lunes, junio 5

Me han robado mi opinión

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Me han robado mi opinión

Nadie podr√° subirse sobre tus hombros a menos que inclines la cabeza.

En realidad “nuestra opini√≥n” nunca nos perteneci√≥. La opini√≥n es una suerte de vaga idea que toma posesi√≥n de nuestra mente, ocupando as√≠ un lugar fijo en la misma.

Pero ¿c√≥mo llegamos a construir nuestras opiniones? Se construyen por medio de diversos mecanismos, aunque todos tienen en com√ļn su falta de relaci√≥n con el verdadero ser interior.

La Opinión Consensuada: Es la opinión acomodaticia, lo que todo el mundo repite hasta la saciedad, se incorpora a nuestros conjunto de opiniones globales que nunca incomodan a nadie, ya que la mayoría de la gente tiene la misma opinión.

La Opini√≥n Inculcada: Es la opini√≥n introducida por los “l√≠deres de opini√≥n”, por los grandes medios informativos y audiovisuales, siempre asesorados por estudiosos del marketing, que a su vez se apoyan en estudios psicol√≥gicos (?) realizados por profesionales vendidos al poder.

La Opini√≥n Exitosa: Se trata de apuntarse al carro del vencedor. Aquello que nos hace parecer mejores, m√°s grandes, en definitiva m√°s “vendibles”

La Opini√≥n autom√°tica: Se expresa sin pensamiento previo, y dependiendo del resultado que se obtiene en el medio externo, se incorporar√° o no al conjunto de “nuestras opiniones”.

Podr√≠an definirse varios tipos m√°s; pero el hecho fundamental es que de una manera u otra estas opiniones pasan a formar parte de nuestra “Biblioteca de Opiniones”, que est√° conformada por una serie de fichas clasificadas. Por ejemplo las organizaremos bajo los ep√≠grafes de familia, matrimonio, hijos, educaci√≥n, trabajo, pol√≠tico o partido, los transportes p√ļblicos o los viajes espaciales, la ciencia, la religi√≥n, etc., etc., etc.

Cada vez que en una reunión de amigos, o en el trabajo, o entre nuestros colegas en la universidad, alguien mencione un tema, inmediatamente, casi inconscientemente, revisaremos las caras de los que nos rodean, sus características, el lugar donde estamos, las relaciones de poder en ese grupo, y a continuación, si nada lo impide, buscaremos en nuestro fichero particular de opiniones y extraeremos la opinión correspondiente al tema del que se está hablando.

Prudentemente, sin dejar de observar las reacciones de los dem√°s, avanzaremos “nuestra” opini√≥n, aunque a la verdad no sabr√≠amos decir si la obtuvimos leyendo el titular de un peri√≥dico, o se la o√≠mos decir a alguien, o simplemente nos la comunic√≥ un amigo o visitante al cual respetamos.

Fuera como fuese, tras emitir dicha opinión, la gente que nos rodee o bien aplaudirán, o la discutirán, o se reirán de ella, o incluso se enfadarán con nosotros. Dependiendo del resultado obtenido, guardaremos la ficha con un signo +, o bien con un signo -, o directamente arrojaremos la ficha correspondiente a la basura, porque no nos ha servido. Las opiniones son monedas de cambio, que se muestran u ocultan o se truecan por otras dependiendo del éxito social obtenido.

Por eso digo que las opiniones no nos pertenecen, no forman parte de mí mismo, como mi cuerpo, o mis ojos, o mis brazos, sino que es algo cambiante como si fuese un fenómeno atmosférico, o como un objeto de valor en el mercado.

Los ladrones de la p√ļblica opini√≥n

Los fen√≥menos descritos m√°s arriba, son bien conocidos por los l√≠deres pol√≠ticos, o quiz√°s deber√≠a decir “caretas p√ļblicas”, porque los que manejan a estos t√≠teres son otros. √Čstos roban opiniones, te las quitan. Ellos saben que son valores inseguros, que en realidad no te pertenecen, y como tales objetos de cambio, pueden ser trocados por otros. Dado que tienen a su disposici√≥n los medios de comunicaci√≥n y la educaci√≥n del pa√≠s, etc., es f√°cil borrar de tu mente una opini√≥n y cambiarla por otra.

Luego, t√ļ, “libremente”, en base a una “opini√≥n bien formada”, de la que algunos se enorgullecen, sin darse cuenta que quienes la han formado no son ellos sino que otros se la han implantado en su interior, vas y adoptas decisiones, votas a partidos, eliges a los l√≠deres, con total y absoluta libertad, toda, toda la libertad que… ellos te dejan.

As√≠ se construye un mundo incoherente, donde la verdad y la mentira caminan juntas, donde no existe un principio rector que ilumine nuestras decisiones. Plat√≥n se√Īalaba que algunos hombres son sabios, aquellos que realmente han meditado y experimentado la verdad de las cosas, mientras que otros son ignorantes. La ignorancia se puede curar, en tanto que la sabidur√≠a no necesita cura, pero el que est√° lleno de opiniones verdaderamente no tiene cura, pues aun poseyendo medias verdades u opiniones, las otras medio mentiras acabar√°n por sofocar lo poco que sabe.

La opini√≥n por tanto, nunca fue verdaderamente tuya, y nunca lo ser√°, pero no te desanimes, esto forma parte del gran juego en el que vivimos. Lo m√°s peligroso en este juego es que los Se√Īores de la Caverna de la Opini√≥n en la que vivimos te convenzan de que no hay otra cosa salvo la materia de la que est√° hecho tu cuerpo, y que no hay nada que pueda llamarse espiritual, y que toda vida no es m√°s que una sucesi√≥n de carambolas fortuitas de la materia. No teniendo pues sentido de continuidad ni principio regente, la vida se convierte as√≠ en un juego monstruoso donde no hay esperanza. Salvo para aquellos que sienten y saben que tras la noche viene el d√≠a,

Dicen las leyendas, s√≥lo leyendas, pero no por eso con menos verdad, que en la m√≠tica Atl√°ntida de las leyendas, las clases dirigentes llegaron a alcanzar tal nivel de maldad y crueldad, que la desesperaci√≥n del pueblo sano les llev√≥ a clamar al cielo alzando los brazos en s√ļplica gritaron desesperados el nombre de la Divinidad Desconocida, Aquello, pidiendo ayuda. El fin lleg√≥.

“Si puedes mantener la cabeza en su sitio cuando todos a tu alrededor la pierden…”, como dec√≠an los versos de Rudyard Kipling, entonces, eso es lo que importa, ma√Īana nos veremos en la nueva partida, serenos y en paz porque entenderemos un poco m√°s. Y aquellos que manejan el mundo tendr√°n que hacer frente a todo el mal que han hecho. Inexorablemente.

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viernes, mayo 26

El Loto - II - El Loto Azul y el Loto Blanco

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EL LOTO - 2

EL LOTO AZUL Y EL BLANCO

“OM Mani Padme Hum”

El Loto es uno de los símbolos más universales que podemos encontrar ampliamente en todos los países orientales y también en el Antiguo Egipto.

La vieja tradici√≥n oriental re√ļne en las figuras de Chenrezig (tibetano), Avalokiteshvara (hind√ļ) y Kwanyin (chino) los diversos nombres atribuidos al dios “Portador del Loto” o PadmapńĀŠĻái. Cada una de ellas posee una particularidad en relaci√≥n a la naci√≥n en la que se elaboran sus mitos.

El t√©rmino “Avalokiteshvara”, en s√°nscrito, nos da una clave sobre el significado del llamado “Portador del loto”. Su traducci√≥n inmediata es el “Se√Īor que contempla hacia abajo desde arriba”, pero en un sentido m√°s profundo es aquello que el esp√≠ritu humano puede llegar a percibir de la divinidad, su aspecto accesible, el Verbo, o el Logos, el 7¬ļ principio universal o Atman.

