jueves, junio 30

La Medicina del Futuro II - Salud Mental

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SALUD MENTAL

La Salud Mental, no se refiere a un aumento de nuestras capacidades mentales, memoria, c√°lculo, lenguaje, etc. Se refiere en realidad a un Equilibrio, un estado de quietud que nos permita ver tras el velo cambiante del agitado mundo alrededor y de nuestros propios pensamientos.

Este necesario equilibrio est√° basado en la moderaci√≥n, y sobre todo en la SERENIDAD, la capacidad de “frenar” nuestra angustioso frenes√≠ mental, de prestar aut√©ntica atenci√≥n a lo que realmente importa.

Nuestra mente se mueve entre el Rechazo y el Deseo, y todo ello en un ambiente de Ofuscación mental. Si al rechazo y el deseo, que son la misma cosa manifiesta en direcciones inversas, le oponemos un dique de contención, éste se llamará SERENIDAD, esa preciosa virtud que hace ver las cosas desde una distancia impersonal, en paz y sin ansiedad.

Si a nuestra ofuscaci√≥n mental le intentamos oponer un valor contrario, s√≥lo encontraremos como t√©rmino v√°lido la SABIDUR√ćA, que es capaz de ver m√°s all√° del velo que cubre la realidad del mundo y de nosotros mismos. Esta ofuscaci√≥n mental tiene una doble vertiente, ofuscaci√≥n con respecto a nosotros mismos y con respecto al mundo:

  1. La visi√≥n equivocada y confusa de nosotros mismos, la ofuscaci√≥n propia, que tiene una sola cura: “Con√≥cete a Ti Mismo”, en la que la filosof√≠a viene en nuestra ayuda, porque ese conocerse no es una operaci√≥n intelectual, sino vivencial y operativa, llena de sabidur√≠a vital.

  2. Mientras que la ofuscaci√≥n con respecto al mundo exterior es lo que los antiguos llamaban “Maya”, o sea la ilusi√≥n a la que el mundo evanescente y transitorio nos somete, haci√©ndonos ver cosas que no existen o que son falsas. Buscar el significado real del mundo en que vivimos, y nuestro lugar y papel en el mismo, es el comienzo de la cura, y eso s√≥lo puede alcanzarse dando un giro hacia el interior.

Tendremos que volver y escuchar esas palabras que, dichas hace cientos de a√Īos, incluso milenios, pueden seguir siendo √ļtiles, incluso ahora mismo. A pesar del tiempo, las palabras de sabidur√≠a todav√≠a resuenan con fuerza en el coraz√≥n de aquellos que se acercan humildemente a escuchar a aquellos hombres. ¡Qu√© gran suerte tenemos hoy!, poder tener entre nuestras manos, ante nuestros ojos, a Plat√≥n, a Marco Aurelio, a S√©neca, a Ptahotep, a Confucio, a Shankaracharya ,etc. Est√°n ah√≠, y para ponerlos en funcionamiento, para que nadie diga que son in√ļtiles cosas sin vida, basta con leer sus consejos con humildad, con atenci√≥n, escuchando desde el coraz√≥n. Entonces, esas palabras resonar√°n vivas en tu interior, y te har√°n sentir que no est√°s s√≥lo, que caminas acompa√Īado por los Grandes.

Comp√°ralas ahora con las palabras diarias que nos golpean: nos invaden y persiguen desde las noticias, desde la propaganda, desde las conversaciones indiferentes en el trabajo, en la escuela, o en el hogar, en la prensa o en la radio. Mientras que, por el contrario, aquella otra experiencia √ļnica, te llevar√° al coraz√≥n de ti mismo, a aquello que algunos llamaron la Voz del Silencio, indiferente al parloteo continuo de la mente alocada.

