lunes, marzo 18

Filosofía de la India - 2 - La Controversia Aria

FILOSOF√ćA DE LA INDIA 2

LA CONTROVERSIA SOBRE LOS ARIOS

El origen de la filosof√≠a hind√ļ deriva, como veremos m√°s adelante, de la elaboraci√≥n filos√≥fica alrededor de los contenidos de sus textos sagrados, fundamentalmente los Vedas. 

Se postuló durante el siglo XIX, sobre todo por autores europeos, que dichas escrituras sagradas eran la producción de un pueblo invasor de la India primitiva, los arios, que procedentes del Norte del país trajeron consigo los Vedas, la lengua sánscrita y sus costumbres guerreras.

El imaginario construido a partir de estos puntos de vista sirvi√≥ como base para crear una divisi√≥n dentro la India, promovida por los intereses brit√°nicos coloniales, que aplicaron, como en muchas otras ocasiones y lugares, la pol√≠tica del “divide y vencer√°s”. De tal manera que por medio de una triple acci√≥n: cultural, religiosa y racial, incitaron a la controversia dentro del propio pueblo hind√ļ hasta nuestros d√≠as.

El relato consist√≠a en suponer la existencia de pueblos aut√≥ctonos anteriores, los dr√°vidas, inferiores social y culturalmente, y por otro lado los pueblos “nobles” (arios), conquistadores de piel blanca que procedieron del As√≠a Central y del Oeste. As√≠, al tiempo que se divid√≠a a la poblaci√≥n de la India, se creaban mecanismos educativos como las escuelas brit√°nicas con contenidos brit√°nicos, en los que s√≥lo se admit√≠a a las clases m√°s altas (brahmanes, kshatriyas, etc.). 

Estas instituciones educativas ense√Īaron a despreciar las tradiciones hind√ļes ind√≠genas, a admirar la cultura y el pensamiento brit√°nico, promoviendo as√≠ la adscripci√≥n de estas clases indas invit√°ndoles a formar parte de la administraci√≥n, del ejercito, y de toda otra instituci√≥n nacional, sirviendo bajo el mandato brit√°nico a sus intereses coloniales.

Una segunda agresi√≥n brit√°nica consisti√≥ en la propagaci√≥n del cristianismo entre la poblaci√≥n hind√ļ. Los misioneros americanos e ingleses de varias iglesias fueron apoyados y estimulados por el r√©gimen colonial, convirtiendo a muchos de sus nuevos fieles entre las clases inferiores. Hubo varios autores, entre ellos H.P. Blavatsky, que ya en el siglo XIX se√Īalaron que el mayor n√ļmero de cr√≠menes, robos, etc, comparado con los seguidores del hinduismo cl√°sico, se produjeron en la India por parte de estos conversos cristianos.

La tercera linea de acci√≥n, fue la traducci√≥n de los textos sagrados de la India (Vedas, Upanishads, Puranas, etc.) emprendida por Max M√ľller, un alem√°n, que apoyado por la Compa√Ī√≠a de las Indias Orientales (British East India Company), entidad supuestamente comercial pero sostenida y sostenedora del dominio brit√°nico, que se propuso demostrar la ignorancia, superstici√≥n y falsedad de las creencias brahm√°nicas presentes en sus textos sagrados, adem√°s de extender el mito de la supremacia aria blanca de los primeros invasores de la India. 

Fruto de esta labor coordinada fue la colecci√≥n de libros sagrados del oriente (Sacred Books of the East Series, 50 vol√ļmenes). En una primera etapa, la degeneraci√≥n en la que se encontraba en aquel momento la cultura hind√ļ, hizo que Max M√ľller viera en los primitivos textos de los Vedas y Upanishads una altura que no se correspond√≠a con la realidad de la √©poca, haci√©ndole creer que la √ļnica soluci√≥n para la regeneraci√≥n de la India era la cristianizaci√≥n que dar√≠a lugar a un cristianismo sui generis hind√ļ, no igual que el resto, pero que estar√≠a m√°s cerca de la m√°s noble tradici√≥n aria.

La India est√° mucho m√°s madura para el cristianismo que Roma o Grecia en la √©poca de San Pablo. El √°rbol podrido tiene desde hace alg√ļn tiempo soportes artificiales, porque su ca√≠da habr√≠a sido inconveniente para el gobierno. Pero si el ingl√©s llega a ver que el √°rbol debe caer, tarde o temprano, entonces la cosa est√° hecha. (Max M√ľller, carta al caballero Bunsen)

Esta triple acci√≥n colonial sobre el pueblo indio se acompa√Īaba de una creciente admiraci√≥n por el concepto del pueblo Ario, al que se hac√≠a equivalente a las razas blancas europeas, las que colonizaban y dominaban el mundo en esa √©poca, y que se consideraban por esta misma raz√≥n superiores a todas las dem√°s. 