En palabras más sencillas, Parabrahman, aquello que está más allá, lo Incognoscible, Aquello que ninguna mente humana puede llegar a concebir y dotar de alguna cualidad, no puede ser percibido por el ser humano, debido a sus propias limitaciones. No obstante, en el seno del mismo Misterio yace la Raíz de la Manifestación, el Verbo que se manifiesta periódicamente en los mundos y del que todos los seres humanos participamos.

Nuestro largo camino de retorno al origen, aunque ya transformados, consiste precisamente en el viaje del “ser” hacia el “Ser”, de la gota de agua hacia el Oc√©ano.

Así como es arriba, es abajo

El viejo aforismo se refiere a la uniformidad de todo lo creado, la Unidad y Correspondencias entre todo lo existente, en lo superior y en lo inferior. Así el Loto, esa planta maravillosa que contiene en su semilla la forma prefigurada de la planta adulta, representa también la potencialidad de Aquello en su manifestación como Universo entero, el Dios posible, y de la Humanidad en ciernes esperada, del ser humano que florece en su camino.

Cuenta la leyenda que Padmapani, el portador del loto y quien está en el corazón del loto, hizo el voto de no cesar de trabajar por la humanidad hasta que hiciera sentir su presencia en cada uno, salvándola así de la miseria del renacimiento. Se comprometió a llevar a cabo tal proeza antes de que llegara el fin del Kalpa, o periodo de manifestación del universo, y que en caso de fracasar desearía que su cabeza se dividiera en innumerables fragmentos. El Kalpa llegó a su fin, pero la Humanidad no le sintió en su frío y malvado corazón. Entonces la cabeza de Padmapani se quebró y dividió en miles y miles de fragmentos.

“Om Mani Padme Hum”, habitualmente traducido por “¡Oh, la Joya en el loto!, es un mantra sagrado (manas-antara, o puente del pensamiento) extendido por todo el oriente de influencia budista. Encierra en s√≠ mismo un saludo y una esperanza. Pues en realidad OM es la forma resumida de AUM, la sagrada trinidad hind√ļ, el triple sonido de apertura, continuidad y cierre, el Logos que se manifiesta en el mundo y en el Esp√≠ritu de cada ser humano. Se trata de la aut√©ntica esencia, el Ser en el ser, en cada uno de nosotros, y esa es la “Joya” (Mani) en el “Loto”, la esencia pura que habita en nosotros y que es la promesa y esperanza de nosotros mismos. Por eso mismo, algunas estatuas del Buda, en la frente o bien en el mo√Īo que la adorna, hay a veces inscrito un peque√Īo Buda, o sea la “Esencia del Buda” o “Buddha-dhatu”, la semilla del budado o del loto, que si no estuviese presente como promesa, nunca har√≠a posible la existencia de los innumerables budas en que la humanidad se convertir√° tras su largo peregrinaje.

EL LOTO EGIPCIO

Representado en todas las tumbas, en las manos o en el cabello de las divinidades y seres humanos, expresa la misma idea que el loto hind√ļ y budista. A veces, como en la tumba de Tut-Anj-Am√≥n, el mismo fara√≥n, como dios revivido, es representado como una cabeza rejuvenecida que surge del loto.

Hay dioses como Nefertum, o sea la Belleza de Atum (el Dios Sol Oculto) que se manifiesta naciendo, como dios y universo recreado, como un peque√Īo ni√Īo descansando sobre las hojas de un loto. S√≠mbolo pues del renacer humano y de la Vida Una.

Las tumbas están llenas de representaciones con los lotos, porque el difunto ya no es tal, sino un loto que nace gracias a las semillas plantadas durante la vida, en los Campos de Ialu, o campos elíseos egipcios del más allá.

Se trata pues del Loto Azul, o nymphea cerulea, que tiene como particularidad, que surge de la ciénaga, del barro, cruza el agua y abre sus pétalos cada día ante el Sol, que es la luz del espíritu que le llama, pues si no hubiese ese llamada los seres humanos no sólo no levantaríamos la cabeza, sino que nos hundiríamos en el barro, entretenidos en sus vericuetos. Y curiosamente, tras la partida del Sol, el loto azul hunde de nuevo su flor en el agua, hasta el siguiente día.

La ense√Īanza de este Loto Azul es clara, pues si bien todos poseemos la semilla de lo espiritual y nuestra esencia inmortal, el camino hasta hacerla realidad es arduo y lejano en el tiempo. Nos ense√Īa por tanto que a cada d√≠a le sigue una noche, la noche del alma, la muerte tambi√©n, la derrota a veces, el cansancio, la p√©rdida del propio sentido de la vida y de nuestro verdadero ser. Pero para m√≠, tal como yo lo entiendo, cuando miro la inmensidad del Universo, la infinitud del mismo, el tiempo inconmensurable, los ciclos repetidos, la evoluci√≥n majestuosa de todo lo existente… cuando observo todo eso, y veo lo infinitamente peque√Īo que soy, me doy cuenta que la prueba m√°s grande que tengo delante es aceptarme, encontrar el centro y la serenidad ante los avatares de la vida, y saber ciertamente que no nos perderemos en esta oscuridad de la vida, sino que Padmapani, que vive oculto en cada uno de nosotros, nos ayudar√° una y otra vez a seguir adelante, hacia el infinito.

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miércoles, mayo 24

El Loto - I - Los Lotófagos y Baudelaire

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El Loto - Parte 1ª

Los Lotófagos y Baudelaire

Mucho se ha escrito tanto en Oriente como en Occidente, acerca del significado del Loto. Pero aqu√≠ y ahora tratar√© de a√Īadir otro peque√Īo punto de vista, que quiz√°s nos ayude a continuar en este largo sendero, a veces tan dif√≠cil, de nuestra presente encarnaci√≥n, hablo en nombre m√≠o y en nombre de los muchos que sufren.

Se conoce la flor del Loto como símbolo espiritual, quizás por originarse en el fango de las aguas cenagosas, y a pesar de ello surgir por encima del agua, con sus pétalos abriéndose finalmente al sol; representa así la pureza capaz de abrirse paso en el cenagal de este mundo.

En Occidente, en nuestros d√≠as, perplejos ante la presencia de tantas representaciones del loto en las tumbas del Antiguo Egipto, no sabiendo a qu√© atribuirlo, como siempre las mentalidades materialistas miraron hacia abajo y no hacia dentro, y “descubrieron” finalmente una explicaci√≥n “cient√≠fica”(¡?): el Loto sagrado contiene substancias psicotr√≥picas y seg√ļn algunos psicod√©licas.

Esta es una afirmaci√≥n muy conveniente para aquellos que sostienen que las sociedades antiguas utilizaron drogas alucin√≥genas para as√≠ alcanzar experiencias “espirituales”. De ah√≠ se han derivado muchas obras de supuestos chamanes que afirmaban que utilizando estas sustancias se pod√≠a acceder a niveles de conciencia superior.

La verdad es que se pueden dar por satisfechos si alcanzan a sentarse antes de darse un trompazo contra el suelo. En casi todos los casos estas afirmaciones parecen haber sido dise√Īadas precisamente para incitar al consumo de drogas, que no debemos olvidar que mueven inmensos capitales y hasta gobiernos enteros. Muchas de estas obras nacen en la √©poca de la guerra fr√≠a, donde comenz√≥ a extenderse el uso de las drogas entre la juventud.

Algunos se basaron en los textos del “poeta maldito” Charles Baudelaire, quien mencionaba en un famoso poema a los “lot√≥fagos”, un pueblo extra√Īo que en “La Odisea” de Homero aparecen aliment√°ndose de los frutos y flores del loto. Pero veamos paso a paso como se cre√≥ el mito de los lotos alucin√≥genos.

