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MEDICINA PARA UNA VIDA PLENA

jueves, julio 21

Medicina del Futuro V - Los Dos Caminos del Médico

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La Medicina del Futuro V

Los Dos Caminos del Médico

Tenemos dos manos, la izquierda y la derecha, dos hemisferios cerebrales, dos sistemas nerviosos, autónomo y voluntario, consciente e inconsciente, dos piernas, y aparentemente un sólo corazón; en realidad son dos corazones, el izquierdo y el derecho unidos por un tabique fibroso.

Y sigue la lista: dos ojos, dos oídos, dos riñones, dos pulmones, y un hígado que tiene dos lóbulos. El resto son las entrañas y sus variantes, intestinos, estómago, vejiga, etc. Somos duales hasta en nuestro pensamiento, pues somos incapaces de concebir las cosas en su totalidad absoluta, sólo podemos manejar conceptos relativos.

En Medicina también hay dos caminos, o debería haberlos, porque frecuentemente se olvida uno de ellos. Y siendo la Medicina como es, una ciencia del Hombre y para el Hombre, también debe ser dualista en sus concepciones. Pero no lo es.

lunes, julio 18

Lo Que Hay Que Conservar - Los 7 Pasos de Osiris

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LO QUE HAY QUE CONSERVAR

En el anterior artículo, pregunté qué cosas fundamentales hay, qué cosas reales que deben protegernos, formando parte de la verdad de nuestro ser interior. Pedí escribir una pequeña lista de lo que merece la pena.

Muchos me habéis contestado privadamente, y otros en nuestra página. El siguiente texto abajo, es de una novela que escribí hace años, y que describe un grupo de personas, luchadores de la resistencia, en un Egipto imaginario del futuro, contra el poder de un tirano fundamentalista y que, reunidos en Abydos, conforman una hermandad, aunque desorientados y algo desanimados. Su líder, Abdelrahmán, en medio de la noche, alrededor del fuego, inspirado por las estrellas, se dirige a ellos, y les habla precisamente de lo que es importante, de lo que hay que guardar, de los valores que tienen que permanecer.

viernes, julio 15

Economía de Guerra, "Debe y Haber"

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ECONOMÍA DE GUERRA

DEBE Y HABER

Recientes acontecimientos internacionales me han hecho repensar cómo valorar de otra manera la economía. Esta palabra tiene su origen etimológico en el griego “oikos”, que significa “hogar”, y “nomos”, que significa “ley” u ordenamiento – de donde “oikonomia” – o “administración del hogar”, o del Estado, o de cualquier otra cosa que nos concierna de cerca.

Algo que conocemos todos es eso del “debe”, las deudas, y del “haber”, lo que se posee. Claro que si miramos de nuevo a estos conceptos desde otro ángulo, están las deudas, por ejemplo, morales o kármicas, y lo que de verdad poseemos o de lo que tenemos dominio sobre ello, por ejemplo las “virtudes”.

Una buena economía implica, en lo personal, dejar pocas cosas que cumplir o hacer (debe), entre ellas “restar” los errores y daños hechos por nosotros mismos, al tiempo que hay que acumular muchas virtudes, buenos actos, etc.

De ahí, como en todo buen ejercicio económico de final de año, que haya también el llamado “Día del Ajuste de Cuentas”, como lo denominaban los antiguos egipcios, donde se repasan todos nuestros actos económicos, siendo en este caso el “oikos”, nuestra propia alma y ser.

Hablemos ahora del “Contable”, ¿quién es? Pues sólo puede ser uno mismo, eso nos dice el Libro de los Muertos, donde el corazón, o sea lo más íntimo de nosotros mismos, nuestra conciencia, es el testigo de nuestros actos Y EL FISCAL ante el Tribunal de los Jueces Divinos, que se encargan de tomar nota, o sea la memoria indeleble representada por los llamados Lipikas (sánscrito: escribientes), o administradores del Karma.

