

Por consiguiente, Mohenjo Daro, o Harappa, forman parte del conjunto de la civilizaci√≥n hind√ļ, y no son el resultado de una civilizaci√≥n dr√°vida conquistada.

El grupo ANI, o Indios Ancestrales del Norte, son de ascendencia euro-asiática occidental, iraníes primitivos, y pastores de las estepas occidentales (Kurgan)

El grupo ASI, o Indios Ancestrales del Sur, están relacionados con los asiáticos orientales, aborígenes australianos, y pueblos de Andamán.

Como se indica m√°s arriba, a partir del 4000 antes de la Era Com√ļn se mezclaron, constituyendo pues una sola unidad en variedad, de la misma manera que en Espa√Īa podemos hablar de vascos, catalanes-mediterr√°neos, gallegos-suevos, andaluces-√°rabes, etc., todas estas variantes sobre una base ancestral hispanorromana, como ocurre as√≠ mismo en otras muchas regiones de Europa.

Lo que caracterizó a la cultura aria fue una alta sensibilidad espiritual, una gran capacidad e inventiva, y una organización social compleja, y un espíritu caballeresco que se refleja en grandes obras como el Mahabharata y el Bhagavagad Gita.

(Continuar√°)

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miércoles, marzo 13

Filosofía de la India - Introducción

Filosofía de la India

Introducción

Enfocar debidamente la filosof√≠a hind√ļ en todos sus aspectos es una tarea extremadamente dif√≠cil. No obstante, un repaso general es posible, siempre que nos limitemos cada vez a un √°rea espec√≠fica.

¿Existe una filosof√≠a hind√ļ? Para muchos autores e historiadores de la filosof√≠a occidental no existe realmente una “filosof√≠a” hind√ļ, porque consideran que no se ajusta a los par√°metros de lo que llamamos filosof√≠a en Occidente, es decir la epistemolog√≠a (ciencia del conocimiento), la raz√≥n (l√≥gica formal e informal) la fenomenolog√≠a y el existencialismo, las ciencias cognitivas, etc.

Pero todo depende de lo que entendamos por filosof√≠a. La b√ļsqueda de la Sabidur√≠a es el objetivo de cualquiera filosof√≠a verdadera. Y por Sabidur√≠a no hay que entender la mera suma de conocimientos, sino el acercamiento cognitivo e intuitivo a la Verdad interna de la Naturaleza y la Verdad interna del Ser humano. Por tanto, necesariamente, tiene que adentrarse en el misterio del Ser o Esencia. Mientras que la filosof√≠a occidental se deleita en describir la Existencia.

No es posible pues filosofar sin entender la relaci√≥n entre esas dos Verdades se√Īaladas m√°s arriba, que en principio son misterios que hay que desvelar poco a poco, a medida que la propia conciencia avanza en esa direcci√≥n. Y el objetivo no es especular o deleitarse en la posesi√≥n de ciertos conocimientos, sino alcanzar la liberaci√≥n, pues tarde o temprano las filosof√≠as verdaderas descubren que el ser humano que se despierta busca la luz, como el prisionero liberado de la Caverna de Plat√≥n, quien tambi√©n descubre que hab√≠a nacido preso y encadenado.

Toda concepción del mundo que ignore o deseche lo trascendente, aboca necesariamente a la angustia existencial, al nihilismo y a la destrucción de uno mismo, o bien al dominio y explotación de los demás, como forma de compensación ante un horizonte limitado.

Es m√°s correcto pues hablar de una Historia del Pensamiento de la India, que incluye la ciencia, la metaf√≠sica, la teolog√≠a religiosa, la psicolog√≠a profunda, y la organizaci√≥n m√≠tica de la sociedad hind√ļ (las varnas o castas), y los fundamentos legislativos (Leyes de Man√ļ) que organizan la vida entera, desde el nacimiento hasta la extinci√≥n final.

Sarvepalli RadhaKrishnan (1888-1975) pol√≠tico, fil√≥sofo y acad√©mico hind√ļ, segundo presidente de la India independiente, es considerado como uno de los m√°s respetados eruditos universitarios especialista en religiones comparativas y en filosof√≠a. Propuso como temas nucleares del Esp√≠ritu de la Filosof√≠a Hind√ļ los siguientes:


(1) La principal característica de la filosofía india en general es su Concentración en lo Espiritual.