Charles Pierre Baudelaire fue un poeta, ensayista, crítico de arte y traductor francés. Paul Verlaine lo incluyó entre los poetas malditos de Francia del siglo XIX, debido a su vida bohemia y de excesos, y a la visión del mal que impregna su obra. Wikipedia

De vida turbulenta, adicto a las drogas, se entreg√≥ a toda clase de excesos. En un poema que escribi√≥ en 1857 llamado “Las Flores del Mal” con el subt√≠tulo de poes√≠a y piezas condenadas, se encuentra el poema titulado “El Viaje”, en cuyos versos finales escribi√≥:

…¡El Loto perfumado! Es aqu√≠ donde se cosechan Los frutos milagrosos que vuestro coraz√≥n apetece; Acudid a embriagaros con la dulzura extra√Īa De esta siesta que jam√°s tiene fin!“…

…¡Vi√©rtenos tu veneno para que nos reconforte! Este fuego tanto nos abrasa el cerebro, que queremos Sumergirnos en el fondo del abismo, Infierno o Cielo, ¿qu√© importa? ¡Hasta el fondo de lo Desconocido, para encontrar lo nuevo!…

M√°s adelante publica, ante el rechazo a la obra anterior, “Los Para√≠sos artificiales”, t√©rmino que se sigue utilizando hoy en d√≠a, en el que se encuentra “El poema del haschisch”, donde cuenta sus experiencias con esta sustancia, luego le seguir√°n “Encantamientos y torturas de un comedor de opio”.

Es Baudalaire, quiz√°s llevado de su adicci√≥n, quien primero propone la traducci√≥n del t√©rmino griego “lŇćt√≥s” que aparece en la Odisea como “coquelicot”, una especie de amapola con caracter√≠sticas opi√°ceas. Tambi√©n identifica a los “Lot√≥fagos” que aparecen en el poema de la Odisea, como consumidores de una droga.

“Una dicha oscura, an√°loga a la que los Devoradores de Lotos deben haber sentido, cuando, desembarcando en una isla encantada… sintieron nacer dentro de ellos… el deseo de nunca volver a ver a su hogar, a sus esposas. ., a sus hijos, y nunca a subir sobre las altas olas del mar.” (Le Spleen de Paris)

En la mitolog√≠a griega, los lot√≥fagos (en griego antiguo: őĽŌČŌĄőŅŌÜő¨ő≥őŅőĻ, o sea “los que comen loto“) eran un pueblo nombrado por primera vez en la Odisea.

…Y marcharon enseguida y se encontraron con los Lot√≥fagos. Estos no decidieron matar a nuestros compa√Īeros, sino que les dieron a comer loto, y el que de ellos com√≠a el dulce fruto del loto ya no quer√≠a volver a informarnos ni regresar, sino que prefer√≠an quedarse all√≠ con los Lot√≥fagos, arrancando loto, y olvid√°ndose del regreso. Pero yo los conduje a la fuerza, aunque lloraban, y en las c√≥ncavas naves los arrastr√© y at√© bajo los bancos.

Despu√©s orden√© a mis dem√°s leales compa√Īeros que se apresuraran a embarcar en las r√°pidas naves, no fuera que alguno comiera del loto y se olvidara del regreso. Y r√°pidamente embarcaron y se sentaron sobre los bancos, y, sentados en fila, bat√≠an el canoso mar con los remos.

La Odisea IX, 82-104

Finalmente, despu√©s de establecerse esta falsa asociaci√≥n entre lotos y drogas como el opio, llegamos al siglo XX donde se pone de moda en muchos medios, al no entender su simbolismo profundo, identificar el loto egipcio que aparece profusamente en todas las representaciones del Antiguo Egipto con una sustancia psicotr√≥pica, interpretando as√≠ que los egipcios estaban todo el d√≠a “enganchados” a la planta en cuesti√≥n, incluso en el m√°s all√°.

Falsa Identificación del Loto

Hay cientos de variedades del loto, en su mayor√≠a son plantas leguminosas, utilizadas tanto para el pasto o forraje, como a veces para el consumo humano. Ahora bien, el t√©rmino griego “lŇćt√≥s” puede referirse a cualquiera de las siguientes:

  • El tr√©bol fresa (Trifolium fragiferum): planta de forraje, y adecuada para el pasto porque no produce hinchaz√≥n abdominal.
  • Lotus corniculatus, del cual existen hasta 100 especies distintas, sobre todo para forraje.
  • Fenugreco o alholva, con propiedades medicinales, y utilizada tambi√©n por los antiguos egipcios en los embalsamamientos. Tiene propiedades digestivas, culinarias y gastron√≥micas.
  • El loto blanco (Nymphaea lotus)
  • El Celtis Australin o lod√≥n (la ciudad madrile√Īa de Torre-lodones deriva su nombre de ah√≠), lled√≥ o almeces, se encuentra en Espa√Īa tanto en el este como al sur. Sus frutos comestibles se utilizan para hacer mermeladas. En la Odisea se menciona que los lotos ten√≠an sabor a miel. Se ha identificado a esta planta con el loto de la Odisea de Homero.
  • La Jujuba (Ziziphus lotus), o azofaifa, comestible con aspecto de oliva y utilizada como los d√°tiles. Su madera se utiliza para ciertos instrumentos musicales.

Probablemente pues el Loto al que se refiere la Odisea sea una especie comestible, los griegos que visitaron a los lot√≥fagos, seg√ļn cuenta el poema, quisieron quedarse all√≠, recogiendo las plantas y viviendo en aquel lugar, pero no dice que tuviesen anuladas sus facultades, sino que m√°s bien quedaron “encantados” con aquella vida.

EL LOTO COMO SUSTANCIA PSICOACTIVA

A partir de una cierta publicaci√≥n en la revista “Kmet”, dedicada a la arqueolog√≠a, se interpreta que los comensales, difuntos, etc., que aparecen en las pinturas de las tumbas egipcias, sosteniendo lotos en las manos, o aspirando su perfume, o utiliz√°ndolos como adorno en el pelo, se identifican como formas de narcotizaci√≥n o uso del loto como sustancia psicoactiva, llegando alguna publicaci√≥n en Wikipedia a hablar de escenas “esnifando” lotos, como si se tratase de una droga, o coca√≠na. Herodoto sin embargo describe claramente la utilizaci√≥n pr√°ctica del loto por parte de los antiguos egipcios s√≥lo como alimento para hacer una especie de pan.

Dichas interpretaciones son debidas a que por un lado no se ha entendido su significado m√≠stico, y por otro lado porque se han encontrado sustancias “psicoactivas” en los lotos egipcios. Pero antes de continuar tenemos que clarificar que se entiende por ello.

Las sustancias encontradas han sido dos alcaloides: la nuciferina y la aporfina.

  • La nuciferina es un bloqueador de los receptores de dopamina, puede inducir sedaci√≥n, hipotermia y ca√≠da de los p√°rpados.​

  • La aporfina es un compuesto dibenzoquinol√≠nico, se ha utilizado en la enfermedad del Parkinson y en la disfunci√≥n er√©ctil. Tienen relaciones lejanas con la apomorfina (un em√©tico) y con la hernandialina, que disminuye la tensi√≥n arterial.

Ninguna de las dos sustancias tiene efectos parecidos al opio u otras drogas potentes. Incluso el ligero efecto sedante que posee la nuciferina requiere una cantidad muy grande de la planta para poderse notar.

Nos indica el profesor y doctor en Medicina Gary Wenk, en su art√≠culo en ingl√©s Especias psicoactivas: Buen provecho que hay muchas sustancias psicoactivas en los alimentos que ingerimos, por ejemplo en la Nuez Moscada, que contiene myristicina, una sustancia parecida a la mezcalina y a la anfetamina, que tambi√©n est√° en el perejil y en la zanahoria (¡). Especies tales como el azafr√°n, el hinojo, el eneldo, la canela y el an√≠s tambi√©n contienen sustancias psicoactivas. Pero todas ellas, como en el caso del Loto, a√ļn siendo m√°s “psicoactivas” e incluso alucin√≥genas que este √ļltimo, poseen cantidades muy peque√Īas, habr√≠a que comerse una caja entera de nuez moscada seg√ļn el profesor Wenk para que tuviese ese efecto, y lo mismo ocurre con el loto que pr√°cticamente no posee efectos psicoactivos.

Por tanto, pretender que esta figura representa a alguien “esnifando”, o sea que bastar√≠a con aspirar la planta para “alucinar” o “colocarse”, est√° fuera de contexto y de las posibilidades qu√≠micas.