Una falsa opini√≥n, una idea errada, penetra en tu interior, por negligente, por atolondrado, por falta de atenci√≥n. Una vez dentro te destroza, d√≠a a d√≠a, inadvertidamente, y antes que reacciones, llevado por esa misma idea, buscar√°s otra parecida, una compa√Īera asesina de la anterior. Ahora estas dos juntas, si tu no reaccionas, procrear√°n muchas otras ideas, se multiplicar√°n infinitamente, har√°n que tu mente gire y gire sin descanso, y te arrastrar√°n hasta el fondo.

La insatisfacción, el deseo contrariado, llevará a herir tu yo sensible, sentirás dolor, y con el dolor sentirás todos los sentimientos negativos, que acabarán por hacerte sentir triste, en el mejor de los casos, o loco en el peor.

Tus energ√≠as se resentir√°n, se gastar√°n in√ļtilmente en esa lucha mental y emocional, se consumir√°n al trabajar por cosas que no merecen la pena, o simplemente encontrar√°s las manos vac√≠as despu√©s de tanta lucha y dolor.

Tus sistemas fisiológicos empezarán a notar el desgaste, comenzarás a andar despacio como si llevarás una carga muy pesada, o quizás al contrario lleno de ansiedad correrás de una lado a otro sin saber como calmar la sed que te consume.

Luego algunas partes de tu cuerpo empezarán a funcionar mal, hasta que aparece su consecuencia, la enfermedad física.

Pero peor que la enfermedad f√≠sica, que a veces depende de accidentes, es la enfermedad mental, porque al fin y al cabo el ser humano es un ser mental, y si eso se corrompe y se destruye, qu√© queda entonces que merezca la pena, ¿salvar el cuerpo?

La Buena Salud, comienza y termina, en la Salud Mental, y √©sta s√≥lo tiene una medicina, el Esp√≠ritu que vigila y te acompa√Īa y al que s√≥lo hay que escuchar un poco, no es nadie ajeno a ti, ni un gran sabio gur√ļ ante el que hay que postrarse, sino T√ļ Mismo en la dimensi√≥n sin tiempo, donde permaneces Despierto.

Acabas de presenciar el descenso desde lo mental a lo f√≠sico. Ahora se trata de emprender el camino contrario, trabajar la salud desde lo f√≠sico pero desde una direcci√≥n espiritual y mental diferente, curando hacia arriba, cuerpo, vitalidad, sentimientos, mente y el puente que da acceso a lo espiritual…

En cierta ocasi√≥n le preguntaron a H. P. Blavatsky c√≥mo se pod√≠a “despertar” o activar el “chakra superior” o coronal, llamado el de los Mil P√©talos, o sea los centros energ√©ticos superiores en relaci√≥n indirecta con lo espiritual. Ella contest√≥ que para activar este chakra, primero hab√≠a que activar el m√°s inferior, llamado Muladhara, y luego en l√≠nea ascendente el segundo, y el tercero, etc., hasta activar el superior.

Entonces de nuevo preguntaron sobre c√≥mo hab√≠a que activar el inferior para as√≠ empezar a ascender hasta el superior. Y Blavatsky contest√≥ que el inferior comienza su activaci√≥n gracias a la acci√≥n del superior (¡?). Quedaron perplejos con la contestaci√≥n.

Ciertamente, para llegar al pico de la monta√Īa, hay que escalar desde abajo, pero la voz que te llama para ascender es la de la Cumbre de la Monta√Īa, la que est√° m√°s all√° de las nubes.

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martes, junio 28

La Medicina del Futuro... Si nos dejan

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LA MEDICINA DEL FUTURO

SI NOS DEJAN

La suposici√≥n de que el mundo seguir√° avanzando en l√≠nea continua y ascendente no se corresponde con la realidad. La historia y la tradici√≥n nos ense√Īa que, siendo los seres humanos parte integral de la propia naturaleza, no pueden evitar estar sometidos a sus leyes c√≠clicas.

Por otro lado, aunque a nivel individual haya personas inteligentes y capaces, sin embargo no es lo mismo con la organización social y política de los países. Una y otra vez se demuestra la debilidad, falta de racionalidad, y el sometimiento de los grandes poderes a las fuerzas más oscuras, sólo guiadas por la ambición, el crimen y la competición deshumanizada.

