viernes, mayo 14

Psicología 03 - La Conciencia de Sí Mismo

La Conciencia de Sí Mismo

En la pasada entrega de esta serie sobre Psicología, explicamos el desarrollo progresivo de la conciencia, desde las formas materiales minerales, pasando por vegetales y animales hasta la conciencia humana.

Un amigo cercano y hermano de ideales, Miguel, después de leer mi artículo anterior (ojalá muchos de los que me leen tuvieran esa capacidad y valor, porque así aprenderemos todos) me hizo la siguiente observación:

"Tu artículo me ha hecho recordar un librillo escrito por un inglés llamado Peter Russell, matemático y psicólogo que se dedicó a estudiar la conciencia, titulado "Ciencia, conciencia y luz". En dicho libro afirma, a partir de una pregunta aparentemente inocente, con una sentencia que es todo un tratado contra el materialismo y que dice lo siguiente: ¿Cómo es posible que algo tan inmaterial como la conciencia haya surgido de algo tan inconsciente como la materia?"

¡Bravo por Miguel! Porque hoy en día nos las cuelan todas sin que nos demos cuenta. Es lo que tiene Internet, y lo digital en general, que multiplica por 1000 la Sabiduría y la Tontería, y como tontería hay mucha... Efectivamente, la conciencia no se desarrolla a partir de la materia, no se origina en la materia, sino que la acompaña y se manifiesta en ella. 

En primer lugar, ser consciente de algo, requiere primero un yo, por mínimo e ilusorio que este sea. "Conciencia" es una palabra y concepto que viene del latinajo "cumscire", o sea cum (junto, con) y scire (saber, relacionado también con "scindere": cortar, penetrar, separar o escindir)  

Se refiere por tanto a conocer, y en ese conocer distinguiendo, discerniendo, separando lo que es de lo que no es, la primera separación es la del que conoce y la de aquello que es conocido. Por eso decía anteriormente que se necesita primero un yo, un núcleo a partir del cual pueda existir una conciencia.

Se habla a veces de "elevar conciencia", y cuando se dice o se escucha este concepto, paradójicamente de una manera "in-consciente", todos nos imaginamos algo que está más arriba, muy arriba, e incluso elevamos los ojos dirigiéndolos hacia un infinito ignoto. Claro que en eso de elevar conciencia corremos el riesgo de darnos un tortazo por no ser conscientes de lo que tenemos delante.

Pero empecemos por el principio: "Y dijo Dios: Hágase la luz; y la luz se hizo". Esta es la Luz del Logos o el Dios Manifestado, o Luz Primordial y homogénea, aquello que los orientales llaman Daivî-prakriti, la naturaleza espiritual y elemento vital fundamental que sostiene todos los seres. Es la Conciencia Absoluta que penetra, informa y guía todas las formas evolutivas, la luz que pugna por hacerse consciente de sí misma en su desarrollo en cada ser  individualizado. 

Luz y Conciencia es lo mismo. 


Dios es la Luz de los cielos y de la tierra. Su luz es como la de una hornacina en la que hay una mecha encendida, la la mecha está dentro de un recipiente de cristal, y el cristal es como el de una estrella brillante, encendida por el aceite de un sagrado olivo, que no es ni de oriente ni de occidente, y cuyo aceite refulge sin ser tocado por el fuego. ¡Luz sobre la luz! Dios guía a quien quiere a su Luz, y establece enseñanzas en parábolas para la humanidad, pues Dios tiene el conocimiento perfecto de todas las cosas.

Sura "Nour ala Nour", El Corán

Así esa Luz Absoluta, Mística, penetra entera el universo, y gradualmente se entierra en la materia. La materia aporta el campo de cultivo, y también la división y la inercia. La Luz queda así encerrada, aprisionada en las múltiples cárceles de la materia, y tiene que abrirse paso poco a poco, al principio inconsciente de sí misma, como en la primera apertura de los ojos de un niño recién "dado a la luz", y que no es capaz de distinguir su propio ser del mundo universal que le rodea y con el que se confunde.