Es evidente pues que lo que me llevaré conmigo sólo será lo que sea verdadero y real, quedando detrás todas las ilusiones. Pero, mientras que sigo vivo y actuando en esta encarnación, ¿Qué es lo que realmente poseo, lo que uso, y lo que no poseo ni uso?

Estas preguntas me surgieron a raíz de escuchar que en este conflicto internacional al que aludía al comienzo, la economía de los países ha sido afectada profundamente, y al valorar la importancia económica de ciertas naciones con respecto a otras, los analistas han descubierto que en esta confrontación los supuestos países ricos y poderosos, no lo son tanto, y que las economías secundarias poseen mucho más valor, llegando en realidad a poseer la mayoría de la “riqueza real”.

Estos análisis económicos han descubierto que para muchas potencias del llamado primer mundo, su riqueza consiste en bienes “ilusorios”, no productivos, no reales, evanescentes. Por ejemplo, muchas personas que viven en estas sociedades se sienten “ricas”, o al menos modernas y al día, porque tienen un buen teléfono, un ordenador, está en contacto con muchos amigos a través de las redes sociales, atienden a múltiples cursos online, sobre cosas como “coaching”, “ecología chupi”, o “macramé”.

De la misma manera, los países grandes poseen así mismo grandes inversores bursátiles, en telefonía, en redes sociales, en cine y “entretenimiento”, en turismo, etc., etc. Estos son sólo algunos ejemplos. La mayor parte de la industria se traslada a los países del tercer mundo. Allí se produce de todo, en China, India, Sudáfrica, Indonesia, etc., Por otro lado, se importa petróleo, gas, componentes electrónicos, bienes agrícolas, de otros países, porque se piensa que toda esa industria no es necesaria mientras se posea la máquina para imprimir billetes y los medios de comunicación para hacer que los demás lo acepten.

Curiosamente, los países de segundo orden, según el esquema corriente de las cosas, aparentemente no poseen tanto como los anteriores, pero se ha demostrado su gran capacidad para mantener una industria pesada importante, extracción de recursos minerales, petróleo, recursos agrícolas y pesqueros, tierras raras, esenciales para la fabricación de microchips, etc., etc.

Si aplicamos esa realidad a nuestra propia vida, también veremos lo mismo, la existencia de valores personales aparentes y valores reales.

Vivimos vidas “prestadas”, porque intentamos ajustarnos a alguno de los modelos que nos ofrecen, incluso en la manera de vestir, de llevar el pelo cortado, o coleta, el lugar donde nos reunimos, las cosas aceptables sobre las que “debemos” hablar, etc.

Hoy cuando se habla de temas metafísicos, en un lugar público, se tiende a bajar la voz, con vergüenza, sin embargo si hablamos de sexo, de violencia, o hacemos una critica inmoderada, elevamos el tono de voz, sin sentirnos azorados en lo más mínimo. O sea, mientras nos ajustemos al modelo todo está permitido.

Pensamos que “estamos al día”, por la ropa o los aparatos accesorios de los que hacemos gala, por el súper ordenador, la súper cámara, el súper audífono, o el súper lo que sea. Aunque vivimos sin tiempo real para nosotros mismos, eso sí, nuestra vida está llena de “ins” y evitamos todos los “outs”.

Esas cosas, en verdad, no las poseemos, ellas nos poseen a nosotros, nos arrastran a consumirlas, conseguirlas, pagarlas, presumir de ellas, y vuelta a empezar de nuevo. Ellas nos poseen a nosotros.

Son como las economías de los países del primer mundo occidental.

Cabría preguntarse pues ¿en una cada vez más clara cercanía de una Nueva Edad Media, qué clase de economía real, tanto en lo material, como en lo espiritual, debemos desarrollar?.

  • En lo material:

Deberíamos repensar y recrear modos de vida más tradicionales, o sea menos dependientes de valores propios del “mercado” y más realistas y útiles. Deberíamos valorar de nuevo el trabajo manual, la agricultura, el vivir con y de la tierra, pero no destruyéndola sino respetándola. Vale más un pequeño huerto que media docena de coches eléctricos, vale más un conocimiento básico de cómo construir con las manos nuestra casa que saber cómo suscribirse a una página web para publicar nuestro perfil o contratar una hipoteca… Pero eso quizás no sea útil ahora, aunque algunos pasos deberíamos dar en esa dirección.