Tanto en la vida como en la filosofía, el motivo espiritual predomina en la India. A excepción de la escuela materialista menor de los Charvakas, la filosofía en la India concibe al hombre como de naturaleza espiritual, interesado principalmente en su destino espiritual, y lo relaciona de una forma u otra con un universo que también es espiritual en su carácter esencial. Ni el hombre ni el universo se consideran físicos en su esencia, y el bienestar material nunca ha sido reconocido como la meta de la vida humana, excepto por los Charvakas.

(2) Otro punto de vista característico de la filosofía india es la creencia en la íntima Relación entre Filosofía y Vida.

Esta actitud en la aplicaci√≥n pr√°ctica de la filosof√≠a a la vida se encuentra en todas las escuelas de filosof√≠a india. Si bien la abundancia natural y la prosperidad material allanaron el camino para el surgimiento de la especulaci√≥n filos√≥fica, la filosof√≠a nunca se ha considerado un mero ejercicio intelectual. La estrecha relaci√≥n entre teor√≠a y pr√°ctica, doctrina y vida, siempre ha sido sobresaliente en el pensamiento indio. Todo sistema indio busca la verdad, no como un “conocimiento acad√©mico por s√≠ mismo”, sino para aprender la verdad que puede hacer libres a los hombres.

Todo sistema importante de la filosof√≠a india parte de los problemas pr√°cticos y tr√°gicos de la vida y busca la verdad para resolver el problema de la angustia del hombre en el mundo en el que se encuentra. No ha habido ense√Īanza que se haya quedado en un mero boca a boca o en un dogma de escuela. Cada doctrina se ha convertido en una convicci√≥n apasionada, que conmueve el coraz√≥n del hombre, le acelera el aliento y transforma por completo su naturaleza personal. En la India, la filosof√≠a es de por vida; es para ser vivido. No basta con conocer la verdad; la verdad hay que vivirla. El objetivo del indio no es conocer la verdad √ļltima, sino comprenderla, volverse uno con ella.

(3) La filosofía india se caracteriza por la Actitud Introspectiva y el enfoque introspectivo de la realidad.

Se piensa en la filosof√≠a como atmavidya, o conocimiento del yo. La filosof√≠a puede comenzar con el mundo externo o con el mundo interno o naturaleza interna del hombre, el yo del hombre. En su b√ļsqueda de la verdad, la filosof√≠a india siempre ha estado fuertemente dominada por la preocupaci√≥n por la vida interior y el yo del hombre m√°s que por el mundo externo de la naturaleza f√≠sica. La ciencia f√≠sica, aunque desarrollada extensamente en la Edad de Oro de la cultura india, nunca fue considerada el camino hacia la verdad √ļltima; la verdad se busca y se encuentra dentro. Entonces, lo subjetivo, m√°s que lo objetivo, se convierte en el centro de inter√©s de la filosof√≠a india y, por lo tanto, la psicolog√≠a y la √©tica se consideran m√°s importantes como aspectos o ramas de la filosof√≠a que las ciencias que estudian la naturaleza f√≠sica.

(4) Este interés introspectivo es muy propicio para el idealismo, por supuesto, y en consecuencia, la mayor parte de la filosofía india es Idealista de una forma u otra.

La tendencia de la filosof√≠a india, especialmente el hinduismo, ha ido en la direcci√≥n del idealismo monista. Casi toda la filosof√≠a india cree que la realidad es, en √ļltima instancia, una y, en √ļltima instancia, espiritual. Algunos sistemas han parecido abrazar el dualismo o el pluralismo, pero incluso estos han estado profundamente permeados por un fuerte car√°cter monista. Si concentramos nuestra atenci√≥n en el esp√≠ritu subyacente de la filosof√≠a india en lugar de su variedad de puntos de vista, encontraremos que este esp√≠ritu est√° encarnado en la tendencia a interpretar la vida y la realidad siguiendo el camino del idealismo monista.

