Vitruvio, ¿un arquitecto romano práctico o un iniciado?
Según algunos autores esoteristas, Marco Vitruvio Polión, el famoso arquitecto romano más conocido como Vitruvio, habría sido un iniciado en los misterios de la antigüedad clásica. Sin embargo, no existen pruebas documentales que lo confirmen. Las iniciaciones en los antiguos cultos mistéricos eran secretas, y la pertenencia a alguna de sus cofradías no era de dominio público, bajo pena de severos castigos e incluso de perder la vida.
No obstante, aunque no podemos afirmar su pertenencia a dichas órdenes, sí es posible constatar la influencia de elementos iniciáticos en su obra, así como la posible asimilación directa de ideas y enseñanzas procedentes de los templos.
Los datos biográficos que poseemos son escasos. Comenzó su carrera bajo el mandato de Julio César y, posteriormente, su talento fue reconocido por el emperador Augusto, a quien dedicó el tratado.Vitruvio fue autor del tratado más célebre y reconocido sobre arquitectura de la antigüedad clásica que ha llegado hasta nosotros en numerosas traducciones: De Architectura. Esta obra, compuesta por diez libros, desarrolla conceptos tanto teóricos como prácticos sobre la arquitectura, fuertemente influenciados por la tradición helenística.
«Practicante de las Buenas Letras, diestro en el dibujo, hábil en geometría, inteligente en óptica, instruido en aritmética, versado en historia, filósofo, médico, jurisconsulto y astrólogo».
Algunos de estos requisitos eran imprescindibles para la práctica cotidiana del oficio, como el conocimiento técnico de la arquitectura, la ciencia aplicada a los instrumentos de construcción o el dominio de las proporciones, que integraban en las medidas de los edificios las relaciones entre el universo y el hombre. El famoso Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci es un intento de representar precisamente estas instrucciones de Vitruvio sobre proporciones humanas.
La mención a disciplinas como la filosofía y la astronomía-astrología sugiere una concepción holística de la arquitectura, posiblemente emparentada con las tradiciones iniciáticas. Vitruvio veía la arquitectura como un Arte: la aplicación de conocimientos técnico-científicos junto con una visión que no solo nacía de la experiencia, sino de una cosmovisión armónica.
En el mundo griego y romano era habitual que grandes artistas, filósofos y militares hubiesen pasado por escuelas de misterios, que alimentaban sus conocimientos con enseñanzas esotéricas. Ejemplos notables son Pitágoras, Heródoto, Demócrito, Platón y Anaxágoras, todos ellos vinculados, directa o indirectamente, con la tradición egipcia. Podemos ver en el siguiente gráfico sintético las relaciones entre las distintas escuelas y cultos y algunos personajes famosos de la antigüedad:
Se conocen los viajes por Egipto y Babilonia en busca de conocimientos por parte de Demócrito y posiblemente de Platón; Anaxágoras fue acusado de revelar secretos de los misterios. Todas estas escuelas estuvieron directa o indirectamente relacionadas con Egipto, entre las relaciones más famosas encontramos las siguientes Conexiones con Egipto:
Pitágoras: Iniciado en templos egipcios; adaptó ritos a su escuela.
Heródoto: Describió ritos egipcios, posiblemente como testigo presencial.
Demócrito: Viajó a Egipto y Babilonia en busca de saberes mistéricos.
Platón: Hizo referencias a la sabiduría egipcia en Timeo y Critias.
Anaxágoras: Acusado de revelar secretos sagrados.
Algunos elementos arquitectónicos, como las columnas egipcias pudieron influir en el arte grecorromano. Del mismo modo, la estatuaria egipcia inspiró a los escultores griegos en sus kurois. Existen libros publicados que detallan paso a paso la transición de estas estatuas egipcias hasta las griegas.
Esta influencia cultural, aunque no siempre documentada, pudo alcanzar a Vitruvio. Su concepto de «arquitecto ideal» coincide con el del filósofo-artesano de las tradiciones iniciáticas, que integra las artes liberales para trabajar en armonía con la naturaleza y el cosmos. Esta misma idea reaparece siglos más tarde en los arquitectos de las logias medievales, relacionadas con el origen de la masonería.
Su visión holística se refleja en el énfasis en la relación entre el microcosmos y el macrocosmos, es decir, el hombre como imagen del universo, propio de las filosofías herméticas y pitagóricas. Contempla la Arquitectura como una imitación de la naturaleza y, como Vesalio, en siglos posteriores, durante el Renacimiento italiano, quien consideraba así mismo el cuerpo humano como el Templo del Espíritu, ambos buscaron ver reflejados en sus proporciones los principios que rigen armónicamente el Hombre y el Universo.