Todo esto forma parte de la constante campa√Īa para hacernos creer que el uso de la droga es normal, que fue utilizada tambi√©n en la antig√ľedad, que su uso nos abre caminos espirituales e intuicionales, cuando en realidad lo que √ļnico que hace es romper la m√°s excelsa propiedad del ser humano: la Voluntad, pues no siendo seres meramente mec√°nicos, movidos s√≥lo por est√≠mulos, es precisamente la Voluntad la que nos permite dirigirnos libremente hacia donde es necesario, m√°s all√° de las limitaciones materiales que nos rodean.

(Pr√≥ximo art√≠culo: “El Loto, o la Semilla Eterna”)

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lunes, mayo 22

Las Artes, Hijas del Dios y de la Memoria

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Las Artes, hijas del dios y la memoria

Arte y Filosof√≠a, seg√ļn el concepto plat√≥nico, est√°n √≠ntimamente asociados. No obstante, al observar el panorama art√≠stico alrededor dif√≠cilmente podemos atestiguar dicha relaci√≥n. Claro que… tampoco nuestro mundo se caracteriza por presentar se√Īales de una filosof√≠a cl√°sica viva, es decir un camino filos√≥fico hacia la Sabidur√≠a Atemporal. Sin uno tampoco est√° presente la otra.

El Arte, cuando es real, se relaciona con un Arquetipo fundamental, o sea un Modelo Atemporal que gu√≠a a los seres humanos a trav√©s de los milenios: la b√ļsqueda del conocimiento y de la sabidur√≠a a trav√©s de la Belleza. Es decir, la verdadera actividad art√≠stica es un puente entre este mundo y dicho arquetipo, un camino hacia la totalidad.

Otra cosa bien distinta es lo que hoy se llama arte, que m√°s bien es un puente lleno de vanidad, cuando no de odio, propaganda pol√≠tica, o simplemente la fealdad que s√≥lo conduce a m√°s fealdad: ¡Vean cu√°n atrevido soy!, “¡Observen mi ingenio sin par!, ¡Sigan mis oscuros caminos!, ¡Aprecien mi excepcional y √ļnico ser en mi √ļnica y excepcional obra!”

Cuenta Giorgio Vasari, quien escribió una biografía de los mejores artistas del Renacimiento, cómo cierto Papa envió un emisario para investigar si era real el genio y destreza de los artistas florentinos, para decidir a quién quería encomendar un trabajo. Cuando el emisario, tras visitar a varios, llegó ante Giotto, artista del siglo XIV y considerado padre del Renacimiento, al que solicitó alguna prueba de su pericia.

…El artista tom√≥ una hoja de papel en la cual, con un pincel mojado en rojo, apoyando el brazo en el costado para hacer de √©l un comp√°s y haciendo girar la mano, dibuj√≥ un c√≠rculo tan perfecto de curva y de trazo que era maravilloso verlo. Hecho esto, dijo, sonriendo, al cortesano: «Aqu√≠ est√° el dibujo». El interlocutor, creyendo que el artista se burlaba, contest√≥: «¿No he de recibir otro dibujo que √©ste?» «Basta, y aun sobra con √©l -repuso Giotto-, enviadlo junto con los dem√°s y ver√©is si ser√° apreciado». El emisario, viendo que no pod√≠a obtener otra cosa, se alej√≥ bastante insatisfecho y pregunt√°ndose si Giotto no le hab√≠a tomado el pelo. Empero, al enviar al Papa los dem√°s dibujos, con los nombres de quienes los hab√≠an ejecutado, le remiti√≥ tambi√©n el de Giotto, refiriendo la forma en que se hab√≠a empe√Īado en trazar el c√≠rculo sin mover el brazo y sin ayuda de comp√°s. Y el Papa y muchos cortesanos entendidos reconocieron por ese dibujo hasta qu√© punto Giotto superaba en excelencia a todos los dem√°s pintores de su tiempo.

(“Las vidas de los m√°s excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos”, Giogio Vasari, 1511-1574)

Las Artes como Vía de Acceso

Para nuestra exposici√≥n nos valdr√° como soporte un viejo s√≠mbolo, la forma geom√©trica de la pir√°mide. √Čsta, incluso en su mismo nombre griego lleva la idea asociada, pues es la forma que toma el ascenso “piramidal” del fuego, pues justamente eso significa el t√©rmino griego, “pyr”, o fuego.

El ascenso a la c√ļspide la pir√°mide representa el ascenso a la c√ļspide misma del hombre, es decir el Conocimiento √öltimo y la Sabidur√≠a, aquello que ayuda a trascender las limitaciones de la materia. El ascenso no puede ser vertical, el ser humano no puede de la noche a la ma√Īana ascender por una imposible pared vertical. Pero s√≠ que puede ascender los escalones de sus caras inclinadas, poco a poco, con esfuerzo, ello es posible.

Hay 4 caras para ascender, y aunque por naturaleza propia podamos comenzar el ascenso eligiendo una de ellas, descubriremos más adelante que las 4 caras se van uniendo progresivamente, y que en realidad ascendemos por medio de todas ellas. Cuatro son pues las Vías de Acceso a lo Superior, y estas son la Religión, la Ciencia, la Política y el Arte, que son las formas humanas de aplicar los 4 Arquetipos del Bien, la Verdad, la Justicia y la Belleza.

Es un ascenso integral, pues por ejemplo nadie podría acceder a la Sabiduría y desconocer los fundamentos de la Ciencia, o buscar la Verdad sin el objetivo del Bien, ni buscar el Bien sin ver la Belleza en ello.

Los grandes Maestros de la Humanidad, en cualquiera de sus ámbitos, a lo largo de los siglos han volcado su saber y experiencia en el seno de las escuelas de filosofía clásicas, en las escuelas discipulares, así como en impulsos religiosos prístinos, que se renuevan de tiempo en tiempo cada vez que decaen y pierden su sentido original. Podemos también constatar su acción en épocas maravillosas como la del Renacimiento, donde de repente, desde el fondo relativamente oscuro de la Edad Media, surgieron innovaciones científicas y técnicas, descubrimientos geográficos, revoluciones en el arte y en la vida de los pueblos, en muchas casos renovación de cosas que ya existían muchos siglos antes, pero que ahora retornaban llenas de impulso.

Esa revolución del Renacimiento tuvo también una expresión artística, de hecho la mayoría de la gente recuerda ese periodo gracias a ello, aunque ignore que muchas otras cosas cambiaron también.

El Arte dotó entonces de alas a todas las demás cosas, por ejemplo, Vesalius, el maestro médico y primer revolucionario de la anatomía, quien dio un gran impulso a la medicina, cuando quiso esparcir dicho conocimiento, hizo que los mejores artistas del grabado y el dibujo representaran en armoniosas proporciones e incluso bellas actitudes los ejemplos anatómicos. Basta con recordar al mismo Leonardo DaVinci, sus estudios científicos representados en bellos borradores.

Aquella bella floraci√≥n del Renacimiento fue no obstante parcial, pronto ahogada en las luchas fan√°ticas religiosas, y sofocada por las muchas inquisiciones. S√≥lo qued√≥ luego la forma sin el esp√≠ritu que la animaba, por eso s√≥lo pudo dar nacimiento posteriormente al fr√≠o materialismo cient√≠fico como su √ļnico heredero y dejar tras de s√≠ trozos de belleza que dormitan en los museos o frente a los cuales paseamos insensibles en nuestras calles.

Faltaron los Misterios de la Antig√ľedad, verdadera alma bajo la que fueron presentados en los tiempos cl√°sicos las formas art√≠sticas, la m√ļsica, el teatro, la danza, todas ellas formando parte de aquellas representaciones de ra√≠z mist√©rica.