(5) La filosof√≠a india hace un uso extenso e incuestionable de la raz√≥n, pero se acepta la Intuici√≥n como el √ļnico m√©todo a trav√©s del cual se puede conocer lo √ļltimo.

La raz√≥n, el conocimiento intelectual, no es suficiente. La raz√≥n no es in√ļtil ni falaz, pero es insuficiente. Para conocer la realidad uno debe tener una experiencia real de la misma. Uno no solo conoce la verdad en la filosof√≠a india; uno se da cuenta. La palabra que describe m√°s acertadamente la filosof√≠a en la India es darsana, que proviene de la ra√≠z verbal drs, que significa “ver”. “Ver” es tener una experiencia intuitiva directa del objeto o, m√°s bien, realizarlo en el sentido de volverse uno con √©l. No es posible un conocimiento completo mientras exista la relaci√≥n del sujeto por un lado y el objeto por el otro.

(6) Otra característica de la filosofía india, estrechamente relacionada con la anterior, es la así llamada Aceptación de la autoridad.

Aunque los sistemas de la filosof√≠a india var√≠an en el grado en que se relacionan espec√≠ficamente con el antiguo sruti, ninguno de los sistemas, ortodoxo o no ortodoxo, excepto el Charvaka, viola abiertamente las ideas intuitivas aceptadas de sus antiguos videntes, ya sea sean los videntes hind√ļes de los Upanishads, la experiencia intuitiva del Buda, o la sabidur√≠a intuitiva similar de Mahavira, el fundador del jainismo, o como la experimentamos hoy. Los fil√≥sofos indios siempre han sido conscientes de la tradici√≥n y, como se ha indicado antes, los grandes constructores de sistemas de per√≠odos posteriores afirmaron ser meros comentaristas, explicando la sabidur√≠a tradicional del pasado.

(7) Por √ļltimo, hay una Tradici√≥n Sint√©tica general que es esencial para el esp√≠ritu y el m√©todo de la filosof√≠a india.

Esto es tan antiguo como el Rig Veda, donde los videntes se dieron cuenta de que la verdadera religi√≥n abarca todas las religiones, de modo que “Dios es uno, pero los hombres lo llaman por muchos nombres”. La filosof√≠a india se caracteriza claramente por el enfoque sint√©tico de los diversos aspectos de la experiencia y la realidad. La religi√≥n y la filosof√≠a, el conocimiento y la conducta, la intuici√≥n y la raz√≥n, el hombre y la naturaleza, Dios y el hombre, el no√ļmeno y el fen√≥meno, son todos armonizados por la tendencia sintetizadora de la mente india. El hind√ļ tiende a creer incluso que los seis sistemas, as√≠ como sus variedades de subsistemas, est√°n en armon√≠a entre s√≠, de hecho, se complementan en la visi√≥n total, que es una. En contraste con la filosof√≠a occidental, con su enfoque anal√≠tico de la realidad y la experiencia, la filosof√≠a india es fundamentalmente sint√©tica.


Aunque la filosof√≠a hind√ļ, a lo largo de los siglos, ha recibido m√ļltiples influencias y ha evolucionado tambi√©n por s√≠ misma, tenemos que comenzar con algunas ideas sobre los pueblos arios, y sus primeros textos sagrados, los Vedas, su origen en la Aryavartha m√≠tica, y los pueblos primitivos de la India, los dr√°vidas, junto con las culturas del valle del Indus, Harappa y Mohenjo Daro. Pero eso lo veremos en la pr√≥xima entrega.

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martes, enero 30

El Arte Que Trasciende: Estética Metafísica

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El Arte que trasciende

Estética Metafísica

Lo que caracteriza al mundo de hoy es la falta de profundidad. Todo carece de trascendencia, por tanto cualquier actividad humana, llevada a su √ļltima perfecci√≥n, se queda corta porque no es capaz de saltar la barrera del l√≠mite metaf√≠sico. En otras palabras, las explicaciones materialistas al uso tanto del Arte, como de la Historia, de la Psicolog√≠a, de la Ciencia, etc., terminan en el mismo lugar donde empezaron, en el dominio de lo f√≠sico y material. Y dando vueltas y coletazos, como un pez sacado del agua, nos hace morir de asfixia, por falta de elementos superiores, aplastados as√≠ por lo rampl√≥n que no ve m√°s all√° de sus estrechas miras.

