martes, abril 26

Simbología Numérica 6, El Número de la Sabiduría

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6: EL NÚMERO DE LA SABIDURÍA

Por un lado tenemos un signo, el número 6, su forma, que se refiere a la de una una mujer preñada, algo está naciendo en su interior.

Por otro lado, está la Sabiduría con la que se compara. Los textos orientales definen a la Sabiduría como si fuese una luz y un cuchillo.

Es la luz que hace ver las cosas iluminando su verdadera naturaleza y al mismo tiempo disipando la oscuridad de la ignorancia

Y es un afilado cuchillo que «corta a través de la maraña de las impurezas mentales y, con ello, abre el camino a la liberación.» ("En Palabras del Buda", Bihkkhu Bodhi)

Pero vayamos poco a poco, primero veamos cómo se prepararon las cosas para esa gestación.

En el artículo anterior, vimos cómo la dinámica del Uno, el número siempre presente, al manifestarse sobre el Cuaternario, abrió la puerta a lo espiritual. De esta manera, los 4 componentes transitorios de la personalidad humana, despertaron con la aparición de la semilla espiritual o quinto elemento, el Yo Mental Superior y real.

Pero esta combinación es altamente inestable y explosiva: hay un componente espiritual relativamente débil, y una masa personal de gran fuerza y pesadez adquirida a lo largo del tiempo. De tal manera que la pirámide que se constituye, queda sujeta y fija en lo superior, pero al mismo tiempo continúa dependiendo de lo inferior, sometida a los vaivenes del mundo.

¿Y no es esto acaso lo que en la vida diaria nos sucede? Estamos anclados a principios éticos superiores, cosas en las que creemos firmemente, llámese Justicia, Verdad, Fraternidad, Bien, etc., pero nuestra personalidad se ve sometida fuertemente a las circunstancias personales, pudiendo llegar a alejarse de esos principios cuando las circunstancias externas nos empujan.

Supongamos, alguien a través del esfuerzo moral, consigue hacer que el aspecto espiritual se desarrolle, que tenga tanto peso en su vida los principios éticos como la acción moral en el mundo a pesar de las influencias externas.

En otras palabras, ambos factores quedarían entonces equilibrados de una manera armónica, en toda su potencialidad. La pirámide que representamos anteriormente, el quinto elemento soportando todo el peso de nuestra personalidad, se transforma ahora en una pirámide desplegada y armónica, o sea dos triángulos, representando estos dos aspectos:

Este es el Símbolo Ancestral de la Sabiduría, el llamado Sello de Salomón, el rey sabio, el Sello de Vishnú, el dios hindú de la Sabiduría.

¿Qué significado tiene lo anterior, y cómo hemos llegado a este símbolo?:

  • Por un lado el cuaternario inferior podemos dividirlo en una parte puramente animal, una tríada animal constituida por lo físico, más lo energético-vital y sus mecanismos, más el mundo emocional y sensitivo, o sea los 3 elementos inferiores, tierra, agua y aire:
  • Por el otro lado, el elemento fuego, o sea el yo personal, sutilizado a través del esfuerzo personal y ayudado por la participación de lo espiritual deja de formar parte del bio-robot de la personalidad, situándose ahora equidistante entre ésta y lo espiritual, es el comienzo del yo espiritual.

En otras palabras, el aprendizaje, el conocimiento, la meditación y reflexión, todo ello iluminado por el quinto elemento, hace que la simple mente robótica, computacional, se convierta en realmente humana y se espiritualice, entendiendo su verdadera labor y comenzando el camino de ascenso.

Esto es lo que los antiguos llamaban en Alquimia el Rebis, el buscador, hijo de la Luna y del Sol, hombre y mujer, con dos caras mirando a un lado y a otro, dominando al dragón mundanal, y comenzando a elevarse desde la Tierra, como indican la alas sobre el globo, donde ha empezado a manifestarse el centro activo del triángulo espiritual y el del cuadrado personal, como indican también el número 3 y 4.

Pero esta magia se produce gracias a que dentro de ese nuevo mundo mental regenerado se desarrollan tanto aspectos espirituales superiores, o sea el germen o proyección de la Tríada superior, así como el mundo mental racionalizado. De manera que la nueva disposición es la de un hexágono conformado por dos triángulos, el espiritual y el mundanal.

Qué significa este galimatías, dirá más de uno, por favor explícalo en palabras simples:

El espíritu no es una especie de fantasma traslúcido, tampoco es una especie de ángel colgando sobre el hombro izquierdo y tocando un arpa, tampoco es un ser angelical con las manos bien juntas y un par de alas atrás. Todo eso es imaginería popular. El espíritu como dice el Bhagavad Gita es infinito, sin límites, eterno, indestructible, con lo cual quiere decir que no es material en ningún sentido que podamos imaginar, y que además ni siquiera tiene una “forma”, por sutil que ésta sea, ni tampoco es afectado por el tiempo.

El espíritu, para nosotros, para el común de los seres humanos, es sólo una posibilidad, una inspiración, un “toque” de algo especial que va más allá de este mundo. Sólo eso. Y nada menos que eso, en definitiva, algo a conquistar, pero que en la actualidad no poseemos.

No obstante, dado que en la naturaleza no hay saltos en el vacío, todo ocurre dentro de un proceso progresivo y encadenado. Así, antes de llegar a “poseer” un espíritu, o lo que es lo mismo “ser un espíritu”, hay muchos pasos intermedios, en los que lo espiritual poco a poco, a través de sus reflejos en lo material, planta sus semillas, a partir de las cuales se desarrollarán las cualidades superiores.

Ahora bien, ¿qué es la sabiduría? Muchas explicaciones teóricas serían posibles. Podemos ver que hay hombres con escasa preparación, que incluso apenas saben leer, y sin embargo en su modo de actuar y pensar muestran sabiduría. Hay también hombres con varias carreras y títulos absolutamente inútiles e ignorantes. Esto también lo conocemos. Por tanto la Sabiduría es un conocimiento interno aplicado al mundo de fuera, es un algo impreso en el alma que sabe ver más allá de las apariencias, no es meramente un discurso intelectual, ni un análisis lógico, pues por lógica también se arrojaron bombas sobre Hiroshima, realmente la Sabiduría es un algo que viene de arriba pero que es aplicado aquí abajo, por eso el doble triángulo expresa perfectamente la Sabiduría, que es el camino que lleva a lo plenamente espiritual.

La Sabiduría, así considerada, no sólo es la obtención de una mente serena y tranquila, la base para lo que en budismo se denomina una mente “cabal”, sino que además significa Acción, o sea el conocimiento aplicado, el discernimiento frente a las dificultades y problemas que la vida nos confronta.

Y este tipo de entendimiento sólo se origina a través del entrenamiento espiritual, que no consiste en rezar rosarios, cristianos o budistas o mulsumanes, sino haciendo que el elemento espiritual en nosotros confronte día a día el mundo, ejerciendo la bondad, discriminando lo falso, promoviendo la verdad, defendiendo la justicia, en definitiva penetrando con el cuchillo de la sabiduría a través de la maraña del mundo, para actuar allí donde es necesario.

La Iluminación, que marcha de la mano de la Sabiduría, no es el resultado de un acto súbito, como si fuese una bombilla que se enciende, sino de un progresivo abrir paso a la Luz, que siempre está ahí, para que penetre en la oscuridad de nosotros mismos a través de nuestra acción en el mundo.

Entonces la mujer preñada, dará a luz un niño hermoso.

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