Las consecuencias de ello fueron letales, y a√ļn hoy en d√≠a se dejan sentir tanto en la India como en el mundo occidental. Se construy√≥ alrededor de ello toda una mitolog√≠a pol√≠tica en Europa de desgraciada memoria. Si bien es cierto que la ocupaci√≥n brit√°nica, como se suele decir, construy√≥ lineas de ferrocarril, el tel√©grafo, etc. (que hac√≠a por su propio inter√©s comercial) tambi√©n dej√≥ seg√ļn algunas estimaciones m√°s de 100 millones de muertos detr√°s.

Durante la ocupación británica se desencadenaron episodios de hambruna entre la población devastadores - Hambruna en Madrás.

H. P. Blavatsky critic√≥ en sus escritos esta manipulaci√≥n, y por esa misma raz√≥n los servicios secretos brit√°nicos intentaron desacreditarla por varios medios, entre ellos acus√°ndola de ser esp√≠a rusa (Rusia e Inglaterra en aquella √©poca estaban enfrentadas). Tambi√©n se√Īal√≥ el abuso misionero de los cristianos en la India, y por esta misma raz√≥n fue atacada por ellos constantemente, hasta el punto de montar acusaciones falsas contra esta fil√≥sofa y escritora. Pero lo que m√°s lament√≥ fue la creaci√≥n por parte de los sistema educativos ingleses de una clase de funcionariado civil hind√ļ al servicio brit√°nico, que renunci√≥ a su pasado, a su historia, a su pueblo, e incluso que tild√≥ sus libros sagrados de pura superstici√≥n.

Apuntaba Blavatsky la existencia de enormes ciclos evolutivos de la Humanidad, en su conjunto, y por tanto la aparici√≥n progresiva de Humanidades sucesivas a las que para distinguirlas les asign√≥ distintos nombres. Para ella, la presente humanidad, el presente ciclo que ser√≠a el quinto, era la Humanidad Aria, que pr√°cticamente incluir√≠a a todos los tipos humanos existentes hoy en d√≠a, salvo algunos restos procedentes de Humanidades anteriores. Por tanto, para ella, los Arios no se identificaban con los pueblos europeos n√≥rdicos, ni de piel blanca, sino globalmente con la presente Humanidad, que tuvo un origen en un tiempo muy remoto, cientos de miles de a√Īos antes. Por el contrario, el concepto ario que elaboraron los eruditos europeos de la √©poca era el de una raza superior originada en el Asia Central y Occidental, unos pocos miles de a√Īos antes, parte de la cual invadi√≥ la India por el norte, unos 1.500 a√Īos antes de la Era com√ļn, y otra parte se dirigi√≥ al Oeste constituyendo el n√ļcleo de los pueblos occidentales europeos, particularmente los del norte de Europa.

Consideraba tambi√©n H.P. Blavatsky que el origen, o tierra crisol de los pueblos de la quinta Humanidad o Humanidad Aria, donde comenzaron su andadura, despu√©s de cataclismos que casi los aniquila cientos de miles de a√Īos antes, radicaba en una zona del Asia Central, cerca de lo que entonces era un Mar interior, y ahora es un desierto, el Gobi, esta es la Aryavartha m√≠tica, a la que hace referencia no s√≥lo los textos hindu√©s sino tambi√©n los iranios. Esa Humanidad Aria, estar√≠a constituido en sus diferentes ramas por la mayor√≠a de la poblaci√≥n humana existente hoy en d√≠a: pueblos de la India, europeos, √°rabes, semitas, chinos, amerindios, etc.

Hoy, los estudios cient√≠ficos est√°n de acuerdo con estas nociones de Blavatsky, as√≠, por ejemplo, hoy se reconoce que el uso del t√©rmino “ario” posee unas connotaciones ling√ľ√≠sticas, culturales y religiosas, pero en ning√ļn caso raciales. El pueblo ario seg√ļn Blavatsky se constituye alrededor de una tierra original, Aryavarta, una tierra casi m√≠tica, situada m√°s all√° del Tibet, y ocupando una gran extensi√≥n, de donde partir√≠an todas las emigraciones y poblaciones mencionadas anteriormente, la ciencia moderna sin embargo adscribe esta Aryavarta al norte de la India y al Indu Kush. Ling√ľ√≠sticamente se fundamenta en el s√°nscrito, como lengua original. El “ario” es el noble, el hombre superior moralmente, no como raza, sino como hombre civilizado, mientras que los pueblos “inferiores” no lo son por su raza u origen, sino por un comportamiento incivilizado o primitivo, semejante al concepto aplicado por los romanos a los b√°rbaros.