Resumiendo, el Límite Metafísico insuperable, está en la raíz de la angustia vital propugnada, por ejemplo, por esa pseudo-filosofía llamada existencialismo del marxista estalinista y materialista Jean Paul Sartre.

La M√ļsica, o sea las Artes de las Musas, que no se limitan pues al sonido, sino a toda su producci√≥n art√≠stica, es un ejemplo de ejercicio para superar los l√≠mites entre la materia y lo metaf√≠sico. Todas las llamadas “artes”, y utilizo letras en min√ļsculas con toda intenci√≥n, pueden ser utilizadas de una manera vulgar y material, o bien servir de pedestal a partir del cual lanzarse a las conquistas del esp√≠ritu.

As√≠, de esta √ļltima manera el “arte” o dir√≠amos mejor lo artesanal, se convierte en ARTE, que nos permite intuitivamente trascender la vida vulgar.

Por ejemplo,la M√ļsica, como Arte de los Sonidos, formaba parte en la antig√ľedad de los Misterios. Hoy esta palabra, no encierra en verdad misterio alguno, salvo el de la ignorancia o la superstici√≥n, ya que a lo que los cl√°sicos se refer√≠an con tal nombre era a las ceremonias inici√°ticas en las que los “Mystae”, los velados, pod√≠an contemplar las verdades divinas, en lo que Plat√≥n llamaba la “epopte√≠a”, la visi√≥n directa de los dioses.

La M√ļsica y el Teatro mist√©rico ayudaban pues a los “velados”,o sea a los que no pod√≠an ver la realidad directamente, sino a trav√©s de velos, a despojarse de los mismos y contemplar la Verdad. Pues hay verdades √ļltimas que no pueden ser expresadas por el discurso racional, sino a trav√©s del sentimiento est√©tico que es capaz de transportarnos a experiencias superiores.

Durante el Renacimiento italiano, el mundo románico encerrado en sí mismo, y cargado de las cadenas del peso eclesiástico, acabó por romper los límites metafísicos impuestos. De repente, la Tierra, rodeada por 7 esferas de las que pendían los ángeles, regida desde arriba por un ser supremo que más bien parecía una repetición del Zeus griego, se abrió a un mundo nuevo lleno de ARTE, que explicaba lo invisible a través de un impulso metafísico cargado de belleza. Los antiguos Misterios se expresaban de nuevo tímidamente a través del Arte.

Como ejemplo, esta es la √©poca de Marsilio Ficino, el peque√Īo hombre, quien fue destinado desde joven por Cosme de Medici, patr√≥n y regente efectivo de Florencia, a ser el instructor y traductor de los trabajos de Plat√≥n, perdidos entonces para el mundo occidental. Fue Ficino el verdadero impulsor de la Escuela Plat√≥nica del Renacimiento, que tanta influencia tuvo tambi√©n sobre el trabajo de artistas como Botticelli, y obras como “La Primavera” y “El Nacimiento de Venus”. Personalidades tales como Pico de la Mirandola, Agrippa de Nettesheim, Durero, Milton, etc. recibieron la influencia de Marsilio Ficino.

Se decía que en dichas reuniones en la Escuela Platónica, cuando la tristeza o el desánimo cundía entre sus participantes, Ficino con su lira mágica, templaba y exaltaba el espíritu de todos los participantes, muchos de los cuales fueron los pioneros del maravilloso Renacimiento italiano.

Las Artes se hac√≠an as√≠ terap√©uticas, e incluso la m√ļsica occidental recuper√≥ en parte los antiguos vientos, avanzando paso a paso desde el Renacimiento hasta las poderosas obras de la √Čpoca Cl√°sica. En Occidente se ha comenzado otra vez a explorar el valor terap√©utico de la m√ļsica, y se est√° aplicando incluso en ni√Īos con autismo o con d√©ficits intelectuales. Ahora bien, el arte y la m√ļsica en particular como terapia, tiene que ser activo, hay que formar parte del mismo.

