Haz click sobre los enlaces para ir a las páginas dedicadas


Libros, Minilibros y Monografías— Volver a Página Principal


MEDICINA PARA UNA VIDA PLENA

jueves, marzo 5

La Ciencia como Fe: Fundamentalismo Científico - Ciencia y Cientifismo - 04

La Ciencia como Fe: Fundamentalismo Científico


De la misma manera que hoy en día asistimos al surgir de diversos fundamentalismos religiosos, también se puede afirmar que en ciertos ambientes pseudocientíficos ha aparecido una especie de fundamentalismo científico.

El término fundamentalismo se aplica generalmente a movimientos religiosos o puntos de vistas que se caracterizan por un retorno estricto a los principios fundamentales, por la adherencia rígida a dichos principios y a menudo por la intolerancia a las otros puntos de vista, todo ello junto a una clara oposición al secularismo.

El fundamentalismo científico participa de alguna manera en esta definición, dado que consiste en la creencia de que todo el conocimiento universal y del mundo es accesible y finalmente controlable por la razón humana. En parte es una evolución del pensamiento positivista, a menudo expresado en films, novelas, etc., como aquellos relatos que presentan una visión de un mundo "feliz" regido por una oligarquía de científicos. En parte ese sueño delirante está influenciado por los avances en la tecnología y en la llamada inteligencia artificial, así como los avances en el campo de la biología genética. 

La Era de la Ciencia - Ciencia y Cientificismo - 03

La Era de la Ciencia

¿A qué estadio comtiano corresponden las Pirámides?
La definición de nuestra era como científica, y las lógicas consecuencias ideológicas que de ello se derivan, es el resultado de la filosofía positivista que afirma que el único conocimiento válido es el científico, y que dicho conocimiento solo puede proceder a través de teorías contrastadas por el método científico. Esta filosofía fue desarrollada por Auguste Comte (1798-1857):

"Estudiando el desarrollo de la inteligencia humana [...] creo haber descubierto una gran ley básica, a la que se halla sometida la inteligencia con una necesidad imposible de variar [...]: cada una de nuestras principales concepciones, cada rama de nuestros conocimientos pasa necesariamente por tres estadios teóricos diferentes: el estadio teológico, o ficticio; el estadio metafísico, o abstracto; el estadio científico, o positivo... De aquí proceden tres tipos de filosofías, o de sistemas conceptuales generales, acerca del conjunto de los fenómenos; que se excluyen recíprocamente. El primero es un punto de partida necesario para la inteligencia humana; el tercero es su estado fijo y definitivo; el segundo está destinado únicamente a servir como etapa de transición”.

(Curso de Filosofía Positiva, Auguste Comte, definición de la Ley de los tres estadios)

A través de esta simplista observación de la historia humana y del desarrollo del pensamiento, Comte y sobre todo sus seguidores, conscientes o inconscientes, han plagado nuestros sistemas de enseñanza y la opinión pública con una ideología omnipresente y a menudo utilizada por el cientificismo: todo método de adquisición de conocimiento debe limitarse a enfoques naturales, físicos y materialistas.

Escepticismo y Pseudoescepticismo - Ciencia y Cientificismo - 02

Escepticismo y Pseudoescepticismo


El concepto de escepticismo incluye una amplia variedad de puntos de vistas filosóficos, actitudes personales, y sistemas de pensamiento. Así, comúnmente se entiende por escepticismo la doctrina que dice que el conocimiento verdadero es inalcanzable o incierto, o bien se refiere a una actitud de duda ante cualquier nuevo conocimiento.

Como método filosófico incluye las doctrinas que consideran la duda sistemática como una forma de alcanzar el conocimiento, o la aceptación de límites al conocimiento, o bien la posición crítica que considera que todos los valores morales son subjetivos y relativos, e incluso aquellas proposiciones más extremas que adoptan un punto de vista negativo respecto a la conducta humana desconfiando sistemáticamente de su bondad e intenciones, dando lugar a una actitud pesimista o cínica.

El escepticismo científico se centra en juzgar la verdad basándose en la verificación y falsabilidad, la capacidad de una teoría para someterse a todas las pruebas que pretenden demostrar su falsedad (refutabilidad). Los científicos escépticos no afirman a priori que un hecho anormal deba ser automáticamente rechazado, sino que más bien afirman que los fenómenos paranormales o inusuales deben ser examinados críticamente en busca de fuertes evidencias antes de poder ser aceptados.