MIGRACIONES EN LA INDIA 

COMPOSICI√ďN √ČTNICA:

Las ideas raciales del siglo XIX, que pretend√≠an una invasi√≥n violenta y destructiva de los arios procedentes del norte, que acabaron con la civilizaci√≥n del Valle del Indus (Mohenjo Daro, Harappa) no es sostenible, no se observan en los restos arqueol√≥gicos signos de conquistas o destrucci√≥n de ciudades, los enterramientos aparecen a varios niveles, y no superficiales como ocurrir√≠a en una matanza por invasi√≥n. Pac√≠ficamente, a lo largo de siglos, en la parte norte de la India se asentaron emigrantes procedentes de Eurasia (teor√≠a Kurgan) que se a√Īadieron a las poblaciones ya existentes. Se distinguen pues dos grupos ancestrales fundamentales:

Ancestral North Indians (ANI) o Indios Ancestrales del Norte (9000 antes de la Era Com√ļn) Ancestral South Indians (ASI) o Indios Ancestrales del Sur (4000 antes de la Era Com√ļn)

Estos dos grupos se mezclaron a partir del 4000 antes de la Era Com√ļn.

Por consiguiente, Mohenjo Daro, o Harappa, forman parte del conjunto de la civilizaci√≥n hind√ļ, y no son el resultado de una civilizaci√≥n dr√°vida conquistada.

El grupo ANI, o Indios Ancestrales del Norte, son de ascendencia euro-asiática occidental, iraníes primitivos, y pastores de las estepas occidentales (Kurgan)

El grupo ASI, o Indios Ancestrales del Sur, están relacionados con los asiáticos orientales, aborígenes australianos, y pueblos de Andamán.

Como se indica m√°s arriba, a partir del 4000 antes de la Era Com√ļn se mezclaron, constituyendo pues una sola unidad en variedad, de la misma manera que en Espa√Īa podemos hablar de vascos, catalanes-mediterr√°neos, gallegos-suevos, andaluces-√°rabes, etc., todas estas variantes sobre una base ancestral hispanorromana, como ocurre as√≠ mismo en otras muchas regiones de Europa.

Lo que caracterizó a la cultura aria fue una alta sensibilidad espiritual, una gran capacidad e inventiva, y una organización social compleja, y un espíritu caballeresco que se refleja en grandes obras como el Mahabharata y el Bhagavagad Gita.

(Continuar√°)

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miércoles, marzo 13

Filosofía de la India - Introducción

Filosofía de la India

Introducción

Enfocar debidamente la filosof√≠a hind√ļ en todos sus aspectos es una tarea extremadamente dif√≠cil. No obstante, un repaso general es posible, siempre que nos limitemos cada vez a un √°rea espec√≠fica.

¿Existe una filosof√≠a hind√ļ? Para muchos autores e historiadores de la filosof√≠a occidental no existe realmente una “filosof√≠a” hind√ļ, porque consideran que no se ajusta a los par√°metros de lo que llamamos filosof√≠a en Occidente, es decir la epistemolog√≠a (ciencia del conocimiento), la raz√≥n (l√≥gica formal e informal) la fenomenolog√≠a y el existencialismo, las ciencias cognitivas, etc.

Pero todo depende de lo que entendamos por filosof√≠a. La b√ļsqueda de la Sabidur√≠a es el objetivo de cualquiera filosof√≠a verdadera. Y por Sabidur√≠a no hay que entender la mera suma de conocimientos, sino el acercamiento cognitivo e intuitivo a la Verdad interna de la Naturaleza y la Verdad interna del Ser humano. Por tanto, necesariamente, tiene que adentrarse en el misterio del Ser o Esencia. Mientras que la filosof√≠a occidental se deleita en describir la Existencia.