  • En lo espiritual, ético y moral, o como queráis llamarlo…

Bien pensado, no voy a contestar a esta segunda parte, simplemente os digo y propongo lo siguiente: si alguien fuese tan amable, ¿podría decirme e ilustrarme, sobre cuáles son las Cosas Reales, la “economía” de verdad, las leyes o normas que protegen esta casa que soy yo mismo?.

¿Alguna propuesta? Atrévete… Escribe aquí abajo una pequeña lista de lo que merece la pena, seguramente aprenderemos algo.

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miércoles, julio 13

La Medicina del Futuro IV - Nutrición y Causas de Enfermedad

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La Medicina del Futuro IV

LA NUTRICIÓN Y LAS 5 CAUSAS DE LA ENFERMEDAD

Por nutrición, de manera general, se suele entender todo alimento que ingresa en nuestro organismo, pero se olvida con frecuencia que, tratándose de salud, es importante también tener en cuenta las ideas y pensamientos que ingresan en nuestro organismo. Hay ideas que nos alimentan sanamente y otras que nos destruyen por dentro.

Por tanto, es difícil tener una visión clara de lo que es bueno o malo para nuestro bienestar: los alimentos, los objetos, las sustancias y hasta las personas que nos rodean actúan sobre nosotros, en cada circunstancia y momento, de manera distinta. Puede que sea sano tomar tal o cual vitamina, pero acto seguido su beneficio puede quedar anulado por tener un smartphone con una intensidad alta de emisión de radiofrecuencias, por estar sentado durante horas viendo la televisión, por mantener una mala conversación llena de ira y odio o por permanecer sentado en una habitación con «mal ambiente» psíquico.

En nuestra nutrición hay dos conceptos que debemos tener siempre en cuenta: el EQUILIBRIO y la MESURA. El equilibrio debe juzgarse de acuerdo con nuestras necesidades actuales, y la mesura es lo que nos libra del viejo concepto griego del mal, HYBRIS, es decir, el exceso; el exceso, ya sea por añadidura o, por el contrario, por falta de algo.

La búsqueda de una nutrición equilibrada y saludable se identifica hoy con una nutrición natural, acompañada también de una medicina natural. Ahora bien, tanto esta última como la nutrición natural no deben ser definidas exclusivamente basándonos en su origen. Este es un error muy común y uno de los mayores malentendidos por parte de los consumidores, error que es aprovechado y explotado por los intereses mercantilistas.

La primera y más importante naturaleza que hay que tener en cuenta es la humana, o sea, la naturaleza en el hombre. Por tanto, lo realmente natural para el hombre no es aquello que ha sido recogido, por ejemplo, del bosque o de una planta, sino aquello que, una vez administrado, sigue las vías naturales del ser humano; aquello que facilita el movimiento equilibrado de sus energías vitales y de todas las funciones de su organismo sin alterarlas. Por ejemplo, la cicuta es una planta, está en la naturaleza y podría decirse que tiene un origen natural, pero no conviene a la naturaleza del ser humano, para la cual es un veneno.

LAS CAUSAS DE LA ENFERMEDAD

En el cuaternario humano, constituido por el cuerpo físico, los elementos vitales-energéticos, el mundo psíquico-emocional y el plano mental, cada uno de ellos tiene importancia en el mantenimiento de la salud y en la aparición de la enfermedad. Hay enfermedades que pertenecen a su propio plano: por ejemplo, una enfermedad mental que afecta al plano mental, un trastorno emocional que afecta al plano emocional, etc. Pero, como el ser humano es una entidad compuesta, organizada como una unidad, cada uno de estos planos alterados posee una repercusión sobre los demás.