Pero adem√°s, ayuda a romper los l√≠mites metaf√≠sicos, acompa√Īa con sus vibraciones el alma para que penetre intuitivamente en lo que est√° m√°s all√° de este mundo material. Las Artes, en sus m√ļltiples expresiones, nos permiten hablar con los dioses, con el mundo arquet√≠pico.

En el antiguo Egipto, por ejemplo,se utilizaba la m√ļsica de los planetas, o de las 7 Vocales, cada una relacionada con el sonido de un planeta sagrado, y por ende con un dios, siendo las distancias te√≥ricas de sus √≥rbitas, hasta el centro, las cuerdas de un arpa imaginaria. De ah√≠ que se hablase de la M√ļsica de las Esferas, la vibraci√≥n de cada planeta al moverse en c√≠rculos. Esas siete vocales, han sido investigadas por muchos eruditos, llegando a conclusiones sorprendentes.

Por tanto, ¡qu√© triste es que un m√ļsico, un artista, diga hoy en d√≠a que s√≥lo se trata de un trabajo m√°s!, porque significa que ya no posee la varita m√°gica de la Est√©tica Metaf√≠sica.

DE LA EST√ČTICA A LA METAF√ćSICA

Arte y Estética no son sinónimos, aunque están íntimamente relacionados. Veamos primero que se suele entender por Estética:

La Est√©tica se define como una rama de la filosof√≠a, centrada en el estudio del conocimiento obtenido a trav√©s de los sentidos, y √©l estudio de las caracter√≠sticas de estos √ļltimos.

Se considera el “nacimiento” de la Est√©tica occidental y su relaci√≥n con la Filosof√≠a, a partir de la obra del fil√≥sofo alem√°n Alexander Gottleib Baumgarten (Aesthetica, 1750)

Transmisión Esotérica:

El Arte también ha servido para transmitir lo que nadie podía expresar con palabras. Así, del sacerdote budista Kukai (774-785) tomamos las siguientes palabras:

El abad me inform√≥ que las escrituras esot√©ricas son tan abstrusas que su significado no puede transmitirse excepto a trav√©s del arte. Por esta raz√≥n, orden√≥ al artista de la corte Li Chen y a una docena de otros pintores que ejecutaran diez rollos de los mandalas de la Matriz y del Diamante…

Refinamiento y Educación

“La Caligraf√≠a China”

La caligrafía china se ha relacionado con la comunicación y el cultivo espiritual. Su práctica requiere altas cualidades personales. Requiere experiencia, meditación, penetración y sensibilidad, forma parte de la educación del noble.

Religiosidad

El Arte √Ārabe-Musulm√°n

La representación figurativa de seres vivos, estando prohibida en el Islam, ha hecho que el arte islámico haya desarrollado por un lado la belleza formal representada en las formas geométricas, a menudo alegóricas, por ejemplo la estructura de los jardines, a semejanza del paraíso, y por otro lado las representaciones caligráficas cuyo valor y dignidad no sólo radican en su forma sino también en el significado de las palabras o versos del Corán.

Medida y Medio

Filocal√≠a o «Amor a la Belleza»

Para Plat√≥n, el Arte, o mejor a√ļn, el “Efecto Est√©tico”, que es lo que en realidad se persigue, necesita de la Medida:

“El artista debe, si quiere trabajar bien, conocer la naturaleza de la Medida (Metron, Philebus 64 e).

La “Medida” est√° en la base de cualquier desarrollo art√≠stico verdadero, porque s√≥lo la medida “abre”, y “encaja” en la cerradura que facilita la entrada a la Emoci√≥n Est√©tica, que es el Medio.

Entre las Artes, la m√°s alta es la del hacedor divino, el Demiurgo, que compuso el Universo como una imitaci√≥n de las Ideas Inmutables. El “Amor a la Belleza”, relaciona a los hombres con los dioses y con la belleza del reino eterno que habitan y sus expresiones.

Plotino a√Īade: (En√©ada N, 4·33).

