jueves, junio 24

¿La Vuelta a la Normalidad?

¿La Vuelta a la Normalidad?

 Desde mi puesto, en uno de estos centros de vacunaciones m√°s o menos improvisados, veo pasar ante mi cada d√≠a miles de personas. Veo sus pasos, a veces temerosos, otras arrogantes, y tambi√©n humildes. Todo el g√©nero humano pasa ante m√≠, los veo dirigirse en fila cada uno con su atuendo tribal caracter√≠stico, grandes y peque√Īos, peinados hacia la derecha o hacia la izquierda, con ropas intencionadamente arregladas o m√°s frecuentemente descuidadas. Una legi√≥n inacabable de almas, con cuerpos bellos los menos y grotescos los m√°s, pero al fin y al cabo almas humanas llenas de la misma ansiedad, esperanzas y miedos.

Esta generaci√≥n pasar√°, como todas las anteriores, y los eventos de hoy se olvidar√°n o ser√°n recordados como algo curioso. Nunca han parecido los afanes humanos m√°s groseros ni est√ļpidos ante la terrible realidad que hemos vivido en esta generaci√≥n. Y sin embargo, a pesar de todo, empezamos a recobrar la "normalidad", o sea la vuelta al sin vivir de cada d√≠a, al olvido de lo esencial para volver a la lucha por el √ļltimo dispositivo de moda, por la b√ļsqueda del lugar de vacaciones "fuera de aqu√≠", aunque en el camino se crucen los que van y los que vienen, porque el aqu√≠ est√° en nuestra mente y no en un lugar. 

Pasar√° el tiempo pues, y hasta algunos recordar√°n con cierta melancol√≠a los momentos vividos en confinamiento, momentos de paz y meditaci√≥n. Sin embargo para otros este "monasterio casero",   donde muchas cosas de nuestra vida se replantearon, fue una horrible vuelta al infierno de la realidad personal. La vuelta a la normalidad (?) no har√° desaparecer la angustia para aquellos que la vivieron as√≠. Porque la "epidemia", sea √©sta cual fuese, una hambruna, una guerra, una enfermedad, nos pone ante la realidad √ļltima, transitoria y fr√°gil del ser humano. 

Pronto caer√°n las mascarillas, el sentimiento de libertad parecer√° haber llegado de nuevo con el aire que respiramos libremente. Pero una vez pasado el momento, el aire se enrarecer√° de nuevo, lleno de las ansiedades de siempre, de las pulsiones de siempre, de las necesidades que una sociedad inhumana y capitalista impondr√° de nuevo como una losa sobre el alma de todos los seres humanos.

Pero si por un momento, s√≥lo por un momento, di√©semos gracias al destino, al cielo, al karma, o a quien quer√°is, por la incre√≠ble aunque dif√≠cil situaci√≥n pasada, por la ocasi√≥n √ļnica de encarar nuestros miedos en ese monasterio casero, entonces enfrentaremos mejor la vida que nos queda, la tremenda aventura que nos queda por delante, llena de desaf√≠os, de heroicidades, de generosidad, de cielo y de esp√≠ritu sin fronteras, porque una vida sin hero√≠smo, aunque sea peque√Īito y de andar por casa, no merece la pena ser vivida.

Aprovecha la oportunidad, si sabes de lo que hablo, no vuelvas a la "normalidad" que ellos te venden, sino vuelve de verdad a ti mismo, busca la filosof√≠a o sea el amor a la sabidur√≠a, s√≥lo eso te ayudar√° en ese camino.