s√°bado, mayo 30

Reencarnación y Concepciones Budistas 04 - Movimiento Rimé y Blavatsky

Movimiento Rimé y Blavatsky


...Resumamos pues de la manera m√°s simple posible lo dicho anteriormente. Hay dos posturas con respecto a la reencarnaci√≥n. 

La primera es la que sostiene el budismo hinayana y hoy en d√≠a tambi√©n el mahayana tibetano moderno, y que propone que todo es un proceso material evolutivo, en el que pensamiento, emociones, materia gaseosa, materia solida y sentidos, se mezclan en el proceso de la vida, tanto en planos materiales visibles como en invisibles. Cada acci√≥n tiene una reacci√≥n y como resultado aparecen nuevas formaciones dependientes que dan lugar a nuevas acciones y reacciones sin final previsible. El hombre condicionado desde el nacimiento por la ignorancia (avydia) y el karma con el que nace, comete nuevos errores en una cadena interminable de renacimientos.

jueves, mayo 28

Reencarnaci√≥n y Concepciones Budistas 03 - Buddhismo y Budhismo ¿cu√°l es la diferencia?


Buddhismo y Budhismo ¿Cu√°l es la Diferencia?



...Todo lo expuesto anteriormente demuestra sin lugar a dudas que eso que llamamos "yo" personal no es más que una ilusión, es decir transitorio y dependiente.

-Pero oiga, usted cree que mi yo es ilusorio, t√≥queme si quiere, ve ¿acaso soy una sombra o un espejismo? ¡Cruce la calle sin mirar, veremos a ver si el autob√ļs que lo atropella es ilusorio!

-No se sulfure, tiene usted raz√≥n. Este es un malentendido frecuente; de un lado encontramos los negadores de este mundo y su realidad, y del otro lo materialistas y racionalistas que afirman que √©ste mundo es la √ļnica realidad. Verdaderamente se han escrito toneladas de papel con afirmaciones y negaciones acerca de ello. Y creo que la verdad, como ya apunt√©, es doble. Ciertamente el yo personal es ilusorio y transitorio en relaci√≥n a la eternidad, pero real "en este momento" y si cruza la calle sin mirar su ilusoria personalidad va a chocar con el ilusorio autob√ļs, y se va a hacer usted ilusorios trozos, terminando su existencia en este ilusorio mundo y despidi√©ndose de sus ilusorios amigos y familia.

martes, mayo 26

Reencarnaci√≥n y Concepciones Budistas 02 - ¿Entonces Qu√© Reencarna?

¿Entonces Qu√© Reencarna?


Volvamos entonces a la pregunta: ¿Qu√© es lo que reencarna? B√°sicamente alg√ļn tipo de ser, de existencia. Pero l√≥gicamente para nuestro prop√≥sito solo tendremos en cuenta a un ser que posea “conciencia” de ello, porque un pedrusco arrojado y partido en trozos y vuelto a pegar no creo que pueda considerarse una reencarnaci√≥n. Por consiguiente reduci√©ndolo a lo b√°sico, lo que reencarna es una “conciencia”, o sea un n√ļcleo del ser que toma contacto con el plano denso y que comienza a ejercer su funci√≥n en dicho plano: “cum scire” o sea tomar conciencia interactuando con dicho plano.

Sin embargo la doctrina budista com√ļn insiste en que esa conciencia no posee por s√≠ misma existencia, sino que es dependiente de su interacci√≥n con otros componentes. La existencia de un Yo estable e independiente ser√≠a algo incluso a no considerar. 

domingo, mayo 24

Reencarnaci√≥n y Concepciones Budistas 01 - ¿Fui Yo Acaso Cleopatra?

REENCARNACI√ďN  y CONCEPCIONES BUDISTAS
¿Fui yo acaso Cleopatra?


La mayor√≠a de los trabajos y estudios sobre la Reencarnaci√≥n se concentran en una serie de ideas b√°sicas m√°s o menos comunes. No obstante, la mayor diferencia se encuentra en las actitudes aprior√≠sticas con las que se enfocan. O bien tratan de “convencer” o probar la existencia de la reencarnaci√≥n o por el contrario de desaprobarla. Se aducen m√ļltiples razones en un sentido o en el otro, teniendo como √ļltimo objetivo en realidad la defensa de las posiciones religiosas o filos√≥ficas particulares desde las que se hace el an√°lisis.

