viernes, octubre 30

El Liderazgo Neanderthal

El Liderazgo Neanderthal


"Es invierno, fuera de la cueva todo est√° cubierto por nieve, los peque√Īos est√°n refugiados junto a su madre bajo mantas de pieles en lo m√°s profundo de la cueva. Despu√©s de cubrirte bien con gruesas vestimentas, tomas el hacha y la lanza y sin apenas mirar hacia atr√°s sales a enfrentarte con toda la naturaleza. Despejas el rostro del cabello desordenado que cae sobre tu frente y avizoras hasta donde puedes el horizonte hostil. Ah√≠ est√° la comida, ah√≠ est√° la posibilidad de sobrevivir un d√≠a m√°s, quiz√°s unas lunas m√°s. Pero tambi√©n est√°n los lobos, tan hambrientos como tu mismo, y los osos pardos fuertes y peligrosos, y los precipicios sin fondo al lado de los cuales tendr√°s que caminar sin resbalar y caer en la sima profunda. El viento que sopla furioso puede dejarte helado en cuanto te detengas. Tu presa, esos enormes mammouths, a pesar de su tama√Īo se mueven ligeros, son listos y muy peligrosos. La √ļltima vez cuatro de los que formaban la partida fueron heridos, tres murieron entre grandes dolores y congelados. T√ļ pudiste sobrevivir, pero te cuesta mover tus piernas, y la herida persistente en el brazo casi te impide levantar el hacha, pero hay que sobrevivir a toda costa. Una √ļltima mirada  triste hacia la cueva desde la distancia, porque presientes que no volver√°s".

Dejemos por el momento a nuestro hombre primitivo en su lucha diaria. La pregunta es cómo pudimos sobrevivir, cómo llegamos hasta aquí, hasta el lugar preferente que ocupamos los seres humanos frente al resto de la naturaleza. La respuesta es que todo el potencial de nuestra mente se dirigió y se especializó en prever el peligro, en adelantarse a las dificultades, evitándolas o superándolas, o inventando cosas que nos ayudasen a vencer en la batalla diaria. En esa guerra interminable de la subsistencia, desarrollamos un instinto "negativo", una inmensa capacidad para prever el desastre, para ver los peligros, las amenazas, en definitiva para analizar todas los elementos en contra de antemano.

jueves, octubre 29

Los Santos Tirthankaras

 Los Santos Tirthankaras


Seg√ļn la tradici√≥n oriental, estos seres son aquellos que han cruzado m√°s all√°. Estos son los seres a los que les rinden pleites√≠a y admiraci√≥n los jainas. El Jainismo es una religi√≥n con muchos puntos de contacto con el budismo, pero quiz√°s mucho m√°s antigua.

Admirados por sus valores éticos y su disciplina de vida conforman un grupo muy especial de monjes que, a pesar de las dificultades, mantienen el principio de no-violencia, ahimsa, que tanto ha inspirado al conjunto de la India y a importantes líderes como Ghandi. Otros principios importantes son el de ser verdaderos, no robar, no poseer cosas y el de la castidad.

viernes, octubre 23

La Rep√ļblica de Plut√≥n

 La Rep√ļblica de Plut√≥n 


- ¿Perdone, querr√° usted decir la Rep√ļblica de Plat√≥n? 

No, no me he equivocado, esta es la Rep√ļblica de Plut√≥n.  Plut√≥n es el dios que gobierna el oscuro inframundo, el averno, y las profundidades donde almacena riquezas sin n√ļmero. Y en esto se ha convertido nuestra democracia (si es que alguna vez lo fue) en una plutocracia, donde lo que vale es el poder del dinero, el poder econ√≥mico y material, y en definitiva el poder de los pocos, que no se caracterizan por ser precisamente ni los mejores ni los m√°s honestos. No contento Plut√≥n con sus dominios, tambi√©n secuestr√≥ a Pers√©phone llev√°ndosela hasta las profundidades, de la misma manera nuestra plutocracia ha secuestrado nuestra alma, alma que ahora se vende a precio de saldo. 

martes, octubre 20

El Silencio de los Corderos

 El Silencio de los Corderos


La paz est√° en tu interior (?), al menos eso dicen. Algunos acompa√Īan esa informaci√≥n con una sonrisa y entornando los ojos. Es como si al cerrar los ojos... ya est√°s en el "interior". Claro que cabr√≠a preguntarse qu√© clase de interior, ¿abdominal, cerebral, visceral? 