Luego, inexorablemente, la luz se manifiesta cada vez más compleja, más brillante, a través de cuerpos también más complejos y sofisticados que, aunque no dejan de ser también prisiones, al menos permiten escapar de su interior y expresar así algo de esa luz que llevan dentro. Y a veces por medio de la poesía, o de la palabra sagrada y misteriosa, es capaz de iluminar otras conciencias para que también despierten ¡Nour ala Nour¡ ¡Luz a la luz! ¡Qué maravilla¡ Contempla todas esas luces en medio de la noche, titilantes, amenazadas a veces, pero que se extienden y crecen a lo largo de los milenios incendiando el mundo entero. 

Así poco a poco la Conciencia Una, después de dividirse, después de esa larga aventura abriéndose paso en la oscura materia, haciendo un esfuerzo último se conoce a sí misma, se ilumina a sí misma, ¡Luz a la luz! y entonces, como dicen los sabios orientales, en los versos eternos de los Upanishads, se reconoce a sí misma como Aquello, como parte de Aquello, como la Luz misma: “Ta Tvam Asi”, Tú eres Aquello, como señala el viejo lema vedantino.

Esta es la esencia de la Filosofía del Iluminismo de Suhrawardi, el filósofo condenado por hereje, por cultivar enseñanzas esotéricas y por atreverse a recuperar la memoria del viejo conocimiento de los sabios iranios del pasado, los sacerdotes del Fuego y de la Luz. Pero eso es tema para otro artículo, Gracias Miguel.

domingo, mayo 9

Psicología 02 - La Aventura de la Conciencia


En el pasado artículo sobre psicología vimos la importancia del impulso del deseo, simbolizado por el dios Kama en oriente, y por Eros y hasta Cupido en el simbolismo occidental. Este dios nos lleva a correr, saltar, amar, odiar también, y a toda clase de movimientos más o menos ordenados o desordenados de nuestros sentimientos, afectos y querencias. 

¿Es eso bueno o malo? 

Depende del momento personal y desde el punto de vista espiritual. Si no existiera seríamos como estatuas de sal, detenidos en medio del movimiento incesante de la vida, por tanto sin capacidad de aprender y experimentar. Por otro lado, su presencia es la causa de todos los vaivenes, sustos y alegrías que la vida nos ofrece, con muchos más momentos de sufrimiento que de paz, según nuestra memoria... 

Pero esto no es normal. 

domingo, mayo 2

Psicología 01 - Ámame u Ódiame, pero no seas tibio

 Ámame u Ódiame, pero no seas tibio


Por psicología entendemos el estudio de nuestras reacciones emocionales y mentales, su procesamiento y resultado como acción en el mundo material o en el plano mental y espiritual.

La psique o psyché fue simbolizada en tiempos clásicos como una mariposa, y si nos preguntamos por la razón de ello encontraremos que seguramente el colorido y variedad de los dibujos de sus alas tuvieron algo que ver con ello, pues era símbolo de la variedad y riqueza de la mente y las emociones. Pero también por la inestabilidad que representa. A diferencia de las aves y de otros insectos, el vuelo de la mariposa es tembloroso e indeciso, pareciera como si fuese incapaz de adoptar una dirección concreta en sus movimientos. No hay que olvidar que las mariposas surgen de un gusano que se arrastra por el suelo, o sea que nuestra psique, con todo su confuso colorido y su inseguridad, siempre será mejor que sólo limitarse a una vida apegada a la tierra.

viernes, abril 23

Imhotep, Amenhotep y Seraphis

 IMHOTEP, AMENHOTEP Y SERAPHIS


En el anterior artículo dejamos algunas incógnitas sin responder, ¿por qué los antiguos egipcios consideraban que Imhotep y Amenhotep eran uno solo?

Imhotep nació muchos siglos antes que Amenhotep, se conoce muy pocas cosas de su biografía. Sabemos que era sacerdote del culto al dios solar Ra en Heliópolis. La historia cuenta que fue visir del faraón Djoser de la IV dinastía, el famoso constructor de la pirámide escalonada, en cuya construcción tuvo que ver mucho nuestro enigmático Imhotep, pues se dice que fue su arquitecto. Además fue Guardián de los Sellos y Escriba Real, lo que sería equivalente hoy en día al Ministro de Justicia en algunos países, o el Gobernador General en otros. Además no hay que confundir un escriba real con un copista, para ser escriba había que atender a la "Escuela de la Vida", alta institución que habilitaba a los "titulados superiores" del Antiguo Egipto, y para ser Escriba Real había que acumular muchos más méritos, pues sería como decir abogado del estado o alto funcionario del estado.