Por consiguiente, no nos detendremos en explicaciones con el fin de “probar” la existencia de tal fen√≥meno, porque al fin y al cabo, a menos que se posea conciencia y memoria de ello – que en todo caso s√≥lo seguir√≠a siendo v√°lida para uno mismo – ser√≠a in√ļtil y una forma de convencer a los ya convencidos. Hay mucho de fe o de creencia religiosa casi dogm√°tica en muchos de los “creyentes” de la reencarnaci√≥n como en los detractores, adem√°s de manipulaciones del concepto para acomodarlo a los propios deseos, sue√Īos y vanidades personales: nadie "recuerda" ser la encarnaci√≥n de un pobre mendigo, casi todos recuerdan haber sido grandes reyes, princesas, o sabios sacerdotes, lo cual suele ser m√°s bien signos de vanidad infinita, pues no hay tantas "cleopatras" ni "napoleones" ni grandes reyes en el pasado como para que todos queden contentos.

viernes, mayo 22

La Cara del Miedo y la Felicidad inalcanzable

La Cara del Miedo y la Felicidad inalcanzable


Hoy he hecho un ejercicio de "meditación en movimiento", o sea pasear pensativo, y he dejado pasear la mirada por todo lo que me rodea y por el panorama interior de todo lo que siento.

He visto miedo en las calles, gente corriendo y haciendo deporte que nunca antes había hecho, como si de repente sintiéndose culpables de dejadez e indisciplina, tuviesen la necesidad de reformarse siendo "mejores atletas y ciudadanos", pero miro a las caras y, aunque no todos, es miedo lo que reflejan, miedo al apartar la vista, miedo al cruzarse al otro lado de la acera de manera exagerada y ostensible.

Y he mirado en el interior, y he visto un espejo que refleja todo lo que le rodea, pero es un espejo mágico, porque si se empuja un poco, como Alicia en el País de las Maravillas, da paso a otro mundo.

La felicidad parece ahora m√°s lejos que nunca, por eso da miedo, pues lo cierto es que la felicidad que imaginamos es transitoria, el tiempo que transcurre tras haber bebido agua y volver a sentir sed, y es dependiente porque necesita el auto enga√Īo de las cosas que parecen ser, pero que en realidad no son.

martes, mayo 12

Derechos Humanos - El Compromiso de la Filosofía

DERECHOS HUMANOS: 
EL COMPROMISO DE LA FILOSOF√ćA

En primer lugar cabe preguntarnos qu√© son y cu√°l es el origen del concepto "derechos humanos". Como define St√©phane Hessel, participante en la redacci√≥n de la Declaraci√≥n Universal de los Derechos Humanos (DUDH), los derechos humanos son un instrumento emancipador, no es un discurso ideol√≥gico sino una pr√°ctica de lucha por la igualdad frente a la opresi√≥n.  

Su formulaci√≥n en 1948 fue el resultado directo de la lucha contra el nazismo, estalinismo y las consecuencias del holocausto, o sea los grandes totalitarismos del Siglo XX, quiz√°s el m√°s sangriento de la historia. 

Los estados no s√≥lo no son neutrales con respecto a los Derechos Humanos, sino que han sido o pueden ser agentes que promuevan su restricci√≥n e incluso la eliminaci√≥n de dichos derechos. Los agentes que pueden violar los derechos humanos son los Organismos Internacionales, los Estados y los Grupos de Estados. S√≥lo cuando se ratifica internacionalmente un tratado, es cuando estamos dentro del campo de los DUDH. De aqu√≠ surge claro est√° una posibilidad de manipulaci√≥n pol√≠tica, el uso de los DUDH de un pa√≠s contra otro. 

A nivel individual, los derechos subjetivos son violados por particulares, personas físicas o jurídicas, grupos o sociedades en relación al derecho de propiedad, objetos, etc. Sin embargo, el respeto y la implementación de los DUH es internacional.

domingo, mayo 10

Siete Claves para Superar la Crisis y No Morir en el Intento 08 - Clave 7: Busca tu Lugar en el Tiempo

Clave 7: Busca tu Lugar en el Tiempo


Cada d√≠a, cada minuto, nuestra conciencia avanza en el tiempo, y con √©l el lugar o los lugares a trav√©s de los cuales camina esa conciencia. As√≠ las tres dimensiones del espacio y la cuarta dimensi√≥n del tiempo se constituyen en nuestra prisi√≥n personal de la que nunca podemos escapar. No importa cuan lejos viajemos, no importa que vayamos hasta el √ļltimo conf√≠n del universo, siempre viajamos en el interior del t√ļnel constituido por esas cuatro paredes-dimensiones.