La mayoría de las nuevas leyes, que afectan al comportamiento humano y sus relaciones familiares y sociales, van dirigidas a fomentar un ser humano sin raíces: cada vez más lejos de la protección de la familia, viviendo vidas solitarias, huérfano de patria, de religiosidad (que no de religión), además del olvido de tradiciones y costumbres que integraban al ser humano con el resto de su comunidad.

Inevitablemente estamos entrando en un ciclo oscuro, que ya algunos pensadores pronosticaron, o sea una nueva Edad Media. De hecho, aunque de manera enmascarada, ya estamos en la III Guerra Mundial: bloques de países contra otros, aunque sólo sea por el momento una guerra propagandística, o por intermedio de otros, o económica. Ya nada será igual.

Este debilitamiento de los proyectos nacionales, el incremento de las deudas, va a llevar muchos sistemas sociales a la bancarrota. No obstante, las clases altas, refugiadas en la economía global internacional, no se verán afectadas, por el momento.

Los primeros sistemas en sufrir las consecuencias directas ser√°n los sistemas de protecci√≥n social y los sistemas sanitarios. Estos, cada vez m√°s, guiados por las grandes multinacionales que se√Īalan a los gobiernos qu√© hay que curar, qu√© no hay que curar, de qu√© hay que vacunar, y qu√© no hay que vacunar, qu√© medicinas hay que procurar, y cuanto costar√°n √©stas, y sobre todo qu√© hay que investigar y estudiar y qu√© hay que olvidar por no ser rentable, conseguir√°n que poco a poco la Medicina se vuelva m√°s y m√°s mercantilista, y menos humanizada, hasta que se hunda finalmente y ya no pueda proveer a los necesitados de los medios necesarios. Tardar√° tiempo en que esto suceda en los pa√≠ses desarrollados, pero ya hay amplias mayor√≠as de desfavorecidos de la poblaci√≥n mundial que carecen, en este momento, de los medios m√°s simples para subsistir, no tienen acceso a los sistemas sanitarios y carecen de las medicinas m√°s b√°sicas. No a mucho tardar, tendremos que aprender los fundamentos b√°sicos del auto cuidado y de la salud. Estos fundamentos reposan en una serie de elementos que analizaremos a continuaci√≥n:

CUANDO NO HAB√ćA M√ČDICOS 

La Medicina y el m√©dico, no gozaron de gran fama hasta tiempos relativamente cercanos. En la antig√ľedad cl√°sica, tanto en Roma como en Grecia, la profesi√≥n m√©dica no estaba regulada. Alg√ļn que otro atrevido, se erig√≠a en m√©dico casi por generaci√≥n espont√°nea, con las l√≥gicas consecuencias:

“Socles prometiendo enderezar la torcida espalda de Diodorus, apil√≥ tres s√≥lidas piedras, cada una de 4 pies cuadrados, sobre la espalda del jorobado. Fue aplastado y muri√≥, pero qued√≥ m√°s tieso que una regla.” (Antolog√≠a Griega, XI-120)

“Alexis el m√©dico purg√≥ con una lavativa a cinco pacientes al mismo tiempo, y a cinco otros con drogas; visit√≥ a cinco, y otra vez unt√≥ a cinco con linimentos. Y para todo ello hubo una noche, una medicina, un sepulturero, una tumba, un Hades, y una lamentaci√≥n.” (Antolog√≠a Griega XI, 122)

Desde esa época viene la fama del médico como matasanos. Yo mismo siendo médico, no desprecio esta profesión tan humana y tan difícil, pero cada vez más valoro la necesidad de PREVENIR ANTES QUE CURAR, de que el ciudadano se haga responsable de su propia vida.