Pero es que adem√°s, en ese interior, pero que muy interior, en esa oscuridad √≥ptica del alma nos interrogamos por las m√°s profundas esencias espirituales, pregunt√°ndonos por ejemplo sobre la PAZ a√ļn m√°s grande que nos espera en el Nirvana, Samadhi o cualquier otra de esos estados concebidos como si fuesen  una suerte de imbecilidad in√ļtil.

jueves, octubre 8

La Película de Tu Vida

 La Pel√≠cula de Tu Vida


Entras a oscuras en un cine de barrio. Intentas llegar a un asiento, parece que hay uno libre en medio de la fila. Consigues finalmente llegar hasta el mismo. Comienza tras las noticias la pel√≠cula.  

La verdad es que no sabes por qué estás allí. Hacía frío y llovía, aunque tampoco puedes recordar por qué caminabas por la calle sin rumbo. Entraste al cine. Esa fue una buena idea porque al menos estarías caliente y seco, aunque ni siquiera te fijaste a la entrada en el título de la película, da igual, en todo caso también podrás descansar y quizás dormir...

Sonidos familiares te despiertan, con los ojos semi cerrados apenas entrev√©s unas escenas de la pel√≠cula, cabeceas... ¡qu√©!, ¡c√≥mo! No puedes creer lo que est√°s viendo, abres de par en par tus ojos. La pel√≠cula corre a gran velocidad, pero puedes seguirla sin problema, pero lo que te llama la atenci√≥n es que ¡son escenas de tu vida! ¿pero c√≥mo es posible? Te pellizcas la cara incr√©dulo. A pesar de ello las escenas no desaparecen, "pero no puede ser verdad" te dices a ti mismo. De repente la gente alrededor se r√≠e, y luego escuchas rumores de reprobaci√≥n, te fijas de nuevo en la pantalla, y te ves haciendo el rid√≠culo y llevando a cabo acciones que cre√≠as olvidadas, acciones equivocadas que te averg√ľenzan.

martes, octubre 6

Nuestra Casa en Llamas

NUESTRA CASA EN LLAMAS


Quizás cuando ya no sepamos qué hacer, emprendamos nuestro auténtico trabajo y, cuando ya no sepamos a dónde ir, iniciemos nuestro auténtico viaje

Wendell Berry

La misma distancia que existe entre Jesus "el Nazar" y el Jesucrito de las Iglesias, o entre el Profeta Mahoma y el Profeta del islamismo del siglo XX, es la que existe entre Gautama Sakyamuni el Buda, y el Buda de las iglesias budistas tanto del norte tibetano, como chinas y japonesas, o las del sudeste asi√°tico o hinayanas.

Una cosa es el Jes√ļs del Serm√≥n de la Monta√Īa, y el que invit√≥ a tirar la primera piedra a quien estuviese libre de pecado, y el que tuvo compasi√≥n tanto de los ni√Īos como de la pobre mujer "pecadora" que se le acerc√≥ pidiendo ayuda. Y otra cosa es el Cristo de las Iglesias, y aquellos que utilizan su imagen para amedrentar, para afear y crear las malas conciencias, que s√≥lo tienen arreglo, seg√ļn ellos, a la sombra de los hombres vestidos de negro, aunque cambien las sotanas.

La historia de Siddharta Sakyamuni el Buda y el proceso de su Iluminaci√≥n, con el paso del tiempo fue adornada y utilizada como emblema de ese mismo camino. Su persona acab√≥ fundi√©ndose con la leyenda y con las historias de los otros Budas, tanto los que le precedieron como los que esperan en el cielo de Tusita para encarnar en un futuro. 

Parece como si los Grandes Mensajeros al abrir una nueva luz dejasen caer al mismo tiempo una sombra, algo inevitable en este mundo dual. Por eso sus mensajes y sus sombras tienen que caminar juntos durante un tiempo, hasta que los hombres maduran dejando entrar un poco de luz y rechazando las sombras.