En las ceremonias y cultos mist√©ricos, seg√ļn nos cuenta Estrab√≥n, ten√≠an en com√ļn el “portar ramos, danzar en coros y practicar las iniciaciones” (dendrofor√≠ai te ka√¨ chore√ģai ka√¨ teleta√¨ koina√¨ t√īn the√īn eisi to√Ĺton - Estrab√≥n X, 3,10) Danza y m√ļsica, teatro, poes√≠a y coros, todos se aunaban en los misterios, y todos pose√≠an una relaci√≥n con la filosof√≠a.

Sus protectoras fueron las 9 Musas, las hijas de Zeus y Nemosine, o sea la divina inteligencia y la memoria, pues es la memoria la que a trav√©s del arte perpet√ļa el recuerdo (= “musa”) de aquello que fue y que volver√°.

El arte a√ļna en la belleza todo lo que se conoce. Es unificador. Y una de sus mayores ambiciones es unificar al ser humano, consigo mismo primero, con la naturaleza, y con el dios oculto en la naturaleza. Y tambi√©n nos unifica ligando el presente con el pasado, o sea la tradici√≥n, as√≠ dec√≠a Plat√≥n que los egipcios eran admirables porque desde los tiempos antiguos conservaban formas can√≥nicas que no cambiaron a lo largo de los siglos, porque para hablar a los dioses hab√≠a que hacerlo en el idioma de los seres divinos.

El ascenso por esta cara de la pir√°mide, por la cara del Arte, a√ļna todas las otras caras, permite embellecer, armonizar, y “entusiasmar”, o sea dotar de “en-theos”, o de lo divino, a todos los seres humanos, incluso a los m√°s humildes e ignorantes. No en vano, como ense√Ī√≥ el profesor J.A. Livraga, los Vedas, la m√°s antigua de las producciones filos√≥ficas y literarias de la humanidad, se memorizaron y repitieron a lo largo de los siglos por medio del canto, de los patrones musicales, y de la imaginer√≠a art√≠stica. Y esa belleza, ese sentimiento po√©tico musical permiti√≥ que el mensaje llegase hasta la √ļltima caba√Īa, hasta el rinc√≥n m√°s remoto de la antigua India, permitiendo as√≠ que desde los m√°s elevados brahmanes hasta las m√°s humildes castas pudiesen participar de la Belleza y la Verdad.

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lunes, mayo 15

La Luna Llena de Mayo y el Wesak

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LA LUNA LLENA DE MAYO Y EL WESAK

Durante el mes de Mayo, todos los a√Īos se repite un hecho extraordinario, cuya memoria indeleble, ha permanecido en las pa√≠ses orientales como s√≠mbolo de esperanza para todos los seres humanos.

Se trata de la celebración del Wesak, reconocida desde 1999 por la ONU, y que es un nexo de unión y recuerdo para todas las ramas del budismo, ya que se dice que el Buda obtuvo su iluminación y murió en esa misma fecha.

Astrol√≥gicamente dicho evento se√Īala el momento en que la Luna, la Tierra, el Sol y algunas lejanas constelaciones se alinean simb√≥licamente. Es la Luna Llena de Tauro, aquella constelaci√≥n relacionada con el renacer y la primavera, entre cuyos cuernos yacen la Pl√©yades, las 7 estrellas hermanas misteriosas, una constelaci√≥n cuya forma nos recuerda, siguiendo la mitolog√≠a hind√ļ, a la constelaci√≥n de los 7 Rishis o sabios, representados por las 7 estrellas de la Osa Mayor.

Para las concepciones esot√©ricas del budismo as√≠ como para el hinduismo la Luna est√° relacionada con los ancestros o “pitris”, de donde toman su origen los seres humanos. La Tierra es donde nuestra conciencia humana se desarrolla ahora, pero m√°s all√° de nuestro sistema solar est√° situado aquel otro centro espiritual, que no posee un “lugar preciso”, puesto que el mismo Universo carece de un centro f√≠sico, sino que se refiere al “centro simb√≥lico”, al coraz√≥n desde donde emana toda fuerza espiritual que gu√≠a el desarrollo y evoluci√≥n de la conciencia humana, la ra√≠z √ļltima de toda espiritualidad, y que los antiguos m√≠sticamente lo relacionaban con las Pl√©yades.

Los que quieran acompa√Īar este post con m√ļsica, quiz√°s puedan hacerlo con este maravilloso coro que representa tambi√©n la espera ansiada, el largo camino de los peregrinos (Humming Chorus de Puccini)

Lo que realmente se celebra en el oriente es dicha “Conexi√≥n Espiritual”, el lazo y compromiso que guarda y protege el Gran Renunciante, la Gran V√≠ctima,

“…porque sentado en los Umbrales de la Luz, la contempla desde el c√≠rculo de Tinieblas que no quiere cruzar; ni abandonar√° su puesto hasta el D√≠a postrero de este Ciclo de Vida. ¿Por qu√© permanece el Solitario Vigilante en el puesto por √©l escogido? ¿Por qu√© permanece sentado junto a la Fuente de la Sabidur√≠a Primordial, en la cual no bebe ya, puesto que nada tiene ya que aprender que no sepa, ni en esta tierra ni en sus Cielos? Porque los solitarios Peregrinos cuyos pies sangran de vuelta a su Hogar, jam√°s se hallan seguros, hasta el √ļltimo momento, de no perder su camino en este desierto sin l√≠mites de la ilusi√≥n y de la materia, llamado la Vida Terrena. Porque quiere gustoso mostrar el camino hacia aquella regi√≥n de libertad y de luz, de la cual es desterrado voluntario, a todos los prisioneros que han logrado libertarse de los lazos de la carne y de la ilusi√≥n.”(D.S. Vol 1 - H.P.B)

Nosotros los cansados peregrinos, tambi√©n esperamos redimir nuestros sue√Īos, enjugar nuestras l√°grimas y aliviar nuestros dolores, a√ļn antes de cruzar al otro lado, ayudando a otros a alcanzar ese mismo lugar.

¡Feliz Wesak!

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martes, mayo 9

Entre Dos Infinitos



ENTRE DOS INFINITOS

 (Si te gusta la m√ļsica, acompa√Īa esta lectura con lo que ella inspir√≥)

Despu√©s de escribir las √ļltimas letras de un inacabado poema, el poeta apart√≥ sus manos lejos del fr√≠o y arrugado papel, tan fr√≠o como su propia alma.

Tras desesperados intentos, no había podido encontrar dentro de sí la divina inspiración para su poema.


“¡Necesito musica; necesito que los √°ngeles toquen mi seco coraz√≥n!” se dijo a s√≠ mismo. Con ojos h√ļmedos y manos temblorosas hizo girar una vez m√°s el viejo disco con su m√ļsica favorita.


Despaciosamente, sigui√≥ l√°nguidamente el trazado a√©reo de la divina m√ļsica,ascendiendo hasta planos et√©reos que √©l s√≥lo conoc√≠a, salvando de morir a su alma un d√≠a m√°s.


Paisajes sublimes aparecieron entonces ante sus ojos ahora serenos, bosques de eterno verde, fuentes de aguas turquesas, donde las hadas calman su sed.


Entonces, su coraz√≥n consolado se llen√≥ de c√°lida alegr√≠a, tanto que por un momento pens√≥ que incluso pudiera morir de felicidad…


A la ma√Īana siguiente, un sirviente entreabri√≥ despacio la puerta del estudio, extra√Īado por el silencio entr√≥ en la estancia, mas era ya demasiado tarde. Su cuerpo in√°nime yac√≠a sobre el escritorio.


Todos lamentaron aquella p√©rdida, y su obra inacabada. Una multitud doliente acompa√Ī√≥ su cuerpo hasta su √ļltima morada.


Aquella misma noche, el poeta, que había estado navegando por paraísos infinitos de inspiración celeste, volvió de aquél lugar secreto para acabar su poema... pero no pudo encontrar su cuerpo.


Triste, sin cielo y sin cuerpo, sin manos para escribir, su alma permaneció absorta durante largo tiempo enfrente del viejo escritorio.


Entonces escuch√≥ una m√ļsica diferente, que proced√≠a de un lugar ignorado, tan bella que suspendi√≥ su alma en una suerte de instante eterno e infinito y, aunque no ten√≠a ya cuerpo, todav√≠a pod√≠a sentir su coraz√≥n palpitando...


