s√°bado, julio 17

¿De verdad existen los Maestros?

 ¿De verdad existen los Maestros?

Siempre hay alguien que sabe algo m√°s. Algunas veces incluso hay quienes son capaces de destilar al o√≠do elementos misteriosos, experiencias nunca o√≠das antes. Tambi√©n est√° el fruto del convencimiento basado en haber estado cerca de otro ser humano que por su sabidur√≠a y entrega podr√≠amos calificar de "Maestro". Desde otro punto de vista, como cada ser humano tiene un nivel de desarrollo y unos intereses propios, el n√ļmero de "maestros" es bastante elevado, porque todos de alguna manera somos maestros de algo, y todos en alg√ļn momento hemos sido disc√≠pulos de alguien. O sea que hay una cadena infinita de seres humanos que han ense√Īado a otros, y no s√≥lo una ense√Īanza digamos que t√©cnica, sino una ense√Īanza viva, realmente de vida interior, de espiritualidad. 

Pero dec√≠a el sabio Confucio que es de tontos mirar el dedo que se√Īala la luna, hay que mirar a la luna y no quedarse embobados en el dedo. As√≠ que con vuestro permiso, me voy a olvidar de los dedos-maestros por el momento, aunque hay algunos que quedan hipnotizados de por vida por el d√≠gito apuntador, como si de gallinas se tratase.

viernes, julio 9

Karma hasta en la Sopa

Karma hasta en la Sopa


Sa-cerdote: Aquellos sí que eran buenos tiempos, la gente te respetaba, porque reconocían nuestra función divina.

Inquirer: ¿Y qu√© funci√≥n era esa?

Sa-cerdote: nosotros éramos los intermediarios certificados, sólo nosotros administramos los decretos divinos.

Inquirer: Y ahora...

Sa-cerdote: ¿ahora?, esto es un sindi√≥s, no hay verg√ľenza ni respeto.

Inquirer: se refiere usted a las denuncias por pederastia...

Sa-cerdote: ¡falsas acusaciones en su mayor√≠a! Pero no me refiero a eso sino a esas ideas infieles que han penetrado en nuestra sociedad...

Inquirer: tales como igualdad, fraternidad, y libertad religiosa, ¿no?

Sa-cerdote: sí, eso mismo, pero además mezclado con conceptos orientales, como eso del karma, ya no hay castigo ni gracia divina, sólo hay el karma que lo explica todo.

Inquirer: Mire, en eso tiene usted algo de raz√≥n, no hay que arrojar el agua de la palangana del ba√Īo con el ni√Īo dentro.  Ciertamente vuestra "religi√≥n" ha hecho m√°s por desunir que por unir, separando a unos de otros en base a lo que quer√≠a el poderoso y os conven√≠a, traicionando as√≠ hasta el mismo concepto de "religi√≥n" o sea "religare", “reunir” en lat√≠n. Ahora sufr√≠s precisamente el karma de siglos y del cual beber√©is hasta la √ļltima gota amarga de sangre vertida. Por eso este concepto del karma os hace rechinar los dientes, porque del karma nadie escapa, ni siquiera los poderosos pueden huir.