Los egipcios sabían eso muy bien, y lo representaban en sus tumbas: así las tapas de los sarcófagos, cuajadas de estrellas, representaban el cielo, el suelo era representado por el símbolo de la tierra, y los cuatro hijos de Horus, o sea las cuatro dimensiones, representado rodeando y al mismo tiempo en el interior del sarcófago en el que vivimos. Porque vivimos en un sarcófago, enterrados en vida, en las cuatro dimensiones.

Una visión un tanto pesimista... pero...

jueves, mayo 7

Gato Blanco o Gato Negro

Gato Blanco o Gato negro


Gato blanco o gato negro, da igual, lo importante es que cace ratones
Deng Xiaoping
Cierto, siempre que el gato siga siendo gato y no sea √©l cazado. La crisis est√° ya aqu√≠ (¿cu√°ndo ha dejado de estar?) y ciertamente como en otro lugar de este blog hemos analizado, la nueva edad media se anuncia all√° en el horizonte. Lo que ocurre es que no es como lo imaginamos ni como lo dese√°bamos, es otra cosa. No hay caballeros andantes, ni dragones, salvo los de siempre que se ocultan bajo propagandas publicitarias, y se parapetan detr√°s de las ventanillas de bancos y ministerios. 

Aunque existen parámetros comunes a todas las edades medias, no podemos prever todos los detalles. Ciertamente habrá desunión, ciertamente también inseguridad, pero sobre todo desconcierto. Estamos ante los primeros coletazos, aunque en realidad sus causas ya comenzaron hace cierto tiempo.

Los conflictos sociales y pol√≠ticos se avivar√°n, tanto a nivel de los peque√Īos grupos, ciudades, territorios, e incluso pa√≠ses. Los modelos sociales, capitalismo y comunismo en los extremos, acentuar√°n sus caracter√≠sticas e intentar√°n imponer sus modelos, de la misma manera que en el pasado la burgues√≠a floreciente y la nobleza tambi√©n se enfrentaron por √ļltima vez. Lo que surja no ser√° ni capitalismo, ni comunismo, sino otra cosa.

-S√≠, oiga muy interesante lo que dice, ¿pero yo qu√© debo hacer? ¿Deber√≠a reunirme con otros para hacer ollas comunes, deber√≠a cultivar setas en el s√≥tano, quiz√°s plantar patatas, o criar gallinas, o hacer huertos ecol√≥gicos o mermeladas?

-Bueno, quiz√°s llegar√° un momento en que tendr√° que hacerlo, y para ello como primer paso tendr√° quiz√°s que cambiar el lugar donde vive por otro que le permita esas actividades de supervivencia. Pero creo que eso no es necesario de momento, aunque no estar√≠a de m√°s estudiar un poco esas cosas. Pero lo que creo de verdad es que cuando los sistemas se caen, cuando los conflictos se avecinan, s√≥lo hay dos cosas que podemos hacer, garantizar nuestra seguridad vital, y REIVENTARNOS. Da igual como se le llame, emprendedores, startups, ganapanes. 

Las sociedades occidentales se han acostumbrado en exceso a depender cada vez m√°s de estados paternalistas y proveedores, aunque deficitarios casi siempre. Tenemos que buscar nuestra individualidad madura e independiente, para luego a continuaci√≥n asociarnos a otros hombres y mujeres libres como nosotros mismos. Necesitamos apartar el miedo, creer en nosotros mismos, tener iniciativa y evitar las dependencias tanto personales como generales. 

En definitiva, necesitamos recuperar nuestra libertad, sin miedo, dejar la par√°lisis del confort, aprender de nuevo a cazar y pensar por uno mismo, seas gato negro o blanco.

domingo, mayo 3

Siete Claves para Superar la Crisis y No Morir en el Intento 07 - Clave 6: Busca los Valores Inmortales

Clave 6: Busca los Valores Inmortales


Primero, ¿d√≥nde deber√© encontrar esos valores? ¿En el mundo alrededor, en un libro, en un museo? ¿O en mi interior?

Una peque√Īa digresi√≥n ecol√≥gica: Si un extraterrestre observase nuestro mundo ver√≠a que en la naturaleza terrestre todos los animales cumplen una funci√≥n, existe un equilibrio entre ellos. Pero al mismo tiempo ver√≠a que hay un ser extra√Īo cuyo fin ecol√≥gico no es visible a primera vista. No parece en principio que el hombre sea necesario para algo concreto en el ecosistema sino que m√°s bien en muchas ocasiones es un destructor del mismo. Entonces, ¿cu√°l es la funci√≥n del hombre en este sistema ecol√≥gico terrestre?: Ser portador de valores e ideales

El hombre es la conexión con el mundo superior y arquetípico, por eso el hombre es un ser mixto, como diría Platón hecho "de lo uno y de lo otro".