CUANDO NO HAYA M√ČDICOS

Cuando se acerque esa Nueva Edad Media, probablemente lo har√° muy lentamente, tanto que cuando estemos metidos en ella, bien adentro, quiz√°s no nos demos cuenta. As√≠, a la ca√≠da del Imperio Romano no hubo ning√ļn ruido o se√Īal que alertara a los ciudadanos, aunque en los libros se√Īalan fechas precisas: los ciudadanos romanos de finales del imperio no “se enteraron” que ya estaban entrando de la Edad Media.

Cuando no haya m√©dicos, tendremos que ser nuestros propios cuidadores. Y necesitaremos tener una serie de habilidades b√°sicas y paciencia. Curar no es f√°cil, pero da√Īar es muy frecuente. Cu√°les son los puntos a tener en cuenta:

UNA BUENA SALUD MENTAL

La ambición, el deseo, lleva a la insatisfacción, o al hartazgo y vacío. Una situación emocional insatisfactoria, conduce a un malestar psicológico y a una distorsión mental, causa y efecto al mismo tiempo, que conducirá inevitablemente a la enfermedad funcional y física.

UNA BUENA PREPARACI√ďN F√ćSICA

En otros tiempos se daba como consecuencia de la mayor dureza de la vida. Hoy es una necesidad, pero daremos indicaciones m√°s adelante de lo que hay que hacer. No se trata s√≥lo de “gimnasia” o “deporte” tal como hoy se interpreta, sino una actitud de riesgo f√≠sico moderado, de capacidad para superar las limitaciones f√≠sicas, de desaf√≠os personales, de re-emprender la antigua actitud de los guerreros frente a la vida: la capacidad de soportar el dolor, y de auto-restricci√≥n para no infligir da√Īo a los dem√°s.

UNA BUENA NUTRICI√ďN

Aqu√≠ m√°s que saber mucho sobre calor√≠as y vitaminas, se trata de hacer un primer esfuerzo por no escuchar ni ver los anuncios, ni tampoco los youtubers de moda. Daremos algunas l√≠neas b√°sicas, que tienen que ver mucho con la moderaci√≥n y el equilibrio, y nada que ver con las dietas de moda, ni las man√≠as alimenticias de cualquier tipo: una dieta natural, como primera condici√≥n “tiene que ser natural”, es decir seguir patrones moderados y sencillos. No es natural hacer revista del pasillo “bio” en el supermercado, leyendo todas las etiquetas y contando calor√≠as, porque eso es patol√≥gico.

UNA BUENA PREVENCI√ďN

Dec√≠a un investigador m√©dico, que nuestro sistema sanitario es una locura, gastamos millones y millones de d√≥lares en curar a la gente que se cae por el acantilado al pie de una carretera cortada. Ser√≠a mucho m√°s productivo arreglar la carretera, y colocar algunos carteles y vallas. Claro que eso no interesa… ¿adivinen a qui√©n?

RECUPERAR LAS ANTIGUAS TRADICIONES

Cuanto más lejos entremos en la edad oscura, más necesidad tendremos de recurrir a técnicas olvidadas, o descuidadas, y de conocer el mundo natural que nos rodea, y que nos ofrece miles de remedios a nuestro alcance. Desde las hierbas, hasta los manantiales, pasando por las aguas termales, también describiremos algunos principios fundamentales en otros artículos.

Y por ahora, tomemos como punto de partida nuestra actual “Mens Regularis in Corpore Mediocre” para poco a poco conseguir “Mens Medio Sana, in Corpore Tolerabilis”, porque eso de “Mens Sana in Corpore Sano”… bueno, para eso por el momento habr√° que esperar.

Continuar√°

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viernes, junio 17

Atención desviada y Recta Atención

 Atenci√≥n desviada y Recta Atenci√≥n

¿Por qu√© es tan importante el adecuado manejo de la atenci√≥n? Porque la atenci√≥n es el aut√©ntico comienzo del autocontrol, es promotora de la meditaci√≥n que lleva poco a poco a ir sorteando las trampas que nos presenta el mundo ilusorio.