El Bien irradia belleza de s√≠ mismo y es la fuente de la belleza, mientras que la Belleza misma es la segunda en el orden de las emanaciones. As√≠, la belleza de un objeto hecho por el hombre (una estatua) es una imitaci√≥n de la Belleza y, en √ļltima instancia, del Bien.

El impulso est√©tico, tiene una primera diana definida: el impacto astral-b√ļdico. A trav√©s del mismo √©ste penetra en otros niveles como el mental, donde agitando el pensamiento, no s√≥lo sugiere ideas y juicios, tambi√©n puede alcanzar niveles vibratorios m√°s altos, puede llegar a provocar la visi√≥n intuitiva de realidades que est√°n m√°s all√° del alcance de nuestro razonamiento y juicio.

¿Por qu√© impacta? Porque, como toda llave, previamente hay una cerradura que le corresponde y que es preexistente en el alma del ser humano.

A veces, al principio sólo se trata de una percepción mental, pero ésta por sí sola no es capaz de ir más allá. Sólo cuando ésta percepción mental impacta en lo mental-intuitivo, es cuando se abren las puertas a la contemplación de las realidades a las cuales apunta la obra artística.

¿Qu√© realidades son √©stas?: Lo Metaf√≠sico, aquello que est√° m√°s all√° de lo mensurable, de lo sensible y manifiesto en este mundo. Y as√≠ se explica el t√≠tulo de este art√≠culo, porque es a trav√©s de la Est√©tica sensible que alcanzamos la Metaf√≠sica meta-sensible.

Hay, como podemos ver, hay muchas definiciones posibles sobre lo que es Estética, sobre el Arte, sobre lo que es y lo que no es. Pero desde esta perspectiva, el Arte es aquello que siguiendo los cánones, conocidos y desconocidos, pues no todos han sido revelados, con una intención definida de elevación humana y/o espiritual, o de compartir dicha experiencia, es capaz de alcanzar su meta profunda y tocar, como se suele decir, la fibra sensible, que no es otra más que la fibra espiritual y del Idealismo.

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viernes, diciembre 8

Blancas Navidades, ¿Un Mito?

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Blancas Navidades

¿Un Mito?

Los d√≠as se acercan, y como todos los a√Īos, tambi√©n las fiestas, la familia… la a√Īoranza, la p√©rdida, la tristeza…

Es el contraste √ļnico que estas fechas alegres y dram√°ticas al mismo tiempo nos trae. ¿Nada que no pueda resolver un par de copas?

Las navidades se han convertido en un asunto comercial, en la nueva colonia que regalar, en el nuevo electrodoméstico, o quizás un viaje. Hay para todo. También es el tiempo de las nuevas series televisivas, tan aburridas como siempre, aunque eso sí, rodeadas de papás noel, de arbolitos cargados de oropel, y de sonrisas y bondad que ya casi nadie cree.

No hay que olvidar las “comilonas”, las cenas de empresa o de confraternidad, y las bebidas que no falten, mientras m√°s mejor.

Cuando en mi infancia no hab√≠a mucho de comer entre las familias humildes, ese d√≠a especial, era el sacrificio de nuestros padres el que nos ofrec√≠a algunas de las delicias inalcanzables el resto del a√Īo.

Pero ahora, ah√≠tos de comida, de regalos, de bebidas, de alcohol… ¿Qu√© celebramos?

Las calles ahora est√°n vac√≠as, porque ya nadie va a la iglesia a celebrar la misa de ese d√≠a, y a confraternizar con los vecinos. En el portal del edificio donde viv√≠a, de gente humilde, se juntaban todos, se compart√≠an brindis y peque√Īos dulces navide√Īos, se hac√≠a sonar la zambomba y la pandereta, y los ni√Īos, junto con los adultos, cantaban las canciones que conoc√≠an.

Luego cuando algunos perdimos nuestro hogar, incluso en los refugios y comedores sociales se hac√≠an peque√Īos regalos, quiz√°s un humilde pa√Īuelito en su cajita, o un bol√≠grafo bonito, y siempre una tarjeta de felicitaci√≥n escrita con cari√Īo.