Paracelso atribuía a cinco causas fundamentales el origen de la enfermedad. El lenguaje ha cambiado y la expresión de los conceptos ha variado, pero la esencia de lo dicho por este Gran Maestro de la Medicina permanece intacta. Veamos, pues, estas causas:

Causa Astral:

Se refiere a lo que hoy llamaríamos «alteraciones ambientales sutiles». No solo el cambio climático, sino también la influencia, tanto de energías conocidas como desconocidas, procedentes del medio ambiente. El Universo entero es un ser vivo, cuyas leyes, aún no bien conocidas, influyen, para bien o para mal, en nuestro organismo e incluso en nuestra psiquis. La Causa Astral significa, pues, las causas que tienen su origen en las estrellas, o sea, en todo el Universo externo a nosotros mismos, en su composición material y energética.

Causa Natural:

Son los desequilibrios energéticos, bien por defectos propios de la constitución al nacer, bien por desequilibrios no manifiestos en el cuerpo, pero que son detectables a niveles más sutiles. La Medicina China es un ejemplo de medicina especializada en detectar este tipo de alteraciones y corregirlas antes de que produzcan una enfermedad seria.

Los Espíritus:

Se refería Paracelso con ello a la creencia, casi universal, de que ciertas personas, por medio de su influencia perversa o dañina, pueden, de alguna manera, afectar a otras personas. Más allá de que creamos o no en el «mal de ojo», los chamanes que lo practican siempre procuran que la persona «hechizada» sea informada del hechizo, porque, en caso contrario, la maldición no tendría efecto. Evidentemente, se trata en casi todos los casos de un efecto causado por el miedo y la superstición. En otras palabras, la mala intención, el daño psicológico y la violencia psicológica son reconocidos hoy como causas de enfermedad, tanto en las relaciones personales y familiares como en las relaciones laborales (acoso, bullying, etc.). ¿Hay también energías invisibles que se proyectan sobre los demás, o espíritus malignos que acosan a sus víctimas? Quizás sí, o quizás no. Pero, en cualquier caso, la inmensa mayoría de las personas son dañadas por una acción psicológica agresiva, por los celos, el odio o los deseos malvados. Y, para que produzca daño, basta con el rumor, la calumnia, la mirada hiriente, el gesto de desprecio, la palabra ruda, etc.

Dios:

Paracelso se refiere a las Leyes Universales que nos rigen. Perseguido de cerca por la Iglesia de su tiempo, no podía usar los términos que había aprendido en sus viajes por Oriente. Paracelso no creía en un Dios personal que castigaba o premiaba según su mayor o menor disgusto con el creyente. Paracelso se refería a las leyes universales naturales y a que nuestras acciones, al interactuar con ellas, tanto a nivel individual como colectivo, crean un karma según los conceptos modernos, o sea, una reacción natural, buena o mala, según el caso.

Los Venenos:

Paracelso explicaba que toda ingesta procedente del mundo externo es, en principio, un tóxico o veneno para nuestro cuerpo. Pero el «Alquimista Interno», o sea, nuestros sistemas digestivos, defensivos, etc., se encarga de eliminar aquello que tiene de venenoso o dañino y de aprovechar lo que es beneficioso en lo que ingerimos.

Algunas cosas se avienen mejor a este Alquimista Interno y otras sobrepasan sus límites, penetrando en el organismo y provocando daño. Esto ocurre no solo por ser más o menos venenoso, sino también por la cantidad. De ahí que la moderación y el equilibrio en la ingesta de los alimentos sean una salvaguarda frente a males mayores.

Así, por ejemplo, el arsénico está presente en el agua que bebemos; es un veneno muy potente, capaz de matar, pero las cantidades que ingerimos con el agua son ínfimas. El colesterol es necesario para formar las paredes celulares y muchas de las hormonas necesarias para el organismo; sin embargo, su exceso es dañino porque puede favorecer la acumulación de placas en las arterias. Las grasas son, por tanto, potencialmente dañinas en exceso, pero, bien procesadas por el Alquimista Interno y consumidas de forma mesurada, pueden ser beneficiosas e incorporarse a nuestros sistemas.