Cientificismo, La Nueva Fe - Ciencia y Cientificismo - 01

CIENTIFICISMO, LA NUEVA FE


Como ya ha sucedido en otras épocas, cuando una moda de pensamiento o una tendencia alcanza su máximo poder justo entonces comienza su declive. La Ciencia no forma parte ya ni de un conjunto amplio de caminos para alcanzar el conocimiento, ni su significado es en absoluto cercano al de SabidurÍa. 

En el pasado el concepto de Ciencia abarcaba todo el conocimiento humano y por tanto no era ajeno al acervo del hombre sabio ni del genio. Sin embargo hoy la Ciencia es una entidad aparte, ya no es un concepto sino un cuerpo organizado con sus devotos fieles quienes pretenden poseer la única clave de acceso al conocimiento. Con aparente humildad el científico afirma no poseer todos los conocimientos, pero al mismo tiempo declara taxativamente que todo lo que no esté contenido en el método científico no posee valor, o sea puede haber otro conocimiento pero este sería vago y limitado si no falso.

Sin embargo para filósofos como Platón era habitual unir a conceptos metafísicos demostraciones geométricas y matemáticas, o en el caso de Leonardo su obra es un ejemplo de la la unión del arte, la ingeniería y las matemáticas.

El Autoconocimiento


Lo primero que se necesita para obtener autoconocimiento, es ser profundamente consciente de la propia ignorancia, y sentir en cada fibra del corazón que uno se engaña incesantemente a sí mismo.


El segundo requisito es la convicción aún más profunda que tal conocimiento –el conocimiento intuitivo y cierto– puede llegar a obtenerse con esfuerzo.


El tercero y más importante es una determinación indomable para obtener y hacer frente a ese conocimiento.


Este tipo de conocimiento de sí mismo no puede alcanzarse por lo que los hombres llaman ordinariamente “autoanálisis”. No se logra por razonamiento o por ningún proceso cerebral; ya que consiste en el despertar consciente de la naturaleza Divina del hombre. El obtener este conocimiento es un logro más grande que el de regir los elementos o conocer el futuro.
H. P. Blavatsly "Self-Knowledge"



miércoles, marzo 4

El Sufismo Universal V - Qué Enseña el Maestro Sufí


Un afamado Sabio, en su peregrinación llegó a una ciudad. Los notables del lugar acordaron hacerle un recibimiento y solicitarle la gracia de hablar a las gentes del pueblo y que les enseñase. 

El Sabio accedió, así que el pueblo esperó con ansiedad sus palabras, todo era murmullo y expectación. Se hizo finalmente el silencio y el Sabio preguntó: 

-'¿Sabéis de qué os voy a hablar?'

La gente perpleja respondió: ‘No Señor, no sabemos lo que nos vas a decir’. 

Ante lo cual el Sabio con gesto de desagrado dijo: 

-'¿Pues si no sabéis de que os voy a hablar, cómo queréis que dirija la palabra a gente tan ignorante?’- y resueltamente se marchó. 

martes, marzo 3

Conócete a Ti Mismo VIII - El Camino Filosófico y el Acceso a lo Sagrado

EL CAMINO FILOSÓFICO Y EL ACCESO A LO SAGRADO


El camino filosófico, tal como su nombre indica, parte del amor a la sabiduría, pero ¿de qué sabiduría estamos hablando?  Se pueden distinguir dos planos naturales, la naturaleza entendida como el conjunto del que formamos parte en la Tierra, con sus leyes y exigencias, y la Naturaleza como expresión universal de las leyes de la creación, y sobre todo como contenedora del propósito último del Universo. 

Este doble sentido de lo natural, nos permite hablar de dos niveles de expresión de la sabiduría: la sabiduría como el conocimiento y práctica adecuada que nos lleva a triunfar en el sentido darwinista de la evolución, dentro del mundo cuaternario, y la Sabiduría como la realización y plasmación de las leyes últimas, digamos supernaturales, que llevan a todos los seres vivos a ir más allá de sus propias limitaciones y condicionamientos. 

Y si bien, el comienzo parte del conócete a ti mismo, en realidad se trata de un viaje de ida y vuelta, porque el comienzo real está en la Épsilon délfica, en el descubrimiento y sorpresa ante un elemento inesperado, que es el elemento inspirador que fuerza al hombre a la búsqueda una Sabiduría que está por encima de la sabiduría animal.