Puede leerse en la obra "El Coraz√≥n de la Meditaci√≥n Budista", del autor Nyanaponika Thera, que este camino de la Atenci√≥n puede "ser considerado como el Coraz√≥n de la Doctrina... La Recta Atenci√≥n es, de hecho, la base indispensable para el Recto Vivir y el Recto Pensar, en todas partes, en cualquier momento y para todo el mundo... Es un m√©todo para la superaci√≥n de la pena y las lamentaciones, para la destrucci√≥n del dolor y la aflicci√≥n. ¿No es esto lo que todo el mundo desea?"

La Atenci√≥n, como mecanismo, no s√≥lo se refiere al mundo externo, o sea el mundo que nos rodea, tambi√©n se relaciona con nuestro cuerpo, con los sentidos, con nuestra mente y sus contenidos. Posee adem√°s una especial conexi√≥n con la memoria, el recuerdo;  de hecho en Pali, lengua hermana del s√°nscrito en la que fueron escritos los textos budistas, el t√©rmino que designa la Recta Atenci√≥n, "satipatthana", posee al mismo tiempo el significado de Atenci√≥n y de Recuerdo. 

Efectivamente, atención y memoria están relacionados: tras el primer contacto superficial de la atención que surge ante un estímulo (visual,verbal, físico, interno, etc.), se sigue del reconocimiento del mismo y de su significado, basándonos para ello en nuestra memoria y en el recuerdo de las experiencias previas.

El despertar del sue√Īo en el que vivimos es un lento proceso y adem√°s laborioso. Requiere una voluntad constante, sin desv√≠os, dirigida a ese fin. La impermanencia o transitoriedad de la vida debe alertarnos, porque todo tiene su momento, y desaprovechar lo que el destino nos ofrece es quiz√°s perder el √ļltimo tren para cambiar. En realidad, hay muchos m√°s trenes, pero habr√° que esperar otra oportunidad, y esperar significa sufrimiento.

EL LUGAR CENTRAL DE LA MENTE

Ciertamente podemos desglosar el ser humano en diversas partes, podemos decir con Plat√≥n que el ser humano es Nous (Esp√≠ritu), Alma y Cuerpo, o clasificarlo como hacen los hind√ļes en 5 koshas o envueltas, o en 7 principios, como se√Īala la tradici√≥n esot√©rica. Las divisiones son explicativas y m√ļltiples, pero la realidad es una y persistente: somos SERES MENTALES.

Seres mentales, dise√Īados y atrapados en un conjunto complejo de principios (mentales, f√≠sicos, espirituales), que explica por qu√© las diferentes tradiciones asignan diversos esquemas para explicar el misterio del hombre.

Ahora bien, la Mente es lo m√°s cercano que tenemos, m√°s cerca que nuestra piel, que nuestros √≥rganos, que nuestras manos o pies. La mente no es el cerebro, √©ste s√≥lo es el ordenador que se encarga de procesar lo que la mente dicta. De la misma manera el computador que utilizo para escribir este art√≠culo no es "mi yo", ni las manos que golpean el teclado, ni la inteligencia de quienes lo construyeron, ni es el Internet con el que se comunica. Simplemente el ordenador es el "medio" donde interact√ļan todas esas cosas. Y de la misma manera en que a veces el ordenador me distrae de la tarea con sus alarmas, su m√ļsica, o las noticias, o con las alertas de llegada de nuevo correo electr√≥nico, as√≠ tambi√©n nuestro cerebro-ordenador tiene sus querencias, sus alarmas, sus "caminos trillados" que conducen a pensar y repensar en c√≠rculos las mismas cosas. As√≠ pues, en conclusi√≥n, la mente no es igual que el cerebro, pero si √©ste se estropea afecta a su funcionamiento.