Muchos d√≠as y a√Īos pasaron, dejando caer in√ļtilmente miles de atardeceres sobre las cortinas opacas y polvorientas de aquella habitaci√≥n. Hasta que una noche solitaria un √°ngel pas√≥ en su camino de vuelta por aquel lugar solitario y triste para llevarse consigo los quebrados jirones de lo que un d√≠a fue un fantasma enamorado.


Pero antes de marchar, con sus propias manos celestiales escribi√≥ la √ļltima palabra, el final del poema m√°s hermoso jam√°s escrito por un hombre y... un √°ngel.





 

domingo, mayo 7

Inteligencia Artificial II - Inteligencia Artificial y la 4ª Revolución Industrial

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INTELIGENCIA ARTIFICIAL II

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y LA 4¬™ REVOLUCI√ďN INDUSTRIAL

El Deseo inmoderado, la b√ļsqueda de las ganancias f√°ciles y r√°pidas nos est√°n conduciendo a repetir alguno de los errores cometidos en la pasada Revoluci√≥n Industrial a principios del siglo XIX.

No es casual que en nuestros medios de difusión no haya una semana, o incluso un día, en el que no haya un artículo o documental, o programa de debate alrededor de la Inteligencia Artificial.

Quienes est√°n interesados en promoverla a toda costa muestran signos inequ√≠vocos de ansiedad por lograr sus objetivos. Quieren que estos fines sean aceptados y “deseados” por todos. Eso facilitar√≠a en gran manera la implantaci√≥n de la tan deseada 4¬™ Revoluci√≥n Industrial.

Klaus Schwab, al que nadie ha elegido o nombrado, salvo los que est√°n en la sombra, es el fundador del llamado foro de Davos o Foro Econ√≥mico Mundial (WEF). Durante el periodo de pandemia por todos sufrido public√≥ las l√≠neas generales de tan deseada transformaci√≥n mundial, se√Īalando dicho libro las “oportunidades” y los “desaf√≠os” de la esperada Cuarta Revoluci√≥n Industrial. (“Shaping the Future of The Fourth Industrial Revolution”, Klaus Schwab) Las oportunidades a las que se refiere son las oportunidades para los de siempre, mientras que los desaf√≠os consisten en hacer encajar y aceptar esos cambios a los dem√°s.

En el pr√≥logo a dicha obra, Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft no se recata en se√Īalar que,

…la confianza en el mundo digital de hoy significa todo. En todos los rincones de este mundo, necesitamos un entorno regulatorio revitalizado que promueva el uso innovador y seguro de la tecnolog√≠a. El mayor problema son las leyes anticuadas que no son adecuadas para hacer frente a los problemas contempor√°neos.

Sin embargo, las leyes nunca son anticuadas o modernas, sino justas o injustas. De hecho el principal problema, la invasi√≥n de las competencias privadas por parte de las corporaciones internacionales, que ya todos experimentamos, incluso en nuestros desplazamientos por la Web, se acent√ļa a√ļn m√°s, porque la m√©dula principal de esta Cuarta Revoluci√≥n Industrial se asienta sobre el desarrollo radical y a toda costa de la Inteligencia Artificial, sin la cual ello no ser√≠a posible. Contin√ļa el libro se√Īalando los problemas que pueden surgir:

Los robots controlados por IA tendr√°n un impacto dif√≠cil de predecir tanto en la reorganizaci√≥n de las habilidades como del empleo, creando fuertes tensiones en la sociedad. Adem√°s, el funcionamiento de los algoritmos de aprendizaje autom√°tico sigue siendo opaco para la mayor√≠a de las personas, y estos mecanismos pueden reflejar sesgos socialmente indeseables que deben corregirse. Los pronosticadores a largo plazo advierten que no se deben subestimar las amenazas existenciales si no logramos alinear los valores de la IA con los valores humanos. Tambi√©n advierten sobre los riesgos de ciberseguridad que pueden ocurrir si los delincuentes enga√Īan, piratean o confunden las aplicaciones de IA.

…no es simplemente un avance incremental de las tecnolog√≠as digitales actuales. Las tecnolog√≠as de la Cuarta Revoluci√≥n Industrial son verdaderamente disruptivas: alteran las formas existentes de detecci√≥n, c√°lculo, organizaci√≥n, actuaci√≥n y entrega. Representan formas completamente nuevas de crear valor para las organizaciones y los ciudadanos. Con el tiempo, transformar√°n todos los sistemas que damos por sentado hoy, desde la forma en que producimos y transportamos bienes y servicios, hasta la forma en que nos comunicamos, la forma en que colaboramos y la forma en que experimentamos el mundo que nos rodea. Los avances en neurotecnolog√≠as y biotecnolog√≠as ya nos est√°n obligando a cuestionar qu√© significa ser humano.

Las amenazas se√Īaladas en los p√°rrafos anteriores son muy serias y deben tenerse muy en cuenta, porque en definitiva estamos hablando de:

Cambiar las leyes, ya anticuadas seg√ļn ellos, porque los dirigentes y due√Īos del mundo digital, necesitan derribar, como de hecho ya lo hacen, las barreras entre las naciones, los continentes, e incluso dentro de las familias. Pero aquello que se se√Īala como barreras contra el desarrollo de la Inteligencia Artificial y la revoluci√≥n industrial acompa√Īante, es en muchos casos el √ļltimo basti√≥n de seguridad colectiva y personal. Internet por ejemplo, y suponemos que tambi√©n ocurrir√° lo mismo con la Inteligencia Artificial, ya se interpone en el seno mismo de las familias, y se encarga de crear olas de opini√≥n, manejadas, en contra de algo o alguien seg√ļn intereses.

Sin embargo, para las élites sólo se trata de encajar en sus negocios y proyectos el modelo digital y robótico, mientras que las verdaderas dificultades son las que se derivan para la población general: se calcula que se perderán en una primera ola unos 300 millones de puestos de trabajos en todo el mundo, que se acentuará con el paso del tiempo, dando lugar a una masa itinerante de desempleados o sub-empleados a los que habrá que distraer con algo. Por tanto, sin lugar a duda, la 4ª Revolución Industrial y la Inteligencia Artificial son disruptivas

Ciertamente la Primera Revoluci√≥n Industrial supuso la mejora de vida y el avance colectivo de la ciencia, pero alcanzar esa mejora material de vida ha necesitado m√°s de un siglo, algo reciente. Pero para alcanzar esa mejora de vida se someti√≥ a una explotaci√≥n sin l√≠mites a los m√°s d√©biles, a los ni√Īos, a la gente pobre, que tuvo que avenirse a horas interminables de trabajo, con pagas que apenas cubr√≠an las necesidades. El n√ļmero de enfermedades por hacinaci√≥n y falta de higiene aument√≥ considerablemente. Esa fue la causa de la aparici√≥n de los movimientos y sindicatos obreros, que reivindicaron los derechos de los trabajadores. Esto no volver√° a suceder ahora ya que estas organizaciones est√°n perfectamente integradas en el sistema y domesticadas.

Ejemplo de la domesticaci√≥n social es el control digital del ciudadano: el reconocimiento facial, por ejemplo, permite que en China se establezca una puntuaci√≥n oficial del “buen ciudadano” y qu√© se considera como un mal ciudadano, seg√ļn pague o no sus facturas, atienda sus obligaciones “ciudadanas”, etc., o simplemente publique una cr√≠tica hacia el gobierno. De tal manera que se le puede negar a alguien la venta de un billete de avi√≥n basado en dicho historial ciudadano, o incluso el traslado a otra ciudad.