Precisamente en el Libro III de De Architectura específicamente en el Capítulo 1, titulado «De la simetría en los templos y en el cuerpo humano». Vitruvio habla de los «Templos consagrados a los Dioses inmortales, y su disposición», Leonardo Da Vinci aplica las proporciones del cuerpo humano que allí detalla, y las relaciones con el cuadrado y con el círculo, tomando , como Vitruvio indica, el ombligo como centro para su diseño. Leonardo Da Vinci parece él mismo ser una especie de alter ego de Vitruvio, ambos aplicaron sus conocimientos tanto al arte, como a la ingeniería y al desarrollo de máquinas civiles y militares. La relación del ser humano con el círculo y el cuadrado, es una síntesis de la misma esencia del hombre, su relación con el cielo y con la tierra. La arquitectura es por lo tanto una imitación de la naturaleza, y siendo el cuerpo humano la mayor obra de arte, sus proporciones deben servir de modelo para el diseño arquitectónico.
En el libro VII de su tratado menciona a los autores griegos a los que tomó como fuentes. Se detallan en el mismo más de una cincuentena de nombres, tanto de aquellos que levantaron templos directamente, como a los que escribieron tratados, o establecieron principios o ejemplos en textos relacionados con la arquitectura. Piensa Vitruvio que es necesario esa transmisión, ya que él mismo no se considera más que un sucesor de esas tradiciones que intenta dar a conocer:
«Útil y sabiamente se dedicaron los antiguos a dejar a la posteridad sus hallazgos por medio de los libros, para que nunca se perdiesen, antes aumentándolos de tiempo en tiempo con nuevas reflexiones, que llevasen finalmente las ciencias al estado más perfecto. Debemos por tanto darles infinitas gracias de no haber, con un envidioso silencio, dado sus invenciones al olvido, y de haberlas dejado a las edades en sus escritos».
Hay un aspecto moral de Vitruvio que hay que destacar: como él mismo reconoce, era pobre porque carecía de codicia. De buena moral y costumbres, se alejaba de discusiones y polémicas con otros arquitectos, quienes a veces con bajezas y manejos le privaron de la adjudicación de obras importantes e incluso lo criticaron tratando de disminuir su valor. Finalmente su trabajo y méritos fueron reconocidos por el Emperador Augusto, quien le concedió una pensión vitalicia.
En resumen hay una serie de elementos que apuntan hacia una relación con las escuelas mistéricas, como veremos a continuación.
Elementos que vinculan a Vitruvio con tradiciones mistéricas:
- La formación típica en múltiples disciplinas de las escuelas filosóficas antiguas (música, medicina, geometría, astronomía) que en la Antigüedad se impartían dentro de un marco de las enseñanzas iniciáticas.
- Muy probablemente recoge influencias de tradiciones pitagóricas y herméticas, ya que el círculo que rodeaba al emperador Augusto estaba relacionado con el ambiente que en Alejandría rodeaba a estos cultos.
- El concepto de venustas o la belleza entendida como reflejo de la armonía cósmica: no se trata de una mera decoración bella, no es una estética basada en lo superficial, sino la aplicación de los parámetros que sintonizan y responden como un diapasón al orden universal.
- La aplicación de una Geometría sagrada en el trazado de templos, uso de rectángulos áureos, círculos y cuadrados como patrones arquetípicos.
- La relación templo–cosmos como un acto ritual: emplazar edificios como «puentes» entre cielo y tierra, que refleja también la misma preocupación de las fundaciones sagradas de los antiguos egipcios.
- Hay referencias indirectas a la astrología como ciencia sagrada necesaria para fijar el diseño y disposición urbana de los edificios, de las fuentes de agua, teniendo en cuenta las influencias del sol, de la lluvia, de los vientos, etc. Todo ello nos recuerda un tanto a los conceptos fundacionales de los edificios que se aplican en la tradición china del Feng Shui.
- Identifica al «arquitecto ideal» con el filósofo-artesano de tradiciones iniciáticas, que integra las artes liberales para actuar en armonía con la naturaleza y el cosmos, concepto que siglos más tarde se aplica a los famosos constructores masones de las catedrales góticas.
- Insiste Vitruvio en la importancia de la proporción y la simetría, reflejo de la armonía matemática capaz de reflejar el orden cósmico.
Si bien no podemos afirmar con certeza que Vitruvio fuese un iniciado, sí podemos situarlo en una tradición cultural cercana a la visión iniciática, tal como sugiere H. P. Blavatsky. Su obra refleja una concepción integral del arte de construir, en la que ciencia, filosofía y simbolismo se unen para expresar la armonía entre el hombre y el cosmos. Vitruvio pertenece a una época y a un tipo de visión holística, que hoy nos parece moderna, pero que fue originada y cercana a las ideas propias de una mentalidad «iniciática» de los grandes revolucionarios de la Antigüedad.