Seguir lo Natural es también ayudar a desbloquear el organismo, eliminando los venenos y tóxicos que se acumulan, sin importar los medios que utilicemos, ya sean estos «naturales» o «artificiales» (dietas, gimnasia, saunas, etc.), siempre que cumplan sus objetivos, sigan las vías naturales del ser humano y no sean dañinos por acumularse en el cuerpo.

Por último, aunque no por ello menos importante, hay que nutrir de cosas sanas nuestra mente, hay que dotarnos de ejemplos de vida y hay que soñarnos a nosotros mismos, buenos y mejores.

sábado, julio 9

Simbología Numérica 9 - Los Sanat Kumaras

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Simbología Numérica

El 9, Los Sanat Kumaras

En esta serie de artículos dedicados a la numerología simbólica, llegar al número 9 es llegar al final, porque el 10, como se verá más abajo, es sólo el comienzo de una nueva serie. Pero este final, cercano al límite simbólico de aquello que sabemos, nos pone en contacto con misterios que están más allá de nuestra comprensión.

Desde un punto de vista, los números simbólicos, tradicionalmente, representan entidades o jerarquías de seres que conforman y recrean el Universo. Los números primeros representan el despliegue de la creación desde la Unidad, que se manifiesta a partir del Absoluto Incognoscible.

jueves, julio 7

La Medicina del Futuro III - Salud Psico-Física

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GIMNASIA PARA EL ALMA Y RELIGIÓN PARA EL CUERPO

Una vieja observación de Platón culpaba al desequilibrio entre el alma y el cuerpo como la inicial causa de enfermedad.

En las antiguas culturas y civilizaciones, tales como los griegos, chinos, egipcios, etc., se consideraba que el desequilibrio o falta de armonía podía recuperarse en sus estadios iniciales, pero si el proceso continuaba daba lugar a la enfermedad manifiesta, difícilmente curable en aquella época.

Según Platón, algunos hombres nacen con un cuerpo fuerte y saludable, pero con poca afición al estudio y a la lectura, y por el contrario con gran tendencia a las actividades corporales, a la gimnasia, y al arte militar. Acaban por embrutecerse, hundidos en su masa muscular.

jueves, junio 30

La Medicina del Futuro II - Salud Mental

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SALUD MENTAL

La Salud Mental, no se refiere a un aumento de nuestras capacidades mentales, memoria, cálculo, lenguaje, etc. Se refiere en realidad a un Equilibrio, un estado de quietud que nos permita ver tras el velo cambiante del agitado mundo alrededor y de nuestros propios pensamientos.

Este necesario equilibrio está basado en la moderación, y sobre todo en la SERENIDAD, la capacidad de “frenar” nuestra angustioso frenesí mental, de prestar auténtica atención a lo que realmente importa.

Nuestra mente se mueve entre el Rechazo y el Deseo, y todo ello en un ambiente de Ofuscación mental. Si al rechazo y el deseo, que son la misma cosa manifiesta en direcciones inversas, le oponemos un dique de contención, éste se llamará SERENIDAD, esa preciosa virtud que hace ver las cosas desde una distancia impersonal, en paz y sin ansiedad.

martes, junio 28

La Medicina del Futuro... Si nos dejan

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LA MEDICINA DEL FUTURO

SI NOS DEJAN

La suposición de que el mundo seguirá avanzando en línea continua y ascendente no se corresponde con la realidad. La historia y la tradición nos enseña que, siendo los seres humanos parte integral de la propia naturaleza, no pueden evitar estar sometidos a sus leyes cíclicas.

Por otro lado, aunque a nivel individual haya personas inteligentes y capaces, sin embargo no es lo mismo con la organización social y política de los países. Una y otra vez se demuestra la debilidad, falta de racionalidad, y el sometimiento de los grandes poderes a las fuerzas más oscuras, sólo guiadas por la ambición, el crimen y la competición deshumanizada.