En definitiva, soy un ser mental, en el sentido de que la mente es el instrumento m√°s cercano a m√≠ mismo y que utilizo su poder para recordar, enjuiciar, archivar, analizar, etc. No obstante, la mente tambi√©n es otra "m√°quina", aunque m√°s sutil que el cerebro-ordenador, m√°s personal, pero TAMPOCO ES MI YO. Soy un ser mental porque uso preferentemente la mente, pero yo no soy la mente vulgar de uso diario, la calculadora mental que siempre me acompa√Īa. De hecho puedo observarla, puedo ver cu√°ndo est√° acertada, y cu√°ndo falla, y cu√°ndo entra en un bucle de ideas circulares que no llevan a ning√ļn sitio. Llegado el caso, s√≥lo hay una facultad que es capaz de frenar la mente en su loca carrera: la Voluntad Pura, que pone en marcha la Atenci√≥n Pura.

EL OBSERVADOR SILENCIOSO

Dice al autor del libro mencionado anteriormente:

"En el principio, Dios cre√≥ el Cielo y la Tierra», mientras que el «Dhammapada», uno de los m√°s bellos y populares textos de las escrituras budistas, comienza con las palabras: «La mente precede a las cosas, las domina, las crea». Estas trascendentales palabras son las respuestas del Buda,tranquilas y sin agresividad, pero resueltas, a esa creencia b√≠blica. Aqu√≠ se separan los caminos de estas dos religiones: una conduce a la lejan√≠a de un imaginario «M√°s All√°»; la otra lleva directamente a casa, al mismo coraz√≥n del hombre" 

Situémonos pues en el centro de nosotros mismos, como observadores, sin enjuiciar, sin pensamientos discursivos, sin asociaciones de ideas. Sólo observamos sin implicarnos en la observación:


Alrededor del n√ļcleo central de la conciencia se sit√ļan diversos factores. Cada uno de ellos, por turnos o simult√°neamente, dependiendo de su mayor o menor intensidad, atraen el "foco" de la atenci√≥n hacia una esfera u otra. As√≠, si tengo un dolor f√≠sico, mi atenci√≥n se dirige a esa parte del cuerpo, a la percepci√≥n del mismo, con sus caracter√≠sticas e intensidad. Si una idea "me asalta" el foco de atenci√≥n se dirige a esa idea, si un ruido externo tiene suficiente intensidad "reclama" el foco de la atenci√≥n.

Este es el primer nivel de trabajo con la Atención, la observación directa, sin pensamientos ni análisis, sin emocionalidad, con la máxima intensidad posible, y con la máxima "despersonalización" posible del hecho sobre el que se enfoca.

En este ejercicio, aunque simple, trabajamos con la des-subjetivización de la Atención, buscamos objetividad, intensidad, máxima atención, y evitamos en todo lo posible seguir el camino de las asociaciones de ideas relacionadas con aquello en lo que se enfoca nuestra atención.

Dominar las asociaciones de ideas autom√°ticas, es un nivel m√°s avanzado a√ļn. Por ahora basta con conseguir una Atenci√≥n Directa y Objetiva, sin interferencias y despersonalizada.

El desarrollo de la Recta Atenci√≥n, se refiere precisamente a evitar "torceduras", desviaciones, provocadas por pensamientos y asociaciones ilusorias. 

Una respiración calmada, centrando la atención sólo en el aire que penetra y que sale, sin ninguna otra idea, puede ser una primera ayuda para aquietar los pensamientos enloquecidos, las cadenas automáticas de pensamientos. Pero no creamos que con eso basta, ni que es totalmente beneficioso, porque al fin y al cabo, eso es poner un tapón a la salida del vapor de una caldera en ebullición. Se corre el riesgo de que explote.

La caldera en ebullici√≥n es el resultado de la falta de control de nuestros pensamientos y emociones, de un lado, y del otro, el sometimiento a todo tipo de pasiones (mentales, f√≠sicas, etc.) Ahora bien, si hemos entendido de alguna manera el objeto de la vida, si hemos vislumbrado algo de sus entresijos, y podemos entender que es necesario mejorarnos y controlarnos, entonces el control respiratorio puede ser √ļtil, transitoriamente. De la misma manera que para operar y curar el coraz√≥n, el cirujano lo detiene, tambi√©n la detenci√≥n moment√°nea del aluvi√≥n de nuestros pensamientos, para permitir emprender una serena meditaci√≥n, y sobre todo para empezar a corregir nuestra atenci√≥n, es una saludable medida.