En una reciente carta abierta, firmada por el empresario Elon Musk y una docena de l√≠deres tecnol√≥gicos, profesores e investigadores, y que fue publicada por el “Future of Life Institute”, se dice lo siguiente sobre el desarrollo de la IA:

Los sistemas de IA con inteligencia humana-competitiva pueden plantear riesgos profundos para la sociedad y la humanidad, como lo demuestra una extensa investigaci√≥n y reconocido por los mejores laboratorios de IA. Como por ejemplo se afirma en el ampliamente respaldado documento sobre “Principios de IA de Asilomar”:…La IA avanzada podr√≠a representar un cambio profundo en la historia de la vida en la Tierra, y debe planificarse y gestionarse con el cuidado y los recursos correspondientes.. Desafortunadamente, este nivel de planificaci√≥n y gesti√≥n no est√° ocurriendo, a pesar de lo cual en los √ļltimos meses los laboratorios de IA han entrado en una carrera fuera de control para desarrollar e implementar mentes digitales cada vez m√°s poderosas que nadie, ni siquiera sus creadores, pueden entender. predecir o controlar de forma fiable.

El documento plantea as√≠ si se debe o no permitir que administren nuestros canales de informaci√≥n (algo que ya ocurre), pudi√©ndose llenar de propaganda y mentiras programadas o incluso la aparici√≥n de “iniciativas” propias por parte de las m√°quinas inteligentes. Se cuestiona tambi√©n si deber√≠amos desarrollar “mentes no humanas”, que podr√≠an llegar a superarnos no s√≥lo en n√ļmero, sino tambi√©n en astucia y en capacidad de reemplazo, perdiendo as√≠ el control de nuestra propia civilizaci√≥n.

Evidentemente estas graves decisiones no pueden dejarse en la mano de burócratas o de líderes tecnológicos no elegidos por nadie. El documento hace además una llamada a todos los laboratorios de IA para parar de inmediato el entrenamiento de los sistemas de IA más avanzados como el ya existente GPT-4.

A pesar de la buena voluntad existente por parte de algunos de los actores implicados en el desarrollo de la IA, no debemos olvidar la naturaleza del ser humano. No es raro encontrar hoy en d√≠a grupos de j√≥venes entusiastas que asocian el desarrollo de la IA al desarrollo de sus propias habilidades como jugadores digitales. Los que desean ansiosamente ver avanzar las potencialidades de la IA lo hacen a veces pensando en el beneficio personal, la fama, o simplemente porque se sienten due√Īos del nuevo mundo que se avecina. Ciertamente no hay que temer la Inteligencia Artificial, pero para ello debe estar en todo momento bajo control humano y de las leyes.

Quizás no ha llegado todavía el momento de aplicar las 3 Leyes de la robótica que propuso el científico y divulgador Isaac Asimov:

Primera Ley: Un robot no har√° da√Īo a un ser humano, ni por inacci√≥n permitir√° que un ser humano sufra da√Īo.

Segunda Ley: Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entren en conflicto con la primera ley.

Tercera Ley: Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley.

No obstante, el consenso general de los especialistas se√Īala que es importante y se necesita implementar los siguientes puntos:

  1. Seguridad: los sistemas de IA deben ser seguros y estar protegidos durante toda su vida operativa, de manera verificable cuando sea aplicable y factible.
  2. Transparencia ante los fallos: si un sistema de IA causa da√Īo, deber√≠a ser posible determinar por qu√©.
  3. Transparencia Judicial: Cualquier intervención de un sistema autónomo en la toma de decisiones judiciales debe brindar una explicación satisfactoria y auditable por una autoridad humana competente.
  4. Responsabilidad: los dise√Īadores y constructores de sistemas avanzados de IA son ellos mismos partes interesadas en las implicaciones morales de su uso y mal uso. Es su responsabilidad dar forma a esas implicaciones.
  5. Alineaci√≥n de valores: los sistemas de IA aut√≥nomos deben dise√Īarse de modo que se pueda garantizar que sus objetivos y comportamientos sean conformes con los valores humanos.
  6. Valores humanos: los sistemas de IA deben dise√Īarse y operarse de modo que sean compatibles con los ideales de dignidad humana, derechos, libertades y diversidad cultural.
  7. Privacidad personal: las personas deben tener derecho a acceder, administrar y controlar los datos que generan, dado el poder de los sistemas de inteligencia artificial para analizar y utilizar esos datos.
  8. Libertad y privacidad: la aplicación de la IA a los datos personales no debe restringir injustificadamente la libertad real o percibida de las personas.
  9. Beneficio compartido: las tecnologías de IA deberían beneficiar y empoderar a tantas personas como sea posible.
  10. Prosperidad compartida: la prosperidad económica creada por la IA debe compartirse ampliamente para beneficiar a toda la humanidad.
  11. Control humano: los humanos deben elegir cómo y cuándo delegar decisiones a los sistemas de IA para lograr objetivos elegidos por los humanos.
  12. No subversión: El poder conferido por el control de sistemas de IA altamente avanzados debería respetar y mejorar, en lugar de subvertir, los procesos sociales y cívicos de los que depende la salud de la sociedad.
  13. Carrera armamentista de IA: se debe evitar una carrera armamentista en armas letales autónomas.

Aquello que se plantea como una esperanza para la humanidad, sobre todo por parte de aquellas élites que se beneficiarían de inmediato, quizás pueda en un futuro beneficiar a la humanidad en su totalidad.

Sin embargo, la pregunta es si el efecto “disruptivo” que todos se√Īalan, puede llegar a sobrepasar los beneficios, o incluso destruirnos.

Estas y otros principios se√Īalados m√°s arriba deber√≠an ser aplicables, aunque quiz√°s nunca lo sean, dada la poca o nula aplicaci√≥n de estos mismos principios AHORA en nuestra sociedad, como podemos ver en los puntos 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, o sea pr√°cticamente casi todos son violados…


(Publicado en 1/05/2023 en Revista Esfinge, por el mismo autor)

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viernes, mayo 5

Inteligencia Artificial I - Conciencia Humana y conciencia artificial

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INTELIGENCIA ARTIFICIAL I

Conciencia Humana y Conciencia Artificial

Cuando menos es curioso, si no rid√≠culo, observar como generalmente en los libros y pel√≠culas, se justifica la cualidad “humana” de ciertas m√°quinas o robots bas√°ndose en el hecho de poseer tambi√©n sensibilidad y emociones.

No hace muchos a√Īos, en una famosa serie, Star Trek, hab√≠a un personaje curioso, el jefe cient√≠fico Spock, que era medio humano y medio nativo del planeta Vulcano. A lo largo de esta serie televisiva Spock est√° en lucha constante entre su mitad vulcana, caracterizada por la raz√≥n y la l√≥gica, y su mitad humana regida por la emoci√≥n,aunque finalmente siempre prevalec√≠a su parte l√≥gica. Muchos de sus compa√Īeros, en la nave espacial, dudaban de su humanidad dada su apariencia fr√≠a, aparentemente no mostrando emoci√≥n alguna. Se trata del mismo tipo de juicio que hacemos con respecto a la conciencia rob√≥tica.

Sin embargo, en esta serie, en las situaciones m√°s peligrosas, a menudo tras el fracaso de los “humanos”, con sus miedos, histerias, agresividad, etc., es la figura de Spock la que salva a la tripulaci√≥n, frecuentemente poni√©ndose a s√≠ mismo en peligro, sacrific√°ndose por el bien de los dem√°s, dominando sus pasiones, miedos e incertidumbres y, sobre todo, dominando el propio ego√≠smo.

¿Actuaba entonces como un ser medio humano? ¿infrahumano? ¿suprahumano? ¿O aut√©nticamente humano?.

Cuando hablamos de Conciencia ¿nos referimos a la autoconciencia o a la conciencia perceptiva del mundo alrededor?. En otras palabras, ¿se trata de una conciencia del mundo interno o del mundo externo?