No es posible pues filosofar sin entender la relaci√≥n entre esas dos Verdades se√Īaladas m√°s arriba, que en principio son misterios que hay que desvelar poco a poco, a medida que la propia conciencia avanza en esa direcci√≥n. Y el objetivo no es especular o deleitarse en la posesi√≥n de ciertos conocimientos, sino alcanzar la liberaci√≥n, pues tarde o temprano las filosof√≠as verdaderas descubren que el ser humano que se despierta busca la luz, como el prisionero liberado de la Caverna de Plat√≥n, quien tambi√©n descubre que hab√≠a nacido preso y encadenado.

Toda concepción del mundo que ignore o deseche lo trascendente, aboca necesariamente a la angustia existencial, al nihilismo y a la destrucción de uno mismo, o bien al dominio y explotación de los demás, como forma de compensación ante un horizonte limitado.

Es m√°s correcto pues hablar de una Historia del Pensamiento de la India, que incluye la ciencia, la metaf√≠sica, la teolog√≠a religiosa, la psicolog√≠a profunda, y la organizaci√≥n m√≠tica de la sociedad hind√ļ (las varnas o castas), y los fundamentos legislativos (Leyes de Man√ļ) que organizan la vida entera, desde el nacimiento hasta la extinci√≥n final.

Sarvepalli RadhaKrishnan (1888-1975) pol√≠tico, fil√≥sofo y acad√©mico hind√ļ, segundo presidente de la India independiente, es considerado como uno de los m√°s respetados eruditos universitarios especialista en religiones comparativas y en filosof√≠a. Propuso como temas nucleares del Esp√≠ritu de la Filosof√≠a Hind√ļ los siguientes:


(1) La principal característica de la filosofía india en general es su Concentración en lo Espiritual.

Tanto en la vida como en la filosofía, el motivo espiritual predomina en la India. A excepción de la escuela materialista menor de los Charvakas, la filosofía en la India concibe al hombre como de naturaleza espiritual, interesado principalmente en su destino espiritual, y lo relaciona de una forma u otra con un universo que también es espiritual en su carácter esencial. Ni el hombre ni el universo se consideran físicos en su esencia, y el bienestar material nunca ha sido reconocido como la meta de la vida humana, excepto por los Charvakas.

(2) Otro punto de vista característico de la filosofía india es la creencia en la íntima Relación entre Filosofía y Vida.

Esta actitud en la aplicaci√≥n pr√°ctica de la filosof√≠a a la vida se encuentra en todas las escuelas de filosof√≠a india. Si bien la abundancia natural y la prosperidad material allanaron el camino para el surgimiento de la especulaci√≥n filos√≥fica, la filosof√≠a nunca se ha considerado un mero ejercicio intelectual. La estrecha relaci√≥n entre teor√≠a y pr√°ctica, doctrina y vida, siempre ha sido sobresaliente en el pensamiento indio. Todo sistema indio busca la verdad, no como un “conocimiento acad√©mico por s√≠ mismo”, sino para aprender la verdad que puede hacer libres a los hombres.

Todo sistema importante de la filosof√≠a india parte de los problemas pr√°cticos y tr√°gicos de la vida y busca la verdad para resolver el problema de la angustia del hombre en el mundo en el que se encuentra. No ha habido ense√Īanza que se haya quedado en un mero boca a boca o en un dogma de escuela. Cada doctrina se ha convertido en una convicci√≥n apasionada, que conmueve el coraz√≥n del hombre, le acelera el aliento y transforma por completo su naturaleza personal. En la India, la filosof√≠a es de por vida; es para ser vivido. No basta con conocer la verdad; la verdad hay que vivirla. El objetivo del indio no es conocer la verdad √ļltima, sino comprenderla, volverse uno con ella.

(3) La filosofía india se caracteriza por la Actitud Introspectiva y el enfoque introspectivo de la realidad.

Se piensa en la filosof√≠a como atmavidya, o conocimiento del yo. La filosof√≠a puede comenzar con el mundo externo o con el mundo interno o naturaleza interna del hombre, el yo del hombre. En su b√ļsqueda de la verdad, la filosof√≠a india siempre ha estado fuertemente dominada por la preocupaci√≥n por la vida interior y el yo del hombre m√°s que por el mundo externo de la naturaleza f√≠sica. La ciencia f√≠sica, aunque desarrollada extensamente en la Edad de Oro de la cultura india, nunca fue considerada el camino hacia la verdad √ļltima; la verdad se busca y se encuentra dentro. Entonces, lo subjetivo, m√°s que lo objetivo, se convierte en el centro de inter√©s de la filosof√≠a india y, por lo tanto, la psicolog√≠a y la √©tica se consideran m√°s importantes como aspectos o ramas de la filosof√≠a que las ciencias que estudian la naturaleza f√≠sica.