El Camino de la Atenci√≥n se construye sobre "la humanidad del coraz√≥n" (Confucio), que es parte integrante del Recto Entendimiento, o Visi√≥n Perfecta, y de la Recta Intenci√≥n.  

Si sufrimos, es por alguna raz√≥n, por una creencia falsa sobre lo que es la vida, o por unas expectativas que no se cumplen, o por enfermedad, o por soledad, etc. etc. Si no sabemos por qu√© esto sucede, el Camino de la Atenci√≥n no tiene sentido, porque si se emprende un camino tiene que ser para llegar a alg√ļn lugar y alejarse del dolor.

martes, junio 14

MIndfulness, uso y abuso

 Mindfulness, uso y abuso

¿Cu√°l es la diferencia que existe entre ser simplemente bueno y parecer socialmente todo un caballero o una dama?

Una simple b√ļsqueda en Internet acerca del significado de Mindfulness arroja un resultado de 1.430.000.000 p√°ginas. No hay discusi√≥n, es un asunto de moda. Cursos, seminarios, libros, art√≠culos, charlas, todo est√° lleno de Mindfulness.

Como sucedi√≥ en la California del siglo XIX, los buscadores de oro aguzan su olfato, husmean el horizonte, encuentran la palabra m√°gica y se ponen a montar cursillos de fin de semana de Mindfulness. El √©xito est√° garantizado, porque la inmensa mayor√≠a de las personas: 

a) constatan el estado de desamparo psicol√≥gico en el que se encuentran, la ansiedad con la que viven, y la falta de fines claros, y adem√°s... 

b) quieren soluciones f√°ciles, algo que se pueda aprender en un cursillo de fin de semana o en un libro que suponga un cambio r√°pido en sus vidas.

Lo peor es que bajo ese nombre se esconde algo muy importante, algo muy serio, una solución real a los problemas y enigmas del ser humano. Pero todo eso queda enterrado en la bazofia del consumismo rápido, del "Aprenda inglés en 7 días", y del "Método para bajar 20 kg de peso en dos semanas"

Dicen los que entienden que "casualmente", cada vez que en la historia se ha abierto una fuente de sabiduría, un impulso civilizador, inmediatamente ha aparecido detrás su sombra oscura, el hermano oscuro, para así deshacer toda esperanza de redención para la humanidad doliente.

Las escuelas de filosof√≠a de la antig√ľedad cl√°sica, casi inmediatamente se vieron inmersas en el fango de las llamadas escuelas sof√≠sticas, de aquellas que te ense√Īaban c√≥mo enga√Īar mejor y salir vencedor en cualquier discusi√≥n, o sea quedar bien, m√°s all√° de que fuese verdad o mentira.

Los movimientos de inquietud religiosa, filos√≥fica y m√≠stica alrededor del siglo I, pronto se vieron ahogados por el dogma cristiano √ļnico aliado con el poder de los emperadores.

Los ideales caballerescos de la Edad Media, fuente de inspiración noble en la Edad Oscura, pronto fueron apropiados por las órdenes religiosas, que colaboraron con las persecuciones religiosas que acabaron en hogueras.

As√≠, de la misma manera, los ideales budistas de liberaci√≥n del ser humano a trav√©s de un trabajo lento y seguro del despertar progresivo, a trav√©s de muchas encarnaciones, reconociendo la realidad del sufrimiento al que estamos sometidos en este mundo (Las 4 Nobles Verdades) y se√Īalando el camino para alcanzar la liberaci√≥n (El Noble √ďctuple Sendero) se han reducido ahora a un manual de instrucciones b√°sicas para llegar al Nirvana, unos ejercicios de respiraci√≥n y supuesta concentraci√≥n. Nadie podr√≠a haber inventado mejor plan para acabar con cualquier deseo sincero de seguir la senda del Buda.

