jueves, diciembre 30

Bhaghavad Gita 02 - Krishna como Logos y las 6 Darsanas

Bhaghavad Gita 02

Krishna como Logos y las 6 Darsanas  

Continuamos en este art√≠culo con la introducci√≥n al an√°lisis del Bhagavad Gita. Este texto nos presenta dos cuestiones importantes. Por un lado el que se refiere al misterio de su origen, y por el otro lado habr√≠a que saber qu√© escuelas de pensamiento se encuentran detr√°s. 

El personaje principal, Krishna, el oscuro, tiene dos papeles en esta obra. Como ya vimos en la entrega anterior, Krishna representa el Espíritu o Ego superior de Arjuna, y por extensión el de cualquier ser humano. Este Ego Superior no hay que confundirlo con el alma personal o aparato psíquico-mental con el cual todos estamos dotados. Pero además, como ahora veremos, Krishna representa la Luz del Logos o Verbo creador.

lunes, diciembre 27

Navidad: No eres nadie, y eres el Rey

Navidad: No eres nadie, y eres el Rey

Orgullo, falsa modestia, arrogancia, soy el mejor, no soy nadie... yo soy el primero, dejadme atr√°s, no puedo...

La mente humana oscila de una lado a otro, finalmente ancl√°ndose en un papel. El ser humano nace inseguro, desnudo y desprotegido, m√°s a√ļn que ning√ļn otro animal. Dependientes por largo tiempo, desarrollamos un instinto insano por dominar el medio adverso, generando etapas de rebeld√≠as inconsolables, oscilando desde la tiran√≠a m√°s o menos encubierta en el seno familiar, hasta un estado de desvalimiento e inseguridad cr√≥nica.

jueves, diciembre 23

Bhaghavad Gita 01

EL BHAGHAVAD GITA
Un intento atrevido de exploraci√≥n 


En mi juventud había alcanzado ese momento, por el que todos hemos pasado, de indefinición, de duda, de rebeldía, pero todo ello coloreado con un tinte de esperanza, de futuro abierto a todas las posibilidades.

En medio de la incertidumbre, cay√≥ en mis manos este peque√Īo libro, el Bhagavad Gita, al cual consideraba un libro un tanto ex√≥tico y "hippy". Tras el complejo cap√≠tulo primero, del que no entend√≠ mucho, llegu√© hasta una parte que rezaba as√≠:

Te afliges por quienes no lo merecen, y tus palabras no son palabras de sabiduría. Un sabio no siente lástima por los que viven, ni tampoco por los que mueren. La vida y la muerte no son diferentes.

Siempre hemos existido: tanto yo, como t√ļ, como esos reyes. Y existiremos por siempre y para siempre. Al igual que el alma experimenta la infancia, la juventud y la vejez, sin verse afectada por las mutaciones de este cuerpo; as√≠ tambi√©n tomar√° otro cuerpo despu√©s de la muerte. En un sabio no cabe duda acerca de esto…

El Esp√≠ritu es indestructible e imperecedero; todo lo penetra. Nadie puede destruir ese Ser Inmutable. A pesar de que estos cuerpos tendr√°n un fin, habita en todos estos cuerpos, pero estando m√°s all√° del tiempo: el Esp√≠ritu es inmortal e infinito. As√≠ pues, ¡participa en la lucha, noble guerrero!

viernes, diciembre 17

Los Reyes Solares III

LOS REYES SOLARES III

A veces, cuando no se puede tener lo mejor, se elige un mal menor. El sue√Īo universal de toda la humanidad ha sido ser gobernado por reyes sabios. Es la base de las leyendas del Rey del Mundo. Nuestro mundo de tela y cart√≥n transcurre ahora por los siglos de la desconfianza. Tras la experiencia de largas √©pocas aciagas, despu√©s que los los falsos reyes y los falsos se√Īores de la guerra arrastrasen a los hombres a innumerables guerras y viles servidumbres, se levant√≥ la esperanza de un mal menor, de la liberaci√≥n por medio de la opini√≥n de la mayor√≠a. 

jueves, diciembre 16

Médicos y Medicinas

Lo que hace grande al Arte de la 
Medicina no son las escuelas, ni las modas, ni los √ļltimos avances, ni el encadenarse a una tradici√≥n, ni el ser naturista o cient√≠fica. 

Lo que realmente hace grande a la Medicina son los grandes médicos, aquellos que por su ejemplo y sacrificio han honrado la profesión, marcando hitos fundamentales con su saber y su ejemplo.

Hahnemann, Ram√≥n y Cajal, Paracelso,  Hipocrates, Maimonides, Avicena, Galeno, Lister, Fleming, Jenner, Osler, Pasteur, Imhotep, Jivaka, Charaka, Ram√≥n Llull, Semmelweis...