Si la conciencia consiste en “darse cuenta” de lo “otro”, percibir aquello que es externo a nosotros mismos, en ese caso un √°tomo e incluso un electr√≥n tambi√©n tienen conciencia, pues ante la “presencia” de otra part√≠cula reacciona, uni√©ndose a ella, o rechaz√°ndola, etc. Una ameba ser√≠a otro buen ejemplo: p√≥ngase uno de estos “bichejos” en un medio l√≠quido, en un contenedor que tenga en uno de sus lados una gran cantidad de elementos nutritivos disueltos en el agua, y en el lado opuesto que no haya nada. Despu√©s de un cierto tiempo veremos todas las amebas del recipiente moverse alrededor del lado nutritivo del contenedor. Hagamos la misma prueba colocando un electrodo que genere una descarga el√©ctrica. R√°pidamente la ameba “tomar√° conciencia” de ese electrodo tras recibir unos cuantos vatios de descarga.

Hagamos evolucionar a estos seres dot√°ndolos de nuevas opciones, tales como volar, andar, nadar, trasladarse, unirse con otros, etc. Aqu√≠ tendremos entonces un nuevo √≥rgano especializado en almacenar las buenas y las malas opciones, o sea un sistema nervioso central, que nos “aconseja” huir cuando es conveniente o “acercarnos” si llega el caso.

As√≠ hemos llegado a un grado de conciencia m√°s sutil, un proceso avanzado v√°lido tanto para los descendientes lejanos de la ameba como para los hijos de la ingenier√≠a. Estos √ļltimos ayudados en su conciencia artificial por la inteligencia y memoria almacenada en un peque√Īo ordenador ambulante. Esta conciencia puede ampliarse, y su memoria correspondiente, todo lo que se quiera, puede ocupar Terabytes de Terabytes, una incre√≠ble masa de informaci√≥n, y con un sistema autom√°tico de decisiones sobre “lo conveniente o no conveniente” para ese ser “inteligente“ manejado por una CPU cu√°ntica.

Por medio de la evoluci√≥n natural o artificial, hemos llegado pues a dos tipos de seres super inteligentes, llenos de esa cualidad llamada “conciencia externa”, uno como resultado de la evoluci√≥n biol√≥gica, el otro como hijo de la ingenier√≠a humana avanzada. Hasta aqu√≠ nada les distingue, de hecho la m√°quina puede ser m√°s r√°pida en tomar ciertas decisiones, en aprender ciertos datos y almacenarlos sin verse afectada por cosas como el Alzheimer; e incluso puede hablar, expresarse en varios idiomas, y con el tiempo aprender√° a IMITAR TODOS LOS SENTIMIENTOS HUMANOS.

Llegados a este punto, muchos dir√°n que en d√≥nde est√° la diferencia entre un ser humano y una m√°quina avanzada. Algunos se√Īalar√°n que no hay diferencia, salvo que la m√°quina es m√°s r√°pida, puede incrementar a√ļn m√°s su memoria, y… es eterna, basta con transferir su memoria y CPU a otras m√°quinas m√°s avanzadas.

De hecho, lo anterior es la base del llamado “Transhumanismo”, donde algunos propugnan no s√≥lo cambiar una pierna, o un ojo, u o√≠do, por otro mejor y artificial, sino tambi√©n almacenar “todo el ser” (o sea, lo que algunos entienden por ser), su memoria, sus gestos, sus gustos, etc., en una m√°quina, siempre renovable, y por tanto conseguir la inmortalidad aqu√≠ en la Tierra.

- ¡Oiga! Todo eso est√° muy bien, ¿pero qu√© pasa con lo que usted se√Īal√≥ m√°s arriba: la intra-conciencia?
- ¡Ah! Eso es harina de otro costal. Y muy importante, porque aqu√≠ radica el quid de la cuesti√≥n.

Pero antes de proseguir, quisiera hacer un peque√Īo inciso aclaratorio: Se puede reunir una biblioteca tan grande como la m√≠tica Biblioteca de Alejandr√≠a, y juntar all√≠ todos los tratados importantes, metaf√≠sicos, religiosos, m√≠ticos, filos√≥ficos, etc. que han existido a lo largo de la historia. Y adem√°s todas la grabaciones en directo de los grandes fil√≥sofos y m√≠sticos que han existido (si pudi√©ramos grabarlos desde las ondas et√©ricas del espacio infinito), y con todo eso tratar de convencer a alguien de la existencia de lo METAF√ćSICO, o sea de aquello que va m√°s all√° de este mundo material.

Por otro lado, tambi√©n podr√≠amos reunir otra biblioteca enorme, compuesta por una legi√≥n de libros escritos por esc√©pticos, por materialistas convencidos, por ateos incorregibles y cient√≠ficos creyentes s√≥lo en los √°tomos y en sus n√ļmeros at√≥micos, por evolucionistas que insisten en hacer del mono nuestro ancestro, e incluso de geneticistas que dicen que entre el DNA de un mono* y el de un hombre no hay gran diferencia, en fin, todos esos libros juntos para convencerte de que no hay nada metaf√≠sico, y que TODO ES MATERIA.

* Es cierto que los humanos comparten el 96 % de su ADN con los monos, e incluso el 98,79 % con los chimpanc√©s, pero tambi√©n est√°n pr√≥ximos en un 98,5 % a los delfines, en un 75 % a los ratones y en un 70 % a las babosas. Dicho esto, conviene recordar que tambi√©n compartimos el 50 % de nuestro ADN con los pl√°tanos y eso no significa que seamos mitad pl√°tano. As√≠ que hay l√≠mites a lo que la gen√©tica puede decirnos sobre lo que significa ser humano» seg√ļn menciona en 2002 el genetista brit√°nico Steve Jones (Miserias del antiespecismo, por M. Marechal)

T√ļ decides.

Creo que todos hemos decidido alguna vez sobre este tema, argumentar sobre ello ser√≠a interminable, agotador e in√ļtil. Por tanto, si piensas que lo metaf√≠sico existe, contin√ļa leyendo, si por el contrario no piensas eso, si acaso s√≥lo sigue leyendo por curiosidad, si quieres.

Volviendo pues a nuestro tema principal, deberemos decir que el ser humano posee tambi√©n una intra-conciencia, o sea una percepci√≥n, una sensibilidad y un pensamiento elevado que se dirige hacia otros mecanismos m√°s all√° de la raz√≥n. ¡Ojo!, m√°s all√°, pero siempre apoyados en la raz√≥n para poder llegar hasta all√≠, hasta sus mismas fronteras, hasta donde la raz√≥n tiene su l√≠mite, y desde ah√≠ poner en marcha otros mecanismos intuitivos, lo que los orientales califican como “Intuici√≥n Interna”. Si no lo hici√©ramos as√≠, bajo esas condiciones, caer√≠amos en fantas√≠as y elucubraciones sin fin.

En ese otro nivel encontraremos cosas como la Raz√≥n Pura, muy diferente de la raz√≥n material apegada a las conveniencias que hemos dejado detr√°s por superaci√≥n; a√ļn por encima de √©sta tenemos la Intuici√≥n iluminadora, la inspiraci√≥n espiritual, y una visi√≥n profunda que nos permite integrar, m√°s all√° del tiempo, todo el Ser atrapado en el presente con lo Atemporal. Ah√≠ encontraremos tambi√©n las ra√≠ces necesarias e inspiradoras del Bien, de la Justicia, de la Verdad y de la Belleza trascendente, que una vez activas en nuestra conciencia ser√°n las inspiradoras del quehacer cotidiano y la fuente de toda √Čtica trascendente, v√°lida para conducirnos desde esta vida a otra Vida Superior, que no es la de los “angelitos con un arpa”, sino la vida cristalina y diamantina del Esp√≠ritu.

All√° al fondo, en lo que hemos dejado atr√°s, a√ļn se puede o√≠r el ruido de los engranajes de la m√°quina, e incluso percibir el movimiento de los electrones a trav√©s de sus circuitos, los de la conciencia mec√°nica externa e intelectual, la que sabe elegir entre el s√≠ y el no, entre el 1 y el 0, y lo que m√°s le conviene a su yo ego√≠sta entre las cosas de este mundo horizontal. No obstante, esa no es la M√ļsica que t√ļ oyes en el Silencio, ni la Inteligencia que te permite elegir en tu interior AQUELLO QUE TRASCIENDE ESTE MUNDO.

(Publicado en 1/05/2023 en Revista Esfinge, por el mismo autor)

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