Conócete a Ti Mismo VII - El Primer Paso en la Conquista Moral y Ética

EL PRIMER PASO EN LA CONQUISTA MORAL Y ÉTICA


En todas las tradiciones religiosas existe un punto de partida basado en la revelación de una escritura o conjunto de creencias. Uno de los valores señalados como obligatorios para sus seguidores es precisamente tomar como principios éticos los revelados por dicha religión, y como obligaciones morales las derivadas de ellos. Sin embargo esta forma de acceso a la moral es, como mínimo, automática, requiriendo no análisis ni juicio por parte del creyente, que adopta los puntos de vista de sus correligionarios con el fin de ser aceptado por los demás tanto en esta vida , como en la otra vida. 

Sin embargo las tradiciones más profundas, cercanas a la filosofía, o sea aquellas que no hacen de la revelación automática la fuente del comportamiento, sino a partir de una conquista personal de la libertad y la conciencia, insisten en la necesidad primera de establecer una conversación interior. Se trata de la búsqueda de una iluminación que permita confrontar los problemas de la vida, a partir de una fuente oculta y omnisciente que se encuentra en el mismo interior del ser humano, más allá de los  componentes psico-fisiológicos que constituyen la personalidad humana.

Conócete a Ti Mismo VI - Virtudes Prácticas y Virtudes Intelectuales

Virtudes Prácticas y Virtudes Intelectuales
Podríamos definir pues la virtud, en el hombre que posee una quintaesencia activa, como el poder de ese quinto factor manifiesto sobre los otros cuatro. También lo podríamos comparar como una especie de luz que intenta penetrar una masa oscura, que sería nuestra personalidad cuaternaria, y que puede ser más o menos intensa o clara, correspondiéndose así con virtudes maduras, logradas, y con virtudes sólo en potencia, o malogradas.

Aristóteles, afirmaba que las virtudes del alma podían dividirse en intelectuales, aquellas obtenidas mediante aprendizaje mental, y prácticas o aquellas obtenidas por repetición en sucesivos intentos. Según decía él, las virtudes intelectuales son más débiles que las virtudes prácticas, mucho más sólidas y fijas. No obstante, a mi parecer, no hay que confundir el poder intrínseco de una virtud, medida desde el punto de vista de los principios éticos o sea su mayor o menor cercanía o similaridad a la Ética superior, con el poder o resistencia de una virtud frente a los embates diarios de la vida.

lunes, marzo 2

Conócete a Ti Mismo V - "Sabiduría, Objeto de la Moral y Principio de la Ética"

Sabiduría, objeto de la moral y principio de la Ética


El ser humano se caracteriza por una insaciable curiosidad, por la necesidad constante de conocer. Nuestra moderna civilización ha hecho de ello un objetivo, pero lo ha confundido con la mera información, con la acumulación del dato, como si el ser humano se tratase de una especie de dispositivo electrónico capaz de acumular y acumular información. La información se ve como equivalente al conocimiento, y este se convierte en una pieza de intercambio, en un valor que se puede adquirir y vender como si de un bien material se tratase. Las Universidades, por ejemplo, se diferencian en poco de un gran almacén, allí se exponen las últimas modas del pensamiento, se regalan los conocimientos de saldo, y se pone un alto precio a las últimas tendencias, llámese masters o cursos post doctorado.

La Sabiduría, por el contrario, no puede ser objeto de venta, no puede transferirse de manera automática, a modo de inyección. La Sabiduría más bien se puede proponer, como estímulo y desafío, porque el que pretenda poseerla tiene que reflejarla, como si de un espejo se tratase, en su interior, y para ello tiene que buscar la rendija que permita el paso de la luz al interior, tiene que liberar de polvo la superficie oscura del espejo interno, y ello requiere un trabajo tan personal, que lo hace intransferible. Porque nadie puede transferir la sabiduría de "Juan", ni la de "Pepe", por otro lado algo totalmente inútil, en todo caso puede  estimular y señalar a la Sabiduría Universal, para que otros puedan así buscar y alcanzar su propia versión personal de la sabiduría.

La Medicina en los Diálogos Platónicos

  LA MEDICINA EN LOS DIÁLOGOS PLATÓNICOS ¿Qué entendían los griegos por un verdadero médico? A través de diálogos como el Cármides, el Tim...