Por si fuera poco, nos relata la historia que también se encargó de reorganizar el ejército del faraón, y que fue también "Escultor Jefe", nombre que se daba al alto sacerdote de Ptah. Era pues un hombre importante, dotado de grandes cualidades. 

lunes, abril 19

Imhotep y los Misterios Egipcios de la Sanación

 Imhotep y los Misterios Egipcios de Sanación

¿Y qué es la sanación o restablecimiento de la salud? Esta sería la primera pregunta a hacer. Cuando tenemos un dolor, el deseo inmediato es liberarnos del mismo, como sea y rápidamente. Pero que ocurre cuando el dolor no es físico, sino mental o emocional, qué ocurre cuando las decepciones y las costuras de nuestro corazón han sido deshechas y rehechas una y otra vez, lleno de cicatrices apenas queda sitio para una herida más. Y cómo corregir todos los desequilibrios físicos y emocionales que nos han conducido hasta el presente doloroso.

Recuperar eso que llamamos estado de salud se ha convertido en un mito, popularizado ahora en tantas revistas y en tantos anuncios publicitarios de productos de consumo, belleza, fitness, por no hablar de vacunas, cirugías, prótesis, etc. Efectivamente es un mito, porque eso que llamamos "salud" no es algo estático: la vida es un continuo proceso evolutivo que, para algunos, termina en la muerte, y para otros nunca termina. En todo caso es un equilibrio "dinámico", un equilibrio en un momento dado, contando con lo que se tiene y lo que se puede. Y ese equilibrio dinámico tiene que ser una armonía, un tratado de paz entre los diferentes factores mentales y físicos que constituyen al ser humano y que casi siempre están en guerra. Y aquí viene la medicina egipcia, su definición de salud y su fundador: Imhotep, porque en el mismo nombre de ese extraordinario hombre, deificado luego en tiempos posteriores, está la clave de la medicina y del médico, "Imhotep" o "El que Trae la Paz o Armonía".

martes, marzo 30

La Debilidad tu Único Enemigo

La Debilidad tu Único Enemigo

Vivekananda, Charlas sobre el Bhagavad Gita

Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo regreso. Desamparado vine y desamparado me voy. Indefenso estoy ahora. Y no sabemos cuál es el objetivo. Es terrible para nosotros incluso intentar pensar en ello. 

¡Tenemos ideas tan extrañas! Vamos a un médium para ver si un fantasma puede ayudarnos. ¡Piensa en qué debilidad! Fantasmas, demonios, dioses, cualquiera sirve ¡vamos! ¡Y todos los sacerdotes, todos los charlatanes! Ese es precisamente el momento en el que se apoderan de nosotros, el momento en que somos débiles. Luego traen consigo a todos los dioses.

lunes, marzo 29

PRIMAVERA: MUERTE Y RESURRECCIÓN

 PRIMAVERA: MUERTE Y RESURRECCIÓN

Caminando en medio del bosque ciudadano, evitando las duras aceras y en busca de los espacios verdes, pareciera que nuestra alma busca salir de la prisión diaria a la que nos someten nuestras ciudades y aún más en los tiempos de epidemias generalizadas.

Antes del amanecer aún a oscuras, he caminado con paso forzado entre los árboles del parque, y digo forzado porque las piernas a veces no responden como no se les de órdenes firmes, hay que ser tirano con uno mismo a ciertas edades. 

jueves, marzo 25

La Eterna Música de Egipto 10

 Del Nilo al Guadalquivir


Los egipcios albergaron, como muchos otros países, tribus gitanas. Procedentes de la lejana India, en parte se establecieron y en parte prosiguieron su viaje a través del Norte de África hasta llegar a España, donde fundieron sus tradiciones con muchas de las de Andalucía. Su mismo nombre, egipcianos, o gitanos, muestran el tipo de confusión que se tuvo sobre su origen, y también la canalización por parte de estos pueblos de muchos de los elementos artísticos egipcios hacia otros pueblos.