(4) Este interés introspectivo es muy propicio para el idealismo, por supuesto, y en consecuencia, la mayor parte de la filosofía india es Idealista de una forma u otra.

La tendencia de la filosof√≠a india, especialmente el hinduismo, ha ido en la direcci√≥n del idealismo monista. Casi toda la filosof√≠a india cree que la realidad es, en √ļltima instancia, una y, en √ļltima instancia, espiritual. Algunos sistemas han parecido abrazar el dualismo o el pluralismo, pero incluso estos han estado profundamente permeados por un fuerte car√°cter monista. Si concentramos nuestra atenci√≥n en el esp√≠ritu subyacente de la filosof√≠a india en lugar de su variedad de puntos de vista, encontraremos que este esp√≠ritu est√° encarnado en la tendencia a interpretar la vida y la realidad siguiendo el camino del idealismo monista.

(5) La filosof√≠a india hace un uso extenso e incuestionable de la raz√≥n, pero se acepta la Intuici√≥n como el √ļnico m√©todo a trav√©s del cual se puede conocer lo √ļltimo.

La raz√≥n, el conocimiento intelectual, no es suficiente. La raz√≥n no es in√ļtil ni falaz, pero es insuficiente. Para conocer la realidad uno debe tener una experiencia real de la misma. Uno no solo conoce la verdad en la filosof√≠a india; uno se da cuenta. La palabra que describe m√°s acertadamente la filosof√≠a en la India es darsana, que proviene de la ra√≠z verbal drs, que significa “ver”. “Ver” es tener una experiencia intuitiva directa del objeto o, m√°s bien, realizarlo en el sentido de volverse uno con √©l. No es posible un conocimiento completo mientras exista la relaci√≥n del sujeto por un lado y el objeto por el otro.

(6) Otra característica de la filosofía india, estrechamente relacionada con la anterior, es la así llamada Aceptación de la autoridad.

Aunque los sistemas de la filosof√≠a india var√≠an en el grado en que se relacionan espec√≠ficamente con el antiguo sruti, ninguno de los sistemas, ortodoxo o no ortodoxo, excepto el Charvaka, viola abiertamente las ideas intuitivas aceptadas de sus antiguos videntes, ya sea sean los videntes hind√ļes de los Upanishads, la experiencia intuitiva del Buda, o la sabidur√≠a intuitiva similar de Mahavira, el fundador del jainismo, o como la experimentamos hoy. Los fil√≥sofos indios siempre han sido conscientes de la tradici√≥n y, como se ha indicado antes, los grandes constructores de sistemas de per√≠odos posteriores afirmaron ser meros comentaristas, explicando la sabidur√≠a tradicional del pasado.

(7) Por √ļltimo, hay una Tradici√≥n Sint√©tica general que es esencial para el esp√≠ritu y el m√©todo de la filosof√≠a india.

Esto es tan antiguo como el Rig Veda, donde los videntes se dieron cuenta de que la verdadera religi√≥n abarca todas las religiones, de modo que “Dios es uno, pero los hombres lo llaman por muchos nombres”. La filosof√≠a india se caracteriza claramente por el enfoque sint√©tico de los diversos aspectos de la experiencia y la realidad. La religi√≥n y la filosof√≠a, el conocimiento y la conducta, la intuici√≥n y la raz√≥n, el hombre y la naturaleza, Dios y el hombre, el no√ļmeno y el fen√≥meno, son todos armonizados por la tendencia sintetizadora de la mente india. El hind√ļ tiende a creer incluso que los seis sistemas, as√≠ como sus variedades de subsistemas, est√°n en armon√≠a entre s√≠, de hecho, se complementan en la visi√≥n total, que es una. En contraste con la filosof√≠a occidental, con su enfoque anal√≠tico de la realidad y la experiencia, la filosof√≠a india es fundamentalmente sint√©tica.


Aunque la filosof√≠a hind√ļ, a lo largo de los siglos, ha recibido m√ļltiples influencias y ha evolucionado tambi√©n por s√≠ misma, tenemos que comenzar con algunas ideas sobre los pueblos arios, y sus primeros textos sagrados, los Vedas, su origen en la Aryavartha m√≠tica, y los pueblos primitivos de la India, los dr√°vidas, junto con las culturas del valle del Indus, Harappa y Mohenjo Daro. Pero eso lo veremos en la pr√≥xima entrega.

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