La mayoría de las nuevas leyes, que afectan al comportamiento humano y sus relaciones familiares y sociales, van dirigidas a fomentar un ser humano sin raíces: cada vez más lejos de la protección de la familia, viviendo vidas solitarias, huérfano de patria, de religiosidad (que no de religión), además del olvido de tradiciones y costumbres que integraban al ser humano con el resto de su comunidad.

viernes, junio 17

Atención desviada y Recta Atención

 Atención desviada y Recta Atención

¿Por qué es tan importante el adecuado manejo de la atención? Porque la atención es el auténtico comienzo del autocontrol, es promotora de la meditación que lleva poco a poco a ir sorteando las trampas que nos presenta el mundo ilusorio.

Puede leerse en la obra "El Corazón de la Meditación Budista", del autor Nyanaponika Thera, que este camino de la Atención puede "ser considerado como el Corazón de la Doctrina... La Recta Atención es, de hecho, la base indispensable para el Recto Vivir y el Recto Pensar, en todas partes, en cualquier momento y para todo el mundo... Es un método para la superación de la pena y las lamentaciones, para la destrucción del dolor y la aflicción. ¿No es esto lo que todo el mundo desea?"

martes, junio 14

MIndfulness, uso y abuso



MINDFULNESS, USO Y ABUSO

En los últimos años, el Mindfulness ha entrado con fuerza en el ámbito de la Medicina y de la psicología. Se presenta como una herramienta para combatir el estrés, la ansiedad, la depresión y otros muchos problemas propios de nuestro tiempo. Hospitales, clínicas, centros de salud y consultas privadas ofrecen programas basados en la atención plena, y no faltan cursos y métodos que prometen mejorar rápidamente la calidad de vida.

No cabe duda de que determinadas prácticas de atención y meditación pueden tener efectos beneficiosos sobre algunas personas y en determinadas circunstancias. El problema comienza cuando una práctica que pertenece a una tradición espiritual y filosófica milenaria se separa de su contexto y se convierte simplemente en una técnica terapéutica, un procedimiento más dentro del arsenal de la Medicina.

Una simple búsqueda en Internet acerca del significado de Mindfulness arroja un resultado de 1.430.000.000 de páginas. No hay discusión: es un asunto de moda. Cursos, seminarios, libros, artículos, charlas... todo está lleno de Mindfulness.

Como sucedió en la California del siglo XIX, los buscadores de oro aguzan su olfato, husmean el horizonte, encuentran la palabra mágica y se ponen a montar cursillos de fin de semana de Mindfulness. El éxito está garantizado, porque la inmensa mayoría de las personas:

a) constatan el estado de desamparo psicológico en el que se encuentran, la ansiedad con la que viven y la falta de fines claros;

y además...

b) quieren soluciones fáciles, algo que se pueda aprender en un cursillo de fin de semana o en un libro que prometa un cambio rápido en sus vidas.

Lo peor es que, bajo ese nombre, se esconde algo muy importante, algo muy serio: una posible vía de aproximación a algunos de los problemas y enigmas fundamentales del ser humano. Pero todo eso queda enterrado bajo la bazofia del consumismo rápido, del «Aprenda inglés en 7 días» y del «Método para bajar 20 kg de peso en dos semanas».

Dicen quienes entienden de estas cosas que, «casualmente», cada vez que en la historia se ha abierto una fuente de sabiduría, un impulso civilizador, inmediatamente ha aparecido detrás su sombra oscura, el hermano oscuro, para deshacer toda esperanza de redención para la humanidad doliente.

Las escuelas de filosofía de la Antigüedad clásica, casi inmediatamente, se vieron inmersas en el fango de las llamadas escuelas sofísticas, aquellas que te enseñaban cómo engañar mejor y salir vencedor en cualquier discusión; es decir, cómo quedar bien, más allá de que fuese verdad o mentira.

Los movimientos de inquietud religiosa, filosófica y mística alrededor del siglo I pronto se vieron ahogados por el dogma cristiano, aliado con el poder de los emperadores.

Los ideales caballerescos de la Edad Media, fuente de inspiración noble en la llamada Edad Oscura, pronto fueron apropiados por las órdenes religiosas, que colaboraron en las persecuciones religiosas que acabaron en hogueras.