Ahora tenemos casi de todo. Entonces, ¿qu√© a√Īoramos?

Estos d√≠as estamos ensayando en una humilde coral algunos cantos para estas navidades. Es curioso, porque la canci√≥n, cantada por el desaparecido e inolvidable Bing Crosby all√° por el a√Īo 1942, habla de a√Īoranzas, de algo que ya entonces se hab√≠a perdido.

“Sue√Īo con blancas navidades, como las que yo conoc√≠a,
Cuando las copas de los √°rboles brillaban, y los ni√Īos escuchaban para o√≠r las campanas de los trineos en la nieve…”

1942 no era precisamente una √©poca moderna, se nos antoja muy antigua, de un siglo ya pasado. La segunda guerra ya hab√≠a comenzado, aunque no afectaba por el momento a los norteamericanos, quienes celebraban las navidades a fondo con todos sus aditamentos. Entonces, ¿de qu√© a√Īoranza hablaba la canci√≥n? ¿A qu√© otro tiempo se refer√≠a?

Se ha perdido el sentido religioso, y no me refiero a una religión concreta, sino al sentimiento profundo de que algo está pasando, algo realmente mágico que te conecta con el Universo entero. La Naturaleza entera, incluidos nosotros mismos, está adormeciéndose, muriendo poco a poco de frío y oscuridad.

Algunos van a ver el amanecer, el Solsticio de Invierno, el d√≠a m√°s corto del a√Īo, el m√°s negro, el m√°s mortal, porque las tradiciones dicen que un d√≠a como ese mismo, la oscuridad continuar√° creciendo y creciendo, hasta que la luz desaparezca y la vida tambi√©n.

La Naturaleza a√Īora tambi√©n la vuelta de la Luz, la necesita para no hundirse.

Apostados en la oscuridad, vemos salir el Sol…

No, no es así.

Encerrados en la oscuridad de nosotros mismos y del mundo, avanzamos y ascendemos con el movimiento cíclico de la Tierra, hasta llegar a la Luz que nunca se fue, que siempre estuvo allí. Nosotros nos encerramos en la oscuridad, y nosotros tenemos que salir de ella.

Es el Ni√Īo Sol que nace, el nuevo ciclo que se emprende, la Esperanza de que la Vida contin√ļa su camino. Mas ese proceso de renacer no s√≥lo se da en la naturaleza, tambi√©n se da, aunque no siempre, en nuestro interior.

Esa canci√≥n precisamente habla de una √©poca, en nuestra infancia, en la que NOSOTROS cre√≠amos en los Dioses, en los √Āngeles, en la Magia. Todo era posible, eramos INOCENTES, y por eso cre√≠amos en un mundo invisible y en la Bondad entre los seres humanos.

Luego la vida nos decepcion√≥, las guerras, incluso en la Tierra de Jes√ļs, cercen√≥ no s√≥lo la vida de miles de pobres ni√Īos, que no recibir√°n sus regalos de Navidad o de Ramad√°n (en que tambi√©n se recibi√≥ una Luz desde lo alto) y que han conocido la crueldad sobre sus carnes a√ļn sin entender por qu√©.

Así el mundo envejece por dentro, porque el Alma se rompe, se resquebraja; son signos de la vejez de la humanidad que se apaga.

Pero la Navidad justamente habla de lo contrario, habla sobre todo de LA ESPERANZA, de que un nuevo ciclo comenzar√°, tarde o temprano, para nosotros mismos y para todos los que nos rodean.

Yo, que tengo l√°grimas en mis ojos, porque tambi√©n como los dem√°s recuerdo, pero sobre todo porque A√ĎORO LO QUE TIENE QUE VENIR.

Incluso esos pobres ni√Īos sacrificados, volver√°n y tendr√°n su oportunidad, porque esta Sinfon√≠a de Almas, este Universo Grandioso, no olvida a nadie, ni siquiera a los desgraciados, y un d√≠a, no tan lejano como creemos, despertaremos de este Gran Sue√Īo, y descubriremos que en realidad siempre estuvimos All√≠, en la Navidad Eterna.

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