Veritas vos liberabit
En memoria de Li Wenliang

domingo, diciembre 12

Los Reyes Solares II

 LOS REYES SOLARES II


Cuenta la leyenda, recogida en los textos del papiro Westcar, que Ra, el dios sol, engendró en una sacerdotisa llamada Reddjedet tres hijos que serían los herederos del trono.

Cuando se habla de otros pueblos y civilizaciones, este tipo de historias se consideran s√≥lo leyendas o cuentos, aunque las pruebas y testigos tienen el mismo grado de veracidad que las del nacimiento de Jes√ļs o del Buda. Que Ra fuera el causante del nacimiento de estos ni√Īos puede interpretarse como una fuerte fe y creencia de sus padres, que eran sacerdotes del dios, y que interpretaron el embarazo y nacimiento de los tres ni√Īos como portadores de una semilla que anunciaba una nueva era solar. Y as√≠ fue, pues durante todo el desarrollo de esa dinast√≠a, desde 2500 a.E.C. hasta el 2350 a. E.C., el culto solar de Ra fue tan importante como para que todos sus reyes llevasen su nombre y para que se crearan varios templos solares, de los que s√≥lo nos queda un testimonio y algunas ruinas m√°s. La historia que nos ha llegado, aunque mutilada y dif√≠cil de leer reza m√°s o menos as√≠:

jueves, diciembre 9

Las Edades del Hombre y Tener los Ojos Abiertos

Las Edades del Hombre y 
Tener los  Ojos Abiertos

Un muy querido amigo y compa√Īero de aventuras en Egipto, me escribe dici√©ndome que mis art√≠culos le recuerdan esos viejos tiempos que compartimos, en los que su ayuda fue tan fundamental y necesaria. No obstante me dice que ahora no se siente adscrito a nada en particular, y que solo trata de mantener los ojos bien abiertos, alerta. 

Eso me hizo pensar que mantener los ojos bien abiertos, especialmente a ciertas edades, es un buen consejo. Tanto mi amigo como yo estamos a punto de entrar en eso que llaman jubilaci√≥n, o sea el periodo supuestamente de alegr√≠a o j√ļbilo, aunque desgraciadamente muchos llegan a esas edades llenos de rencor, de amargura, de culpabilidad y de miedo.

viernes, diciembre 3

Abusir y Abu Ghurab: Los Reyes de la Dinastía Solar - I

 Abusir y Abu Ghurab: Los Reyes de la Dinast√≠a Solar - I

Abusir, al fondo las pir√°mides de Giza

Unos 15 km al sur de El Cairo est√°n situados, pr√≥ximos el uno al otro, dos lugares arqueol√≥gicos desconocidos por la mayor√≠a, pero que para m√≠ tienen un significado especial. Conoc√≠ el lugar gracias a unos muy queridos amigos, Clara  y Mohammed, extraordinarias personas llenas de amabilidad y cortes√≠a, y que pose√≠an un peque√Īo terreno justo al lado de las pir√°mides de Abusir. Pasamos en el lugar momentos inolvidables, e incluso en una ocasi√≥n nos citamos all√≠ un amplio grupo para contemplar las estrellas, y alg√ļn que otro amanecer para contemplar la salida del sol. Los sentimientos que aquellas ruinas desoladas me produjeron hicieron incorporar los mismos en una de mis novelas, de la cual extraigo el siguiente texto como primera entrega de esta serie dedicada a este m√°gico y especial lugar. En el mismo hay dos personajes, uno de ellos un gnomo llamado Zander, y el otro un m√©dico llamado Ask, que intercambian sus puntos de vista acerca del pasado.


jueves, diciembre 2

Intelectualismo y Transmisión Escolástica

 Intelectualismo y Transmisi√≥n Escol√°stica

En cualquier universidad o colegio del mundo, la formación intelectual ocupa un lugar muy importante. Pero para el filósofo, aunque ésta es necesaria, no es suficiente. Se necesita dar un paso más. Pero aclaremos conceptos.

Por intelecto (inter-electo) entendemos aquello en nosotros capaz de int-eligir, o sea elegir o distinguir de forma racional las ideas y los impulsos que nos llegan a trav√©s de los sentidos. El intelecto nos ayuda a comprender y se convierte en un instrumento totalmente necesario, imprescindible en la vida diaria y mucho m√°s a√ļn en el estudio y la investigaci√≥n.

Cuando aprendemos a utilizarlo, cuando se dan las circunstancias adecuadas, puede ser de gran utilidad. Pero se da el caso de personas que abusan en exceso de esta facultad sacraliz√°ndola y haciendo de ella su √ļnico instrumento de juicio, la √ļnica vara de medir de todo lo humano y lo divino.