Ya existen indicios hoy en día, por parte de autores serios dedicados al estudio de la psicología, que prueban que los llamados ejercicios y cursillos de Mindfulness pueden provocar en muchas personas estados reactivos de ansiedad y depresión.

¿Por qu√©? porque la Recta Atenci√≥n (Mindfulness), la Atenci√≥n progresiva, es un "ejercicio de vida", un m√©todo filos√≥fico de liberaci√≥n personal, engarzado en un conjunto de tradiciones, ex√©gesis, ejercicios, etc., que no pueden ser separados del conjunto moral y psicol√≥gico que los cobija y protege.

Es como si inspir√°ndose en el cristianismo, estableci√©ramos unos cursillos de "Pasi√≥n en la Cruz". Concentr√°ndose en el dolor en la cruz, en el ruego ante el Padre celestial, y repitiendo las palabras "Se√Īor por qu√© me has abandonado", siete veces al d√≠a al menos, juntando las manos y mirando al cielo.

¿No ser√≠a rid√≠culo algo as√≠, que crey√©ramos que practicando s√≥lo eso todos los d√≠as, sin consideraci√≥n a toda la moral y ense√Īanza cristiana, a toda la visi√≥n cosmog√≥nica y teog√≥nica del cristianismo, estar√≠amos a salvo y nos sentir√≠amos mejor?

Una antigua ense√Īanza transmitida por H. P. Blavatsky, dec√≠a que todo s√≠mbolo, todo diagrama, toda idea desgajada del contexto del Todo, de sus Conexiones Superiores, se convert√≠a f√°cilmente en magia negra.

Y por "magia negra", no hay que entender a alguien con un sombrero c√≥nico recitando palabras en lenguajes extra√Īos y trazando c√≠rculos m√°gicos. No. Este es un error com√ļn.

La magia es la Magna Ciencia, la capacidad de poner en movimiento muchas fuerzas al unísono, tales como el bien, la justicia, la bondad, la belleza... Esa es la auténtica magia. Es decir, el poder extraordinario que el ser humano encierra y que CONECTADO E INSPIRADO EN EL TODO ESPIRITUAL, trabaja por el CONJUNTO DE LOS SERES HUMANOS, o sea la totalidad humana, transformándola.

Mientras que, por el contrario, la "magia negra" es utilizar un conocimiento para provecho propio, o con fines materialistas. 

La pr√°ctica de "t√©cnicas" desconectadas de su ambiente espiritual y humanista, lleva o bien al fracaso, o al deseo de dominio sobre los dem√°s. As√≠, la psicolog√≠a o estudio del alma humana, se convierte en "psicolog√≠a aplicada" para controlar el mercado y las masas de gente seg√ļn la conveniencia de los que mandan. Otros muchos ejemplos podr√≠an mencionarse. 

Por tanto, bienvenido sea el Mindfulness, si forma parte del contexto de la milenaria tradici√≥n del budismo universal, bienvenida sea la pr√°ctica de la Recta Atenci√≥n. Su aplicaci√≥n es una v√≠a segura de liberaci√≥n, y el primer paso en el Noble √ďctuple Sendero, pero para llegar a este sendero, primero tengo que saber profundamente qu√© es el Sufrimiento, cu√°les son las Causas del Sufrimiento, y el Camino que lleva a la Extinci√≥n del Sufrimiento. 

Creo que eso es una tarea de toda la vida, e incluso de muchas vidas. Aconsejaba el Buda, que si bien el objetivo era la liberaci√≥n final, mientras tanto, hasta que eso llegase, hab√≠a que conseguir tener una vida sana, honrada, llena de bondad y compasi√≥n por los dem√°s, y que de esta manera, cuando encarn√°semos de nuevo, tendr√≠amos una vida m√°s plena, con menos sufrimiento, y m√°s cercana a la Liberaci√≥n Final o Nirvana que todos buscan.