Así, de la misma manera, los ideales budistas de liberación del ser humano a través de un trabajo lento y seguro de despertar progresivo, a través de muchas encarnaciones, reconociendo la realidad del sufrimiento al que estamos sometidos en este mundo —las Cuatro Nobles Verdades— y señalando el camino para alcanzar la liberación —el Noble Óctuple Sendero—, se han reducido ahora a un manual de instrucciones básicas para llegar al Nirvana: unos ejercicios de respiración y una supuesta concentración.

Nadie podría haber inventado mejor plan para acabar con cualquier deseo sincero de seguir la senda del Buda.

Ya existen indicios, por parte de autores dedicados seriamente al estudio de la psicología, de que determinadas formas de práctica de Mindfulness pueden provocar, en algunas personas, estados reactivos de ansiedad y depresión.

¿Por qué?

Porque la Recta Atención (Mindfulness), la atención progresiva, es un «ejercicio de vida», un método filosófico de liberación personal, engarzado en un conjunto de tradiciones, exégesis, ejercicios, etc., que no pueden ser separados del conjunto moral y psicológico que los cobija y protege.

Es como si, inspirándose en el cristianismo, establecieramos unos cursillos de «Pasión en la Cruz». Así, todo consistiría en concentrarse en el dolor del crucificado, en el ruego ante el Padre celestial y en repetir las palabras «Señor, ¿por qué me has abandonado?» siete veces al día, juntando las manos y mirando al cielo.

¿No sería ridículo algo así? ¿Que creyéramos que, practicando solo eso todos los días, sin consideración por toda la moral y enseñanza cristiana, por toda la visión cosmogónica y teogónica del cristianismo, estaríamos a salvo y nos sentiríamos mejor?

Una antigua enseñanza transmitida por H. P. Blavatsky decía que todo símbolo, todo diagrama, toda idea desgajada del contexto del Todo, de sus conexiones superiores, se convertía fácilmente en magia negra.

Y por «magia negra» no hay que entender a alguien con un sombrero cónico, recitando palabras en lenguajes extraños y trazando círculos mágicos. No. Este es un error común.

La magia es la Magna Ciencia, la capacidad de poner en movimiento muchas fuerzas al unísono, tales como el bien, la justicia, la bondad, la belleza... Esa es la auténtica magia. Es decir, el poder extraordinario que el ser humano encierra y que, conectado e inspirado en el Todo espiritual, trabaja por el conjunto de los seres humanos, es decir, por la totalidad humana, transformándola.

Mientras que, por el contrario, la «magia negra» consiste en utilizar un conocimiento para manipular a otros, y conseguir un provecho propio con fines materialistas.

La práctica de «técnicas» desconectadas de su entorno espiritual y humanista lleva, o bien al fracaso, o bien al deseo de dominio sobre los demás. Así, la psicología, o estudio del alma humana, se convierte en la «psicología aplicada» para controlar el mercado y las masas según la conveniencia de quienes mandan. Otros muchos ejemplos podrían mencionarse.

Por tanto, bienvenido sea el Mindfulness si forma parte del contexto de la milenaria tradición del budismo universal; bienvenida sea la práctica de la Recta Atención. Su aplicación puede constituir una vía de liberación y forma parte del Noble Óctuple Sendero. Pero, para llegar a este sendero, primero tengo que saber profundamente qué es el Sufrimiento, cuáles son las Causas del Sufrimiento y cuál es el Camino que lleva a la Extinción del Sufrimiento.

Creo que esa es una tarea de toda la vida, e incluso de muchas vidas.

Aconseja el Buda que, si bien el objetivo es la liberación final, mientras tanto, hasta que esta llegue, hay que procurar tener una vida sana y honrada, llena de bondad y compasión por los demás. De esta manera, cuando volvamos a encarnar, tendremos una vida más plena, con menos sufrimiento y más cercana a la Liberación Final que todos buscamos.

La Medicina en los Diálogos Platónicos

  LA MEDICINA EN LOS DIÁLOGOS PLATÓNICOS Una y otra vez, persistentemente, los medios de comunicación hablan de la aparición de nuevas enfer...