s√°bado, febrero 26

La Tercera Guerra Mundial o la Guerra de Siempre

 La Tercera Guerra Mundial o la Guerra de Siempre

Tambores de guerra alrededor, todos se agitan, sus golpes resuenan de un lado y del otro. Unos infligen heridas, otros las han provocado, e incluso los que están en contra de toda violencia también tocan tambores de guerra, bajo el nombre de "las respuestas" necesarias, o de la indignación justa.

Se trata de un fracaso colectivo.

¿O es que acaso pens√°bamos que se pod√≠a seguir as√≠, convertidos TODOS en depredadores sin medida de todo lo existente, v√≠ctimas y verdugos de este canibalismo econ√≥mico y social que de mil maneras afecta a unos u otros?

La Naturaleza impone el fracaso final de las especies invasoras que agotan los recursos, que como una nube de langostas sin límites se abate sobre los campos devorando todo cuanto encuentra a su paso. Cuando además de invadir los campos, terminan con la vida de otras especies, y acaban por devorarse a sí mismos, a sus propios congéneres, entonces sabemos que se trata de la "plaga humana".

Hablar entonces de "paz y amor" parece ahora rid√≠culo, pues es s√≥lo el grito de los temerosos ante lo que se viene encima, de los que lloran como ni√Īos pidiendo no ser castigados porque no se sienten culpables de nada: siempre fue la culpa de los otros.

Imagina un campo de f√ļtbol, todo lleno de los colores de una bandera, y t√ļ en medio acusando a todos los dem√°s de portar estos colores, pero cuando miras tus manos, √©stas tambi√©n est√°n manchadas de igual manera.

¿De d√≥nde nace la violencia? Los que estudian medicina saben muy bien que antes de producirse un ataque violento hay una serie de etapas bien estudiadas. 

Primero est√° la insatisfacci√≥n que no encuentra reposo, luego el lenguaje verbal agresivo, las palabras ofensivas y sin l√≠mites, a √©stas le siguen los golpes en la pared y tirar objetos contra el suelo, rompiendo las cosas. Por √ļltimo llega la violencia f√≠sica.

¿No son esas las mismas secuencias que podemos ver alrededor y en nosotros mismos? Nuestros j√≥venes y no tan j√≥venes, eternamente insatisfechos, conforman el primer escal√≥n, el de los deseos inagotables. Luego le sigue la discusi√≥n en el bar, en la calle, y las ofensas contra los que no piensan como nosotros. Mirad los peri√≥dicos, los programas televisivos, los gritos y gestos de violencia est√°n ah√≠, gustan y promueven la audiencia. Es dinero.

Un paso más y te conviertes en un "activista", que no significa un luchador por la libertad ni por los ideales, sino como la palabra indica el que disfruta la acción, porque necesita romper cosas, tirar objetos, gritar con pancartas, no importa el lema que porten, sino el hecho de que me permiten sentirme "justo" mientras grito y expreso mi furia.

Luego vienen las cabezas rotas, el fuego de las armas, los incendios, la muerte a machetazos... y la guerra.

La eterna historia humana. Eso es, ni m√°s ni menos. Los periodos de paz s√≥lo son periodos para preparar la guerra. ¿De verdad piensas que tu no tienes nada que ver con esto?

"¿Qu√© os parece que es m√°s: el torrente de l√°grimas, el llanto y los lamentos que hab√©is derramado en este largo camino, apresur√°ndoos y corriendo a trav√©s de esta ronda de renacimientos, unidos con lo no deseado, separados de lo deseado, todo lo anterior o las aguas de los cuatro oc√©anos?"

"Por largo tiempo habéis sufrido la muerte del padre y de la madre, de los hijos e hijas, hermanos y hermanas. Y mientras sufríais de este modo, en verdad habéis derramado más lágrimas en este largo camino que agua hay en los cuatro océanos."

"¿Qu√© os parece m√°s, los r√≠os de sangre que, por causa de vuestra decapitaci√≥n, han corrido por este largo camino, o las aguas de los cuatro oc√©anos?"

"Desde hace mucho tiempo hab√©is sido capturados como ladrones, como salteadores de caminos o como ad√ļlteros, y, por causa de vuestra decapitaci√≥n, en verdad ha corrido m√°s sangre por este largo camino que agua hay en los cuatro oc√©anos."

"Pero, ¿c√≥mo es esto posible?"

"Inconcebible es el comienzo de este ciclo de nacimientos, vida y muerte, del cual no es posible descubrir su primer comienzo, de tal manera que los seres, obstruidos por la ignorancia y atrapados por el anhelo, se apresuran y corren a través de esta ronda de renacimientos."

"Y así desde hace mucho tiempo habéis sufrido, sufrido tormentos, sufrido desgracias, y llenado los cementerios por completo; verdaderamente, un tiempo lo suficientemente largo como para estar insatisfecho con todas las formas de existencia, un largo tiempo suficiente como para alejarse y liberarse de todas ellas." [Las Palabras del Buda]

Liberarse de todo eso, no consiste en retirarse a un monasterio alejado, sino avanzar hasta el Ser interior, para afirmarse all√≠ y actuar desde ese centro en el mundo. 

Desde luego que estoy contra la violencia, pero sobre todo contra la m√≠a, que es la violencia de la que me averg√ľenzo. Deber√≠amos salir con pancartas a gritar ¡Abajo mi violencia! ¡Fuera mi ira! ¡Abajo mi indolencia!¡Abajo mi injusticia, mi ego√≠smo, y mi cobard√≠a! Y si tenemos que luchar un d√≠a en una guerra que no sea la de nuestra guerra interior, s√≥lo podemos realmente hacerlo de la mano del honor, con el alma limpia, sin odio y sin furia.

Descargar en PDF